Un paseo fugaz por la ciudad de libros

Durante 18 días, miles de personas de múltiples culturas confluyen en los pasillos del alfombrado borravino en la Sociedad Rural. Perlas, novedades y stands recomendados en esta crónica.

Durante 18 días, miles de personas de múltiples culturas confluyen en los pasillos del alfombrado borravino en la Sociedad Rural.

Durante 18 días, miles de personas de múltiples culturas confluyen en los pasillos del alfombrado borravino en la Sociedad Rural.

¿“Ziérkalo zagadok”?, ¿“Póinmata”?, ¿alguna vez Borges habrá imaginado que sus obras serían traducidas al ruso y estarían hoy en una vitrina de la Feria Internacional del Libro, justo cuando se cumplen 30 años de su muerte?

La fundación en su honor explica que varias obras del trascendente escritor argentino no sólo tienen caracteres cirílicos (idioma ruso y derivados eslavos) sino también en lenguas de cada continente. Detrás del cristal aparecen desde “Atlas” en japonés (con esmerados ideogramas a pincel) o “Ficciones” en hebreo. Más de 20 volúmenes traducidos -entre inglés, francés, portugués, italiano, finlandés-, y hasta estampillas ecuménicas que parecen adquirir la pausada entonación borgeana cuando se las observa. Se mira y no se toca. Ninguna de estas joyas a la venta.

Para esta 42 edición, la Feria ocupa 45.000 metros cuadrados en La Rural, donde cientos de stands en diferentes pabellones, aparte de plumas, atraen avalanchas de esos curiosos jueces llamados lectores. Mínimo se necesitan tres horas para tener apenas una idea de por qué es uno de los eventos culturales más convocante de Lationamérica.

“Mal momento para la poesía. Es el género menos leído y Borges hubo un solo”, dice entre risa y drama, un vendedor de “Moglia Ediciones”. Sobre la mesa hay libros amarillentos pero únicos “rescatados” de una vivienda, según cuentan en la vereda alfombrada de esta autentica ciudad de libros. El autor es el poeta correntino Franklin Rúveda. Esas joyas sí pueden comprarse.

Más allá, un pizarrón en colorida letra cursiva anunciaba: “A favor de la fantasía y en contra de la inflación”. El stand 428 pertenece a la pequeña iniciativa “La sensación” y reúne voces de diferentes provincias en géneros como filosofía, poesía, y política.

Aunque cómics, mesones de ofertas, best sellers, infantiles y libros de adultos para colorear son los principales atractivos durante la tarde del lunes, igualmente hay opciones para saborear despacio literatura sin sucumbir ante el ruido y los codazos. Por ejemplo, en el espacio destinado a la República de Armenia había toda una repisa dedicada a la poesía. Es que era casi infrecuente que los grandes sellos, salvo el Fondo de Cultura Económica (una de las firmas más importantes del continente americano), tuvieran algún despampanante cartel para la lírica. Acá, en cambio, sobre un cómodo sillón y con un poco de paciencia, uno podía sentir qué toca las fibras de los poetas de la ex república soviética, que padeció el genocidio durante la Primera Guerra Mundial.

También, para quienes gustan de la poesía es una celebración encontrar entre la variada oferta de Losada dos obras del entrerriano Juan Laurentino Ortiz o una antología de Néstor Groppa a 200 pesos, en el stand de Jujuy.

La carencia de “El eternauta”, célebre obra de Oesterheld y Solano López creada hace más de medio siglo y devenida en ícono indiscutible de la materia, llamó la atención en el puesto número 834. Amén del nombre del stand en cuestión, “Nueva historieta argentina”, la nostalgia se torna inevitable…

“Libros del Zorro Rojo”, ubicada en el puesto 625, ofrecía clásicos, regados en su interior con diversas imágenes surrealistas, dispuestas en láminas a página completa. Podían encontrarse desde  “Macbeth”de Shakespeare, a “La condesa sangrienta” de Pizarnik, pasando por Poe, Murakami, O. Wilde, J. London, Lovecraft, Goethe, entre otros. Los precios oscilaban entre $350 y $750.

Claro que una visita obligada era a los grandes “monstruos”, como Cúspide o Planeta, donde decenas de personas simultáneamente hurgaban los anaqueles. En el primero seducían autores del momento: el prolífico Stephen King con al menos una docena y media de títulos vistosos, o el “trío rosa” favorito de los argentinos, formado por Danielle Steel, Isabel Allende y la cordobesa Florencia Bonelli. Borges, Julio Cortázar o Ernesto Sábato, como referentes locales posicionaban varias de sus obras en los sectores más destacados.

En el segundo se evidenciaba la misma estrategia, con el cuidado de distribuir en los sitios de mayor afluencia a los éxitos cinematográficos del momento, “Juego de Tronos”, “50 sombras de Gray”, entre otros. “El señor de los anillos” o “Harry Potter”, a pesar de sus años, seguían teniendo cierto protagonismo.

Como dato de color, grata fue la presencia del puntano contemporáneo Eduardo Belgrano Rawson, con tres de sus obras presentes en los puestos de vanguardia de Editorial Planeta en la sección de novela nacional: “Fuegia”, “Noticias secretas de América” y “El náufrago de las estrellas”.

En cada edición, los cómics apiñan en la Feria a lectores principalmente adolescentes.

En cada edición, los cómics apiñan en la Feria a lectores principalmente adolescentes.

Editorial Eudeba también estuvo presente en la Feria, con una variedad siempre al tono de su máximo bastión, “Nunca Más”, obra por la cual realizó una edición homenaje igual a la primera, de 1984 (incluyendo la tapa original), con motivo de los 40 años del golpe militar.

El stand 1910, “OVNI Press” ofrecía diversas novedades ufológicas, ideales para los amantes del mundo de los EBE (Entidad Biológica Extraterrestre).

Por su parte, el stand de “Los libros más pequeños del mundo”, ubicado en el puesto 1899, no precisa mayor aclaración que la ofrecida por el nombre del espacio. Sí, se trataba de minúsculas ediciones literarias, no aptas para cualquiera que circule por la vida sin una vista de lince o una lupa en su bolsillo. Los ejemplares, que como “grandes” no pasaban del tamaño de un encendedor tipo Zippo, podían llegar al increíble formato de un cubito de caldo procesado. Los del primer tipo costaban $70 cada uno (o tres por $180) mientras que los del segundo grupo valían $60 por unidad. Obras de H. Hesse, Osho, el Nuevo Testamento y hasta nuestro “Martín Fierro” se exhibían en las vitrinas. “Es el regalo ideal para ese amigo bajito…”, aventuró a la pasada uno de los curiosos visitantes, sorprendido al descubrir el mencionado puesto.

Desde el 21 de abril y hasta el 9 de mayo, entre las 14:00 y las 22:00, la mayor puesta en escena literaria de habla hispana busca romper sus propios récords: más de 1,2 millones de personas que la visitaron durante sus casi tres semanas de duración en 2015.

El acceso peatonal principal al complejo es por la intersección de las avenidas Santa Fe y Sarmiento, en pleno pulmón del arbolado barrio de Palermo, en Capital Federal. Allí se agolpan cada siesta millares de personas para ingresar desde primera hora. Según expresaron desde Fundación El Libro, las filas suelen ser de hasta 700 metros, bordeando el predio y tomando las veredas de las calles Beruti y hasta Juncal, en el extremo noroeste del complejo.

En esta edición, que tiene como invitada especial a Santiago de Compostela (ciudad y municipio de España, capital de la comunidad autónoma de Galicia), también contó con la participación de los ganadores del Premio Nobel, el marqués Mario Vargas Llosa y el escritor sudafricano John Coetzee.

Con disposiciones similares a encuentros anteriores, el predio tiene 2500 stands (editoriales, embajadas, casas de provincia, medios de comunicación y organismos oficiales, entre otros participantes) 10 salas y 3 sectores temáticos: Zona Futuro, Zona infantil y Nuevo Barrio, este último es la novedad porque reúne 12 sellos que se habían presentado a una convocatoria de carácter mundial para participar con sus catálogos.

La literatura infantil junto con los libros de adultos para colerean son algunos de los atractivos en la Feria.

La literatura infantil junto con los libros de adultos para colerean son algunos de los atractivos en la Feria.

Otro de los lugares para recorrer es “Los Siete Logos”, en el stand 1920 del pabellón amarillo. Aquí se encuentran siete editoriales medianas del mercado nacional: Caja Negra, Adriana Hidalgo, Eterna Cadencia, Katz, Mardulce, Entropía y Beatriz Viterbo. En apenas cuatro años la esquina de madera se convirtió en uno de los principales atractivos por el nivel de escritores que congrega y este año tiene el doble de metros cuadrados.

Al lado, en el pabellón verde, Ediciones Urano aparte de libros de espiritualidad o autoayuda, ofrece novelas policiales, literatura romántica y novedades sobre alimentación saludable y recetas para chefs profesionales y principiantes.

A las 18:30, San Luis festejó su día en la sala “Leopoldo Lugones”, con la presentación del libro “Todos los niños todos”. Luego, varios puntanos mientras esperaban en el stand de la provincia para regresar a San Luis, se acercaron al espacio de San Juan para disfrutar de un espectáculo folclórico.

Frente al túnel que conecta entre el pabellón azul y el ocre, en medio de la neblinosa noche porteña, cientos de adolescentes hacían fila para asistir a la entrevista pública con los protagonistas de Soy Luna, la serie de Disney.

La Feria, al igual que esta ciudad, no cierra los párpados ni en la penumbra.

Fuente: Agencia de Noticias San Luis.

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