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Jornada de “Periodismo no sexista”; Mariana Carbajal disertará en la UNSL

La periodista argentina referente en temáticas de género visitará la Universidad Nacional de San Luis este viernes.

El cronograma de actividades de Carbajal durante su visita a San Luis incluirá la presentación de su nuevo libro “Yo te creo hermana”. También ofrecerá el coloquio “Desafíos para el periodismo en contextos de desinformación”, y además el taller “Periodismo con enfoque de género y derechos”.

Su presentación será en el Microcine de la UNSL, durante la Jornada “Periodismo no sexista. Claves desde el feminismo”, que organiza la Comisión de género del Departamento de Comunicación de la Facultad de Ciencias Humanas, y que forma parte del Proyecto “Mediatizaciones del sentido y procesos socioculturales: identidades, cultura, discurso y poder”.

Cronograma

Presentación del libro “Yo te creo hermana”- 10:30

Coloquio “Desafíos para el periodismo en contextos de desinformación”- 11:30

Taller “Periodismo con enfoque de género y derechos”- 15 a 19

La jornada es gratuita, abierta al público en general y destinada especialmente a trabajadores de la prensa. La inscripción puede realizarse enviando un mail a los correos electrónicos irmillao@hotmail.com o mavafur@gmail.com

Fuente: El Chorrillero.

Jesús Liberato Tobares presentó el Tomo II de sus obras completas

Tobares es un prestigioso escritor, historiador e investigador puntano. En la tarde noche de este jueves en San Francisco del Monte de Oro tuvo otro sentido y emotivo homenaje. Fue en el cierre de la primera jornada de la VI Feria del Libro donde presentó el segundo tomo, de seis, de sus obras completas.

“Jesús Liberato Tobares es uno de los buscadores más grandes de San Luis”, expresó con efusividad el villamercedino Félix Máximo María en el video que fue proyectado en el salón del Centro Cultural en el transcurso de un acto que contó con la participación del gobernador, Alberto Rodríguez Saá, y la jefa del Programa Cultura, Silvia Rapisarda.

San Luis Libro fue el responsable de la reedición de las obras completas, tal como se anunció   a mediados de año en la presentación del Mega Plan “Sueños Puntanos”. Pedro Bazán, responsable de San Luis Libro, presentó al autor y a su obra.

A continuación el historiador y escritor presentó su obra y agradeció muy especialmente al gobernador de la Provincia, al secretario general de la Gobernación, Alberto Rodríguez Saá, a la jefa del Programa Cultura, Silvia Rapisarda, y a Gustavo Romero Borri, para la concreción de este segundo tomo de sus obras completas al tiempo que brindó una clase magistral de puntanidad hablando de sus pueblos, sus personajes y contando anécdotas. Hasta se dio el lujo de recitar de memoria una tonada dedicada a Juana Koslay.

Tobares eligió contar las historias de los humildes mediante poemas que cultivó durante sus más de 50 años de trayectoria. Su voz temblorosa casi se quiebra por la emoción cuando recordó a una tejedora de Nogolí y el legado de Juana Koslay.

Habló de recuerdos que todavía los persiguen como sombras, sobre todo del drama de los mineros en su terruño, San Martín. Pero también la fraternidad fue su amparo.

Así contó que a los 16 años mientras trabajaba como telegrafista en Concarán conoció a Polo Godoy Rojo, al músico Atilio Jorge Jofré y a Dora Ochoa de Masramón, quienes lo inspiraron en su vocación literaria.

Durante la presentación de este segundo tomo con ensayos folclóricos, el historiador que más ha investigado sobre la puntanidad aclaró en qué consiste este concepto. “Procuramos exaltar el valor de lo raigal sin desdeñar lo universal”, dijo.

“No miramos con desprecio lo que tiene igualmente de valioso lo mendocino, lo sanjuanino, lo porteño, etc.”, señaló, y sostuvo: “Entendemos que en esos espacios de la argentinidad existen similares valores, proyectos, motivaciones y sueños idénticos a los nuestros”.

“La puntanidad no es un concepto excluyente sino incluyente”, subrayó.

“En la argentinidad también va comprendido el sentido de vecindad, solidaridad, cooperación y hermandad con los países de América”, indicó.

Tobares nació el 15 de octubre de 1929 y todavía hurga en las páginas, los paisajes y los rostros puntanos. Sueña con publicar un diccionario histórico de San Luis y pretende sumar a esta colección investigaciones inéditas sobre Villa de Praga, Las Lagunas, populares de la provincia, y sobre 165 familias del paraje Santa Bárbara (hoy, la localidad San Martín).

Para el autor escribir no es un pasatiempo sino una indagación ante la adversidad rural y existencial. El sentimiento de fraternidad lo acompaña cada vez que emprender su tarea.

“Hemos conocido cantores, guitarreros, rastreadores, arrieros, hilanderos, tejedoras, maruchos y todos ellos nos han dejado siempre el calor de su mano fraternal, como es la mano de nuestros hombres de campo”, expresó.

Su legado, como una inmensa veta en la historia social, transmite la calidez y el resplandor de los pueblos puntanos.

 

ANSL.

A sala llena, presentaron las obras completas de Jesús Liberato Tobares

La “Poética narrativa”, el primero de los seis tomos, es un merecido reconocimiento para el rastreador de rumbos en el marco del plan de obras públicas, anunciado por el gobernador Alberto Rodríguez Saá. Durante la Feria del Libro en San Francisco se presentarán dos libros más.

Su esposa, hijos y nietos, público de San Martín, Merlo, San Francisco y Villa Mercedes acompañaron al investigador este miércoles a las 18:00 en la sala “Berta Vidal de Battini”. Asistieron también el vicegobernador Carlos Ponce, la ministra de Educación Paulina Calderón, la jefa del Programa Cultura Silvia Rapisarda, el obispo Pedro Daniel Martínez, legisladores y personalidades de la cultura como “El Pulpo” Félix Máximo María.

“Me siento inmensamente feliz porque es muy importante para mí el acompañamiento de la gente”, agradeció el autor detrás de unos lentes negros que no taparon su emoción ante la cantidad de público y afecto.

La publicación de esta obra forma parte del plan Sueños Puntanos. El tomo presentado contiene poesías y relatos anteriores a 1955. Aparecen “Cerro blanco”, “Calandrias de setiembre” y “Gente de mi pago”, más los cuentos “Río Grande”. En la recopilación y selección de este largo trabajo colaboró el poeta Gustavo Romero Borri. En noviembre, durante la Feria del Libro en San Francisco, se publicarán dos tomos, y el próximo año el resto con imágenes inéditas.

“Tobares es un ícono, un defensor de la cultura”, consideró el vicegobernador.

Durante una charla amena, moderada por el jefe de San Luis Libro Pedro Bazán, el estudioso de la Puntanidad compartió su pasado con los mineros de San Martín, sus andanzas en mula, su entusiasmo por la toponimia. Incluso se detuvo a considerar su estilo literario, que el propio autor definió en broma como huraño. “He sido un niño curioso”, expresó.

Por su parte, Rapisarda indicó: “Hemos vivido en esta sala hoy el alma de la Puntanidad, que es el amor por la tierra”.

Para Romero Borri, trabajar con el legado de su amigo significó “sumergirme en ese yacimiento de identidad, donde uno se pone en contacto con el rostro más veraz, profundo, de nuestra historia folclórica, literaria, criolla, popular”, señaló Romero Borri.

“Tiene un estilo escrito de frases cortas, muy científico y académico, con datos verificables, pero a su vez el poeta se le filtra en sus exactitudes, y entonces sus frases o conferencias terminan con la levedad de la metáfora”, destacó el curador de las obras completas.

Tobares nació el 15 de octubre de 1929 y todavía hurga en las páginas, los paisajes y los rostros puntanos. Sueña con publicar un diccionario histórico de San Luis y pretende sumar a esta colección investigaciones inéditas sobre Villa de Praga, Las Lagunas, populares de la provincia, y sobre 165 familias del paraje Santa Bárbara (hoy, la localidad San Martín).

Como Atahualpa Yupanqui, Tobares se ha convertido en un antropólogo monte adentro. También con la guitarra al hombro, el historiador de San Martín asumió la tradición “rastreando el rumbo”, como tituló su última obra.

No sólo se trata de léxico, vestimentas o costumbres tradicionales; su obra es una indagación ante la adversidad rural y existencial. Por eso, la humildad le dio a Tobares la estatura que hoy ocupa en la cultura provincial.

 

Nota: Matías Gómez para ANSL.

“Mis personajes siempre salen a la calle y se encuentran con lo que hay”

En su nueva novela, “Las Maldiciones”, la escritora se mete en el mundo de la política pero no pierde su pluma literaria. Opiniones, consejos y miradas de una mujer de Burzaco que nunca creyó que iba a convertirse en Best Seller.

Claudia Piñeiro lleva más de una década creando historias atrapantes repletas de personajes tan argentinos como reales. Oriunda de Burzaco, en Buenos Aires, escribió una decena de libros y cosechó galardones como el Premio Clarín Alfaguara de Novela en 2005, el Premio de literatura infantil y juvenil Fundalectura-Norma de Colombia y el premio ACE.

En su más reciente trabajo, Piñeiro desmenuza las oscuras tradiciones que pueden envolver al mundo de la política y las fusiona con las historias de dos personajes, muy diferentes entre sí, pero que protagonizan una trama apasionante a lo largo de sus más de trescientas páginas.

De ese libro, de los anteriores, de la capacidad para llevar sus historias al cine y de la litera – tura nacional habló Claudia en una charla extensa y distendida con Cooltura.

—¿Cuál es la trama de “Las maldiciones”?

—Se puede entrar por distintos lugares pero es una road novel o roadmovie en la que hay un personaje principal, Roman Sabaté, que es un joven que trabaja para un partido político y, cuando arranca la novela, aparece en la estación de Retiro con un nene de tres años, escapando, no sabemos de qué ni por qué. Y toda la novela es esta huida. En principio decimos que escapa del mal. Él trabaja para un partido político para el otro protagonista, Fernando Rovira. Entre ellos hay una dialéctica de amo y esclavo, de alguien que tiene poder sobre otro y maneja su vida, de alguna manera empieza a trabajar en ese partido sin saber mucho por qué y, finalmente, se devela por qué este hombre lo tomó para trabajar en el partido y cuál es el sacrificio que debería hacer.

La novela tiene mucho que ver con los partidos políticos armados desde el marketing, el discurso, y con una maldición que hay en la provincia de Buenos Aires que dice que ningún gobernador bonaerense será presidente de la República Argentina. Rovira cree en esa maldición y está haciendo un proyecto de ley para dividir la provincia y quiere hacer creer al pueblo que será beneficioso para la demografía, para la representación en el Senado pero en realidad es por su superstición porque cree que debe sacarse la ciudad de La Plata de encima para que la maldición no le pese y poder ser presidente.

—¿Cree que tiene muchos condimentos de la sociedad actual que parecer estar más interesada en la política?

—Mis personajes siempre salen a la calle y se encuentran con lo que hay. Viajo mucho pero en ningún otro país oigo hablar tanto de política como en Argentina. Cuando va a la panadería, en el colectivo, los programas que se ven en la televisión de cable son políticos, estamos todo el tiempo con eso dando vuelta. Eso por un lado. Y después, quería que transcurriera donde la dialéctica de quien manda y quien obedece fuera muy potente y me parece que ese ámbito es así. También hay cosas que van surgiendo du rante la escritura. Yo imagino la primera escena y de ahí empiezo a tirar la cuerda y ver qué hay en ese amasijo de cosas. Y encontrar la historia y esa primera escena tenía que ver con una conversación donde el líder le plantea esto al joven. Pero no sabía mucho más, sólo que iba a haber algo con la maldición de Alsina pero no los detalles. Me puse a investigarla, sobre la bruja tolosana y otros más, trabajé con la brujería en relación con el poder, tantos líderes de distintos lugares del mundo que tienen brujos muy cerca. Cómo la magia influye en las elecciones; qué tan cerca están los gurúes del marketing de convencer que algo va a funcionar. Cuando me metí con la ciudad de La Plata había tanta riqueza sobre cómo se creó, estudios que dicen que ese plano viene de una novela de Julio Verne; empezaron a aparecer cosas que ninguna me las quería perder para la novela, quería compartirlas.

Escribirla le demandó dos años. Y el resultado no decepcionó a los seguidores. Y es que Piñeiro transita por los prados literarios desde hace décadas y sabe cómo manejar la atención y tensión de sus lectores. Dos de sus obras más reconocidas, “Las viudas de los jueves” y “Betibú” lograron meterse en las carteleras de los cines y la posicionaron como una escritora destacada.

—¿Cómo fue llevar “Las viudas de los jueves” al cine?

—Siempre es una sorpresa porque cuando uno escribe una novela, en ese momento que nadie me conocía sólo había publicado en una editorial chiquita, después gané el premio Clarín, pero “Las viudas…» se hizo muy famosa y se hizo la película. Estaba absolutamente por fuera de mi imaginación, ni siquiera sabía que la iban a publicar y terminó siendo filmada. Me interesa mucho ver cómo el director lee ese relato. Marcelo Piñeyro (quien dirigió el film) se quedó con la parte personal. En cambio, Miguel Cohan, el director de “Betibú», se paró más en la parte policial. Es como que cada uno hace una lectura porque no se puede hacer una trasposición de una novela a una película igual. A veces la gente se queja de eso pero es lo que tiene que hacer el director.

De muy joven, Claudia abrazó bien fuerte su pasión por las letras y cuando tuvo que descifrar su futuro laboral, allá por el ’78, en plena dictadura militar, cuando quería estudiar alguna de las carreras humanísticas debió optar por Contador Público, como sus padres. Ni así perdió el gusto por la escritura.

—¿Qué es lo que más disfruta de escribir?

—El sentarse y escribir es casi una cuestión ontológica, parte del ser, los que somos escritores no podríamos no serlo, no importa si lo hacemos bien o mal. Escribir te centra en tu eje y eso te hace diferenciar lo importante y lo que no. En esos últimos años se nos dieron otras tareas como venir a ferias, hacer reportajes que acompañan al oficio. Lo más importante es leer porque si no, no podés escribir. La corrección también me gusta mucho, retrabajar los textos hasta que salen, una vez que salieron no los miro más.

—¿Está leyendo algo en particular?

—El de Fernanda García Lagos, “Nación vacuna”. Voy a leer con mucho placer la de Reynaldo Sietecase, “No pidas nada” (que presentó a mediados de setiembre). Tengo pendiente una novela española, de Aramburu, “Patria”, que es una novela que tiene que ver con la grieta en los países vascos con el tema de la ETA.

—¿En qué le parece que se destaca la literatura nacional del resto de los países?

—Hay mucha efervescencia, hay mucha gente escribiendo. Quizás en otros países también pasa, porque quizás uno no lo advierte en los demás lugares porque va de visita, no tiene un panorama tan acabado como el del lugar en el que vivís. Me interesa mucho leer nuevos autores, como Marcelo Guerrieri que presentó hace poco “Farmacia”. Si bien no puedo leer todo lo que sale, pero estoy atenta a las cosas nuevas, me gusta saber por dónde andan los escritores que están empezando a aparecer.

—Y de esos autores nuevos, ¿cuál podría recomendar?

—Recomiendo mucho el libro de Martín Sivak, “El salto de papá”, que es un periodista y escritor. Está escrito en clave de crónica familiar, es la historia de su padre, un banquero comunista que terminó sus días tirándose de un edificio, se suicidó, y al recrear la historia de su padre te cuenta la Argentina de esos años, la época posterior a la dictadura, los primeros años de la democracia. Al tío de Martín lo secuestró mano de obra desocupada, ex militares y policías, y cómo se vivían esos años. Es una crónica novelada que está escrita extraordinaria mente y que no solamente cuenta su angustia sino también la Argentina de esa época.

—¿Cree que los argentinos preferimos la novela?

—Dicen que se lee más, pero Argentina tiene una gran tradición de cuentistas. Nuestros grandes escritores, Borges, Cortázar, son cuentistas y hoy, dos escritoras que tienen mucho éxito en el mundo, Samantha Shibley o Mariana Enriquez también los son. Desde el punto de vista económico empresarial de la editorial te van a decir “se lee más novelas y los cuentos los eligen a cuentagotas”. Sin embargo, los grandes escritores que se han destacado muchas veces son cuentistas. Quizás las editoriales deberían reflexionar sobre esto.

—¿Qué tan cierto es que los chicos no leen tanto?

—No hay estadísticas confiables, entonces uno no sabe cuánto se lee y qué se lee. Me pasa que estoy rodeada de gente y chicos que leen, pero debe haber muchos que no lo hacen. La oportunidad de lectura está en el colegio porque no todos los chicos tienen padres lectores. Si en una casa hay una biblioteca y los padres son lectores, a la larga o a la corta, aunque no los obligues, tienen más posibilidades de serlo que si nunca vieron leer. Una vez iba en el auto con mi hijo, yo siempre llevaba un libro apoyado en la luneta porque vivía lejos, entonces mi nene lo agarró y me dijo: “¿qué hay acá adentro que lo llevas a todas partes?”. Y yo pensé que ojalá que esa inquietud sea lo que después lo haga lector. Me parece que quienes ven a sus padres leer con satisfacción tienen más posibilidades. Pero hay muchos otros que tienen que ser introducidos en el colegio y es muy importante qué se elija para leer porque si no perdés a ese lector.

También hay mucha hipocresía. Muchos dicen tienen que leer, no tanta Play Station pero ellos no lo hacen. Graciela Montes dice que la lectura se convirtió en ese mueble antiguo de la abuela que todo el mundo dice “qué lindo” pero lo va corriendo porque molesta en el living. A mí me parece que es extraordinario leer y que es una pena el que se lo pierde. Desde las políticas públicas se puede hacer más, dar más espacios en las currículas a la lectura placentera porque muchas veces los maestros se dedican a lo que dice el programa y eso a los chicos no les gusta y los perdiste. El acceso a libros más baratos, la incentivación a la lectura placentera, la formación docente porque si él no es lector difícilmente contagie la lectura.

El Diario de la República.

La UNLC cumplió tres años y presentó un libro sobre su historia

La rectora Agustina Rodríguez Saá agradeció el trabajo de la Fundación Pro Universidad y de los legisladores puntanos que propiciaron la creación de la institución.

La Universidad Nacional de los Comechingones (UNLC) cumplió tres años y lo celebró con la presentación de un libro que cuenta su historia. Se titula “Universidad Nacional de los Comechingones. Origen y puesta en marcha”,  y fue escrito escrito por el periodista merlino Gustavo Menéndez.

En el acto de festejo que se llevó a cabo este martes en el Salón de Usos Múltiples de la sede ubicada frente al barrio 227 Viviendas, la rectora Agustina Rodríguez Saá agradeció el trabajo de la Fundación Pro Universidad y de los legisladores puntanos que propiciaron la creación de la UNLC.

“Nosotros somos parte de este proceso fundacional que es único y es un verdadero honor poder formar parte, además de una enorme responsabilidad”, dijo Rodríguez Saá en el acto por la celebración del tercer aniversario de la Universidad Nacional de los Comechingones.

La Rectora agregó que esta celebración viene precedida “de muchos años de trabajo y, sobre todo, de mucha entrega tras un objetivo tan noble como es la creación de una universidad nacional”.

“A partir de abril de 2016 comenzamos con el equipo de gestión a dar el primer paso. En este año y medio cumplimos con dos grandes objetivos”, detalló Rodríguez Saá al referirse al Estatuto Provisorio con el que ya cuenta la casa de estudios y al Proyecto Educativo Institucional que evaluó por la Coneau.

Por último, la rectora se refirió al centenario del natalicio de Antonio Esteban Agüero y resaltó la posibilidad que tuvo la Universidad de haber tenido su primera sede en la Casa del Poeta. “En las venas de esta universidad corre sangre agüeriana”, dijo.

La ley 26.998 de creación de la UNLC fue aprobada por el Congreso de la Nación el 22 de octubre de 2014 y promulgada por el Ejecutivo el 7 de noviembre de ese año. En abril de 2016 asumió Rodríguez Saá como rectora organizadora.

El Diario de la República.

Raquel Weinstock: “El regreso de la democracia fue como vivir una primavera multiplicada”

Así lo expresó la Licenciada en Letras y autora del libro “El Rector”, pieza que trae a la memoria el relevante legado que dejaron los cinco períodos de gestión del primer rector de la Universidad Nacional de San Luis elegido democráticamente en Asamblea Universitaria, el Lic. Alberto Puchmüller. El libro se presentará este viernes 16 de junio en el Microcine de la UNSL a las 12:00 horas.

Raquel Weinstock: “El regreso de la democracia fue como vivir una primavera multiplicada”

 

Raquel Weinstock acompañó al “Rector”, como ella aún lo llama, durante importantes acontecimientos que dejaron su huella en lo que es hoy el presente de la UNSL. Ella lo describe como un ferviente impulsor del crecimiento universitario y como el hacedor de los sueños del primer rector de la institución, el profesor Mauricio López.

A diez años de su fallecimiento, lo recuerda recorriendo los pasillos de la Universidad, orgulloso de la comunidad universitaria. “No pude nunca decirle “El Alemán”, o “Alberto”. Siempre para mí fue “el Rector”. Vi lo que logró y realmente su gestión marcó un antes y un después”, dijo.

¿Cómo comenzó el proceso para llegar hoy al libro?

El proceso comienza hace apenas un par de años cuando el Rector –como nunca pude dejar de decirle- comienza a llevarme escritos para leer y corregir. En esa época yo vivía en la calle Bolívar, entre San Martín y Rivadavia, y él comía en el Comedor Universitario. A su ida al comedor me decía que me dejaba algunas cosas escritas, y cuando volvía ya lo tenía que haber leído, criticado, y corregido.

Fui guardando este material y seguramente, ni él ni yo, pensábamos que eso pudiera ser el motivo para ser la elegida en escribir un libro en su homenaje. Guardé muchas cosas de aquella época.

Cuando me convoca el actual rector de la Universidad, Dr. Félix Nieto Quintas, a través de Vicente Fusco, hablo con él sobre este proyecto. Era la primera vez que volvía a la Universidad después de Puchmüller, no había vuelto nunca más. Dejé cosas que amé mucho en la Universidad en lo afectivo, y volver fue bastante impactante para mí. Me conmocionó mucho. Por suerte el Rector actual tiene una calidez que supo contener.

Al encontrarse con esta propuesta ¿Cómo siguió la historia?

Me encontré con esta propuesta. Por suerte guardé muchas cosas de esos años. En aquella época con la profesora Mariela Quiroga Gil hicimos un archivo donde estaba el día a día de toda la gestión. Había información de actos, videos, recortes de diarios. Todo eso desapareció.

Un día, pensando en fotos para reflejar la parte humana de él, la llamo a su hija para preguntarle si tenía fotos de la familia. Ella me acerca una agenda donde Puchmüller habla de lo que pensaba. Con esto en la mano, me pareció más valiosa la palabra directa de él, por lo que dejé parte de lo que estaba escribiendo y me fundí más en lo que él contaba.

¿Cuándo inició su historia con la gestión de Alberto Puchmüller?

Nos conocimos en el año 1986 cuando me convocó para hacer el diario “Presencia Universitaria”. De ahí surge la necesidad de hacer un archivo. Me llamó la atención que la Universidad no tuviera una oficina de prensa. A raíz de ello la creamos. Eso generó un espacio importante de difusión porque el Rector creía – como lo creyó Mauricio López- que la Universidad no fuera una isla, sino que tuviera un contacto permanente con la comunidad.

La oficina de prensa generaba información. Los periodistas se acostumbraron a ir a buscar la información, nosotros mandábamos los partes. Y un día me avisaron que todo ese material no estaba. Pero como soy archivera tengo la colección de “Presencia Universitaria” y muchas fotos de la época. Este material me permitió de algún modo escribir.

“El Rector”fue un hacedor de los sueños de Mauricio López…

Sin dudas. Él decía que tenía que concretar lo que no le permitieron hacer a Mauricio. Y lo hizo. Su pensamiento progresista lo ayudó. Al punto que después de Puchmüller, en las sucesivas tres gestiones, no se hizo nada.

¿Fue el hacer la Universidad que conocemos hoy?

Sí, eso es producto de su gestión. No solo del rectorado, sino lo mismo en la DOSPU. Ese lugar era una oficina pequeña, y mirá lo que es hoy, una obra social importante. Puchmüller se anticipaba a muchas cosas. Tenía una mirada muy progresista.

¿Cómo fue trabajar con Alberto Puchmüller?

Lo hermoso que tenía era que te dejaba pensar y hacer. No era una persona autoritaria, pero si era exigente. Él te dejaba pensar, crear y hacer. Llegamos al punto en el que podía sacar un comunicado en una situación de necesidad en nombre del rectorado, porque sabía exactamente lo que él pensaba. Aunque el Rector no estuviera conocía su pensamiento.

¿Qué fue lo que más aprendió de él?

Aprendí mucho, sobre todo a gestionar.

¿Cómo se vivía la democracia universitaria en esa época?

Fue una época espectacular, tan hermosa. La Universidad era voluptuosa. Después de venir de tanto horror ver los chicos con los cánticos, con las proclamas, sentir las risas, los ruidos de las zapatillas y no de las botas, fue hermoso. Recuerdo una imagen que se me grabó de volver a escuchar la música. Se me había grabado la canción “La Maza” de Mercedes Sosa. El regreso de la democracia era como vivir una primavera multiplicada. Se podía hablar en voz alta.

¿En ese entonces cómo era la prensa universitaria?

Trabajábamos en equipo. Salía la información diariamente. Llevábamos el parte diario de actividades a todos los medios de comunicación. Cuando surgían cosas más importantes había más movilización. Las actividades de extensión tuvieron un papel fundamental y muy lindo. En esa época cubríamos todos los eventos, los sábados y los domingos también. En el diario “Presencia Universitaria” quedó registrada mucha información. Hicimos un programa de televisión por canal 13 que se llamaba “Más allá del Claustro”. Salía todos los sábados.

¿Cómo era Alberto Puchmüller con la comunidad universitaria?

Bajaba al bufet a tomar un café y cualquiera podía sentarse en la mesa y hablar con él. Es decir, no quería ser un prócer, al contrario. Es más, cuando le tocaba hablar no le gustaba estar disertando arriba. Tenía un pensamiento horizontal.

En el ámbito político no tenía problemas de hablar con distintos partidos políticos. Nunca enfrentó a la Universidad, jamás. Siempre fue pujante del consenso y diálogo. Era brillante.

¿Cuál fue proyecto más importante de su gestión?

Podría decirse que la infraestructura, porque a la Universidad le permitió crecer. También hubieron otras cosas que tuvieron que ver con lo ideológico, es decir con democratizar la Universidad. Ya no era inalcanzable sino que estaba ahí al alcance de todos.

A él lo conocí en el actual edificio de la Escuela Normal, porque allí funcionaba el rectorado. Luego nos mudamos al actual edificio, y cuando estábamos allí dijo: “Nos quedamos cortos porque esto va a crecer”. Y así fue.

Rescato lo meticuloso que fue. Se comprometía hasta con los ladrillos porque iba a ver cómo se estaba construyendo en la Universidad, iba al camping de La Florida a ver cómo habían plantado los árboles. Es decir, estaba en todo y lo hacía con alegría. Parecía un pibe. Estaba en los detalles hasta para ver si habían regado las plantas.

Al ver la Universidad hoy ¿Respira los mismos aires?

La gestión de Nieto me recuerda mucho a Puchmüller en su hacer. En un hacedor, no es un teórico. El actual rector es una persona que ha abierto las puertas de la Universidad a toda la comunidad, tanto a las municipalidades, al gobierno, a los estudiantes. Cuando hablé con él tuve la sensación de volver a estar con alguien humanista y con una capacidad de trabajo importante.

¿Hay algún capítulo especial en el libro?

Todos son especiales. Hay un capítulo que habla sobre la Universidad Multidimensional que yo era la única que lo tenía. El Rector me dejaba los escritos y peleábamos cuando no se los corregía. Cuando me llama Félix Nieto me conmovió mucho la propuesta.

¿A qué se debe el título?

No pude nunca decirle “El Alemán”, o “Alberto”. Siempre fue “el Rector”. Vi lo que logró y realmente su gestión marcó un antes y un después.

Fuente: Noticias UNSL.

El refutador de leyendas: Pedro Bazán presentó “La imaginación sumergida”

Abrazado a sus dos hijos, Pedro Bazán realiza, inconscientemente, un acto que se ha permitido muy pocas veces en su vida. Llorar. Apenas, pero llora. Contenido por la presencia de muchos conocidos que asistieron a la presentación de su nuevo libro, “La imaginación sumergida”, el escritor sólo deja que sus ojos se humedezcan y tomen el rojo de la alegría. Son lágrimas que salen desde lo más profundo de su sinceridad.

En esa escena completa de ternura y amor fraternal se comprime –como las emociones en el pecho de Pedro- una buena parte de lo que acaba de suceder en la presentación de su nueva novela, un intrincado policial plagado de humor negro que le llevó diez años terminar.

“La imaginación…” cuenta la historia, entre otras, de Sebastián, un hombre que accidentalmente es hijo del mar. También relata la vida de su madre, una mujer convertida en prostituta para encontrar al hombre que embarazó. Y de Salcedo, un policía que busca su condecoración. Y de un escritor en busca de la consagración.

Fue Paola Duhalde –periodista, escritora y compañera vital para Bazán, pero sobre todo madre de su hija más pequeña- quien vio en lo que inicialmente era un cuento, una potencial novela. “Ella me dijo, una vez que leyó el manuscrito, que podía profundizar en la historia”, reconoció el autor en la presentación.

El hecho de que el emotivo acto se haya realizado en “Los libros de Charlie. Palacio cultural” fue especial para Bazán, ex periodista de El Diario de la República y actual jefe de San Luis Libro. La presentación fue la tercera actividad del emprendimiento, que encontró en Fernando Salino, el presentador del libro, una sentida explicación.

“Es muy bueno buscar salir del duelo y del dolor creando una biblioteca, si esto pasara más seguido, otra sería la actualidad cultural”, sostuvo el rector de la ULP.

Sin caer en la autoindulgencia, Pedro prefirió que su alocución se centre más en la literatura universal que en su novela. Contó que cuando era chico y vivía en la zona rural de Rufino se adentraba en las siestas en la biblioteca de la casa y gracias a los clásicos griegos abría puertas imaginarias. Sumergía su imaginación.

“Me emociona la literatura”, puntualizó el escritor en un momento de su charla, entre recomendaciones de Kafka, García Márquez, John Kennedy Toole y Jack London, entre otros. Y fue durísimo con los que considera los responsables de que la gente se aleje de la lectura, los académicos  y los docentes. “No logro aceptar que se etiquete a los autores”, protestó.

Tan preocupado está Pedro en refutar teorías, que a veces, según dijo Salino -quien se consideró su amigo- se boicotea sus propias sentencias. A tal punto llega esa posición, que el presentador dijo que él y el autor piensan exactamente lo contrario “en casi todo”.

La más lúcida apreciación que hizo el rector en torno al alumbramiento de la novela fue cuando la calificó como “un excelente ejercicio de libertad”. Salino celebró el hecho de que Bazán haya tenido a esta altura de su vida la necesidad de contar lo que sucede en “La imaginación…”, una obra que si bien no es autobiógráfica tiene algunos condimentos en los que se reconocen las costumbres del autor.

Los whiskys que se toma uno de los personajes, “son los whiskys que alguna veces se tomó Pedro”, confió el presentador, con el simpático e hidalgo reconocimiento de Bazán, sentado a su lado.

El Diario de la República.

“La imaginación sumergida” será presentada en “Los libros de Charlie”

Cuando tuvo su segunda novela entre sus manos, además de una satisfacción repetida, Pedro Bazán tuvo una duda: ¿Cómo hacer la presentación? ¿En qué ámbito? ¿Ante quién? La llegada del Palacio Cultural “Los libros de Charlie” le entregó algunas respuestas.

La definitiva se vivirá el miércoles a las 19, cuando, finalmente, “La imaginación sumergida” tenga su presentación formal en el auditorio de El Diario de la República, el medio en el que Bazán escribió durante muchos años.

Ahora jefe del Suprograma San Luis Libro, pero sobre todo consolidado como uno de los escritores más representativos de la provincia, Bazán aseguró que el principal objetivo de la presentación de mediados de semana es que más gente lea su libro.

Es que si bien fue editado a finales del año pasado, “La imaginación sumergida” recién hace dos semanas está en Babel y Anello, dos de las librerías de San Luis, disponible para el lector puntano.

Sin embargo, de quienes se adentraron en la historia que relata, Pedro ha recibido buenos comentarios. El que más lo sorprendió fue el de Jorge Sallenave, otro reconocido escritor de San Luis, quien lo llenó de elogios en un encuentro la semana pasada.

“Todo lo que hago respecto a la literatura, sea como escritor o como lector, lo hago con absoluta honestidad y profundidad”,  sostuvo Pedro, quien en el acto será presentado por Fernando Salino, el rector de la ULP.

Desde su debut literario,  el inolvidable “Trece segundos sin otoño”, Bazán es un escritor reconocido, aunque su pugna es por continuar su formación.  “Yo soy escritor gracias a la lectura de grandes autores”, resumió.

El Diario de la República.

Presentan el libro “Leviatanes”

El autor Mauro Cuello propone un recorrido “donde se revela a la naturaleza humana irremediablemente inquietante en medio de la cual, el hombre es un náufrago si persiste en dejar atrás sus raíces y no detiene su carrera para recomponer las heridas”. La cita es este sábado a las 18:30, en calle San Martín 383.

El autor Mauro Cuello presenta su libro Leviatanes este sábado a las 18:30.

El autor Mauro Cuello presenta su libro Leviatanes este sábado a las 18:30.

“La poesía que habita las páginas de ‘Leviatanes’ pone en escena la construcción que el hombre hace de sí y de su entorno, y cada verso es un encuentro de vicisitudes y gozos que se contraponen y a veces son partes del mismo juego, como si fueran cómplices”, dice el prólogo del libro de Mauro Cuello. A la presentación en la Casa de Las Culturas este sábado asistirán también artistas invitados.

«La poesía es el camino del hombre, es la vida que se muestra desnuda, sin razas, sin idiomas que separen y también es el fruto del vientre de la tierra», asegura el autor en el espacio que creó para «Leviatanes» tiene en internet.

 

Fuente: Agencia de Noticias San Luis.

Foto: Facebook Matías Cuello.

Se presentó el libro “Encrucijadas del cuerpo”

La autora oriunda de La Toma, Dora Roldán, presentó su obra en la Casa de San Luis, ubicada en Capital Federal.

La presentación se llevó a cabo en la Casa de San Luis; la escritora confesó que quisiera presentarlo también en su tierra natal.

La presentación se llevó a cabo en la Casa de San Luis; la escritora confesó que quisiera presentarlo también en su tierra natal.

“Es un libro que tiene como síntesis las encrucijadas, que son en diferentes planos pero ocurren. Los adolescentes también tienen encrucijadas, en este caso es otra edad. En las diferentes envolturas hay pasos que uno tiene que dar y es sobre eso lo que escribo. Todo está presente a través de la poesía”, explicó Dora Roldán, quien pertenece a la Asociación de Poetas Argentinos.

“Escribir para mí es inevitable cuando uno tiene distancias y cierta tristeza también. Porque pasa el tiempo y uno tiene nostalgia de su tierra”, expresó la escritora oriunda de La Toma que desea también presentar “Encrucijadas del cuerpo” en su localidad natal.

Fuente: Agencia de Noticias San Luis.

El hombre que imagina: Pedro Bazán editó su tercer libro

La imaginación sumergida” es el tercer libro que Pedro Bazán suma a su lista autoral. La novela -autogestionada y editada por Payné- se suma a “Trece segundos sin otoño” y los cuentos de “La calma”, las obras que formaron su carrera de literato.

“Cuando leí hace unos siete u ocho años “La agonía y el éxtasis” -una biografía novelada acerca de Miguel Ángel Buonarroti, escrita por Irving Stone- supe que con esta novela iba a atravesar los mismos vaivenes emocionales que Stone describe de manera muy exacta: hay momentos en que siento que se trata de mi trabajo más profundo, y hay otros momentos en los que sencillamente no la soporto. Definitivamente, no la volvería a escribir bajo ningún concepto, pero me encantó escribirla”, describió el autor sobre su trabajo. Esa realidad antagónica se extiende a toda su obra. “Ya me acostumbré”.

El humor es un elemento esencial en la vida de Bazán. A veces corrosivos, a veces negros, a veces inentendibles, los chistes de Pedro nunca pasan desapercibidos. Lo extraño es que rara vez -“La imaginación…” tal vez sea una excepción- incluyó ese rasgo a la hora de escribir.

Acaso sea la metáfora de que el autor quiere tomarse su trabajo en serio. “A veces pienso que “La imaginación…” es una novela que está fuera de tiempo y de geografía, pero después me relajo un poco y pienso que es profundamente latinoamericana y profundamente de esta época”.

A los 45 años, Bazán tiene una explicación a una carrera literaria quizás entrecortada: sólo publica cuando lo que escribió lo satisface. Y es tan autoexigente que no considera que todo lo que escribe merezca ser difundido. De hecho, si bien a “La imaginación…” la escribió en tiempo récord de 5 meses, tardó diez años en la corrección.

“Yo soy un producto de BAS XXI, fui tres veces becario en literatura y cuando Horacio Salas me seleccionó en el año 1999 empecé a pensar que podía escribir y qué esa escritura podía interesarle a alguien”, sostuvo el autor que aseguró que en su construcción como escritor hay dos personas fundamentales.

Uno es Jorge Sallenave, el legendario escritor puntano que lo alentó en forma abierta “y extremadamente generosa”. La otra es Paola Duhalde, la mujer con la que comparte la vida hace 17 años. “Su nivel de exigencia me mejora; pero sobre todo cree en mí y yo la amo”, agregó.

El autor tiene muy claro el orden de prioridades hacia donde va dirigida su escritura. En primer término, lo hace para él; luego para sus hijos, Lupe y Gerónimo -de 12 y 19 años- y después para el resto.

A Bazán -rufinense de nacimiento pero afincado definitivamente en la provincia hace 28 años, cuando vino a estudiar psicología- le gusta pasar momentos junto a la parrilla o pescando con sus amigos. “Pocas cosas más estimulantes hay en la vida que la mirada adulta de otras personas que piensan diferente a vos. Eso nos forma y le da sentido a lo que somos”, dijo.

Además, Pedro tiene un libro de relatos casi concluido que -“si nada extraordinario sucede”- se llamará “El paraíso de los condenados”. “Serán 15 ó 20 relatos situados en diferentes geografías pero con una línea común: perdedores disfrazados de héroes y viceversa”.

El Diario de la República.