Hadas, folklore y divulgación

Una muestra de textos infantiles da un panorama de la política editorial soviética.

Una inusual muestra recupera y exhibe más de 160 títulos creados por la Unión Soviética. Y, a contramano de lo que el prejuicio podría sugerir, se encuentra allí una riqueza que va más allá del realismo socialista. Así, textos clásicos de Pushkin o Gorki coinciden con libros de divulgación sobre astronomía y con relatos protagonizados por osos, cabras o gatos provenientes de la tradición oral. “La colección se armó por varias vertientes. En 1991, una voz mezclada de ruso y español nos avisó por teléfono que nos podían donar una colección de libros para chicos; era gente de la embajada de la URSS (por entonces en disolución). Fuimos a buscar los libros con mi hijo Pablo, y allí nos dijeron: ‘Se los damos para que algún día hagan algo’”, señala Pablo Medina, fundador y presidente de la Biblioteca y Espacio de Documentación La Nube, quien tuvo la idea de hacer la muestra en consonancia con el centenario de la Revolución de Octubre. Ese lote estaba formado por 270 libros publicados por el Estado soviético en distintos idiomas y épocas. Luego, a través de compras puntuales en el circuito de libros usados, la colección llegó a los 450 títulos y se puede visitar hasta el 30 de abril. “Fue una gran emoción encontrarme con parte de mi infancia, con libros que tenía cuando aprendí a leer, entre los 5 y 6 años, por supuesto que en idioma ruso. Tienen tanta belleza y bondad, que me llenan de alegría”, asegura sobre la exposición el artista Pasha Kyslyschko, nacido en Rusia pero radicado en Argentina desde 1998.

Entre los materiales exhibidos están los “filmcuentos”, que son versiones en papel de dibujos animados soviéticos, publicados por la Unión de Cineastas de la URSS entre 1973 y 1975. La carrera espacial y la industria aérea están representados en distintas obras como Mi papá es piloto o Canelo cosmonauta, que narra la historia de perro que viaja al espacio, quizá una suerte de homenaje a Laika, la perra colocada en una sonda espacial lanzada en 1954 por Moscú. El cosmos en tu casa o Astronomía para niños se inscriben en esa línea. Y si bien en la muestra hay títulos como Relatos acerca de Lenin de Alexander Kononov o El Estado soviético de Evgueni Permiak, también se descubren títulos típicos del folklore ucraniano o antologías de cuentos populares rusos, como El becerro de paja o Juana la charlatana.

“El criterio fue ver qué autores e ilustradores eran los más destacados. Buscamos clásicos, literatura regional y autores referentes de la literatura, como Samuil Marshak (autor entre otros de Correo, que da nombre a la muestra), Serguei Mijalkov y Arkady Gaidar. También incluimos novelas juveniles, en donde sí aparece más la cuestión ideológica”, señala Ana Medina, curadora de la muestra. En ese sentido, Laura Migliarino, coordinadora del espacio de lectura para niños y jóvenes de La Nube, dice: “Existió en la URSS la idea de desterrar el mundo de hadas y pasar a la instrucción, pero esto no se llevó a cabo, coexistieron los dos formatos”. Para acceder a ese mundo, los libros exhibidos de editoriales soviéticas –algunos escritos en ruso, otros en español– como Progreso, Raduga o Veselka ofrecen las contraseñas necesarias.

Exposición Correo. 1917-2017. Libros soviéticos para niños y jóvenes. Espacio La Nube. Newbery 3537, CABA.

Revista Ñ.

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