Feria del Libro. Una guía de imprescindibles para lectores ávidos

Qué stands visitar según los gustos e intereses personales; un «elige tu propia aventura» en la inmensa muestra, que permanecerá abierta hasta el 13 de mayo.

Como cada año desde hace más de cuatro décadas, en la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires se dan cita editores, narradores, poetas, filósofos, ensayistas, políticos y, por supuesto, lectores, los grandes protagonistas del evento cultural más importante de la Argentina. Y también uno de los más extensos: la 45ª edición de la Feria, que se inauguró anteayer con un discurso de la antropóloga feminista Rita Segato, se extenderá hasta el 13 de mayo. La cita es en el predio de La Rural (avenida Santa Fe 4201 y avenida Sarmiento 2704), de lunes a viernes, de 14 a 22, y sábados, domingos y miércoles 1º de mayo de 13 a 22. Los cálculos de horas-libro quedan a cargo de los visitantes.

Barcelona, ciudad agasajada. Están programadas más de 1100 actividades culturales durante las tres semanas, sin contar los actos que se desarrollarán dentro de los stands. Sin ir más lejos, en el de la ciudad invitada de honor en esta ocasión, Barcelona, se cuentan cinco actividades por día. El “domicilio” de la autoproclamada capital de la edición en lengua española se ubica en el stand 1809 del Pabellón Amarillo y cuenta con doscientos metros cuadrados. Los anfitriones construyeron un portal que invita a los lectores a recorrer la amplia librería y a participar de las actividades en el auditorio. Se invitó a representantes de más de treinta sellos catalanes y a un gran equipo de escritores, músicos y artistas. Entre otros, se puede mencionar a Marc Caellas, a la filósofa Marina Garcés, las escritoras Gemma Lienas y Bel Olid, los narradores Alejandro Palomas y Miqui Otero, y a varios argentinos de exportación, como el gran dibujante Horacio Altuna, la ensayista Nora Catelli y la escritora Flavia Company. Hoy, a las 20, en el marco de la Noche de la Feria, la cantante española Silvia Pérez Cruz brindará un concierto en la pista central de La Rural.

Grandes grupos. Tanto Penguin Random House como el Grupo Planeta, vecinos y rivales en el Pabellón Verde, suelen recibir una gran cantidad de visitantes. Con una “manzana” propia para cada sello, agrupan libros de los catálogos de sus diferentes sellos. De Penguin se destacan varias novedades, como Diario de un hijo, de Tute; la novela Dime, ¿quién es como Dios?, de Florencia Bonelli (que ya encabeza las listas de libros más vendidos), y Los días salvajes, del historiador Marcelo Larraquy, que ahonda en historias violentas de una década violenta (de 1971 a 1982) en la Argentina. Lectores de literatura pueden arriesgarse por las páginas del reciente premio Alfaguara de Novela, Mañana tendremos otros nombres, de Patricio Pron, y los cuentos de Claudia Piñeiro y Sergio Bizzio. Otra novedad que no debe pasar inadvertida es la crónica novelada de Cynthia Edul La tierra empezaba a arder. Último regreso a Siria.

Para los que buscan literatura, en el stand de Planeta hay novedades: Últimos poemas en Prozac, de Fabián Casas; los dos libros de La muerte del comendador, del japonés Haruki Murakami (dos mil páginas de lectura asegurada); Hunter, de E. Jean Carroll, una biografía de Hunter Thompson, y la crónica sentimental Camino al este, de Javier Sinay. Lectoras de novelas histórico-románticas encontrarán en Eva y Juan, de Cynthia Wila, y en Salvaje, de Florencia Canale, aquello que buscan: vivencias íntimas con resonancias sociales. Una novedad para los que quieren embellecer sus entornos domésticos es Mami albañil, de la influencer, gastrónoma y aspirante a maestra mayor de obras Bernardita Siutti.

Sin duda, el stand de Riverside (915 del Pabellón Verde) es uno de los más visitados por los lectores: novedades de Julian Barnes, Michel Houellebecq, Laurence Debray, Ricardo Piglia y María Gainza figuran entre las mayores tentaciones para los amantes de la literatura y el buen ensayo. Este año, Anagrama, sello creado por Jorge Herralde en Barcelona, festeja 50 años de vida.

Tres stands de literatura para chicos. Por supuesto que en la Feria, con casi 500 expositores, hay mucho más que tres espacios para elegir libros para niños. En Comunicarte, de la ciudad de Córdoba, hay tres novedades de escritoras argentinas. De Perla Suez se presenta Memorias de Vladimir, con ilustraciones de Christian Montenegro; El segundo cajón, de Lilia Lardone, viene con dibujos de Roger Ycaza, y ¿Tiene un libro de brujas?, es un joyita del tándem Adriana Fernández y Leo Frino (stand 630 del Pabellón Azul). En el stand de Ojoreja, recomiendan la edición de Un crimen casi perfecto, cuento de Roberto Arlt que fue ilustrado a la perfección por Decur, y Malena viaja en el tiempo, donde la simpática protagonista de otros dos títulos recorre la Buenos Aires de cien años atrás (stand 629 del Azul). Niños, jóvenes y adultos que aman los libros no deben dejar de visitar el stand de Edelvives, en el 1617 del Pabellón Amarillo. Allí encontrarán obras maestras de la edición a cargo de dos artistas: Rebecca Dautremer y Benjamin Lacombe. Este año, ese sello diseñó el stand con la estética de la autora de Princesas olvidadas y desconocidas. De Lacombe se pueden encontrar sus adaptaciones visuales de cuentos de Edgar Allan Poe (traducidos por Julio Cortázar) y novelas de Victor Hugo y Lewis Carroll. Un viaje.

Tres stands colectivos. Desde hace unos años, los sellos independientes se unen para participar en la Feria. El pionero fue Los Siete Logos, que actualmente hermana libros de Adriana Hidalgo, Eterna Cadencia, Beatriz Viterbo, Caja Negra, Mardulce, Criatura y Katz. En el stand 1920 del Pabellón Amarillo, se pueden hallar a buen precio los cuentos completos de Hebe Uhart, la primera novela de Pier Paolo Pasolini, nuevas ediciones de Juan Carlos Onetti (y un ensayo de Piglia sobre el escritor uruguayo) e inspirados textos de Mark Fisher y Sara Ahmed, entre otros. En La Sensación, ya está la nueva novela de César Aira ( El Presidente), de Mansalva; los poemas reunidos de Rosario Bléfari (Iván Rosado) y el nuevo libro de Pablo Katchadjian (Blatt y Ríos). Caballo Negro, de Córdoba, acerca al galope la novela que inspiró a Lenin en los albores del siglo XX: ¿Qué hacer? (stand 428, Pabellón Azul). Enfrente, en el stand 427, El Salto reúne a varias editoriales, como Dobra Robota (especializada en ensayos de música y ficción); Odelia, de literatura contemporánea; Winograd, de filosofía antigua y ensayo; Caleta Olivia y Gog y Magog (poesía) y Compañía Naviera Ilimitada, que llegó a tiempo con Marionetas, novela de Alex Pheby basada en la historia del atormentado Daniel Paul Schreber. También se pueden ver los proyectos de Abrecultura, como Víboras, la genial novela gráfica de La Cope coloreada en “verde sororo”. En el Nuevo Barrio (stand 2115), desembarcó Cóctel, con libros de Tenemos las Máquinas, Excursiones, Marciana y Notanpuan. Ficciones para todos.

El de los libros importados. El stand de Waldhuter (317 del Pabellón Azul) es conocido como el que comercializa los mejores libros importados de Colombia, México, Chile y otros países, pero sobre todo de España. También es aquel al que hay que visitar con los ahorros en moneda extranjera a mano, por los precios de los ejemplares, que suelen duplicar los de edición nacional. Los que puedan gastar lo harán sin culpa. Se pueden encontrar Un alma cándida, novela de Elizabeth Taylor (la misma del best seller Prohibido morir aquí); el primer volumen de Ceguera, de Mircea Cartarescu, y un nuevo libro del amado Natsume Soseki, Más allá del equinoccio de primavera, ambos publicados por Impedimenta. No hay que salir del stand sin haber admirado los hermosos libros del sello Atalanta.

Entradas, promociones y descuentos. Entrada gratuita: todos los días para menores de hasta 12 años inclusive, visitas escolares y personas con discapacidad. Lunes a viernes (con excepción del 1º de mayo) para docentes, estudiantes, jubilados y pensionados (es necesario presentar comprobante). Lunes a viernes, con excepción del 1º de mayo, para estudiantes que presenten su pase cultural. Los valores de la entrada oscilan: de lunes a jueves: $120, y viernes, sábados, domingos y feriado del 1º de mayo: $180. No hay que arrojar el ticket de entrada al cesto, porque tiene vales de descuento que se podrán usar para abonar en cualquier stand de la Feria hasta el 10% del valor de la compra.

Hay 2×1 en entradas para socios de Club La Nación (solo venta online) y varias promociones bancarias: del 40% al 25% de descuento, y hasta seis cuotas sin interés con tarjetas del Banco Provincia en la compra de libros en stands adheridos; 30% de descuento y hasta 6 cuotas sin interés con tarjetas del Banco Ciudad en la compra de libros en stands adheridos (tope de reintegro: $1500) y 20% de descuento y hasta tres cuotas sin interés con tarjetas Naranja en la compra de libros en stands adheridos. ¡A gastar en libros!

Fuente: Daniel Gigena, La Nación.

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