“Escribí de esa gente que siempre espera que le den algo, pero nunca recibe nada”

En su primer libro titulado «El papel preponderante del oxígeno», la autora describe el universo de Rose, que ha quedado huérfana al morir sus padres en un naufragio en el Tigre y es adoptada por sus tíos.

Por Claudia Lorenzón

«El papel preponderante del oxígeno», la ópera prima de Ángeles Salvador, aborda el universo vertiginoso de una joven que, al perder a sus padres, es criada por sus tíos, de quienes buscará alejarse apenas traspase la adolescencia para iniciar una vida marcada por la soledad, en la que, muy a su pesar, acumulará experiencias de fracaso, donde lo absurdo parece envolverlo todo.

El relato en primera persona, dominado por la voz de Rose, está marcado por una asepsia emocional que contrasta con los hechos narrados, que por momentos parecen cruzar el límite de lo real, lo que le permite a la autora tomar distancia y construir un subtexto connotado de sordidez y desesperanza.

En el libro, Rose ha quedado huérfana al morir sus padres en un naufragio en el Tigre y es adoptada por sus tíos, dos personas que poco se interesan por ella, y de quienes buscará separarse lo antes posible e irse de Vicente López a la Ciudad de Buenos Aires.

En la Capital encontrará sustento trabajando en una peluquería de Barrio Norte, símbolo de la superficialidad y las apariencias, donde cambiará su nombre de Rosa a Rose, y aprenderá el arte del peinado y cómo embellecer pieles y uñas de personas, muchas veces, en decadencia.

Salvador logra en esta novela atrapante anclada en los años 90 una atmósfera asfixiante, por momentos morigerada por el humor, donde la protagonista solo parece encontrar remanso en el medio líquido en el que desaparecieron sus padres.

La autora, que comenzó a escribir a los 38 años de la mano de una experiencia teatral y es madre de tres hijos, abre el libro con una dedicatoria a su padre, quien le donó un riñón y con él, una mejor calidad de vida, según confesó a Télam.

– Télam:¿Qué idea originó esta novela, marcada por lo delirante?
– Ángeles Salvador:
Trabajé con la hipótesis de que al personaje nunca las cosas le salen bien, desde el principio, con la orfandad, al morir sus padres. Ese fue un trabajo deliberado, y me pareció que debía llevarlo al extremo. Ese juego de que todo le sale mal me exigía a mí, como autora, que la próxima escena fuera distinta y peor que la anterior. En cada vuelta de tuerca tenía que delirar más para sorprender y el humor me dio permiso para llegar a una estética medio arriesgada a la que le di cabida.

– T: La voz narrativa aparece como muy obsesiva y le otorga al relato un clima asfixiante.
– A.S.:
En realidad esa voz surgió de la necesidad de probar mi forma de escribir y desarrollarla. Fuerzo a Rose para que hable así porque necesito escribir así: empiezo a escribir una pequeña idea y luego aparece algo más y algo más, como si fueran capas de su voz.

– T: ¿Por qué decidiste que la historia transcurriera en los ’90?
– A.S.:
Me interesaba representar el mundo de esa gente que espera que le den algo, pero nunca le dan nada. De la misma manera Rose trabaja en una peluquería de ricos, pero ella nunca lo será. Quise representar ese movimiento ascendente y descendente de clase social, eso de sentirse desplazado que se da mucho en este país, donde no hay posibilidad de ahorro.

En ese momento se dio mucho también el fenómeno de los nuevos ricos con el uno a uno, gente que luego no tiene un peso. Gente que perdió dinero con el corralito, o la situación de los jubilados en la que no hay previsibilidad, y no hay buenos trabajos ni sueldos, para gente que estudió mucho.

– T: La sexualidad aparece no como un lugar de placer, sino como algo desagradable, bizarro, de sufrimiento.
– A.S.:
En la novela aparece lo sexual como parte de lo iniciático y, en base a la hipótesis de que todo le sale mal, pensé en los inicios sexuales donde no hay amor para que apareciera la crudeza, lo mecánico de lo erótico.

– T: Hay una aparición fantasmal de los padres debajo del agua, momento en que parece encontrar algo parecido a la paz.
– A.S.:
Luego de que el intendente le niega la búsqueda del cuerpo de sus padres, ella sueña con que los padres siguen vivos y eso está relacionado con una experiencia personal porque mi madre murió cuando tenía 13 años, y entonces soñaba que estaba viva en los Estados Unidos, y me llamaban por teléfono … son fantasmas de uno que aparecen.

– T: Si bien en general los discapacitados son personas que necesitan un cuidado o afecto especial, acá aparecen como seres dañinos y crueles, ¿por qué los pensaste así?
– A.S.:
Me gustaba esa idea de la compensación del defecto. Ponerle una limitación tan escandalosa a cualquier personaje es como una ayuda para poder escribir. Por otra parte, ciego es una metáfora del escritor que no ve la historia que va a contar. Así me sentía escribiendo yo. La idea de la ceguera también tiene que ver con lo que uno no ve, y en el caso de la novela, con la ceguera de los vínculos familiares y la ceguera social.

Fuente: Télam

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