«En la poesía siempre se está en los comienzos»

Ha publicado seis libros y prepara uno de aforismos. Julio Cejas lleva medio siglo entre versos con pretensión de lluvia.

Julio Cejas lleva medio siglo en la poesía.

Cejas figura en varias antologías nacionales e internacionales. “Del amor a todas partes” y “Poemas para no guardar”, son las obras que más disfrutó escribir hasta ahora. El poeta chileno Edmundo Herrera, quien pronunció el discurso de despedida en el funeral de Pablo Neruda, prologó el último libro de Julio.

“La mayoría de los primeros poemas escritos no están publicados. Eran extensos y fueron hechos mientras hacía tareas en el campo, pero uno de estos trabajos rescatables y que está en la página 49 de ‘Pretensión de lluvia’ se llama ‘Sentir’”, comparte Cejas.

“No siempre me detengo en los jardines. / Mis manos se amoldaron como el árbol/ a grietas y sudores”, comienza ese poema.

En ese libro, publicado en 1988 y reeditado en 1996, repica el entorno. “Todo paisaje concreto o no, permite transmitir de manera más directa y profunda lo que se quiere decir. El paisaje urbano suena y resuena por naturaleza en el hombre más allá de su estado de condición, de convivencia. Si existe en mi obra no lo he buscado, tal vez sea mi voz o mi estilo”, reflexiona.

Cejas ha publicado seis libros y prepara uno de aforismos.

El poema “Tamarindo” ofrece esa vibración: “Donde pueblan las voces singulares/ donde pinceles no lograron el paisaje/ sólo estos árboles desafiaron/ amaron/ se brindaron”.

—¿Qué sintió cuando le reeditaron este poemario? ¿Cuánto influyó Oscar Sosa Ríos en esta obra? ¿Cambiaría algunos versos?

—Lo más trascendente a nivel emocional fue que además de ser mi primer libro, fuese elegido por un jurado para ser editado. En cuanto a su reedición, de antemano sabía que sería un hecho porque su primera edición contaba con muy pocos ejemplares. El poeta Oscar Sosa Ríos vivía en Buenos Aires y su apoyo a esta obra se ve reflejado en su aceptación para ser posteriormente el autor del prólogo. “Pretensión de lluvia” es uno de mis libros al cual no me atrevería a cambiarle versos.

En la indagación poética de Julio se percibe la renovación de César Vallejos, la ternura de Gelman y las banderas de Miguel Hernández, entre otros. También ecos del estilo español tal vez por las conversaciones que mantenía con el poeta Enrique Menoyo que vivía en Justo Daract.

“Debo decir que una de las más grandes influencias que tuve en mis comienzos fue haber leído a Pablo Neruda, esto me permitió aclarar un poco más mis conceptos sobre la poesía, y Antonio Esteban Agüero, fue como algo que no se toca o se tiene ahí al alcance de la mano y uno comienza a mirar un poco más allá de lo indiscutido”, señala el poeta radicado en Villa Mercedes.

—¿Qué se necesita para vivir en poesía, como planteaba Agüero?

—Simplemente haber nacido poeta.

—Enrique Menoyo compartía la idea de Agüero de que “por medio de la poesía la humanidad ha de alcanzar su pleno entendimiento”, ¿cree lo mismo?

—La poesía entre otras cosas, es un aporte más a todo aquello que nos lleva a comprender aspectos relacionados al comportamiento del hombre. Por lo cual la opción, queda en nuestras manos.

El libro fue reeditado en el 96.

—¿Cómo ve el panorama literario actual en Villa Mercedes?

—El despegue ya se ha hecho, la siembra está, y mucho tiene que ver el programa literario Villa Mercedes Grande, que tiene como aspecto fundamental editar, difundir y promocionar los libros a través de distintos medios como por ejemplo, la realización mensual de un café literario, un kiosco cultural para la venta de ejemplares, y por supuesto, la gran Feria del Libro que este año ya tiene su 5° edición.

Julio Cejas nació en Fraga, el 12 de agosto de 1952. Su infancia transcurrió en una escuela rural de Las Isletas, un pueblo ubicado al sur de Villa Mercedes. Después incursionó en el folclore, fue presidente de la SADE, filial Villa Mercedes, y asesor de la Ley del Libro.

—Si empezó a escribir desde la adolescencia lleva aproximadamente medio siglo con la poesía, ¿ha vuelto a las preocupaciones literarias del comienzo?

—En la poesía siempre se está en los comienzos. Por eso al terminar un poema uno pretende que el próximo sea mejor.

—¿Qué ha aprendido durante su camino de tinta?

—Escribir me ha permitido conocer lugares, hacer amigos y sobre todo descubrir un panorama más amplio y conceptual a la hora de ver la vida.

 Nota para Caminos de Tinta: Acrílico.

Fotos: Gentileza Julio Cejas.

Video: ANSL.

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