El Diario de la República ofrecerá los clásicos de María Elena Walsh

Los libros llegarán al lector en junio. Las obras se podrán comprar de manera opcional cada 15 días, a sólo $39,90.

13401128_10154353758474273_1157265933_n

De nada servirá debatir si lo que está enfrente son las palabras de María Elena Walsh. Se vuelven estériles los argumentos sobre los beneficios de la lectura y también las discusiones sobre la muerte o no de los libros en papel. El lector en pocos minutos sucumbirá ante mundos imaginados por la mujer que no contenta con escribir para chicos fue compositora, guionista y dramaturga. Una argentina completa, que se permitió abrir la cabeza de los chicos y de los grandes, incluso en los momentos más difíciles de la historia nacional. Por su vigencia en cualquier biblioteca y librería, El Diario de la República ofrecerá los clásicos de Walsh a partir junio,  de manera opcional cada quince días.

Niños y  familias de toda la provincia podrán acceder así a títulos como «Manuelita ¿dónde vas?; y otras creaciones que se han convertido en  obras  imprescindibles de la literatura infantil y que por su resonancia han sido traducidas a varios idiomas, como el inglés, francés, sueco, hebreo, italiano, danés y guaraní.  Los ejemplares tendrán un valor de $39,90.

Con letras o música, la autora, que murió a los ochenta años, supo qué decir para atrapar a los chicos y mantenerlos cautivos con el paso de los años. Entonces “Manuelita”, que nació en 1962, se convirtió en el himno de cualquier jardín de infantes y en el hit de cualquier cumpleaños. Pero muchos otros temas y versos trascendieron las fronteras, muy lejos de la Ramos Mejía donde nació Walsh en 1930.

Crecer en un ambiente de libertad y cultura, propiciado por su padre ferroviario, gustoso de la música, y su madre, amante de la naturaleza, la forjaron desde niña en el pensamiento abierto, la rebeldía y el no acallar la voz. A los quince años publicó su primer poema en la revista “El Hogar”, pero unos años más tarde escribió en el diario La Nación, un medio que con frecuencia la tuvo en sus ediciones.

“Otoño imperdonable”, de 1947 cuando terminaba la secundaria, fue el que marcó su prolífica carrera de publicaciones que terminó en 2002 con “Hotel Pioho’s Palace”. Curiosamente, esa primera obra no es para chicos, el público que sería su cautivo con el paso de las décadas.

Visitó Estados Unidos invitada por el español Juan Ramón Jiménez y en 1950 se instaló en París con Leda Valladares con quien formó un dúo que difundía la música popular argentina. En esa ciudad comenzó a crear personajes infantiles que luego se convertirían en poemas y canciones. El primero de sus libros infantiles fue “La mona Jacinta”, de 1960 y después vinieron “La familia Polillal” y “Tutú Marambá”.

La prolífica creación de María Elena Walsh se mantiene en el tiempo gracias a las melodías. Y las imágenes soñadas de cada cuento o poesía indefectiblemente llevan a sus lectores adultos a reflexionar sobre la impresionante capacidad de decir cosas de chicos en el universo de los grandes. “El reino del revés” es quizás la muestra más popular de ese don, pero cómo no conmoverse al imaginar al jardinero que es feliz “entre las hojas que cantan/cuando atraviesa el jardín/el viento en monopatín”. O con la Luna, que “baja en tobogán/revoleando su sombrilla/de azafrán”.

Para quienes gustan de leer encuentran en María Elena una fuente inagotable de imaginación. Para los chicos, es el primer acercamiento al mundo de las letras. Quienes disfrutan de la música encontrarán sonidos y rimas cargadas de doble mensaje. Para los pocos que no la conozcan, es una buena oportunidad de acercarse a una de las mejores de la literatura argentina. Que la disfruten.

Fuente: El Diario de la República.

Foto: Leeme un cuento.

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *