«El brillo de los etcéteras», por Gabriela Pereyra

Setecientos sueños brillando. Un imponente escenario que les permitió lucirse de principio a fin. Y un público que ovacionó de pie.

El Sistema “Sueños del Arte” es una iniciativa del Gobierno provincial que se ejecuta a través del Programa Cultura dependiente de la Secretaría General de la Gobernación. Las personas que participan son beneficiarios del Plan Solidaridad, eligieron desempeñarse en ese espacio que agrupa bandas musicales, coros y grupos de danzas. El 24 y 25 de agosto en las veladas de gala por los 425 años de la Fundación de la Ciudad de San Luis pudieron demostrar con gran profesionalismo y trabajo en equipo todo lo aprendido. El homenaje fue mutuo, de ellos hacia la puntanidad y desde la puntanidad hacia ellos. La historia que contaron realizó un pasaje con seis puestas distintas, por la historia, la escritura, la música, el arte plástico, la tecnología y el tributo final al San Luis que hermana. Bajo la dirección de un gran grupo humano encabezado por Silvia Rapisarda como jefa del Programa Cultura, Gerardo Masman en dirección general y Adriana Durigutti en dirección actoral, entre muchos más, adelante y atrás del escenario; lo dejaron todo.

En la actualidad, si navegás un rato en comentarios de redes, cuando se habla de planes sociales o despectivamente de “planeros”, se abre ante tus ojos un universo de discriminación por cuestiones económicas. Los verdugos se aseguran así la invisibilización por sus dichos, la opinión más cruel no recibirá castigo, ni le importará si con ello lastima a algún ser también anónimo.

¿Por qué? Nos desconocemos y nos negamos a reconocernos en el otro. ¿Por qué? En qué injusto sistema de derechos vale todo bajo la consigna de libre expresión.

Con furia, con vehemencia, las mismas personas se embanderan en reclamos de igualdad que no estarían dispuestos a discutir si de ceder espacios se tratase.

La discriminación en su origen etimológico aparece en el latín como discriminatio, que equivale a separación (en latín separatio) o distinción (en latín distinctio), por su parte el verbo discriminar se observa en el latín discrimināre, marcando desde la deconstrucción los fuertes componentes dis- y crimin- asociado a crimen, haciendo referencia a cualquier acción en la que se produce la separación de unos elementos con respecto a otros.

Para la RAE Del lat. discrimināre.
1. tr. Seleccionar excluyendo.
2. tr. Dar trato desigual a una persona o colectividad por motivos raciales, religiosos, políticos, de sexo, de edad, de condición física o mental, etc.

El etcétera con el que cierra la Real Academia Española adquiere un peso preocupante, porque los etcéteras siempre tienen nombres e historias que no podrían abarcarse en lo perezoso de una enumeración. Hay que preservar a los etcéteras. Visibilizarlos, separarlos pero para darles brillo.
En la Argentina el principal grupo discriminado son los pobres. El INADI ha realizado encuestas en todas las provincias, construyendo un mapa de la discriminación y luego ha trabajado en consolidar esos datos en un informe general. Los pobres como grupo, a la vez, abarcan muchos otros grupos; por tanto, a veces, cuando se habla de grupos discriminados, se refiere a un porcentaje muy amplio de la población y, por otro lado, de personas que pueden padecer varias discriminaciones a la vez.

Sin embargo también en la RAE ha sido incorporado el término discriminación positiva:

1. f. Protección de carácter extraordinario que se da a un grupo social históricamente discriminado.

La discriminación positiva o acción afirmativa, es el término dado a una política social dirigida a mejorar la calidad de vida de grupos desfavorecidos. Supone acciones, que a diferencia de la discriminación o discriminación negativa, buscan que un determinado grupo social, étnico o minoritario que históricamente haya sufrido discriminación a causa de injusticias sociales, reciba un trato preferencial en el acceso y distribución de ciertos recursos o servicios así como acceso a determinados bienes, con el objetivo de mejorar la calidad de vida de grupos desfavorecidos.

En los pasillos, mientras el público esperaba, orgullosos contaban que un conocido o un familiar actuaba en el espectáculo, al finalizar se observaban algunos ojos húmedos de orgullo y alegría, y las manos rojas de tanto aplaudir. Uno podría colocarle muchos nombres a este efecto, pero prefiero quedarme con Identidad, porque nos habla de pertenencia y de lugar. Para los que se preguntan qué hace “esa gente” aquí encuentran algunas de las respuestas: cumplen Sueños del Arte.

En San Luis, hay “etcéteras” con brillo propio. Celebro reciban trato preferencial para que la vida les compense un poco los olvidos históricos.

Escrita por Gabriela Pereyra para el semanario La Opinión.

Fotos, cortesía de ANSL.

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