Una a una, las 14 convocatorias abiertas del Fondo Nacional de las Artes

Artistas y gestores culturales de todo el país pueden aplicar a becas, concursos, subsidios y préstamos con fines artísticos.

El FNA tiene abiertas 14 convocatorias dirigidas a artistas, escritores, artesanos, diseñadores, arquitectos, músicos, cineastas, productores y gestores culturales de todo el país.

Los interesados pueden aplicar tanto a becas -individuales o grupales- que están destinadas a acompañar a los artistas durante el proceso creativo de su obra, como a concursos, para premiar obras ya terminadas.

También se puede solicitar préstamos a tasa fija para cubrir cualquier etapa del proceso creativo o de estudios, y subsidios destinados a organizaciones sin fines de lucro que produzcan proyectos o actividades culturales.

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La presentación es exclusivamente a través de la página web del FNA. Los interesados deberán registrarse como artistas en www.fnartes.gob.ar, completar el formulario y adjuntar los archivos del proyecto.

Para consultas, el FNA habilitó nuevas líneas telefónicas. Quienes necesiten contactarse pueden hacerlo de lunes a viernes, de 10 a 16 h, al 3986-7500 o al 0800-333-4131. O escribir a fnartes@fnartes.gob.ar.

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CONVOCATORIAS ABIERTAS:

Becas Creación

Hasta el 29 de mayo continúa vigente la convocatoria de las Becas Creación que otorgan $60.000 a artistas, escritores, artesanos, diseñadores, arquitectos, productores y gestores culturales de todo el país, con el objetivo de acompañarlos en el proceso creativo de su obra.

Concurso de Dramaturgia

Hasta el 30 de mayo. Este certamen está dirigido a autores, dramaturgos y otros artistas. Las obras deberán permanecer inéditas hasta la fecha de publicación de los ganadores.

Concurso de Letras

Hasta el 30 de mayo. Para contribuir al fomento de la creación de obras literarias. El Concurso está dirigido a escritores argentinos y extranjeros que residan legalmente en el país.

Concurso de Patrimonio

Hasta el 30 de mayo. Para especialistas en patrimonio, arquitectos, restauradores, investigadores y artistas, individuales o equipos de trabajo, argentinos o extranjeros que residan legalmente en el país.

Subsidios para Compañías de Teatro y Danza

Hasta el 4 de junio. Para compañías registradas en la Asociación Argentina de Actores que requieran subsidios para el montaje de obras.

Concurso de Artesanías

Hasta el 6 de junio. Para artesanos argentinos y extranjeros que residan legalmente en el país, que creen artesanías con técnicas tradicionales o con diseño contemporáneo. Realizado en colaboración con el Museo de Arte Popular José Hernández.

Concurso de Artes Audiovisuales

Hasta el 18 de junio, guionistas y realizadores pueden presentar cortometrajes, guiones de largometraje de ficción inéditos, y largometrajes documentales.

Premio de Arquitectura

Hasta el 25 de junio. Para arquitectos graduados en los últimos 15 años, cuyas obras arquitectónicas en espacios comunitarios o de uso personal, promuevan la cultura entre los habitantes de una comunidad.

Fondos Municipales de las Artes y la Transformación Social

Abierto en municipios de Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe. Programa de Becas Creación y Becas Formación en municipios de todo el país. Cada municipio realiza la gestión integral de su FMAyTs, desde la inscripción hasta la definición de los ganadores.

Concurso de Proyectos Editoriales

Hasta el 2 de julio. Dirigido a sellos editoriales independientes de la Argentina, para la edición de libros de arte, novelas gráficas, poesía y narrativas en formato libro.

Concurso de Proyectos Discográficos

Hasta el 2 de julio. Para sellos discográficos independientes o colectivos editoriales de música de la Argentina que generan contenidos artísticos alternativos y novedosos.

Subsidios para Proyectos Culturales

Ventanilla abierta todo el año. Para ser aplicado en proyectos culturales. El mismo podrá ser destinado para gastos (impresión de folletería, compra de insumos, etc.) y compra de equipamiento (sonido, luces, etc.) relacionados con la realización de la propuesta.

Subsidios para Mejora de Espacios Culturales

Ventanilla abierta todo el año. Para refaccionar, remodelar o ampliar un espacio cultural.

Préstamos

Para artistas, gestores y organizaciones culturales de todo el país para el desarrollo de su actividad artística, ya sea crear, invertir o producir. Pueden ser Micrócréditos, Préstamos generales o Hipotecarios con impacto social.

¿QUÉ ES EL FNA?

El Fondo Nacional de las Artes (FNA) financia y apoya el desarrollo de artistas, gestores y organizaciones culturales sin fines de lucro. Así, con una visión federal y amplia, busca promover la industria cultural en todo nuestro país.

Nació en 1958 como un organismo autárquico que depende de la Secretaría de Cultura de la Nación. Desde entonces, miles de artistas –como Antonio Berni, Jorge Luis Borges, Sara Facio, Leonardo Favio, Julio Le Parc, Ricardo Piglia, Alejandra Pizarnik y Leopoldo Torre Nilsson, entre muchos otros– han participado de nuestros programas u obtenido algunos de los servicios que ofrecemos.

Arquitectura, Artesanías, Arte y Tecnología, Arte y Transformación Social, Artes Audiovisuales, Artes Escénicas, Artes Visuales, Diseño, Letras, Música y Patrimonio son las disciplinas que abarcan todas sus convocatorias.

Fondo Nacional de las Artes
www.fnartes.gob.ar
plataforma.fnartes.gob.ar
Alsina 673, CABA, 1087,0800 333 4131.

Fuente: Diario de Cultura.

Malvinas: la carta de una niña que cambió la vida de un soldado

En medio de la guerra, una chica de 11 años le escribió a un combatiente; ese fue el germen de una amistad que aún perdura.

El 21 de mayo de 1982 una carta le cambió la vida al soldado Daniel Verón. Estaba en una trinchera en Puerto Argentino, en las islas Malvinas , mientras las bombas inglesas destruían todo a su paso. “Si te daban a elegir entre comida y una carta, no había dudas, elegíamos la carta”, recuerda. Las palabras de una niña de 11 años de un pueblo perdido de Buenos Aires le dieron esperanza y fuerzas para regresar con vida al continente. Treinta y siete años después son vecinos y mejores amigos.“Hay muchas historias de Malvinas , pero ninguna como esta”, dice Verón, de 56 años, mientras ceba un mate en su casa de Villa Cacique, en el Partido de Benito Juárez. A su lado está María Gabriela Suárez, nacida aquí, de 48 años. Es la autora de la carta y la responsable de que este excombatiente haya reconstruido su vida en este pueblo. María tenía 11 años cuando la maestra de Lengua de la Escuela N°19 le dio una tarea a todo el grado: escribir una carta para los soldados que estaban peleando una guerra que muchos en esta localidad no entendían.

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“Recuerdo lo que veía en los noticieros: una fila de personas entregando cadenitas y joyas”, rememora Suárez. Villa Cacique es un pequeño pueblo rodeado de cerros donde se respeta la siesta y la actividad se centra en la planta cementera. Los autos tienen sus llaves dentro, las bicicletas quedan en la vereda y los vecinos se cruzan en animada procesión a hacer las compras. Hoy tiene 5000 habitantes. Desde el correo de este pueblo se despachó una carta que le cambiaría la vida a un soldado a miles de kilómetros de distancia.

El 7 de abril de 1982, Verón fue convocado al Regimiento de Infantería Mecanizada 6 de la localidad bonaerense de Mercedes . “Tenés que irte, te están llamando”, le dijo su padre cuando lo fue a visitar en la carpintería donde trabajaba en Merlo. Fueron pocas palabras, pero suficientes. Al día siguiente estaba en Campo de Mayo, a una hora y media de su casa. Estuvo tres días ahí. Su familia no tenía teléfono y cuando fueron a visitarlo, él se acababa de tomar el avión rumbo a las islas. “Mi madre me había llevado pan casero; no nos pudimos despedir”, confiesa, con un nudo en la garganta.

María Gabriela Suárez, de 48 años, y Daniel Verón, de 56
María Gabriela Suárez, de 48 años, y Daniel Verón, de 56 Crédito: Silvana Colombo

El 13 de abril llegó a las Malvinas. Su posición estaba en el aeropuerto. Su trabajo era descargar las municiones que llegaban desde los aviones. “No entendés que estás en la guerra hasta que no escuchás una bomba”, resume. Aquellos sonidos bélicos cruzan sus pensamientos. La artillería inglesa fue implacable y rutinaria. El 5 de mayo lo enviaron a una primera línea a cinco kilómetros de Puerto Argentino. Allí cavó su pozo y permaneció la mayor cantidad de su tiempo en las islas. “En 70 días me pude sacar una sola vez los borceguíes”, señala. “En la guerra rezás para ver otra vez el amanecer”, agrega.

Los recuerdos de la guerra lo llevan a aquellos días plomizos en donde siempre llovía, y el hambre se hacía sentir. “A la noche parecía estar viendo una película, el cielo se volvía anaranjado por las bengalas y el humo de las bombas”, sostiene. Los Sea Harrier y Vulcan sobrevolaron sobre su cabeza más de una vez. En las islas, a medida que se acercaba el invierno, el clima se volvía más hostil. “En la trinchera estabas todo el tiempo mojado”, afirma.

Las provisiones eran escasas. “Aprendimos a comer pato”, dice. Todos los días iban a cazarlos. Un mediodía mientras desplumaba uno, vio pasar un Harrier y un misil Roland que lo alcanzó. “Vi cómo recorrió todo el cielo, era un día hermoso, soleado, y la explosión fue tremenda”, sostiene.

El 21 de mayo, día de su cumpleaños, sus camaradas en Puerto Argentino lo esperaban para saludarlo y tomar una copa de leche caliente. Recuerda bien esa caminata. “Hablaba con Dios, le pedía por mi madre, que no sufriera por mí”, dice. El furriel, soldado encargado de repartir el correo, lo vio al llegar. Le dio un telegrama de su familia que decía: “Feliz cumple, estamos bien”. Este soldado percibió que Daniel quedó esperando algo más y le dio tres cartas “al soldado anónimo”, como se conocían las escritas en las escuelas.

“La carta de María Gabriela me cambió mis días en la guerra”, afirma. Escrita en una hoja rayada de carpeta, la niña le contaba que vivía en un pueblo chico, pero hermoso y que seguramente no conocería nunca las Malvinas. Al pie cerró con una frase que determinó la vida de Verón en la isla: “Todos los días rezo por ustedes”.

“Me fortaleció, me dio ganas de volver”, sostiene. A la noche, en su trinchera, junto a un candil le contestó. Aquella carta cruzó las heladas aguas, estuvo en Santa Cruz y de allí sobrevoló hasta llegar a la oficina de correos de Villa Cacique. Los padres de María fueron cautelosos, pero llamaron a su hija. “No podía creer que un soldado me hubiera contestado”, rememora. En el pueblo, las noticias de la guerra llegaban a cuentagotas. Durante mucho tiempo, esa carta de Verón se mantuvo en secreto. “Tenían miedo”, cuenta entre lágrimas María. La posibilidad de que ese lejano soldado no regresara con vida, era cierta.

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Contención

El 14 de junio de 1982, Verón entregó su FAL y sus pertenencias a un Royal Marine. Entre ellas estaba la carta de María. La vuelta al continente fue dura. “No me querían llevar en tren porque no tenía dinero para el boleto”, dice. Las palabras de aquella niña no lo dejaban dormir. La familia Tomasi, que vivían -y lo siguen haciendo- enfrente de la casa de María, sabían de la carta que había recibido. Ante el silencio familiar, decidieron involucrarse. Le escribieron una respuesta a Daniel ofreciéndole ayuda y la posibilidad de venir a Villa Cacique para conocer el pueblo y a la niña que le había escrito aquella carta inspiradora.

La Pascua de 1983 lo encontró a Daniel caminando por primera vez aquí. Llegó en tren a Tandil, y allí lo fue a buscar Oscar Tomasi. En Villa Cacique fue recibido como un héroe. La historia que comenzó en Puerto Argentino una helada mañana de mayo un año atrás, mientras leía una carta de una alumna de sexto grado, cerró al conocer a María y su familia. “Yo no podía creer que mi carta había llegado a Malvinas, todavía hoy es muy fuerte para mí”, afirma ella.

“Corrí para verlo”, recuerda María. Sus padres, que habían elegido la precaución, invitaron a dormir a su casa a Daniel. Todos esperaban su relato de lo vivido en las islas. Lo despertaron con un café con leche y un huevo de pascua. “Primero, sentí el alivio por poder agradecerle, y por haberme cambiado mi vida”, aclara Daniel. A partir de esta visita, la relación con la familia Suárez, y especialmente con María, fue fluida. “En mi cumpleaños de 15, en mi casamiento, siempre estuvo Daniel”, confiesa ella.

Desde aquel marzo de 1983 hasta 2006, Verón vivió en Merlo. Cuando se divorció, regresó donde sus pasos habían hallado contención. Se fue a vivir a Villa Cacique. Aquí formó una nueva familia, tiene cinco hijos. Hace tareas solidarias, es concejal y da charlas sobre Malvinas en las escuelas. María vive a menos de seis cuadras de su casa, está casada, tiene dos hijos y trabaja de cajera en un mercado, todos la conocen como “la nena de la carta” y se ven todos los días.

“Haber leído esa carta en la trinchera es lo mejor que me pasó en mi posguerra”, reconoce Daniel.

El borrador de la primera misiva

La original fue incautada por los soldados ingleses

Fuente: LA NACIÓN.

Villa Cacique, 22 de abril.

A los soldados de la patria.

Queridos soldados desde acá les hago llegar esta carta de agradecimiento por defender las islas Malvinas.

A mí me gustaría conocerlos, pero no puedo ir tan lejos.

Yo todas las noches rezo por ustedes, mi familia también reza.

Villa Cacique no es tan grande, pero es hermoso. Todo lo que veo por televisión me da pena y también alegría según lo que veo.

El grado 6° B de la escuela N°19 Luciano Fortabat les agradece lo que están haciendo.

Me despido cariñosamente y les deseo la mejor suerte para todos.

Un corazón argentino

María Gabriela Suárez.

Fuente: Leandro Vesco, La Nación.

Micaela Díaz y el multicolor arte de «pintaescribir»

Compartimos una breve reseña sobre “Vendaval létrico” y “Pantano de palabras”, las dos primeras entregas en la trilogía de la joven Micaela Díaz, un nuevo talento emergente de las letras puntanas.

“¿Buscan un libro? Nosotros lo somos, y mientras nos leamos, nuestras memorias no morirán jamás”.

Así invita la joven merlina Miriam Micaela Díaz a sumergirse en su breve e intensa propuesta literaria, conformada por “Vendaval létrico” y “Pantano de palabras”, a la espera de la tercera parte que compondrá su trilogía inaugural como escritora editada, bajo el sello de la artesanal editorial puntana “Perniciosa Literhartura”.

Su obra cuenta con una inequívoca transversalidad, que se puede apreciar perfectamente ya desde la imagen de portada: se trata de la policromía. Insinuante en su primera entrega (donde una mano comanda el pincel en plena incursión pictórica), es bastante más sugerente en la segunda, que muestra otra mano (acaso más experimentada), despojada de todo artificio y mimetizada en la masa multicolor de la superficie.

Pero este color que redunda en la obra no es artificial o incrustado con fines esteticistas, sino que subyace como un termómetro social, de pequeñas y (aparentemente) aisladas situaciones cotidianas donde las conductas humanas son puestas en evidencia. Micaela, estudiante casi egresada del Profesorado de Educación Especial en la UNSL, no teme abordar temas de profundo impacto social en nuestra tierra, y homenajear la memoria de una pequeña fallecida en trágicas circunstancias, o añorar el pronto retorno de un joven desaparecido en el noreste provincial (y cuyo paradero, a la fecha de elaboración de este artículo, todavía se desconoce).

En constante clave serrana, con notas nostálgicas y dosificadas pinceladas de comicidad, la autora de tan sólo 22 años captura escenas, fugaces, quizás de la urbanidad del presente en nuestra sociedad, tal vez de recuerdos de su infancia, con personajes verosímiles, personas comunes y corrientes que interactúan con la misma imperfección natural que acontece en la vida misma. Díaz convida al lector esas situaciones con un estilo limpio, sencillo, desprovisto de toda pretenciosidad.

Ciertamente, Micaela resulta una refrescante incursión en las jóvenes letras puntanas, que se permite esbozar una crítica social sin perder de vista las vicisitudes del alma humana.

 

Nota para CdT: Sinforiano Digital.

Fotos: Cortesía Joel Vega, Marcela Fornari, Miguel Ángel Lozano.

Apertura de sobres del certamen “Historias de mi Pueblo y su Gente”

Se llevó a cabo la apertura de sobres, en presencia de escribano público, de los trabajos presentados por los participantes del certamen literario.

Este concurso abarcó toda la provincia y se presentaron 108 trabajos en sus diferentes categorías, referidas a la historia de vida de personas que dejaron su huella en la comunidad; relatos de la vida del pueblo (primeros tiempos, origen del nombre, actividades sociales, culturales, tradiciones, hechos importantes) a través del recuerdo y la voz de las personas de más edad de la comunidad que fueron testigos de las mismas, o bien de quienes recibieron el relato de los protagonistas: la historia del pueblo a través de cartas, escritos y otros documentos; la vida del pueblo a través de imágenes fotográficas.

Participaron alrededor de 89 parajes y 24 pueblos de nuestra provincia. Este concurso forma parte de un proyecto que procura el encuentro de los habitantes de la provincia de San Luis con las raíces de la identidad primigenia.

Luego de la apertura, el jurado comenzará con la lectura de cada uno de los trabajos y luego se expedirá luego de la segunda quincena de septiembre.

Los nombres de los ganadores se darán a conocer por los medios de comunicación el 1 de octubre de 2018.

ANSL.

Se abre la convocatoria a la edición de textos sobre Patrimonio Cultural

El objetivo es diseñar políticas para la conservación, resguardo y acrecentamiento del Patrimonio Nacional.

El Ministerio de Cultura de la Nación, abre la convocatoria a “Fondos Concursables para la Edición de Textos sobre Patrimonio Cultural”, a partir del 4 de julio, según lo informado a través del Boletín Oficial. Según la resolución 702/2018, la Secretaría de Patrimonio Cultural de esta Cartera, tiene como sus objetivos, entre otros, diseñar y gestionar políticas y acciones para la conservación, resguardo y acrecentamiento del Patrimonio Cultural de la Nación, fomentar su divulgación y su acceso a través de la multiplicidad de vías existentes y proponer y gestionar estrategias para la investigación de dicho patrimonio.

“El propósito es promover la edición de compilaciones o textos de una sola autoría de obras inéditas en español, sean éstas traducidas u originales, cuyos contenidos aporten nuevas miradas y concepciones vinculadas al campo de las políticas culturales, y del conocimiento y la gestión del patrimonio cultural”, aclara la resolución.

Lo detallado en dicha convocatoria, resuelve que las propuestas deberán abordar cuestiones relativas a: Políticas públicas culturales y legislación sobre patrimonio cultural,  gestión del patrimonio de museos, bibliotecas y archivos, estudios de públicos y sistemas de información cultural, innovaciones tecnológicas para la gestión y accesibilidad al patrimonio cultural, comunidades y colectividades: gestión y puesta en valor de su patrimonio cultural.

En cuanto a los montos a otorgar, se seleccionarán hasta 5 proyectos de la línea de traducción y edición, a cuyos postulantes se les otorgará hasta $ 100.000 a cada uno, y hasta 3 proyectos de la línea de publicación, a cuyos candidatos se les dará en el mismo carácter, hasta $ 80.000. Consecuentemente el monto total de la presente convocatoria es de $ 740.000. Los fondos recibidos se deberán destinar a la edición de, como mínimo, 500 ejemplares impresos de cada título seleccionado y deberán ser producidos íntegramente en la República Argentina.

También se aclara que dichos fondos podrán ser utilizados para afrontar gastos derivados de la cesión de derechos de autor, la traducción, o la edición del libro, tales como diseño, corrección, impresión o encuadernación. Las editoriales deben publicar el texto seleccionado en un plazo no mayor a 6 meses, desde la efectiva recepción de los fondos, y a entregar la cantidad de 50 ejemplares del libro impreso, sin costo, al Ministerio de Cultura.

El Intransigente.

El Café Literario se muda a la Casa de las Culturas

Funcionará en una de las salas recientemente estrenadas. Ya tuvo una convocatoria, y fue un éxito.

A pocos días de estrenar nuevas salas en La Casa de las Culturas, una gran cantidad de escritores se presentaron en un nuevo espacio cultural, en el ala sur del lugar. Fue otra edición de los café literarios que suelen organizar en la localidad, pero con un condimento especial: cambiar de página para generar nuevos encuentros.

«La primera convocatoria ha sido muy buena, porque había mucha gente que hacía mucho que no asistía a los café» confirmó Mariela Casini, la coordinadora del café literario y de ediciones literarias Villa Mercedes Grande.

«Estoy muy contenta que se hayan acercado ¡se nos llenó el nuevo espacio!» dijo contenta la responsable ante la presencia de los literatos mercedinos. «Todos están felices por el lugar, se sienten cómodos», dijo sobre las flamantes instalaciones que se inauguraron con un gran acto artístico el martes 19 y en menos de una semana estuvo de estreno.

Aunque haya un lugar para reu-nirse las actividades cuentan con escritores de toda la provincia. El viernes pasado asistieron con alegría algunos representantes capitalinos del gremio.

«Se acercaron al café los de la capital», resaltó Mariela, porque todos los meses llegan de distintos  lados puntanos, y con una gran sonrisa dijo que en el estreno «han desbordando el lugar y siguió llegando gente», hasta minutos previos a terminar la velada.

Mientras Casini confirmaba que se seguirán llevando a cabo estos encuentros en los nuevos espacios y con las ganas renovadas de inspirarse y compartir, dentro de la sala disfrutaban de un copetín reparador, con infusiones calientes y gaseosas frescas, acompañadas de dulces facturas y galletitas.

De buen humor, la representante dijo que los asistentes “hicieron los deberes” y llevaron algunos poemas para leer.  “Y escuchar las delicias de sus palabras».

Como el caso de Raúl Suárez, que para romper el hielo leyó un poema “grabado en mi mente y escrito en la piel”, para leerlo mientras lo miran, escrito “con tinta roja salida de sus venas”, fueron unas pocas líneas que generaron los primeros aplausos.

Esta nueva edición del café literario trajo otras buenas noticias, porque los trabajos leídos serán editados dentro de las antologías de los “Café 2018”.

Casini, también responsable de las publicaciones de Villa Mercedes Grande, las ediciones literarias «se están haciendo a menudo», dijo Mariela, y agregó que el miércoles anterior tuvieron la edición del escritor y licenciado en filosofía, Adrián Ledesma, que publicó el libro “Introducción a la Filosofía”.

Anteriormente llegó a las bateas el de Zunilda Lucero, “que es un libro póstumo”, comentó Casini, y anticipó que el próximo a editarse, “está pendiente y es el de Julio Cejas, que será la semana próxima», dijo la coordinadora del café literario.

El Diario de la República.

CoLiPuCiFa: últimos días para presentar obras

Hasta el 30 de junio hay tiempo para enviar cuentos de ficción especulativa, de hasta diez páginas, con historias inéditas que tengan algún eje temático en San Luis.

Entramos en la recta final para la recepción de obras que buscan un lugar en CoLiPuCiFa, la convocatoria literaria puntana de ciencia ficción y fantasía, que desde Caminos de Tinta te proponemos para este 2018.

A tan sólo 10 días para el cierre definitivo de la convocatoria, que originalmente estaba previsto para el 15 de junio, pero se prorrogó a pedido del público, desde la dirección de Caminos de Tinta se invita a todos los escritores que deseen participar, a que finalicen sus trabajos para participar de esta iniciativa que impulsa el desarrollo del género fantástico en nuestra provincia.

Según se informó desde la organización de la convocatoria, el 30 de junio a la medianoche cerrará la recepción de obras, y comenzará la etapa de valoración para determinar los cuentos finalistas que formarán parte de una antología a publicar en los próximos meses.

Recordamos que en agosto se anunciarán las obras seleccionadas, con las cuales se imprimirá un libro a modo de antología, que será distribuido entre los participantes, en lo que será el broche de oro de esta primera edición de CoLiPuCiFa.

Para más información de la convocatoria, visita este enlace, o accede aquí a las bases.

Vivi Bonfiglioli: “Nada más poderoso que interrumpir el vacío de un papel con líneas que crean algo que no está”

El arte nos cura, nos redime, nos empuja, nos colma, nos mira, nos atraviesa, nos encuentra, nos rompe, nos construye. En Vivi Bonfiglioli, el arte encontró una casa, con paredes vacías y luego iluminadas y en colores, con papeles en blanco y luego palabras y luego puentes.

“A lo largo de mi vida laboral, renuncié a catorce trabajos”, declara Vivi, la mujer que implacablemente se repetía: “¿Qué hago acá?”, pregunta que la condujo “hasta esta vida, que es otra y nueva”.

“Al síndrome de la pared vacía lo supero pintando y dibujando ferozmente”, declara Vivi, la artista que durante su última exposición vendió diez cuadros que “se fueron de golpe”.

“Toda persona que llega a mi es un prodigio de sobrevivencia”, declara Vivi, la guía, la mentora del taller literario Silenciosos Incurables que coordina desde hace dieciséis  años, allí concurren escritores de la ciudad capital y del interior. Es la directora de la revista homónima.

Durante el 2002 fue becada por el Ministerio de Cultura de San Luis, Becas BAS XXI, para dictar talleres literarios y escribir cuentos regionales. En 2011 la Editorial Dunken publicó su libro de poemas ilustrados “La estrategia del humo”.

Ha obtenido premios literarios locales, nacionales e internacionales.

Participó en las antologías nacionales e internacionales: “Entre los muros del escritor” ( Línea Abierta Editores),“Palabras de sueños” Cuentos y poesías (Editorial Dunken), “Antología del 4° Encuentro de E.C.A.  Provincia de la Pampa Nacional”, “Letras de cristal” (Ediciones Mis Escritos, Buenos Aires), “Amor olvidado” (Centro de Estudios Poéticos. España), “Luces y Sombras” (Centro de Estudios Poéticos. España), “Pétalos de pasión” ( Centro de Estudios Poéticos. España),“Me asignaron” (La Poste Tunniense. Túnez).

Escribió cuentos para la revista cultural “La Luciérnaga” 2007/2009 y participa con la novela “La ventana” en la Antología “Cuyo en las letras”, 2014.

Vivi, según me contaste una vez, apenas llegada al mundo ya pintabas, ¿quiénes considerás que fueron las personas que escribieron ese ADN en tu memoria del arte?

Desde muy chica recuerdo  a mi madre desbaratar berrinches de hermanos, o momentos de enfermedad con unos trazos que luego se convertían en rostros, cuerpos, paisajes que ella complementaba con breves cuentos espontáneos. En esos momentos me pareció que no había nada más poderoso que interrumpir el vacío de un papel con líneas que creaban algo que no estaba. Ese acto de magia fue y es imitado hasta el momento, tal vez con el objetivo de sofocar mis propios berrinches o de aliviar algunas dolencias difusas.

Los que conocen mis espacios vitales y laborales saben que toda pared que me contiene y me rodea tiene murales o cuadros; todo papel que llega a mis manos sale dibujado.

¿En qué momento comienzan las palabras a entrar en este universo?

En mi casa, por dos motivos diferentes, los libros, los saberes eran peligrosos. Por un lado sospecho que tanto leer hizo que mi padre contrajera dudas existenciales que lo alejaron de ser un sacerdote, ese alto mandato familiar que tenía. También en la familia de mi madre, la desaparición en la dictadura militar, de un primo muy querido, un joven intelectual,  un gran lector; terminó por exiliar las letras. Por lo tanto, mi padre, que a mí que me veía inquieta y lectora, por mí bien,  me impuso la no lectura. Es decir, me arrojó a los libros.

Y todos sabemos que los que entran a los libros no encuentran nunca más la salida.

¿En algún momento sentís que te pusiste excusas para pisar con todo el pie estos senderos que ahora transitás?

Me puse y me pongo excusas. Trabajo mano a mano con ellas; es una pulseada que no afloja nunca. Todo es más relevante que pintar, que dibujar y escribir. Aun así, algo de obra hay, algo se conoce, otra está en elaboración permanente y otra superando la etapa larvaria. La niñez de mis obras es muy larga. Las suelto cuando ellas se van con otros que las eligen.

En la última exposición de mis pinturas, a la que accedí por el afecto que le tengo a Adriana Toledo, se fueron diez obras de golpe. A otras paredes, a otras miradas. Al síndrome de la pared vacía lo supero pintando y dibujando ferozmente.

Como escritora estoy elaborando desde hace cinco años una serie de cuentos, al que siempre se le suma una historia más. También escribo poesía.

Como coordinadora de talleres literarios me siento en un terreno mucho más firme, me respalda el crecimiento del casi centenar de talleristas que asisten, así como el vuelo y la altura que tomaron tantos otros que pasaron por mis talleres.

 

Fuente: Cultura Rundún.

La Feria del Libro de Buenos Aires terminó con 1,2 millones de visitantes

Pese a las interminables lluvias y la crisis cambiaria, 1.180.000 personas recorrieron los 45.500 m2 de exposición en nueve pabellones y con 477 expositores totales.

La Feria Internacional del Libro de Buenos Aires cerró su edición número 44 con una convocatoria de 1.180.000 visitantes. Los organizadores estimaron una baja de un uno por ciento de público con respecto al año pasado, que atribuyeron al contexto económico y las lluvias que acompañaron buena parte de esta cita cultural y editorial.

«Cuando uno ha conquistado un número que está en 1,2 millones de visitantes, inevitablemente tiene sobre eso unas fluctuaciones que la mayoría de las veces son externas a lo que la feria haga. Por ejemplo este año continuas lluvias y también un momento político, económico, de cierta incertidumbre, que ha gravitado mucho en los últimos días», explicó el director de la Feria, Oche Califa.

Pese a este ligero descenso, destacó que la de Buenos Aires es una feria afianzada con 44 años de historia y «la de mayor concurrencia que tiene América Latina y lo seguirá siendo».

El acontecimiento cultural, en el que se destacó Montevideo como invitada de honor, partió con una agitada inauguración el 26 de abril. Una sorpresiva protesta de estudiantes y docentes de profesorados porteños les impidió dar sus discursos al ministro de Cultura de la ciudad de Buenos Aires, Enrique Avogadro, y al de la nación, Pablo Avelluto.

La inusual apertura tuvo además como protagonista a Claudia Piñeiro, quien reivindicó el rol del escritor como intelectual. La autora de «Las viudas de los jueves», apenas la cuarta mujer en pronunciar el discurso inaugural, se manifestó además contra la invisibilización de las escritoras y levantó el pañuelo verde de respaldo al proyecto para la legalización del aborto, actualmente en debate parlamentario.

En un primer fin de semana largo de alto voltaje literario, se destacó la presencia de figuras como el premio Nobel de Literatura peruano Mario Vargas Llosa, los estadounidenses Paul Auster y Richard Ford, la francesa Yasmina Reza y el español Arturo Pérez-Reverte.

En los días siguientes, la feria recibió a otro Nobel, el sudafricano John Maxwell Coetzee, y a la ex presidenta brasileña Dilma Rousseff, quien reclamó por la libertad de su antecesor Luiz Inácio Lula da Silva.

En otro hecho que también tuvo resonancia, la entidad organizadora de la feria, la Fundación El Libro, canceló la proyección de un documental tras recibir una carta de organismos de derechos humanos. «Será venganza», de Andrés Paternostro, cuestiona los procesos judiciales contra represores de la última dictadura militar.

«Resulta evidente que muchas de las afirmaciones contenidas están claramente fuera del acuerdo que la sociedad argentina refrendó dolorosamente en el ‘Nunca más’, informe final de la Comisión Nacional de Desaparición de Personas (Conadep)», explicó la Fundación El Libro.

Y poco antes del Mundial de Rusia, la bibliografía sobre el fútbol se desplegó en los títulos y géneros más diversos, al igual que abundaron los textos dedicados a los lectores más jóvenes en los 45.500 metros de exposición en nueve pabellones y con 477 expositores totales.

De acuerdo con los datos brindados por los organizadores, algunos de los escritores cuyas obras fueron más buscadas en esta edición fueron el estadounidense Stephen King, el uruguayo Eduardo Galeano, las británicas Jane Austen y J.K. Rowling, así como los argentinos Julio Cortázar, Liliana Bodoc y Silvia Schujer.

Perfil.

Lanzarán un certamen literario en la Feria Internacional del Libro

El sábado 12 de mayo, el Programa Cultura de San Luis realizará un acto donde lanzará un concurso nacional de cuento y novela, que tendrá como referencia la obra del escritor puntano Polo Godoy Rojo.

La actividad comenzará a las 19:30 en la Sala “Domingo Faustino Sarmiento”, ubicada en el Pabellón Blanco. Allí se rendirá un homenaje al escritor y maestro rural, Polo Godoy Rojo, y luego se presentará el certamen. Las bases y condiciones del concurso se darán a conocer en dicho acto.

Las actividades del Día de San Luis en la Feria del Libro, en Buenos Aires, iniciará a las 9:00, con la presentación de músicos de la provincia. También se llevará a cabo una representación artística, dirigida por Marcela Aravena, con la participación del bailarín Matías Mansilla.

ANSL.

Cultural San Francisco: se realizó el primer taller literario

Se realizó el sábado y estuvo a cargo del escritor Darío Oliva. Fue el primero de varios encuentros dirigido a todos los interesados en la literatura.

La responsable del Centro Cultural de San Francisco del Monte de Oro, Liliana Vergara, destacó la convocatoria que tuvo la actividad y expresó: “En esta primera entrega del taller se realizó además un encuentro de escritores, los cuales trabajan y organizan en alguna medida el grupo de escritores denominado ‘Mano a mano con el libro”.

También estuvieron presentes escritores aficionados a la literatura. Este taller se llevará a cabo durante tres sábados de cada mes, con entrada libre y gratuita. Las inscripciones se pueden realizar en las instalaciones de 25 de Mayo y Centenario.

Sobre Darío Oliva escritor, a cargo del taller literario.

Presidente fundador del grupo literario “Arcadia”, es escritor y gestor cultural. Ha publicado libros como “Voces de calle y río”, “Orillando vientos”, “Epígrafes”, “Breviario” y conforma numerosas antologías literarias. Ha publicado artículos en El Diario de la República de San Luis y ha disertado sobre diversos tópicos culturales.

ANSL.

Caminos de Tinta lanza CoLiPuCiFa, la primera convocatoria literaria puntana de ciencia ficción y fantasía

 ¿Te imaginás una invasión de venusinos que viajan a través del Cerro del Morro como portal, una contundente victoria de los comechingones ante Villagrán en la Batalla de la Sepultura, un robot con IA basada en los genes del poeta Agüero…? En nuestro tercer año de vida nos proponemos crear una antología con las voces más representativas, tanto inéditas como consagradas, de la ficción especulativa sobre San Luis. Entrá en la nota y enterate más.

Afiche de presentación de la convocatoria CoLiPuCiFa 2018.

El 15 de junio es el plazo. Hasta esa fecha los escritores tendrán tiempo para presentar sus obras con intención de formar parte de la primera antología sobre San Luis abordada desde los géneros de ciencia ficción y fantasía. La invitación no es sólo para los puntanos amantes de las letras, también es extensiva a cualquier argentino que desee contar una historia con eje en nuestra provincia.

El envío de los archivos debe realizarse en formato de Word al correo caminosdetinta@gmail.com, siguiendo los lineamientos descriptos en las bases y condiciones de la convocatoria (ver al final de la nota). Se permite el envío múltiples obras, pero sólo podrá ser seleccionada para la antología una historia por autor.

El formato de las obras será el de cuento corto y, si bien adelantaron desde la editorial que no es estrictamente excluyente el volumen sino la calidad de las mismas, la intención es compilar cuentos escritos en español, que tengan entre cinco y diez páginas, en letra Calibri o Cambria, con una fuente tipográfica 11 e interlineado sencillo.

A partir del cierre de la convocatoria, una comisión especial formada por integrantes del equipo de CdT realizará la tarea de selección de relatos, los cuales serán anunciados el 25 de agosto, día de la fundación de San Luis.

Algunos de los integrantes de la iniciativa literaria digital vernácula manifestaron su conformidad con el lanzamiento de la convocatoria:

“Buscamos mostrar San Luis desde otro lugar, diferente al tradicional, jugando en los márgenes de la realidad y dejando volar la imaginación. Queremos seguir abriéndole camino a la ficción especulativa y estamos seguros de que, con esta idea, vamos a demostrar que los puntanos también podemos producir excelente material del género”, expresó uno de los impulsores de Caminos de Tinta, en torno a la expectativa de la iniciativa.

“Se privilegiarán las visiones más atrevidas y excéntricas; aquellas que logren llevar a los límites el nivel de extrañamiento, sin perder por ello su poder de verosimilitud”, agregó otro de los entusiastas organizadores, al ser consultado sobre su estrategia de selección.

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Hacé click AQUÍ para ver las bases y condiciones de CoLiPuCiFa 2018. Muy pronto, tendremos más novedades sobre esta convocatoria.

Artículo elaborado por Mr. Blagaich y Sinforiano Digital.

Certamen de relatos: cuenta regresiva para la entrega de textos

La recepción de trabajos del concurso organizado por «Los Libros de Charlie, Palacio Cultural»  culmina el 10 de noviembre. El jurado ya está conformado.

La convocatoria para participar en el Certamen de Relatos que organiza «Los Libros de Charlie, Palacio Cultural» crece a pasos agigantados. A diez días de culminar con la recepción de trabajos, los organizadores recibieron más de 200 textos de todas partes del mundo. Además ya está conformado el jurado que deliberará quiénes serán los elegidos para formar parte de la antología con todos los textos ganadores.

Luego de que se lanzaron las bases y condiciones el 26 de setiembre, la casilla de correos del certamen se llenó con relatos de diferentes países, no sólo de Latinoamérica, sino también de Europa. Un éxito internacional inesperado para los organizadores que se lo atribuyen, en parte,  a la publicación de la información en la página web «escritores.org» de alcance mundial.

Hasta el momento, escritores de Venezuela, España, Colombia, México, Cuba, Italia, Chile, Brasil, Reino Unido y Uruguay se animaron a mandar sus relatos con tema libre y en idioma español, condición esencial para participar del certamen. También llegaron textos de diferentes puntos de Argentina y los autores puntanos no se quedaron atrás. San Luis capital, Villa Mercedes, Juana Koslay, Quines y San Francisco del Monte de Oro ya tienen sus representantes que buscan un lugar en la antología literaria.

El jurado está conformado por tres profesionales relacionados al quehacer literario y académico puntano. César Albarracín, escritor, guionista y actor de Villa Mercedes, Fernando Salino, rector de la Universidad de La Punta y Paola Duhalde, secretaria de redacción de los semanarios «La Opinión» y  «La Voz del Sud» y autora del libro «Posdata y calefactor». Ellos serán los encargados de leer cada uno de los escritos y expresarán quienes son los elegidos para el premio mayor. Cabe destacar que determinarán la cantidad de ganadores que consideren apropiados.

Albarracín expresó que considera un honor formar parte de un certamen a nivel internacional. «San Luis siempre estuvo a la vanguardia y esta convocatoria forma parte de un reconocimiento que merece la provincia», aseguró el escritor.

A la hora de leer y seleccionar a los ganadores César aclaró que, más allá de acordar con sus compañeros de jurado los autores elegidos, se basará en la esencia de cada texto. «La estructura de  los relatos es esencial para elegir un buen escritor pero me fijaré en lo que transmiten con sus palabras. La esencia es algo que no muchos pueden expresar y para mi gusto personal el texto tendrá que tener la capacidad de emocionarme», contó el guionista.

Albarracín cuenta con una trayectoria extensa en el mundo audiovisual. Empezó su carrera actoral en la película «Iluminados por el fuego» y produjo dos películas con la ayuda del programa «San Luis Cine». Más allá de su rol como guionista y director, César  se considera un «contador de historias».

A pesar de que la cuenta regresiva para el cierre del certamen ya está cerca, las consultas por bases y condiciones, períodos de entrega y participación son recurrentes. Entre los más interesados son profesores de literatura de diferentes establecimientos educativos que desean saber sobre la recepción de trabajos de alumnos mayores de 16 años que pueden participar bajo la autorización de un adulto responsable.

Desde la organización alentaron a los autores puntanos que manden sus trabajos y participen de esta propuesta. Expresaron que será una gran oportunidad de formar parte de una antología con carácter internacional al ver los perfiles de cada uno de los postulantes.

Además contaron que, si bien la cantidad máxima de páginas recibidas es de cincuenta, hay muchos microcuentos y muy pocos superan las 25 carillas.

El cierre de recepción es el 10 de noviembre y los ganadores serán dados a conocer el 13 de diciembre. Cualquier consulta sobre las bases y condiciones serán evacuados  vía correo electrónico a la dirección certamen@grupopayne.com.ar.

El Diario de la República.

Federico Bollecich, un escritor vampiresco

El villamercedino es autor de una novela que juega con la realidad, la fantasía y personajes delirantes en busca de aventuras.

Un clan de vampiros que  llega a la ciudad con intenciones comerciales son los protagonistas del libro de Federico Bollecich, el escritor villamercedino que publicó «Everlife» con intenciones claras, lograr captar al lector con sus peripecias a la hora de escribir historias delirantes mezcladas con la realidad.

Federico escribe desde los siete años. Toda su vida estuvo ligado con las letras, además, es un escritor que, a medida que pasó el tiempo y vivió las diferentes etapas de su vida, la escritura lo acompañó con diversos géneros.

En su infancia, Federico escribió un sinfín de textos sueltos que le gustaba guardar para leerlos en sus ratos libres. Cuentos con situaciones disparatadas lo acompañaron en su crecimiento. Al llegar a la adolescencia, la poesía lo llevó por diversos escenarios y logró traspasar la etapa más cambiante del ser humano.

«Todos mis pensamientos están plasmados en mis textos. En la adolescencia, cuando todo era tan intenso para mí, la poesía me acompañó en cada uno de mis pasos», contó Federico con el libro en sus manos y una sonrisa cálida que lo caracteriza cada vez que habla de lo que hace.

En la juventud, comenzó a colgar sus textos en internet pero la esperanza no lo acompañaba demasiado. «Cuando tenía 22 años escribí una novela que no me gustó para nada. No era lo que yo quería. Pero igual la subí en un sitio web a la espera de críticas o recomendaciones», aseguró.  En la actualidad, con 34 años, es el encargado de la página «Jóvenes escritores latinoamericanos» donde reúne escritos de autores del continente y comparte experiencias con el público.

Además de su novela, sus manos inquietas no paran de crear. Mientras que «Everlife» se vende  rápidamente, Federico escribe un libro de cuentos que busca el mismo éxito de la historia de vampiros.

«A ‘Everlife’ la escribí hace dos años y la publiqué en mayo. Llevo vendidos 300 ejemplares en menos de cinco meses y para mí es todo un logro. Tuve una muy buena respuesta porque es el primer libro que publico y me genera mucha felicidad», comentó el autor.

Cuenta con 300 páginas de puro realismo delirante, un género que fundó el reconocido escritor argentino Alberto Laiseca y que Federico tomó como propio para su novela. El libro fue presentado en la Feria del Libro de Villa Mercedes junto con una serie de autores jóvenes que también publicaron sus primeros trabajos literarios y los presentaron a sala llena.

La historia de una familia de vampiros mexicanos que se instalan en Rosario, Santa Fe,  con el objetivo de dar a conocer un producto que  ellos mismos promocionan llamado «Everlife», un polvo que tiene la capacidad de detener el envejecimiento y otorgar la vida eterna, es la trama de la novela.

«Con el pasar de las páginas el lector se da cuenta de muchos acertijos y juego de palabras. Por ejemplo, el título tiene que ver con la reconocida marca de suplementos de reducción de peso. El público experimenta con el misterio, el amor, el engaño y el desencuentro en una serie de aventuras que arman la historia», explicó Bollecich que también tuvo una experiencia como periodista en El Diario. El libro se puede comprar de manera online en la página web «La luna y el gato» o la versión papel en la librería mercedina «Cigarra». Además, los interesados pueden contactarse vía redes sociales con el autor y arreglar la compra.

El Diario de la República.

La tinta sobre el papel con chances de ganar

El certamen literario de «Los Libros de Charlie» estará abierto hasta el 10 de noviembre y podrán participar autores de toda la provincia.

En distintos puntos de la provincia hay escritores que pasan horas detrás de una computadora o buscan un papel y un lápiz para darle vida a historias que entretienen, causan miedo o simplemente buscan encontrarse con otros ojos que deseen leerlas. Luego de la convocatoria que tuvo el primer certamen de El Diario de la República al conmemorarse sus cincuenta años, la biblioteca «Los Libros de Charlie, Palacio Cultural» lanzó el concurso literario de relatos, ideal para todos aquellos interesados que deseen presentar sus escritos. Las inscripciones y la presentación de trabajos ya están abiertas hasta el lunes 10 de noviembre. El premio será la publicación de la obra.

El máximo de trabajos que pueden presentar los concursantes será de cinco escritos. Cada uno deberá tener un mínimo de una página y un máximo de cincuenta. Los autores deberán llevar  los relatos a Lafinur 924. Además tienen que enviar una copia adjunta digital a la dirección de correo electrónico: certamen@grupopayne.com.ar.

La convocatoria está abierta para escritores mayores de 18 años que presenten obras de su autoría, originales y de tema libre. Fantasía, ciencia ficción, terror,  drama o comedia, están aceptadas a la hora de escribir. Los concursantes pueden tener cualquier nacionalidad pero a la hora de plasmar las palabras deberán hacerlo en idioma español.

La organización del certamen aclaró que los interesados en participar con 16 años cumplidos podrán hacerlo con una autorización de sus padres o tutores debidamente certificada.

Cada obra debe ser inédita. No pueden estar pendientes de resolución en cualquier otro concurso ni deberán tener cedidos o prometidos a terceros los derechos de edición o reproducción en cualquier formato, incluidos plataformas digitales como blogs.

El jurado estará conformado por profesionales de la literatura que evaluarán los trabajos a partir del 11 de noviembre al 10 de diciembre. Cualquier modificación de fecha, cambio de jurado o imposibilidad para seguir con el concurso será notificado. El día elegido para conocer públicamente a los ganadores será el 13 de diciembre.

Los miembros del jurado, luego de la selección de relatos, determinarán la cantidad de ganadores que sean necesarios. A partir de anunciar los elegidos, las obras pasarán a formar parte de una antología que se editará con todos los trabajos premiados.

Los autores de los relatos tendrán que tener en cuenta que en caso de ganar el concurso, «Los libros de Charlie» podrá exhibir y reproducir las obras de manera completa o parcial mediante cualquier  medio o soporte, siempre con el nombre del ganador en todo el material utilizado. Además de difundir su nombre, fotografía y datos personales para todos aquellos medios que sean convenientes.

La presentación de una obra en este certamen implica el conocimiento y la aceptación por parte del autor, de las bases y del modelo de contrato que el ganador recibirá una vez conocido el resultado. Las condiciones se publicarán en www.eldiariodelarepublica.com y se considerarán de público conocimiento sin admisión de prueba en contrario. Las dudas pueden ser evacuadas por medio del mail del certamen.

Bases y condiciones, aquí.

El Diario de la República.

Gabriel Cortez, espontáneo escritor

En la experimentada juventud de la tercera década de vida pueden aparecer situaciones para las cuales aún no estamos preparados, sin embargo en toda esa inexactitud se pueden encontrar aspectos positivos, dignos de aprovechar al encontrar soluciones en la tempestad que prolonguen el espacio donde vivimos. Al respecto te presentamos a Gabriel.

Nació el 23 de junio de 1985 en la provincia de San Juan, la sensibilidad y necesidad de expresión lo llevaron a comenzar a sumergirse en el género lírico a la edad de 12 años, plasmando sus pensamientos y emociones en el papel con tinta cada vez más intensa, combinando distintos colores según el motivo de inspiración. El amor, la naturaleza, la injusticia, el miedo, la represión y la inconsciencia humana, además de otros impulsores, provocan la creación que solo encuentra el punto final en el alivio de haber expresado lo que presiona el corazón y aprisiona el alma.

La falta de aire, de una renovación y evolución de su propio ser, lo llevó a buscar otro lugar donde poder fluir libremente. Al no encontrarlo tampoco en Mendoza y luego de su regreso a San Juan, pudo conectarse con lo que buscaba en San Luis. Quizás haya sido la energía de su tierra o sus similitudes con Valle Fértil.

Según confiesa, en varias ocasiones la parca intentó robar su vida, pero siempre ganaron la suerte, las ganas de vivir y de alcanzar los sueños. La pasión por la música despertó la necesidad de aprender a usar algún instrumento para transmitirla.

Hoy se hace presente con la nostalgia y las emociones a flor de piel, cada molécula de su ser vibra incansablemente en toda situación que requiera una parte de su concentración, física, sentimental o mental.

Al referirse a las letras, este joven escritor sólo tiene palabras para expresar lo que siente, lo que corre por sus venas y toda la furia de la naturaleza que se pone delante de su entereza para ofrecerle dedicación, inspiración o cualquier verso poético que nutra a su condición; Gabriel ofrece espontaneidad, sinceridad, desasosiego y diversas emociones nutridas del jugo de la pasión.

Acto seguido, una breve muestra de ese líquido febril y entusiasta…

Pasión

La pasión le da al vino,

un sabor intenso, febril.

Que se funde en la boca,

para llegar hasta la parte más abstracta del ser.

Pero a veces, su reflejo en palabras,

carentes de esa exactitud

que fluye libremente,

por otros sabios canales de transmisión.

La hiere mortalmente, en el acto final e inconcluso, de una trágica obra de amor.

Frecuencia vital.

Interminables risas, profundas charlas, y abrazos cardíacos

mueven cada nota, en la composición de mi esencia.

En la transparencia de mis lágrimas, se puede ver el reflejo, de lo que no expresé… Y de todo lo que anhelo.

¡Silencio en mi mente! Así… brota el impulso vital y vuelvo a vibrar en la frecuencia que hace todo posible.

Baile de estrellas. No sé cómo pude resistirme a la corriente de colores, que me lleva a buscar, eso que hace mi interior estallar.

Felicidad inocente me invade, exhalada en un suspiro inevitable, al sentir tu sonrisa en mi alma.

¿Cómo puedo resistirme? Si al verte siento el galope incesante de la libertad, que me incita a tomar tu mano, para sumergirnos en ese mar de placer atemporal.

Y hoy qué puede importarme más, que la búsqueda de nuestro encuentro, en un baile de estrellas que ilumine el tenue cielo de la realidad.

Por Gabriel Cortez.

Nota: Keno.

Edición y corrección: Sinforiano Digital.

Ayelén Pilmayken: talento olongasta bien definido

Hay una dimensión de maravilla en la obra de la joven poeta Ayelén Pilmayken que al mismo tiempo provoca fascinación e inquietud. Nacida en Villa General Roca, San Luis, a principios de los noventa, Pilmayken de manera silenciosa ha construido en su primer libro «Para huir gritando y otros poemas», un universo diminuto y perturbador en donde su escritura se distingue más que por la capacidad de ver por su especial facultad de convertir cada detalle de esa percepción en un acontecimiento epifánico que sacude al lector.

«Para huir gritando…» es un libro que emociona, seduce, asombra y nos arrastra hacia esa orilla ubicada más allá de las palabras, donde la poesía irrumpe desnuda y sin prejuicios. Su intención, afirmaba en una entrevista hace algunos años, “es aprehender un tiempo lejano del que no quedan registros, así como combinar la franqueza y el poder emotivo de una chispa que es a veces sutil fuego, a veces cruel espina”.  Aclaraba, también, que concebía a la poesía como un medio para conocer la realidad que la rodeaba. “Pero una realidad ajena a mi intimidad. A tal punto que en mis poemas teorizo sobre lo que se me escapa. Quiero separar las obras de lo que soy”. Algo de eso se percibe en este libro, editado por la también joven editorial Perniciosa, donde le da voz a esos seres inasibles que casi no existen en términos colectivos y los retrata con sus aflicciones y pesadumbres, iluminados por breves e imprevistos chispazos de dicha. Porque tal vez como afirmaba John Berger, “cada vida tiene su propia propensión a la iluminación y no hay dos iguales”, y en esos resquicios de plenitud efímera habita una fuerza que Pilmayken  transforma en poesía.

“Y este dejo a fiesta/que nos despierta /acariciadas por un ángel/ que reparte nombres vacíos”, escribe en «Hemos dicho verano», un poema donde lucha por evitar que el desaliento entre a su vida y a solas se compadece de sus huesos, de esos pies que han comprendido al fin que el camino no es algo a buscar, es algo que se halla, que se encuentran. Pilmayken también parece advertir que la mayor parte de los caminos, sin embargo, tienen una consecuencia, como dejan entrever los versos con que cierra el último poema del libro: «Madre,/ mis días ya han sido disueltos/ son restos óseos. No habrá útero/ que no contenga el polvo/ y lejos de mí, en lo gris/ abrirás tu cuerpo al viento”.

A diferencia del la exuberancia de la que hacen gala sus contemporáneas, Pilmayken despliega un refinamiento etéreo atravesado por la infancia y la violencia familiar, en poemas que hablan de excavar en los lugares donde nos hicieron daño, de caminos difíciles y de pasarse de largos las paradas, mientras se sueña con algo que nunca va a llegar. Esa sensación de suspensión irremediable, de maravilla sombría, se refleja gracias al lirismo de Ayelén, que es capaz de crear todo un universo en unas pocas líneas. “Van a partirme el corazón sin piedad./ A lo largo de los años por venir/ no haré otra cosa que parir,/ y lavar ropa, y preparar comida/ y volver a parir, y juntar monedas/ y ahogar mi sufrimiento».
Una buena mujer debe callar su dolor./ Van a partirme el corazón sin piedad./ No le ha de importar que mi cuerpo/ aún es extrañamente hermoso”, escribe en el bello poema «Sin saber qué decir», y así redondea un libro donde una voz etérea y encantadora expresa sus necesidades sin vueltas, así como sus pocas expectativas de satisfacerlas.

Poderoso, pasional, grácil y delicado, «Para huir gritando…» es un libro extraño en la narrativa sanluiseña, tan acostumbrados a las elegías y los panegíricos. Sin excentricidades ni experimentalismo, Pilmayken concibe un libro intenso, desgarrador, que aborda emociones oscuras e irreparables, y cuyos protagonistas, cada uno a su manera, están atravesados por el dolor, tal vez porque saben que la suma de sus elecciones devendrá inexorablemente en un lento sacrificio.

Algunos de sus poemas…

Autobiografía

¿Cómo decir de quién, de qué manera se planta un pene
se pone semen macerado, se da a cuatro manos vida?
¿Cómo decir de cuándo, de qué cama surgió, de dónde vino?
Alguien llegó ebrio una noche, golpeó la puerta de una casa
humilde, azul de humilde, y una niña atendió. El hombre
entró, señaló un lunar en la piel de la niña y le ordenó
que se desvistiera, y hubo llantos, alaridos, y mucha sangre,
sobre todo mucha sangre, y entonces fui, fui ira, fui vergüenza
fui tristeza, fui un trapo húmedo, fui desconsoladamente Ayelén.

Me están esperando

Me están esperando. Esos hombres esperan que crezca.
Cada día que pasa observan con minuciosidad si mis pechos
han crecido lo suficiente. Están deseosos de comprobar
la humedad de mi sexo. Me están esperando.
La historia no deja de repetirse. Niñas que duermen solas.
Hombres que en mitad de la noche abren puertas.
La historia no deja de repetirse. Me están esperando.
Me están quemando por dentro. Los hombres
están arrimando piras a mi cuerpo adolescente.
Soy un periódico arrugado con el que van a encender el fuego.
Madre, estás demasiado lejos para oírme.
Saben que no ofreceré resistencia
cuando esos hombres me tomen como un fruto maduro.
Me están quemando por dentro. Debería morir.
Debería morir. Me estoy quemando por dentro.

A continuación la opinión de uno de los referentes de Perniciosa Editorial, sobre esta obra:

«Ayelén Pilmayken, poeta de la etnia olongasta, en ‘Para huir gritando y otros poemas’, su primer libro, demuestra que la poesía significa, entre otras cosas, nunca tener que renunciar a la belleza». Por Oliver Pedernera.

 

Ficha técnica de la obra:

«Para huir gritando y otros poemas»

Ayelén Pilmayken

Perniciosa ediciones.

Poesía

28 páginas

Contacto con la editorial: perniciosarevista@gmail.com.

 

Nota para Caminos de Tinta: Emma Shoshanna.

Edición: Sinforiano Digital.

Descubriendo el alma profunda de la «típica chica tímida»

Fabiana Sandandé es una novel autora de Villa Mercedes. Tiene el sueño de escribir un libro, y participa en un taller de poesía en un colegio.

Fabiana comenzó escribiendo canciones, pero fue en la escuela donde pudo acercarse más al ámbito literario. Impulsada por sus docentes, se decidió a dar a conocer su obra. Comenzó a participar de un taller de poesía y, recientemente a asistir a los cafés literarios que se realizan en la ciudad.

La joven conversó con Caminos de Tinta sobre sus inicios, sus influencias, sus sueños y el deseo de compartir con el mundo lo que le hace bien.

—¿Por qué empezaste a escribir poesía?

—Empecé porque tengo el sueño de un libro propio, si bien todavía no he publicado. Pero además, porque estoy en un taller de poesía en el Centro Educativo N° 20 «Juan W. Gez».

—¿Cómo llegaste al taller?

—Rosana, una locutora de la radio de la Escuela Normal, fue la primera que me incitó a que mostrara a las personas lo que hacía, que compartiera lo que me gusta. Rosana habló con el profesor Pablo Torres, que dirigía el taller de poesía, y le dijo: «A esa chica la ves callada, pero escribe hermoso. Llamala». Así fue como ingresé.

—¿Cómo te surgió el deseo de publicar un libro?

—La loca idea del libro surgió a los 7 años, cuando yo hacía música cristiana infantil. Iba a escuelitas y cantaba. Componía mis propias canciones. A los 9 gané un concurso donde se grabó una canción mía en un CD. Entonces, después del CD, me pregunté cómo sería hacer un libro con eso.

—La música es una gran influencia, en cuanto a lo literario, ¿qué ha llamado tu atención?

—En cuanto a lo literario, leí «La naranja mecánica» de Anthony Burguess, y «Bestiario» de Julio Cortázar. Iván, el director de mi colegio, me prestó esos libros cuando llegué a la escuela. Por suerte, hace dos años, empecé también en la radio del colegio, donde llevaba escritos hechos por mí y los leía.

—Además de las personas de la radio y del director de la escuela, ¿qué otra persona te ha incitado a escribir o leer?

—Mi abuela, que fue mi madre de crianza. Ya a los tres años me enseñaba cosas que iba a ver en el jardín. Y después me hizo leer libros de historia, y también me hacía escribir.

—¿Cómo fue tu acercamiento a los cafés literarios?

—Me invitó Luis Godoy, y me costó mucho animarme a ir a los cafés literarios. Incluso hay cosas que escribí antes, que quedaron guardadas. Lo que pasa es que siempre fui la «típica chica tímida», la que no decía mucho por miedo a que fuera demasiado. No decía nada por miedo a equivocarme. De hecho, una vez escribí: «Todos tenemos un lado izquierdo que no queremos escuchar, por miedo a que se rebele contra nosotros».

A continuación compartimos uno de los poemas de Fabiana, «Nubes»:

Nubes viajeras
de coloridos pasos celestiales.
Hoy, quiero contarles de mi dicha,
pero no de una dicha cualquiera.
Sino de esa dicha que llega en algún momento a nuestras vidas.
Esta dicha es una dicha determinada,
más grande que cualquier dicha que se hayan imaginado.
La dicha para mí,
no es solo hablar ante eminencias como ustedes.
Y decirles, que se me ha quitado el miedo y la vergüenza.
Esta dicha es mucho más grande,
y va más allá de la imaginación del ser humano.
Porque esa dicha, esa dicha señores,
son mis padres y mis hermanos.

Nota para Caminos de Tinta: Kafka Tamura.

Fotos: Cortesía Fabiana Sandandé.

Letras noveles, desde la capital del mármol ónix

Nicolás Gatica Ceballos es un joven multifacético, oriundo de la localidad de La Toma, a quien no le hace falta grandes enseñanzas para aprender; de continua lectura, y constante perfeccionamiento de sus naturales dones. En esta ocasión les presentamos a un gran exponente, pensador y narrador de las cuestiones más complejas y sencillas de la vida...

Nicolás, durante sus horas de lectura en La Toma, capital del mármol ónix.

Nicolás, durante sus horas de lectura en La Toma, capital del mármol ónix.

—¿Cuándo empezaste a escribir?

—Mirá, empecé a escribir aproximadamente a los 12 años. Te cuento: mi abuela tenía muchos libros que iba a tirar, cuando me enteré de eso quise rescatar algunos. Recuerdo entre los títulos, estaba uno de Dante Franch «Claves de las profecías» que es un texto de revelaciones proféticas, predicciones, entre otras cosas, y otro de Alberto Lacroze «La hora sin tiempo» que cuando vi el título me dejó perplejo. Tal vez fue el momento más filosófico de mi adolescencia, «¿por qué la hora sin tiempo?, ¿acaso el tiempo es una contradicción en sí misma?», me pregunté. Ese libro abrió en mi ser un portal infinito de locura, de esa locura de la que me nutro para escribir. Con el tiempo además empecé a estudiar guitarra. Escuchaba mucho heavy metal y le daba mucha preponderancia a la lírica. Así fue que empecé a tocar y cantar cosas inventadas; digamos que así fue mi inicio… Pero lo que marcó mi camino fue mi participación en el concurso de APOA (Asociación de Poetas Argentinos) donde tuve una experiencia inolvidable: conocí muchos jóvenes escritores y al escritor Máximo Simpson, cuyas palabras me cambiaron la vida totalmente. Fueron, son y serán una caricia a mis pensamientos, a mis movimientos en el océano de las noches.

—¿Dónde encontrás tu inspiración?

—Mi inspiración la encuentro en las cosas sencillas de la vida: un mate con mi vieja, una charla con mi hermana, un encuentro con mi abuela, la vida en sí misma… Y sobre todo en el amor, que es lo que más me inspira. Reconozco que los contextos de mucho café, tabaco, la noche, son los mejores escenarios. Una bohemia ensimismada en la búsqueda de mí mismo. «Hombre, conócete a ti mismo», es una frase que me inspira mucho, por ejemplo.

—¿Por qué lo hacés?

—Lo hago básicamente por la necesidad de ser feliz y libre. Y por la necesidad de vivir cosas imposibles. Uno con la literatura puede vivir amores imposibles, sueños magníficos; por eso escribo.

—¿A qué público está dedicada tu obra?

—Está dedicada en general a un público adulto, sobre todo por la temática del amor, que a un niño mucho no le interesa (desde el plano erótico). Incluso mis textos que no hablan de amor, están atravesados por un enfoque casi filosófico, de mucha búsqueda interior, por lo que es más para el adulto.

—¿Qué autores leés?

—Leo mucho a Julio Cortázar, Gabriel García Márquez, Pablo Neruda, Joaquín Sabina, Néstor Mux, Antonio Esteban Agüero, entre otros; que cada vez que vuelvo a leer encuentro nuevas perspectivas e interpretaciones. También leo muchos libros de ensayos, cuestiones más periodísticas (dada mi profesión); de hecho estudié Periodismo con el objetivo de pulir mi narrativa. Hoy eso es un sueño cumplido, pero siempre digo que soy (en este orden): escritor y periodista universitario.

—¿Conocés personalmente a otros escritores puntanos?

—Claro, conozco a muchos escritores puntanos… Tengo un aprecio muy grande por la señora «Beby» Torres de Mugnaini, quien me llamó escritor por primera vez. Eso lo llevo siempre en mi corazón.

—¿Qué tenés para decirle a los más jóvenes?

A los más jóvenes les puedo decir que si les gusta escribir, nunca dejen de hacerlo. La vida en sí misma es compleja, y hay muchos obstáculos, pero nada debe nublar el objetivo… Como dice una canción de Mago de Oz: «Cuando un sueño muere, es porque se ha hecho real…», por lo que si escribir es un sueño, debe morir en la realidad misma. Y siempre nutrirse cada vez más de la lectura, leer, leer y leer. Y, sobre todo, para ser escritor (buen escritor) primero hay que ser buena persona; siendo así el resto llegará por añadidura.

Compartimos aquí unas letras, autoría del joven periodista tomense:

Cuestión de 30

Una taza de café es ideal para la reflexión interna. A diferencia del mate -que es más rico cuando se consume en comunión con amigos- el café tiene un halo de misterio que lo hace irresistible a quienes desean unos minutos en genuina soledad para reflexionar o simplemente estar en silencio. Marcos deleitaba el ritual del café, pero con el agregado de su tabaco para pipa.

Todas las mañanas llevaba a cabo ese hábito, y solucionaba los problemas del país en el bar de la esquina Anchorena y Juncal, casi siempre con el mismo rito. Primero, invariablemente primero, separaba la silla de madera (casi acariciando delicadamente las baldosas); luego colgaba el saco de paño y culminaba llamando con un gesto imperceptible al mozo. Además, cuidaba que nadie estuviera cerca, ya que deleitaba de su pipa en silencio.

Luego de la cuarta o quinta bocanada pasó algo que jamás pensó vivir: detrás del auto estacionado, se encontraban unos ojos que jamás imaginó en su vida. Eran unos diamantes tan puros que simulaba la transparencia de un ángel, de la luz, del agua. Eran unos ojos realmente maravillosos y dichos cristales parecían escurrirse en cada segundo que pasaba.

La muchacha, dueña de tales ojos, estaba a punto de seguir su paso por la siguiente cuadra. Probablemente estaba a unos treinta segundos de cruzar la calle, y esos fueron los treinta segundos -o mejor dicho treinta siglos- más largos de la vida de Marcos. Los treinta magistrados segundos de toda su eternidad.

Fueron prolongados porque lo desveló una disyuntiva: cruzar la calle y lograr que la joven aceptara una cita. En esos treinta segundos tuvo el tiempo de reflexionar sobre la mirada de la mujer. Los hombres por naturaleza suelen apreciar la belleza que camina por ahí, pero esto era diferente, eran unos ojos, eran unos labios, eran unas largas piernas, eran unas manos, era el destino.

Sintió la necesidad de cruzar y entablar el diálogo. Sin peros se levantó y miró primero al mozo, para hacerle un gesto de esos tan evidentes que no necesitan traducción, y el mozo -que era sabio- le dijo: cuando veas un destello en el mes de abril, guárdalo en tu corazón. Y Marcos tomo el consejo como suyo, internalizando cada diámetro, cada gota de palabra.

—¡Hola! —dijo.

Fue lo primero que se le ocurrió decir. Un “hola” tan chillón que se parecía al ruido del roce de metales.

La joven siguió su paso como si nada hubiera sucedido. Ignoró completamente a Marcos, y no sólo lo ignoró a él, sino que desacreditó la valentía de levantarse, dejar la pipa, el café, su momento. Fue ahí cuando de las blandas pupilas se veía un río de lágrimas, que poco a poco fue recorriendo su mejilla, luego su cuello, y en él la corbata de color amarillo.

Las lágrimas de Marcos fueron testigos de la inapetencia del destino en saciar un deseo, un sueño tan intenso y virgen al mismo tiempo. Caminó hacia el bar, encendió nuevamente su pipa y pidió un “Lagavulin” sin hielo para armonizar la acidez de su interior. En la primera bocanada -luego del hecho- pensó en la mujer, en sus ojos, su sonrisa; en la segunda pensó que tal vez se apresuró, que tendría que haber esperado unos días para volver a encontrarla, y en una de esas escuchaba más allá del “hola”; y en la tercera también pensó en la mujer, la pensó profunda, la pensó inmaculada. Fue entonces que suspiró y lloró con todo el dolor en el pecho.

Una hora más tarde apagó y limpió tranquilamente el tubo de humo. Pagó el café, el whisky, y se fue con su mirada abatida, vagamente intranquilo por una derrota, pero seguro de haber intentado ir al frente.

Treinta años más tarde, en la misma esquina Marcos seguía fumando su pipa y el café estaba acariciando sus dientes, cuando de pronto una mirada se le hacía conocida. Nuevamente pasaba por delante aquella muchacha, y volvió a ver sus ojos, sus manos -un tanto arrugadas-, su piel, sus piernas, su aliento. Y dijo:

—La vez pasada no me diste oportunidad de presentarme. Me llamo Marcos.

Y antes de que la mujer pudiera decir algo, él llevó su dedo índice hacia la boca como haciéndola guardar silencio, y le dijo:

—No digas nada. Tal vez sea un loco, tal vez lo que diga suene a calumnias, pero te amo. Te amo tanto que en estos treinta años he pensado en ti cada mañana, te amo tanto que vengo a este bar con la intención de encontrarte, y aunque me habían dicho que no eras de esta ciudad, siempre tuve la corazonada de que un día volverías a pasar por estos lugares. Te amo tanto sin conocerte, que te conozco entera y quiero que seas la mujer de mi vida. Te amo en la totalidad de la palabra. Simplemente te amo.

Y la joven, que ya no era joven, le contestó con el beso más dulce del mundo.

Marcos tuvo que vivir treinta años acompañado de su pipa, del café, del bar,  para darse cuenta de que aquella primera impresión (la de los ojos maravillosos) fue en realidad un reflejo del futuro. Debían pasar treinta años para que el cosmos moviera las fichas, y de una vez uniera las almas.

Treinta años difíciles, pero treinta años mágicos, tal vez el presagio de los treinta segundos, pero tiempo al fin, tiempo y oro. Lo único que separaba a Marcos de la joven era el tiempo, y ese día, ese 30 de junio, al fin derrotaron el obstáculo.

Nota para Caminos de Tinta: Keno.

Edición y corrección: Sinforiano Digital.

Fotos: Cortesía Nicolás Gatica Ceballos.

Gabriela Gualdoni: una mujer que abarca todos los espacios

De personalidad auténtica y movediza, fascinada por los escenarios que se relatan en las historias que lee, al punto de ansiar y lograr visitar esos lugares que los autores dibujan en sus letras formando imágenes únicas que sólo los lectores apasionados pueden descifrar, te presentamos a nuestra amiga Gabriela Gualdoni. Conocé aquí más sobre esta empedernida amante de las letras…

Gabriela en uno de sus tantos viajes, esta vez en Perú.

En esta oportunidad, Gabriela, de 46 años, nacida en la provincia de San Luis, pero que vivió un tiempo en La Plata, la ciudad de las diagonales, y también en Bariloche, nos cuenta que siente mucho placer al viajar por distintos lugares del globo, observar y escribir al respecto. Conocedora de diversas culturas, esta madre de tres hijos narra sus experiencias adquiridas en múltiples trabajos. De exquisita fortaleza, con cientos de paraísos internos que se vislumbran en sus palabras, hoy nos entrega envuelto en paños de agua fresca su gran pasión: expresar en palabras lo que dicta el corazón.

En fluida y espontanea conversación, la mujer detrás de «S. Roni» filosofa explicando que disfruta de los regalos diarios que nos ofrece el arte de vivir, nos deja hacer un recorrido por sus profundidades y superficialidades, haciéndonos saber algunos secretos de su «yo» más íntimo y de sus aires contemporáneos plagados de sonidos, aromas, visiones y sensaciones.

—¿Cómo nace esta pasión de transmitir sentimientos o sensaciones interiores a través de la escritura?—Esto de escribir nace con los primeros amores, cuando tenía 12 o 13 años, esos que vibran muy dentro cuando no se puede sacar una sola palabra. Gracias a esos primeros amores, nacieron los primeros escritos, las primeras cartas, creo que el «amor» fue el disparador. Sumado a los autores clásicos que aprendí a leer en esa época.

—Cuando escribís, ¿por qué lo hacés?

—En mi adolescencia, y hasta en la actualidad, siento que al escribir todo me pertenece, disfruto de hacerlo y lo hago como una vía de escape, como una manera de solucionar problemas, escribo y mi vida es otra.

—¿Cuál es el género literario con el que te sentís más a gusto al momento de escribir?

—Me gusta la poesía sin tanta métrica y también el relato corto. Pero por lo general poesía.

Gabriela, siempre luciendo su mejor sonrisa en los escenarios que luego replica en sus escritos.

—Escribís desde la adolescencia… ¿Qué fue lo primero que escribiste?

Sí, escribo desde la adolescencia. Gracias a algún autor que supo ganarse mi aprecio también con sus poesías. Por lo general fueron poesías de amor. No me acuerdo qué fue lo primero…

—¿Cuáles son los motivos? ¿Qué cosas te llevan a dejar en un papel lo que te ocurre?

—Me mueve la pasión en cualquier sentido. Desde la pasión con respecto al amor, la pasión por la lectura, por visitar lugares nuevos, por algún oficio. Me mueve la naturaleza, el viento, el agua que baja del río, la tierra bajo mis pies. Las anécdotas de los mayores suelen dejarme gran enseñanza y aprendizaje. Las historias de vida de las distintas personas también me motivan y me inspiran.

—¿Tenés escritos ya publicados?, ¿te gustaría publicar tus manuscritos?

—No tengo cosas publicadas y no estoy segura de querer hacerlo. Aunque sí hay dando vueltas algunas poesías que supe escribir, por ejemplo «Oxido de mujer». En ciertas ocasiones me da muchas ganas y en otras me da la impresión de quedar al desnudo en público, entonces eso me refrena un poco, pero no es la excusa. Envié dos o tres de mis escritos, pero no me animo todavía a publicar, calculo que está próximo ese tiempo.

—¿Por qué escribís? ¿En qué momentos lo hacés?

—Escribo por arrebatos, por arranques, pero no tengo el tiempo suficiente como para hacerlo con conducta, cosa que me encantaría. En verano tenemos un camping en El Trapiche y estamos ocupados la mayoría del tiempo, es casi imposible sentarse a escribir. En cambio en invierno, más tranquila, se hace un poco mas fácil, con mates y música, como hacía mi abuela.

—¿Qué autores son tus preferidos?

—Amo la forma de escribir que tiene García Márquez, me apasiona. Al igual que Pablo Neruda, cada vez que visito Chile me parece que lo veo. Tuve la suerte de poder estar en alguno de sus escenarios literarios, como en Isla Negra, o en La Sebastiana donde pude visitar alguno de sus mascarones de proa donde le gustaba beber coñac en sus copas de cristales de colores, y asumía que ese estado producto del alcohol era como estar arriba de un barco en medio del océano.

—¿Algún autor puntano?

—Sí. Jorge Sallenave y su «Quinta». De entre tantas idas y vueltas, del «campo» a la ciudad y de la ciudad al «campo», sentí la necesidad de conocer ese lugar que yo me había armado en mi cabeza gracias a las imágenes que ofrecía en sus relatos. Fue así que pude leer y ver lo que este autor tenía para contar. Luego compré algunos libros que todavía no puedo leer porque mis tiempos no me dejan.

—¿Qué mensaje te gustaría dejarle a la juventud que te lee?

—El mensaje que les dejaría es «No existe otro tiempo para ser feliz, ese tiempo está sucediendo, ese tiempo es ahora, busquen la Felicidad, encuéntrenla, nunca nada es suficiente, siempre faltará algo… Leer, escribir y trabajar hace a la persona mejor».

Véase también la nota «Óxido de mujer«, para la sección «Letras anónimas» de Caminos de Tinta.
Nota para CdT: Keno.
Fotos: Facebook Gabriela Gualdoni.
Edición y corrección: Sinforiano Digital.

«Un jugador con mucho vuelo»: entrevista a «Pabluc»

Pablo Eliseo Lucero, joven periodista de tan sólo 23 años, quien trabaja en la Agencia de Noticias San Luis (ANSL) ganando experiencia en la profesión en las lides de la prensa gubernamental, nos cuenta en esta entrevista su afición por la escritura fuera del ámbito laboral. Actualmente se encuentra escribiendo un libro de aforismos que pretende publicar próximamente. Conocé en esta nota más sobre el joven que escribe a través del seudónimo «Pabluc» y que nos regala uno de sus cuentos.

Pablo, bromeando con un cartel vial homónimo, en Villa Mercedes.

—Empecemos tipo cuestionario… Nombre, edad y de dónde sos oriundo…

—Pablo Eliseo Lucero, 23 años, de San Luis Capital.

—¿Cómo fue tu primer acercamiento a la literatura?

—Desde pequeño siempre tuve el deseo o esa inquietud por meterme a escribir. Empecé leyendo mucho sobre historia, y luego con mi profesión -soy periodista- me acerqué a varios autores como Gabriel García Márquez, Rodolfo Walsh, entre otros referentes de lo que llamamos «Nuevo Periodismo». Además, participé de un libro de investigación sobre la historia del periodismo en San Luis durante el siglo XX.

—¿Qué obras no pueden faltar en tu biblioteca, Pablo?

—Principalmente, obras de «Gabo» (Gabriel García Márquez), Mario Benedetti, Daniel Santoro, entre otros.

—¿Cómo definirías tu propia literatura?

—Es un estilo que se está formando. Me gustan mucho las crónicas, las narraciones y los relatos, aunque con un toque de mucha imaginación, y también agregando lo romántico.

—¿Tu vida personal influye mucho en tus obras?

—Sí, muchísimo. Varias obras que he escrito son sobre cuestiones que me han pasado, y otras son, en algún aspecto, relacionadas conmigo, por ejemplo, sentimientos, sensaciones, etc.

—¿Qué género predomina en tus textos y a qué creés que se debe…?

—Relato y crónicas, principalmente porque siempre fueron formatos que me han caído bastante bien. Me siento cómodo escribiendo así.

—¿Qué dificultades opinás que se generan en la edición de un libro en Argentina? ¿Es difícil sacar uno al mercado en estos tiempos?

—Realmente no estoy completamente enterado de ese tema, aunque tengo amigos que han publicado y me han dicho que ha sido muy difícil. Pero creo que con ganas y mucha voluntad, siempre se puede, aunque tarde un tiempo.

Pablo junto a su amigo y compañero Matías Gómez. Ambos participaron de la creación de un libro sobre el periodismo puntano en el siglo XX, editado por la UNSL.

—¿Creés que ha cambiado el tipo de lector de la actualidad respecto al de hace 50 años? En caso afirmativo, ¿cómo pensás que puede haber cambiado -basando tu perspectiva en libros que tienen mayor auge de consumo en la actualidad-?

—Sí. Y lo principal es el avance tecnológico y digital. Aunque el libro como tal se sigue viendo, ya el avance de la computación empieza a ganarle terreno al papel. En cuanto a los géneros, siempre hay artistas de las letras que se recrean y marcan tendencia; en estos momentos. y ahora lo que más veo, es el caso de las novelas juveniles. Lamentablemente varios de los grandes de la literatura han pasado a mejor vida y no tenemos nuevas obras de ellos.

—¿Qué textos o títulos tenés realizados? ¿Alguno ha visto la luz?

Lamentablemente ninguno ha salido a la luz (ríe, algo sonrojado), pero no dudo que en algún momento saldrán. Y algunos de los que he escrito son «La resolución del gran juicio», una historia de tipo religiosa jugando mucho con la imaginación; y «Un jugador con mucho vuelo», relato algo cómico sobre un player de fútbol que resulta ser otra cosa.

—¿Estás trabajando en algo para el futuro?

—Realmente, como lo mencioné antes, mi estilo está en formación. Me gustaría hacer algo más de relato y narración, aunque también le tengo muchas ganas al género romántico, así que creo que algo así.

—¿Tenés alguna línea de comunicación que querás dejar para que la gente, en caso de desearlo, se pueda comunicar con vos?

—Sí. Se pueden comunicar a mi correo electrónico: pabloeliseolucero@gmail.com.

—Despedida y saludo final…

—Y qué decir. Me sentí muy honrado por haber tenido esta oportunidad de participar en Caminos de Tinta; creo que es un medio para descubrir talentos pocos conocidos, y en sí, muy feliz. Agradezco a todos los miembros de CdT. Y como mensaje final: siempre siempre hay que imaginar y animarse a escribir, aunque cueste algunas veces…

A continuación compartimos un escrito de Pabluc, que inicialmente estaba destinado a nuestra sección «Letras anónimas», pero pudimos materializar la entrevista con el joven periodista y añadimos aquí el relato para conocer más sobre la pluma de este talentoso puntano.

Un jugador con mucho vuelo

Era un partido muy trabado
con mucha ida y vuelta.
La pelota se perdía cada dos por tres
y la monotonía se hacía dueña del cotejo.
Subconscientemente,
algunos hinchas esperaban que algo sucediera
mientras que los jugadores no parecían interesados
en el encuentro.
De repente, un jugador con mucho vuelo
ingresó al campo de juego.
La primera imagen lo muestra medio perdido,
temeroso e incluso algo nervioso
pero, segundos después,
se metió de lleno en el partido.
Encarando, buscando el espacio
desmarcándose, esquivando rivales,
llegando a posición de gol.
El recién ingresado hace todo y más
por su equipo, que parece haberlo abandonado.
Era un partido que me hubiera gustado
terminar de ver,
principalmente por el desempeño
de ese jugador,
pero vino mi colectivo y tuve que irme
dejando a ese plumífero 10
esquivando pies humanos
para conseguir un pedacito de pan
que había caído al suelo.

Escrito por Pabluc.

Palomas, con un balón de fútbol, grafican «Un jugador con mucho vuelo»…

Entrevista: Metalero del Sur.

Fotos: Cortesía Pablo E. Lucero / Internet.

Edición y corrección: Sinforiano Digital.

Nace un equilibrista universal: Jorge Berrittella

Después de varios meses de trabajo de edición, Jorge acaba de recibir en formato papel la prueba de galera de su primer libro, «Equilibrista universal», que escribió bajo el seudónimo «JB Paradox». La obra, que cuenta con más de 300 páginas, fue editada por Caminos de Tinta. En esta entrevista cuenta cómo fue el proceso para cumplir este sueño, y cuáles son sus expectativas para el lanzamiento de la obra.

Jorge, en una fotografía editada que pretende aclimatar al lector en su ópera prima: «Equilibrista universal».

—Comentame, Jorge, ¿de dónde sos oriundo, y cuántos años tenés?

Nací en la provincia de Buenos Aires y tengo 34 años.

—¿Hace cuánto estás acá en San Luis?

Y… Desde los 10 años, más o menos.

—Hace bastante tiempo, indudablemente puntano por adopción… ¿Cómo llegaste al mundo de la literatura?, ¿mediante qué autores o libros?

Básicamente, en la escuela secundaria me empezaron a dar libros de Jorge Sallenave, pero he leído de diferentes autores como Isaac Asimov o a Philip Dick por ejemplo; uno que me gusta mucho era Michael Crichton, un estadounidense que escribe ciencia ficción, pero no soy de basarme en un autor como para decir “me gusta este autor”. Generalmente sigo literatura de ciencia ficción o libros que hablan de cosas que no me esperaría o que no son de las comunes, que no son de dragones, dinosaurios… Básicamente entré por ese lado en la literatura; ahora, el tema de la escritura fue reciente y todo comenzó por un sueño: un día me desperté después de haber soñado, escribí en el celular lo que había soñado, y me desperté convencido de que si lo escribía en un libro algún día iba a ser un best seller, y así fue como salió mi primer novela que se llama “Equilibrista universal”.

—¿Cuáles son los antecedentes hasta el momento?

Este es el primero, y ahora estoy escribiendo el segundo, ya voy por el quinto capítulo y estoy muy entusiasmado con los resultados…

—¿Es una secuela o una obra con temática diferente?

Vendría a ser la saga de la primer novela, así que estoy pensando todavía el nombre. En realidad es una precuela/secuela porque tiene mucho que ver con paradojas temporales, pero primero tienen que leer “Equilibrista universal” para poder comprender el otro.

—¿Podemos tener la primicia del nombre?

¿Del segundo libro? (sonrisas), creo que se va a llamar “Soñar lo cuesta todo”.

—Bien, ahora ya terminaste de escribir y editar un libro, contanos el porqué del título y qué es lo que uno puede encontrar dentro de estas páginas?

Bueno, la obra se llama “Equilibrista universal”, es una novela de ciencia ficción que fue creada con el objetivo de ser diferente. Sé que muchos autores buscan eso, pero abordan temas que ya fueron muy usados y los tratan de ver de diferentes puntos de vista. Yo también, obviamente no hay mucho que inventar, pero es el punto de vista el que debe cambiar y es el punto de vista el que te hace una novela original. Yo creo que la hice con el objetivo de que me gustara a mí, principalmente, pero hasta ahora todos los que la han leído han quedado contentos y me dicen algo que me preocupa mucho, y es que la novela en sí es demasiado original y nunca habían leído algo parecido, no sé si eso sea bueno o malo (risas)…

—Si bien lo escribiste esencialmente para vos… ¿Te gusta pensar o sentir que puede llegar a lograr algo en alguien?

Y yo pienso que es el sueño de cada autor, no sé, influenciar positivamente con una novela. Incluso he escuchado que hubo libros que han salvado vidas o mentes, por decirlo así…

Tapa y contratapa de EU,

—Más temprano me dijiste que tenía bastante de filosófico el libro. ¿Por qué lo catalogás de esa manera?

Porque sí, porque la premisa principal es una lucha contra el caos y la destrucción total de los multiversos, y los personajes están forzados a pensar que ellos son tanto los culpables como las posibles soluciones a ese problema y es una cuestión que los pone en lugares extremos donde hay mucha presión, donde cada paso tiene su consecuencia y una consecuencia que es una bola de nieve que pasa de un universo a otro, entonces el punto de vista existencial es algo que no se puede evitar, así que cada uno lo ve de distinta forma, cada uno desea… el poder es algo tan absoluto que les nubla la mente, y justamente este equilibrista universal es alguien que tiene que tener la mente equilibrada para equilibrar y mantener los limites universales, así que el punto de vista filosófico viene por ese lado.

—¿Tenés algún tipo de influencia más allá de una creencia filosófica, alguna creencia religiosa o espiritual?

Mmmm no, he pasado por varias experiencias religiosas distintas… O por lo menos quise instruirme en distintas religiones, pero ninguna me convenció, soy más de la ciencia que de la religión…

—Te consulto porque lo que planteás, esto del existencialismo, se puede ver reflejado en algún tipo de creencia religiosa, y hablo de «creencia religiosa» como concepto acabado, para no mezclar las cuestiones de diferentes religiones, me hace pensar en el budismo… Hay películas que lo plantean y tal vez en tu libro uno puede llegar a encontrar eso, no sólo como una cuestión de expandir la mente y dejarse atrapar y «comer» por el libro, si no de abrir una clase de percepción o creencia quizás oculta y de la cual no se percató antes, y puede ser que el libro sirve de trampolín, ¿no?

Puede llegar a ser, no tengo un nombre, o una religión o una forma de pensar para identificar lo que diferentes personajes piensan, porque justamente son diferentes puntos de vista, y algunos son bastante desencontrados y se confrontan continuamente entre sí por ese motivo, pero yo creo que el bien y el mal es algo universal y es algo difícil de no considerar en cuestiones filosóficas, por ahí el budismo siempre habla de la bondad o la paz interior, en el libro es algo así como que ni siquiera la bondad o la maldad importa, es uno de los puntos filosóficos que se analizan, o por lo menos los personajes analizan en el libro desde sus puntos de vista después de todas esas experiencias vividas.

—Para una persona que recién se inicia en el mundo de la literatura, ¿qué autores recomendarías y qué tips les darías para quien no se anime o no sepa qué escribir, por dónde comenzar, o si debe escribir lo que piensa o siente?

Y en cuanto a los autores yo creo que, recomendar un autor, es recomendar un estilo de escritura y… Sí a mí me gusta la ciencia ficción, te puedo recomendar varios, pero es depende el gusto de cada uno, así que yo creo que adecuarse a los estilos literarios de cada uno, según lo que le guste y empezar a averiguar ese estilo porque yo no estoy instruido en todos los estilos literarios, a mí me gusta la ciencia ficción, he leído bastante sobre ello (o he visto películas del género) y que tal vez no guste a los demás, pero la escritura es universal y se tiene que ver de esa manera. Lo que yo recomendaría es explorar todos los estilos literarios, para saber cuál es con el que uno se sienta más identificado.

—¿Cuándo estará disponible el libro y dónde lo podemos encontrar?

Ya está disponible la versión ebook, en Amazon, basada en la edición en papel, que estoy tramitando a través de la editorial de Caminos de Tinta, así que en cualquier momento habrá novedades sobre eso… Mientras, a través del formato digital espero que les guste la novela y la puedan disfrutar.

—Si la gente se quiere contactar con vos por alguna sugerencia o algo, ¿lo puede hacer por algún medio?

Sí, lo pueden hacer justamente a la pagina de Caminos de Tinta, ahí pueden comunicarse con el editor, Mariano Pennisi, y conmigo.

Enlace al ebook de Jorge, para comprar «Equilibrista universal» en la versión digital AQUÍ.

 

Nota: Metalero del Sur.

Fotos: Cortesía Jorge Berrittella.

Edición y corrección: Sinforiano Digital.

Entrevista a Freddy Saravia

Con decidido carácter y confiado espíritu, este escritor de 28 años, estudiante de Lengua y literatura, sabe expresar con elocuencia fragmentos de lo que define como «cotidiano vivir que nos acontece y nos rodea a cada segundo en este peregrinar mundano». Hoy nos acercamos a la pasión de su intimidad por las letras. Y «que nunca les falte la suerte de tener a mano un lápiz y un papel», sentencia Saravia.

Para Freddy, cualquier lugar es bueno para plasmar ideas y pensamientos.

Para Freddy, cualquier lugar es bueno para plasmar ideas y pensamientos.

—¿Cuándo empezaste a escribir? ¿Qué escribís?

—En realidad no recuerdo, porque lo hago desde que era muy chico, pero creo que desde los 11 o 12 años, aproximadamente. Escribo cuentos, cuentos cortos y ahora descubrí el mundo de los microcuentos.

—¿De qué se trata esto de los microcuentos? ¿A qué público está dedicado lo que escribís?

—Se trata de cuentos con uno o dos personajes, en mi caso buscando la profundidad, la crítica. Están dedicados a un público adulto en general.

—¿ Por qué comenzaste a escribir?

—Siempre pensé que quienes escribimos lo hacemos porque sentimos que tenemos algo para decir, hoy por hoy podría agregarle a esto que también se ha transformado en una necesidad, en un descargo, tanto de mis buenos momentos como de los no tan buenos.

—¿Qué te gusta leer?

—Para leer me gusta la variedad, recién termino de leer a Benedetti, me gusta la mitología pero debo confesar que mi gran debilidad es Gabriel García Márquez.

—¿Conocés algún escritor puntano?

—Me gusta mucho Antonio Esteban Agüero, tiene poemas fabulosos. Después he leído algo de Pedro Bazán y de Matías Lucero, por haber compartido instituto.

—¿Te considerás escritor?

—Con más errores que aciertos seguramente, pero sí, creo que mi formación en curso me va dando más herramientas para perfeccionar, sumado a un taller en el cual estoy, que es otra herramienta en este lindo camino.

—¿Has publicado? ¿Te gustaría hacerlo?

—No, no he publicado nada, aunque es un anhelo cada vez más fuerte y al que hace años no le daba tanta importancia. Me encantaría publicar, sería una linda oportunidad.

—¿Qué le dirías a los jóvenes?

En primer lugar que el estudio es la clave para cambiar la realidad, que la lectura es una herramienta para experimentar nuevos mundos y que siempre, pero siempre, se puede.

Aquí el bosquejo de una futura obra, anhelando lo que viene.

Aquí el bosquejo de una futura obra, anhelando lo que viene.

A continuación, compartimos un breve cuento de su autoría:

Meta

Que fácil sería seguir la colilla del cigarrillo que vuela por el balcón, una divertida carrera desde el tercer piso.

Tal vez eso haría que mi llegada al piso fuera menos dramática, mi espíritu competitivo querrá ganar aun en eso. ¿Por qué jugar esa carrera tan drástica? Tal vez por amor…, no, motivo insignificante si los hay. Tal vez por motivos económicos, tal vez por estrés, o quizás por todas las razones juntas. Para explicar todo debería dejar una carta, aunque no es mi fuerte escribir, pero algo debo dejar, aunque sea una carta de buenos días o de buenas noches, a fin de cuentas será lo último que quedará de mí.

Tantos pensamientos en un instante, la carrera la acaba de ganar la colilla. ¿Y la carta? La maldita carta que no escribí, de todos modos ya no importa, la sangre comienza a salir de mi sien y la bala indica que es el final.

Freddy Saravia.

Nota y fotos para Caminos de Tinta: Keno.

Edición y corrección: Sinforiano Digital.

Alfredo Eguinoa, el artista de los originarios

Alfredo es un artista plástico y escritor, que luego de ser un empresario exitoso por muchos años decidió dedicarse a investigar y a conocer las culturas originarias desde todas sus perspectivas.

Alfredo Eguinoa, artista plástico y escritor.

Alfredo Eguinoa, artista plástico y escritor.

Antes, la vida de Alfredo era muy diferente su actualidad: tenía una situación económica muy estable, era empresario, viajaba, le regalaban autos importados. Pero un día decidió que no quería vivir más de esa manera. Quiso relacionarse más con su costado humanístico, así fue como empezó a visitar comunidades originarias de América.

Eguinoa ya no viaja más, ahora ha decidido impartir este conocimiento y estas experiencias visitando escuelas, y por supuesto, escribiendo.

El escritor conversó con Caminos de Tinta sobre sus inicios, sus proyectos y sobre la influencia de las culturas originarias en su arte.

—¿Cómo empezó a interesarse en la literatura?

—Bueno, en mi proceso, desde la niñez, siempre la lectura fue una obligación en casa. Después de leer varios libros, mis padres me exigían el comentario. Eso se fue convirtiendo en una especie de hábito. Luego la vida fue transcurriendo en forma normal, pero hubo sucesos, como viajes donde estuve con muchos originarios de los pueblos de América. Y tuve vivencias nuevas, bastantes fuertes, aprendizajes que me llevaron a estudiar la historia de los pueblos americanos. Eso me sirvió también para poder escribir, y pronto, publicar un libro.

—¿Publicar un libro es su principal objetivo?

—En realidad mi profesión es ser escultor y pintor, pero he anexado la escritura como un medio más de expresión, de lo que siento, de mis vivencias.

—¿Cómo lo influenciaron los pueblos originarios tanto para escribir como para las artes plásticas?

—Convivir con originarios es, en sí, un encuentro motivante donde se ve una cultura diferente, otros significados. Algunos los han tratados de incivilizados, pero en realidad tienen una sabiduría innata. Eso me sorprendió, y me pregunté: «¿Por qué no contar esos significados, esa sabiduría, esas creencias de los pueblos americanos?».

—Además de la cuestión indigenista, ¿ha publicado sobre otras temáticas?

—No, tengo varios libros ya terminados, pero aún no edité ninguno. Creo que voy a sacarlos a la luz a todos juntos. Me han jugado en contra mis propios tiempos.

—¿Qué libros han sido su principal influencia?

—Lo que he leído en la universidad. Eso formó muchísimo mi manera de pensar. Haber leído historia del arte me marcó, porque pude ver como las culturas se han plasmado a través de las creaciones de los diferentes artistas. Todo eso me inspiró también. Y también he leído la mayoría de las obras clásicas, como las de Dante Alighieri y William Shakespeare.

—En la adolescencia uno tiende a rebelarse contra el mundo de los padres, sin embargo usted acató esa imposición de la lectura en su hogar, sin dudas, había encontrado algo ahí…

—Lo que pasa es que era otra época. Indudablemente yo no coincidía mucho con lo que mi padre hacía, porque yo lo vivía como una obligación. Pero me di cuenta que esas exigencias no eran vanas, porque detrás de eso aprendí mucho. Esas lecturas incluso me sirvieron para conducirme en la vida. Fueron sumamente importantes. Es la enseñanza que me quedó de mi padre, su moral, su forma de ser, y lo que me dejó a través de los libros.

—¿Cómo definiría su propio arte, ya sea escribiendo, o esculpiendo y pintando?

—Como mi propia existencia, como el aire que respiro, como mis momentos de expansión, mis sueños, mi descanso, mi espíritu. ¡Hay tantas cosas para decir! Porque amo lo que hago.

Eguinoa, en sus momentos de lectura.

Eguinoa, en sus momentos de lectura.

En mi mente viven
un conjunto de seres vivos,
dotados de una inteligencia.
Soy una noosfera,
«conmigo tendrán vida eterna».
¡Dios, lo que hace el insomnio en las noches!
No soy cuerpo,
solo mente,
con el alba vendrá mi muerte.
Y volveré a nacer mañana en la noche,
y así será por la eternidad.
Dios, sálvame, está amaneciendo…

Nota, foto y audio: Kafka Tamura.

Edición y corrección: Sinforiano Digital.

“Leer a Agüero fue un estallido y una comprensión de todo lo que yo tenía adentro”

Son las palabras de Alberto Jaimez, psicólogo de profesión, que en sus horas libres se descubre gran enamorado del suelo que lo vio crecer a través de la obra de Antonio Esteban Agüero. Orgulloso de su tierra, a la cual le da luz desde su poesía, Alberto todavía guarda sus escritos en un rincón íntimo, a la espera quizás de ser publicada. Desde Caminos de Tinta, en el día del centenario del nacimiento del gran poeta merlino, brindamos esta entrevista a un ferviente seguidor de las letras del «Capitán de Pájaros».

"Y yo, el poeta, seguiré cantando...", es una de las frases favoritas de Jaimez en la obra de Agüero.

«Y yo, el poeta, seguiré cantando…», es una de las frases favoritas de Jaimez en la obra de Agüero.

Además de licenciado en Psicología es un “pescador de hombres”, tal como se autodefine este escritor inédito, profundo admirador del poeta Antonio Esteban Agüero, de quien recibió de primera mano y en su propia voz la lectura de un poema que lo marcó para siempre. Su amor por las letras tiene muchos reflejos, en sus escritos, en sus vivencias, siempre inspiradas en su tierra, San Luis. Su paso por el mundo de las letras es anónimo, pero de a poco, algunos, los más sensibles, pueden tener el placer de escuchar la vida de este hombre.

—¿Cómo fue su acercamiento con la escritura?

—En realidad mi primer acercamiento fue a la lectura porque mi madre nos leía mucho, fue en el creciente dique de La Florida, al calor de la cocina a leña que teníamos en ese lugar, en ese momento era muy frío y al estar tanto tiempo adentro comencé a tener mis primeras experiencias; quise expresar algunas cosas que nunca se me dio por publicar, pero sí compartir con algunos amigos con mucho afecto para ir viendo que se pensaba de estas ideas, pero jamás se me dio por publicar nada.

—¿Y a qué cree que le debe lo de no publicarlo o que se conozca?

—Quizás tenga un poco que ver con inhibiciones que uno tiene de hacer públicos los sentimientos, las emociones; para mí escribir tiene que estar lleno de sentimientos y emociones, sino no es escribir, sería un texto frío, de conocimiento solamente. Una vez una querida colega poeta me invito a participar del ciclo de poetas yo le dije que no era poeta, porque no escribía poesías… y ella me dijo que hay dos clases de poetas: los que leen y los que escriben poesía y yo leo mucha poesía también allí se ve esa necesidad de expresar o sentir lo que expresan los demás en un mundo interior.

—¿Con qué escritor se siente identificado, si existe alguno…?

—Yo me siento identificado con uno, que para mí es el más grande de los poetas, porque habla de mi tierra, es Antonio Esteban Agüero. Realmente lo admiro en toda su poesía, desde el principio, incluso después cuando toma un vuelo metafísico la poesía vernácula digamos la siento, la disfruto y la reconozco en cada lugar que visito de San Luis.

—¿Cuál fue el primer texto que leyó de este autor?

—Lo primero que leí no lo leí… En la calle San Martín, frente a la plaza, había un café y pizzería y allí solía ir don Esteban Agüero cuando estaba en la Junta de Clasificación Docente. Iba a tomar algo y un día me animé y me senté en su mesa y me leyó un poema fabuloso que todavía no lo tenía terminado que se llama “Canción del buscador de Dios” y desde ese día yo me convertí en un buscador de su poesía y me metí en esto del abuelo algarrobo; leer a Agüero fue un estallido y una comprensión de todo lo que yo tenía adentro, de la comprensión de nuestro paisaje, nuestra tierra, nuestra flora, nuestra fauna; no pude dejar de leerlo nunca, y lo leo constantemente…

"Y yo, el poeta, seguiré cantando...", es una de las frases favoritas de Jaimez en la obra de Agüero.

«Y yo, el poeta, seguiré cantando…», es una de las frases favoritas de Jaimez en la obra de Agüero.

A Alberto le brillan los ojos, en medio de la entrevista. Se descubre en su salsa, hablando de su referente literario, el que tantas satisfacciones le ha dejado a lo largo de los años, entre página y página.

Toma un trago de café. Pita el cigarrillo. Cruza las piernas y continúa su relato:

—Realmente fue un poema que él leyó para un día de San Luis, y estábamos ahí con un joven amigo, de apellido Servinio, y los dos estábamos escuchándolo en esa voz tan particular que tenía Agüero, y en ese decir que tenía que quedamos asombrados…, y después lo buscábamos para compartir un café con él, nos hacíamos la rata de la escuela para compartir ese momento precioso con él.

—Cuéntenos de su obra… ¿De qué hablan sus escritos, en qué están inspirados? ¿Cuándo vamos a tener la posibilidad de leerlos?

—Lo mío habla de experiencias personales, siempre, cosas que he vivido en La Florida, emocionalmente, algún cuento corto, alguna cosa casi trágica que me haya pasado, todo lo que tiene que ver con el sentimiento y la emoción. Por primera vez en el 2017 va a aparecer algo en un libro que va a presentarse en La Casa de la Culturas, allí escribo en el final del libro un capítulo corto un poscriptum.

—¿Le han dado ganas de que la gente lea esos escritos?

—En realidad por ahí el anonimato suele ser más importante que el conocimiento, me gustaría publicar bajo un seudónimo algunas cosas y creo que muy pronto lo voy a hacer, porque a veces cuando uno escribe hay adulación y eso no me gusta.

—¿Qué le ha dejado la escritura?

—Siempre aprendizaje, muchas veces escribo algo y lo leo después de un tiempo, y me doy cuenta que he progresado, que he crecido tanto intelectual como emocionalmente y eso me llena de satisfacción porque puedo compararme conmigo mismo y no compararme con nadie más.

—¿Qué le ha dejado la lectura?

—La lectura desde niño me ha creado el mundo, así como mi madre me iba creando las cosas, ella me iba creando el mundo me decía “teta” y me creó la teta, me decía “vaso” y me creó el vaso me decía “agua” y me creó el agua… el aire, el viento y el fuego. Todo porque la palabra de la madre crea. La lectura me ha ido creando el mundo, y Antonio Esteban Agüero me hizo cumplir este sueño; no sé de quién es una frase que dice ‘conoce tu aldea y conocerás el mundo’, y conociendo San Luis yo he conocido el mundo sin salir de mi provincia.

—¿Le inspira la provincia, los lugares…?

—Sobre todo la gente, la gente de San Luis, la que he ido conociendo, he conocido gente maravillosa; San Luis está lleno de gente maravillosa, que no se ha permitido ser conocida, en lo fraternal, en lo solidario, San Luis hace un culto de la amistad. Aquel dicho que decía: ‘San Luis, pago tranquilo y de buenos amigos’ debería ser reflotado y dejar de hacer tanto alarde de algo que no tiene sentido que es el de diferenciarnos con los demás; creo que al contrario tenemos que tratar de usar lo nuestro para hacer una gran comunidad entre nosotros y entre todos los forasteros que tengamos en la provincia.

—¿Cuáles son sus libros o libro preferido si existiera uno?

—Me gusta mucho leer a Herman Hesse. Creo que de él aprendí maravillas, cuestiones metafísicas, cuestiones filosóficas, por supuesto Freud es y será mi maestro, soy psicólogo y quizá eso tenga que ver con mi emocionalidad, con sacar lo que tengo adentro; tal vez las letras no han podido con mis propias inhibiciones.

—¿Cómo se lleva con las nuevas tecnologías, como los e-books?

—Todo me parece fantástico, yo soy al contrario de todos lo que dicen todo tiempo pasado fue mejor , yo no estoy de acuerdo, creo que el tiempo que estamos viviendo es excepcional y va a ir mejorando aunque por ahí se vean algunas fallas muy grandes dentro la sociedad, inspiradas en un capitalismo ,individualistas pero es un impulso hacia uno de los extremos que nos hará volver a la humanidad del humanismo y estamos en condiciones de poder apreciar una nueva humanidad, niños mucho más inteligentes que nosotros y que están cansados de que les pidamos ser igual que nosotros , ellos quieren ser distintos, no les gusta lo que les damos, lo que les ofrecemos, creo que hay que cambiar la educación formal como no formal para tener una sociedad que sea fantástica para ser vivida porque va a estar llena de emocionalidad, de cariño de empatía y de solidaridad. Eso es lo que quieren los niños de ahora, y es lo que les estamos negando los viejos de ahora.

Asiduo lector, agarra toda lectura que se cruza por su camino.

Asiduo lector, agarra toda lectura que se cruza por su camino.

—¿Qué otras cosas le gusta hacer?

—Yo soy un pescador, pescador natural, me crié a la orilla de los diques y siempre he pescado, pescador de peces y como decía Jesús “pescador de hombres” porque me he sabido rodear de hombres justos y eso me ha servido para crecer y tener compañía, creo que en la pesca unos siempre busca en la profundidad y uno cree que espera, y es lo contrario, hay una beligerancia que debajo del agua uno no ve, donde está la lucha por la vida siempre se dice que el pez más grande se come al más chico, y eso nos enseña que hay una cadena vital y que debemos respetarla y que los seres humanos somos los únicos que la transgredimos debajo del agua donde está la lucha por la vida.

—¿Cree que existe un libro que recomendaría a todas las generaciones?

—Creo que no es uno, son muchos, pero claro por ejemplo yo no dejaría nunca de leer “Siddhartha”, de Herman Hesse, “Mi planta de naranja lima”, “Juan Salvador Gaviota” o “Ilusiones de” Richard Bach, todos los de Agüero, podríamos hacer una biblioteca de recomendaciones y sería muy importante “El profeta”, no leer el profeta me parece que es una ausencia de sabiduría tal vez habría que hablar de ellos a los jóvenes para que pudiera visualizarlos, “El juego de abalorios” de Herman Hesse, que apunta a buscar en los profundo del alma en lo metafísico, lo profundo creo que es lo que nos está faltando para ser una mejor sociedad.

—¿Le interesa la política?

—Sin lugar a dudas soy un animal político, mi ideología es nacional y popular, amo a la Argentina, no la comparo, no creo que sea peor que ningún país ni mejor, creo que somos únicos y no hemos encontrado un horizonte por nuestras luchas intestinas que no se han solucionado que vienen de la conquista, siguieron con la Primera Junta, después con unitarios y federales, después con peronistas y antiperonistas; tenemos que lograr una síntesis porque mientras no haya una definición ideológica compartida no vamos a cumplir con el destino de gran Nación que tenemos.

—Cree que alguno de sus escritos puede ser llevado al cine

—Podría ser, yo viví una situación que la tengo escrita que llamo “Sobrevivir a la tormenta, una pareja confiable” que después la vi reflejada de alguna manera en “La tormenta perfecta”, porque en el 2013 estando a 12.000 metros en una lancha que era una cáscara de nuez nos agarró un tornado y pudimos sobrevivir a ese tornado… Eso fue muy fuerte y lo tengo muy profundo; cambió mi vida, dejé de aferrarme a las cosas materiales y empecé a vivir la amistad y otros valores, que son muy superiores a los bienes materiales

—¿Qué representa la amistad en su vida?

—La amistad es la riqueza de un ser humano; cuando me estás haciendo esta nota es en el día de mi cumpleaños; si te digo que tengo 500 saludos entre WathsApp y saludos personales te diría que son pocos, realmente, y es emocionante saber que un día, el día que uno vio la luz por primera vez, es compartido por tanta gente y esas muestras de amistad me hacen feliz.

—¿Qué opina acerca de la muerte?

—La muerte es solamente un paso, una trascendencia. Creo que si hemos vivido dignamente, si hemos sabido transmitir cosas, si hemos compartido nuestros aprendizajes, creo que podemos morir tranquilamente. Ericsson plantea un conflicto a la tercera edad que se llama “La integridad del yo versus la desesperación”. Aquel que cumplió con su cometido en la vida y que hizo la mayor parte de las cosas que quiso hacer pudiendo generar en los jóvenes cosas también, ese tiene la integridad del yo, aquel que no pudo hacerlo y ya esta tarde para realizarlos entra en desesperación. Por eso es importante hacer y cumplir con el que creemos es nuestro destino para poder esperar serenamente que llegue el momento de trascender.

Ese es Alberto Jaimez, psicólogo de profesión, artista por convicción.

Nota para Caminos de Tinta: MadyM.

Fotos: Cortesía AJ.

Corrección: Sinforiano Digital.

Conmemoraron el natalicio de Juan Crisóstomo Lafinur

Durante el acto homenaje, realizado en La Carolina, también se entregaron los premios del concurso de poesía “Bicentenario y Puntanidad”, se inauguraron nuevas muestras y se realizó una reseña histórica sobre el poeta, militar y filósofo nacido el 27 de enero de 1797.

El homenaje se realizó en La Carolina.

El homenaje se realizó en La Carolina.

En La Carolina, un sol radiante iluminó el Complejo Histórico y Cultural “Juan Crisóstomo Lafinur” en una jornada que fue de celebración y alegría.

Pasadas las 18:00, la jefa del Programa Cultura, Silvia Rapisarda; la ministra de Hacienda Pública, Natalia Zavala Chacur; el intendente de Naschel, Marcos Bertola; junto a escritores y vecinos se dieron para participar del homenaje al filósofo, cuyos restos fueron repatriados en 2007 por el gobernador de la Provincia, Alberto Rodríguez Saá.

El historiador José Villegas fue el encargado de hacer la apertura del acto con una reseña historia sobre la vida y obra del hijo de La Carolina. “Cada vez que venimos a este Museo nos invade una emoción”, mencionó el profesor de historia, y añadió: “Juan Crisóstomo Lafinur fue el primer filósofo argentino, es el señor de las ideas, es uno de los arquetipos de la puntanidad y es un gran poeta”, dijo.

Seguidamente se llevó a cabo la conformación de la mesa académica, que estuvo integrada por Teresa Fernández Bengoechea, Teresita Morán de Valcheff y Gustavo Romero Borri.

A continuación, llegó el momento más esperado por los más de 50 participantes del certamen provincial poético “Bicentenario y Puntanidad”: la entrega de los premios a los 10 ganadores. Cabe aclarar que este certamen fue organizado y llevado a cabo por el Subprograma San Luis Libro, el Complejo Cultural “Juan Crisóstomo Lafinur” y la Municipalidad de Naschel,

Se otorgaron siete menciones de honor a Luis Matías Torres Zabala (“Coronel eterno”), María Rosa Díaz (“Hijo”), Sonia Angélica Carande de Funes (“Juan de La Carolina”), Reneé Gómez Rosso (“Noche puntana”), José Enrique Sardi (“Haikus serranos”), Saída Mariana Ojeda (“Verano ardiente del XIX”) y Fernando Caiazzo (“A la pancha”).

Susana Cristina Almela, con “San Luis en mi”, se quedó con el tercer lugar; Rosa del Carmen Ponce obtuvo la segunda colocación; mientras que el gran ganador de la jornada fue Matías Adrián Gómez, con “Alturas de San Luis”.

“Estoy muy emocionado, sobre todo porque en este momento tan especial me acompañó mi familia y mis amigos, y viene también el premio para ellos. Muchos familiares escucharon la poesía antes de que la presentara, lo que me permitió corregirla un poco y así salió esto que se llama ‘Alturas de San Luis’”, manifestó el flamante ganador del concurso, autor del poemario “Latidos despoblados” presentado a fines del 2016.

Matías Gómez, ganador del concurso de poesía.

Matías Gómez, ganador del concurso de poesía.

Cada uno de los poemas ganadores será publicado en un material desarrollado por San Luis Libro. Además, los escritos se encuentran en una muestra llamada “Antología Poética del Bicentenario y Puntanidad” en el museo.

“Hoy hemos cumplido un sueño. Muchísimas gracias a todos los que le pusieron ganas a esto”, expresó sobre el final del evento el intendente de Naschel, Marcos Bertola.

El recital de Marianela Arce y un show del ballet municipal de Naschel pusieron punto final a una jornada inolvidable en la que se rindió homenaje a uno de los hombres más polifacéticos que ha dado nuestra historia.

VIDEO: José Villegas, historiador

VIDEO: Matías Gómez, ganador del certamen poético “Bicentenario y Puntanidad”

Fuente: Agencia de Noticias San Luis.

Nota: Pablo Lucero.

Fotos: Luciano Grangetto.

Video y edición: Fernando Testi.

Corrección: Alejandro Andrada.

Guillermo Tonelli Cejas, ganador del concurso de Relatos Breves

Bioquímico, concejal y escritor, el autor lleva años de relatos sobre lo cotidiano y la forma de vivir en la provincia.

Con vista hacia La Toma. Tonelli Cejas, el autor de las cosas cotidianas.

Con vista hacia La Toma. Tonelli Cejas, el autor de las cosas cotidianas.

Guillermo Tonelli Cejas tenía 17 años cuando salió de su Villa Mercedes natal para estudiar Bioquímica en San Luis. Por entonces, había algo en su interior que quería expresarse más allá del laboratorio. Fue en sus épocas como estudiante cuando comenzó a dar sus primeros pasos en la literatura, un hobby que hasta el día de hoy le da muchas satisfacciones. El autor publicó cientos de escritos y recibió muchos premios. Termina el año como uno de los ganadores del concurso relatos, organizado por El Diario de la República.

Mientras repartía sus horas entre las clases y el estudio, Guillermo no dejaba de escribir e incluso se animó a publicar sus relatos. “Cada tanto enviaba algunos escritos a El Diario de San Luis. Ahí nacieron mis ganas”, comentó Tonelli, quien también difundió sus escritos en diarios de Río Cuarto y Mendoza.

En una época donde los grandes autores puntanos se gestaban, el autor conoció a Antonio Esteban Agüero y también al profesor Hugo Fourcade, quien más adelante le pidió que publicara en la revista literaria de la Asociación de Escritores de San Luis. Gracias a eso Tonelli publicó “Asunto de Estado”, un cuento que tuvo mucha trascendencia y le hizo ganar varios premios que lo animaron a escribir más.

Entre la Bioquímica y la escritura, el autor también agregó a sus actividades la política. Fue diputado provincial y actualmente es concejal en La Toma, la ciudad que eligió para vivir, por cuarta vez por Compromiso Federal. También formó parte de la Sociedad Argentina de Escritores Villa Mercedes y mientras era diputado junto con los poetas Oscar Sosa Ríos y Julio Cejas notaron que los escritores estaban desprotegidos. “Hicimos la primera Ley del Fomento del Libro, la 4885, del Fondo Editorial Sanluiseño. Con ese fondo se publicaron los libros de los escritores puntanos que tenían sus ediciones agotadas”, dijo e informó que esa ley fue ampliada y modificada de acuerdo a las nuevas tecnologías.

Con una actividad permanente en la literatura, Tonelli ganó una de las becas que otorgaba en BAS XXI. “A través de mis relaciones con escritores empecé a escribir relatos cortos y los fui amontonando”, sostuvo. Algunos de esos escritos fueron los que presentó para el concurso de El Diario.

Aunque no recuerda la cantidad exacta de cuentos que envió, aseguró que uno de ellos es su favorito: “Todas las noches cambian de lugar las cosas”, (que también es el título del libro) que escribió hace un par de años. “Es un cuento que me trajo muchas satisfacciones al escribirlo. Es un acto cotidiano que pasa en todas las casas cuando hay mucha familia y siempre se pierde algo. Es un lío para buscarlo”, describió.

Guillermo escribe desde la cotidianidad, sus cuentos hablan sobre las personas y su forma de vivir, sobre San Luis, Villa Mercedes y también La Toma. Pero la ironía domina sus relatos: “Seguro que me han criticado los cuentos por el perfil irónico, pero trato de pensar en la psicología del hombre que está en cada situación. Yo cuento desde cada uno de los personajes, en primera persona”, confesó.

Todas esas aristas estarán en su próxima novela, “Madera para el fuego”, que espera publicar el próximo año y que fue corregida por Jorge Hadandoniou de Villa Mercedes, el profesor Julio Quiroga de La Toma y la escritora Beby Mugnaini.

Si bien las situaciones reales son un disparador en la mente de Tonelli, hace tiempo que no escribe. “Pero cuando llega la inspiración me siento a escribir al instante. Tengo la suerte de que nadie me interrumpe”, expresó.

Fuente: El Diario de la República.

«Truco callejero», por Nicolás Gatica Ceballos

El joven periodista tomense gestiona la radio escolar en el establecimiento educativo Nº 28 “General Juan Martín de Pueyrredón” y transcurre sus horas entre el amor a las letras, la música y el dictado de clases. Nos comparte en esta ocasión un texto de su portal «Gotas de Pétalos».

Nicolás, en su hogar, paladeando un nuevo relato a puño y letra.

Nicolás, en su hogar, paladeando un nuevo relato a puño y letra.

«…Es un sitio donde comparto el anclaje de mi interior, de mis sentimientos, mis vivencias, mis ilusiones, mis mentiras, mis aventuras en el mar de la existencia. Cada letra es un pétalo perteneciente a una flor, flor que pertenece al jardín de la vida, vida que intento expresar vagamente en palabras», dice Nicolás Gatica Ceballos acerca de su sitio Gotas de Pétalos.

El periodista oriundo de La Toma comparte en su sitio distintos escritos de su autoría. A continuación, uno de ellos:

Advertencia: el siguiente relato no es más que un pedazo de fantasía:

Ayer por la mañana iba caminando tranquilo cuando se me apareció un mago. El mago aparentaba ser inofensivo, tenía un gamulán marrón de aires setentones y los combinaba perfectamente con unas soberbias botas de búfalo. Parecía inclusive un frustrado artista, que en el afán de hacer auténtica su magia, más de una vez se comía un papelón.

No sé por qué, pero me eligió para su convincente truco callejero. Me tomó abruptamente del brazo, y empezó a pregonar falaces promesas sobre un acto jamás visto por los ojos de ningún ser humano.

—Lo que este hombre me pida, lo haré realidad, —dijo con tono comprador.

Entonces la gente, que caminaba tan de prisa, tan dormida de rutina, se paraba poco a poco alrededor nuestro. Recuerdo que había niños, abuelos, parejas, un público variable, y además un miedo espantoso invadió mi cuerpo, haciendo correr una fría gota de transpiración que la sentí escalofriante desde el cuello, pasando por la espalda y la cintura.

—Pídeme lo que quieras, —dijo el mago entre conjuros y muecas.

—¿Lo que quiera?, —contesté.

—¡Lo que quieras! No hay nada imposible para mí.

En ese instante me tomé un intervalo para pensar, hasta que creí pertinente contestar:

—Quiero “un segundo”.

El mago no sabía qué hacer. Por momentos pensé que quería matarme a golpes, sentí más mía que suya la vergüenza reinante. «Tal vez no debí haber pedido nada», pensé.

—¿No quieres pedir mejor millones de dólares, una casa en París, un cine en tu casa, o comprender el sentido de la vida? —preguntó desafiante el mago.

—Mira: si pido los millones se me escurrirán entre los dedos. Probablemente gastaré centavo tras centavo en cosas que no me dejarán nada, y al fin y al cabo seguiré siendo el mismo. Si pido la casa en París sería aburrido, no conozco a nadie en aquellos horizontes, y de hecho soy un hombre muy arraigado a mi suelo. Supongamos que pido el cine, en ese caso cometería una tontería ya que me desesperaría estar tan solo en medio de una pantalla. Y comprender el sentido de la vida no me interesa, porque a eso ya lo tengo.

Cuando mencioné las últimas frases la gente quedó muda. ¿Cómo iba a saber el sentido de la vida? Y el mago quedó más callado aún, pensando en cómo sacar adelante un show que se tornó abatido.

—Está bien —dijo—. Te concederé el segundo, pero antes dime: ¿qué harás con él?

—Usaré el segundo para besar un segundo más el sentido de la vida.

—¿Y cuál es el sentido de la vida?

—La inmensidad del océano de saliva, ese surco interminable que algunos ignorantes llaman “beso”. El sentido de la vida no es más que saborear la intensidad de aliento en un cruce cósmico de almas.

Nadie entendió qué diablos estaba diciendo, pero como la gente sintió aprecio, tal vez hasta lástima, el mago se apresuró y luego de las palabras mágicas concedió el deseo.

No lo podía creer nadie. Ni el mago, ni los abuelos, ni los nietos, ni las parejas, ni yo. Pero desde el árbol más grande surgió un reloj de arena rojizo, que tenía unas series de escrituras en latín y desde la base surgían esculturas perfectamente talladas.

Del reloj se desprendieron unos pequeños trozos de cristal, muy parecidos a los vasos que venden en las joyerías. Los cristales se fundieron formando un pequeñito reloj de arena y, por último, se posó el reloj padre debajo del pequeño, dejando caer -muy emocionado- una lágrima. La pequeña porción de agua fue cayendo lentamente, y mientras caía se transformaba en arena, y la arena fue a parar al reloj miniatura.

El mago tomó inmediatamente el instrumento del tiempo, pero una voz gritó:

—Alto ahí. Tú no eres mago. No eres más que una débil carcajada, un farsante, un déspota que no tiene idea de lo que es ser mago. Por el contrario el reloj sólo puede ser tomado por el hombre.

En ese momento tomé el reloj -algo tembloroso- y en un segundo tan hermoso, tan prójimo, pude besar al amor de mi vida en la inmaculada concepción de la aurora.

El público aplaudió, tan fuerte, que los empleados de negocios vecinos salían a ver qué sucedía. Aplaudieron durante un minuto completo, y pedían otro truco, muertos de éxtasis. Claro que pensaron que todo fue un buen show, una escenografía montada, un ingenioso guión, un buen sonidista. Nadie imaginaba que en verdad sucedieron las cosas.

Mientras la gente se retiraba a sus obligaciones, le dije al mago:

—Si bien eres un mentiroso, te agradezco porque me diste la posibilidad de besar, un segundo más, el sentido de la vida.

—¡Púdrete! —dijo el mago y se fue, pavoroso entre las multitudes, pues nadie le había dejado propina.

Nicolás Gatica Ceballos.

Edición para CdT: Sinforiano Digital.

Fotos: Facebook NGC.

El poeta Matías Gómez presentó sus latidos despoblados

Un libro es virtud y privilegio. El autor le pone alas pero es el lector el que vuela. Estos latidos, que se dicen despoblados. son desprendidos de la sensibilidad que brota desde adentro, y laten en Matías mirando y viviendo, andando, transformando lugares en palabras, paisajes en letras, oscuridades o luces en poesía. En un acto íntimo pero muy emotivo, el poeta presentó ante la sociedad su primer poemario, que fue realizado bajo el sello editorial de Caminos de Tinta.

La obra "Latidos despoblados", del joven Matías Adrián Gómez.

La obra «Latidos despoblados», del joven Matías Adrián Gómez.

Este autor, diferente en estilo y voz, no decae ante la diversidad y variedad de formas y contenidos. La poesía es la vida misma, que se disuelve en sangre con los ojos del alma mirando y con los de la cara disimulando. Estos escritos pretenden hacer florecer los huecos de las manos que atesoran incontables huellas vividas, llenar de asombro a las miradas que se deslizan por estas líneas, donde el tiempo será el encargado de abrir o cerrar la puerta de su costado luminoso y fértil. Estos latidos nunca morirán, estos corazones no se apagarán, Matías los ha poblado de esperanza, vida, dedicación y un profundo amor a la poesía.

En su acto de presentación, Gómez fue galantemente presentado ante las personas que acudieron al acto: primero por Julio Cejas, un celebre escritor de la ciudad de Villa Mercedes, seguido por Mariano Pennisi, pilar y sendero de estos Caminos de Tinta, amigo y editor de su poemario, quien no escatimó en elogios hacía el talentoso joven poeta. «Matías es una persona que siempre está enseñando algo; lo hace sin saber que lo está haciendo, casi pidiendo disculpas», dijo Pennisi, ufano y orgulloso de ser parte de esta primera obra literaria realizada por el sello de CdT.

Matías aseguró que este libro pudo publicarse gracias a las personas que creyeron en estos poemas y que confían en el poder transformador y comunitario de la poesía.

Durante la presentación del evento, Cejas, Gómez, Pennisi, y el músico Salas.

Durante la presentación del evento, Cejas, Gómez, Pennisi, y el músico Salas.

La obra reúne poemas de hace 10 años con otros de principio de 2016, donde el autor trató de presentar varios estilos y técnicas aunque hay un tono nocturno y caminante que predomina.

Él cree que la noche nos conecta con el compromiso de recuperar los sueños más antiguos de la humanidad y de aceptarnos como tales. En estos acelerados años la poesía, aunque no siempre lo consiga, parece ser uno de los oficios que pretende ser fiel a sus huellas, a su sangre.

A la hora de tomar la palabra, Matías expresó: «El 13 de diciembre del 71 en su discurso de premio Nobel, Pablo Neruda dijo: ‘Todos los caminos llevan al mismo punto, a la comunicación de lo que somos’, y continuó: «Él piensa que es saludable que en la sociedad existan personas que en cualquier rama del arte sigan ese deber, y que haya espacios donde se respete y se convoque a quienes han decidido captar la vida con todos los sentidos pero también con otro sentido. Incluso yendo más allá de las palabras o de las imágenes».

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«El poeta -prosiguió Gómez- no es un ‘pequeño dios’, advertía Pablo en su discurso. No está signado por un destino cabalístico superior al de quienes ejercen otros menesteres y oficios. Expresó Neruda, que el mejor poeta es el hombre que nos entrega el pan de cada día: el panadero más próximo, que no se cree dios, que cumple su majestuosa y humilde faena de amasar, meter al horno, dorar y entregar el pan de cada día, con una obligación comunitaria».

«Y si el poeta llega a alcanzar esa sencilla conciencia -continuó el discurso-, podrá también la sencilla conciencia convertirse en parte de una colosal artesanía, de una construcción simple o complicada, que es la construcción de la sociedad, la transformación de las condiciones que rodean al hombre, la entrega de la mercadería: pan, verdad, vino y sueños».

«Esta conciencia de la que habla Neruda es también una forma de conversar, de resonar, de estar siendo. Y es acá donde la palabra poética por su propia fuerza se reparten como el pan multiplicado».

Invitación a la presentación del libro de Matías.

Invitación a la presentación del libro de Matías.

Contando con la compañía excelsa de las clásicas cuerdas de la guitarra de Mariano Salas, Matías y sus declamaciones con acompañamiento dejaron casi sin respiración a los presentes, que cerraban los ojos para ver los paisajes y momentos que Matías ofrecía en cada una de sus palabras.

La tapa del libro es un cuadro de Viviana Bonfiglioli, reconocida artista puntana, tan sensible al mundo de las letras como el del pincel. Bonfiglioli es la referente del taller artístico «Silenciosos incurables» y la pintura en cuestión se llama «Conexiones». «Siento que este primer poemario, editado a pesar de sus cavernosas oscuridades, hoy puede ver la luz gracias a personas y poetas locales que me enseñaron a descubrir conexiones y a amasar, pase lo que pase», expresó emocionado Matías, agradeciendo a Viviana, una de sus maestras.

Luego tuvo lugar «Dialogo Nocturno», un poema que sutilmente acompañado de «meditación preludio» en guitarra, que ingresó suavemente por los oídos y se hizo un mágico lugar en algún rincón del corazón, impregnándose en la piel.

Le siguió «Verano», en el momento en que se fundían cálidos reflejos de sol por el par de ventanas y entre los sonidos de los flashes de las cámaras, donde «la fragilidad se sostiene a milagros», según MAG.

La tarde lentamente se movía de la luz cuando en las «Notas del piano nocturno» Matías nos entregaba frutos de su incesante búsqueda, de su centrada atención y de esa musical emoción que hace nacer un poema con «escalofriante aritmética» desde una canción.

La presentación siguió junto al «Ave María» de Schubert donde muchas de las almas allí presentes se elevaron, salieron de la sala, danzaron y volvieron al cuerpo para abrir los ojos. Continuó la «Serenata española» de Joaquín Malats, siempre en manos de Salas, mientras la mirada noble, tranquila y leal de Matías recorría los espacios como buscando y encontrando ideas a sus versos, letras a sus nidos, palabras a sus vuelos.

Con «Tiempo feliz», una danza andaluz de autoría propia, Salas otorgó la otra voz que necesita una melodía para convertirse, junto a la delicada prosa de Gómez, en armonía.

La gran jota aragonesa, interpretada y arreglada por uno de los más grandes guitarristas de todos los tiempos, Francisco Tarrega, en esta ocasión tuvo lugar en las manos y cuerdas de Mariano.

Y llegó la hora de la entrevista:

CdT: —¿De dónde nace esta pasión? ¿Quiénes fueron las personas que te incentivaron a caminar estos caminos? ¿Hay autores puntanos involucrados?

MAG: —De acá de San Luis la primera figura de poeta, como persona que escribe y a la vez tiene un trabajo, es decir que ensambla la actividad artística con el quehacer cotidiano, fue Gustavo Romero Borri, con quien tuve la gracia de dialogar. Luego conocí a otros poetas puntanos que iban a un taller de un poeta de Bs. As. en la Universidad Nacional, el poeta se llama Hugo Toscadaray; él ya no está aquí pero recuerdo su gusto por la escritura de Juan Gelman. De ahí conocí a otros poetas, Claudia Malatesta, Amelia Arellano. De alguna manera ellos fueron mis referentes, cuando era adolescente.

Matías, junto a su novia Eliana (derecha), compartió fotos para el recuerdo con amigos.

Matías, junto a su novia Eliana (derecha), compartió fotos para el recuerdo con amigos.

CdT: —¿Cuándo escribiste tu primer poema?

MAG: —Y como todo niño, lo hice para tratar de conquistar a una mujer (risas). Me acuerdo que fue un poema de amor, una burda copia de un poema de Neruda, no me acuerdo cuál, pero fue así.

CdT: —Algunos de tus poemas nacen de tu contacto con lo exterior, de caminante observador como buena persona atenta y despierta. ¿Cómo influye en tu escritura lo natural?

MAG: —Sin dudas Antonio Esteban Agüero, de este poeta me fascinaba el amor que sentía por la naturaleza. Él me hizo ver a lo natural como algo vivo, fue lo primero que detecté en Agüero.

CdT: —¿Ya comenzaste a imaginar tu segundo libro?

MAG: —Ya lo tengo.

CdT: —¿Se puede adelantar algo?

MAG: —Ahora tengo que definir algunas cosas, aprovecharé el impulso que me dio «Latidos despoblados» para convencerme de que se puede, entonces nacen mis ganas por renovarme, desafiarme con otros estilos.

CdT: —¿Un segundo libro que conserva similitudes con este?

MAG: Básicamente es lo contrario a éste. Para resumir, este libro es nocturno. El otro, es luminoso. Es la luz la protagonista.

Nota elaborada por Keno para Caminos de Tinta.

Fotos: Luciano Grangetto / Keno.

La Tierra es de todos; entrevista a Omar Ontiveros

Omar Ontiveros, nacido en la reconocida Ciudad del Este, es sanjuanino de nacimiento y puntano por adopción; fervoroso amante de la Tierra, del ecosistema y la lectura. Es profesor de Ciencias Políticas y licenciado en Ciencias del Ambiente. Hoy nos visita con un poema de su autoría, y nos deja abierta la puerta a conocer mas acerca de su pasión por las letras.

Ontiveros, en proceso de lectura, con el mate al lado.

Ontiveros, en proceso de lectura, con el mate al lado.

¿De qué trata el poema?

Digamos que de un hecho cotidiano que alguien me contó. Nació como un secreto y yo decidí escribirlo.

¿Con qué frecuencia escribís?

Una vez al mes, a veces más, depende de las circunstancias, por ahí un hecho de la vida real me llama la atención y eso me despierta la pasión por escribir.

¿Cuál es la inspiración que te lleva a escribir?

Mayormente los hechos cotidianos, ya sean míos o de otras personas.

¿Desde cuándo escribís?

Hace tantos años que no me acuerdo (bromea). Por lo menos 20 años. Hay muchos de mis escritos que con los trajines de la vida se han extraviado.

¿Te considerás escritor?

No me considero escritor, creo que aún me falta un camino largo por recorrer.

¿Qué autores leés habitualmente?

Fundamentalmente Cortázar. Algunos libros de Borges. César Aira, del cual quede asombrado por la forma de escribir; “La costurera y el viento” me dejó impactado. Y como profesor, la Historia en todos sus momentos con sus edades, antigua, media y contemporánea. Edgar Alan Poe con su “Corazón delator”, entre otros.

¿Algún autor puntano?

Me gustó el libro de Delfina Domínguez Varela de Ghioldi, que habla sobre otros escritores puntanos, como Antonio Esteban Agüero o Crisóstomo Lafinur. Juan W. Gez, un gran geógrafo de nuestro suelo. Polo Godoy Rojo…

¿Te gustaría publicar?

Sí, claro. De hecho estoy planificando el esbozo de un libro sobre los pueblos originarios.

¿Algo que deseás agregar?

Siguiendo a Borges, “uno no es lo que es por lo que escribe, sino por lo que ha leído”.

Como licenciado en Ciencias del Ambiente, me gustaría dejarle el mensaje a todos los hombres y mujeres que habitan este suelo que “tenemos una sola Tierra y hay que cuidarla”. Es el único legado que dejamos a nuestros sucesores.

 

Noviembre fugaz

Hubo un primero de noviembre

Donde sorprendido por encontrarte

No salía del asombro

Recorrerte fue una hermosa aventura

Conocerte una picardía del destino.

Mas allá de haberte pensado

No importaba ese pasado

Valió la pena el instante;

Y no importa si vengan o no

Otros primeros de noviembre

Porque no fuiste ningún invento.

Y ahora nada es como ayer

Lo fugaz, ya no lo es

Se quedó prendido

Y jamás llegará al olvido.

Y fui provocando la casualidad de verte pasar

Y puedo describir como soñaba con un encuentro.

Quería atrapar tu mirada

Aunque tus ojos no lo sabían

Como podría expresarte mis emociones mezcladas

De curiosidad y asombro.

Mujer maravillosa, ¿entenderías que te pensé antes de conocerte?

Sin embargo, la distancia nos mantiene separados.

 

Escrito por Keno para Caminos de Tinta.