«Acritón y sus enigmas», cuando el destino del universo depende de un diente

La novela del género fantástico fue escrita por el escritor Jorge Orfeo, editada por nuestro sello editorial, y ya se encuentra disponible al público tanto en papel como en ebook en sus dos versiones, español e inglés.

El libro original, en idioma español y en versión papel.
El libro en formato papel.


—¿Qué?, ¿que un par de piezas dentales puedan ser claves en el destino no sólo de la vida humana como la conocemos sino del universo entero?
—Sí.
—Vale, ya ese anzuelo atrapa la atención. Cuéntame más…

Indagando un poco sobre la historia de la odontología y la importancia que los dientes han tenido a nivel sociocultural en distintas latitudes, se puede acceder rápidamente a un pantallazo general.

Por ejemplo, se cree que hace más de cinco mil años los egipcios ya realizaban extracciones dentales.

Por otra parte, y bastante más adelante en el tiempo, en el actual territorio del este mexicano, los mayas tenían la costumbre de limarse los dientes dejándolos como dientes de una sierra. Esta práctica, que se realizaba mediante ciertas piedras abrasivas, denotaba galantería.

Ya entrando en el siglo que nos convoca, En Buenos Aires, un «fabricante de sonrisas» moderno inventaba un diente blanco-azul de un color tan intenso como el de la mismísima enseña nacional que imaginó nuestro prócer don Belgrano…

Pero, más allá de lo anecdótico de la historia, y retomando el interrogante inicial, ¿cómo un diente puede resultar pieza fundamental para el sostenimiento de la continuidad en el universo entero? La respuesta está en «Acritón y sus enigmas», la obra literaria de ciencia ficción y aventura escrita por el empresario bonaerense Jorge Orfeo, recientemente publicada y que cuenta con la edición integral del sello editorial «Caminos de Tinta«.

A lo largo de más de 300 páginas (correspondientes a la edición papel en la versión original, escrita en idioma español) grandes dosis de aventura transitarán los protagonistas, Duker Dent y Alex Nanut, nativos de la extinta ciudad de Atlantis, viajando en el tiempo mientras luchan por cumplir su trascendental misión.

En el transcurrir de esta aventura, tanto los atlantes como sus antagonistas lucen el «Diente Blanco Azul» y la «Muela Corona de Rey«, dos elementos transversales en una historia en la que se destaca no sólo la diversidad de paisajes y escenarios por los que se van moviendo los personajes, sino además las diferentes épocas, debido a los saltos temporales que ejecutan los héroes de la trama, en un relato cuya dinámica evita toda sombra de monotonía que pueda aburrir al lector.

La aventura tiene acción garantizada, en todos los capítulos. Muchas de las escaramuzas guardan similitud entre sí, a pesar de la abismal diferencia espaciotemporal, y esto es un bucle intencional, espiralado, que se trabaja con destreza en el armado de la estructura general de la obra.

Otro de los factores destacables del libro es el pintoresquismo de los personajes que dan vida a la obra, por capas de profundidad en la trama, no sólo presente en los principales referentes sino también a los complementarios que construyen el entramado durante los cuatro bloques geográficos principales, Atlantis, el Egipto de Cleopatra, Chichén Itzá en el apogeo maya y la Argentina del siglo XXI.

La propuesta de Jorge y su equipo de trabajo va más allá de establecer un perfil típico de héroe, como el agudo agente del FBI, el musculado marine yanqui, o el perspicaz detective privado, todos estereotipos que ya han saturado los anaqueles con sus arquetipos trillados en numerosos géneros.
Por otra parte, al analizar esa paleta variopinta de colores en los personajes intervinientes en esta obra, no escapa el guiño simpático de Caries y Colmillo, las mascotas, casi personajes antropomorfos, con personalidad propia, o la misteriosa mujer del velo, que acompañan el devenir de Duker y Alex colaborando con el plan de mantener vigente la misión.

«La puerta de la pirámide de Duker Dent» [imagen cortesía de un producto audiovisual en curso].

«Acritón y sus enigmas» tiene una historia contada en clave que podríamos posicionar bajo una tónica «soft».
En tal sentido, el autor plantea un pacto de respeto a «ciertas normas de buen gusto y estética», según ha definido él mismo, y es la clave en la que decide contar su historia, en contraste con el gusto moderno por «activar» al lector corriendo aún más los límites de la capacidad de asombro, recurriendo al «antihéroe» como recurso novedoso (siendo ya, de hecho, una herramienta no tan disruptiva…) para dar rienda libre al sexo fácil, la grosería, o el gore, violencia explícita e innecesaria pero consumida por gran parte de las masas que buscan entretenimiento en la actualidad. Orfeo evita esos caminos fáciles, y trabaja en sus personajes volviendo a lo clásico.

A pesar de llevar varios meses de publicado, este libro no ha podido ser presentado debidamente en sociedad, a raíz de los impedimentos ocasionados por la consabida pandemia. Sin embargo, el autor ha trabajado fuertemente para ampliar las fronteras de acceso a la historia, y llegar a público en todo el mundo, por lo que recientemente ha desarrollado la versión traducida al inglés, que opera bajo el título de «Acriton and its riddles», de cuya salida tendremos más novedades muy pronto.

Info adicional sobre esta obra, aquí.

Artículo elaborado por «Sinforiano Digital» para Caminos de Tinta.

Colaboración de «Mr. Blagaich».

Foto: cortesía Jorge Orfeo.

Siete preguntas al autor de «Corré, boy!»

En un mano a mano, hablamos con Mariano Medina, autor de esta colección de cuentos de terror ambientados en San Luis, editados por nuestro sello editorial. El periodista cuenta cómo surgió esta idea, el proceso creativo, sus fuentes, y qué se viene para el futuro cercano.

—Marian, ¿cómo surgió «Corré, boy!»?

—Fue por la inquietud y la prueba personal de escribir historias de terror. No comprendiendo al terror como un género de miedo sino más bien de suspenso, de raro, de lo oculto. Siempre me atrajo el suspenso en el sentido de lo paranormal, no sobre el incordio sangriento y perverso del género que proliferó durante los noventa.

—¿Y qué va encontrar el público al abrir tu libro?

—Intriga. Diez historias diferentes para todos los gustos con un pensamiento dirigido en la riqueza de las aventuras que se pueden contar de distintos modos. Cualquier elemento, cualquier lugar puede ser inspirador. Quise que esta obra sea ambientada en San Luis, la provincia donde resido, simplemente por el gusto de invitar a volar la imaginación tanto de los nativos como los visitantes, que sientan que pueden pasar cosas extrañas en cualquier momento e incluso en parajes tranquilos y amigables como los que abundan aquí.

—¿Qué elementos utilizás para inspirarte?

—Creo que los escritores somos productos de todo lo que leímos o de las series que miramos. Así que de ese modo soy un poco de Stephen King, Chucky, y Lovecraft. Lo interesante es construir suspenso o terror desde un punto, uno propio por gusto, y llevarlo a otras esferas imaginando ser otra persona. Creo que Freddy Krueger marcó los ochenta y noventa con ese terror bizarro mezcla de miedo y erotismo, y referencias como esa hay un montón…

—¿Qué es el terror para vos?

—Bueno, el terror, entiendo, siempre está ligado a las cosas que más nos llaman la atención. Es como exponer las flaquezas personales abiertas al público. El terror no es erotismo, o no debería serlo, el suspenso es más fuerte cuando nos adentramos a cosas que no podemos comprender, esa es la verdadera magia. Jugar con lo irreal de la realidad.

—¿Qué le podés decir al lector?

—Más que nada que apuesten por los proyectos independientes donde hay mucha riqueza creativa. En cuanto a «Corré, boy!», que se animen a descubrir misterios anormales. Este libro es uno de los primeros en San Luis en apostar por un género muy querido por los lectores pero no sé si tan valorado por el público general.

—¿Por qué elegiste ese título?

—Hay que abrir el libro y llegar al último cuento para entender eso (risas).

—¿Se puede tener algún adelanto sobre qué tenés pensado publicar en este 2020?

—Por supuesto. Se viene un proyecto distinto, personal y que invita a la reflexión. O quizás, no. Puede ser que haya más también, algo que intente sacar una sonrisa en estos tiempos de pandemia. Uno nunca sabe…

Más info sobre «Corré, boy!» aquí.

.

Artículo elaborado por Sinforiano Digital para Caminos de Tinta.

Terror en las sierras puntanas, la nueva propuesta de Mariano Medina

La versátil pluma del periodista de El Diario de la República presenta «Corré, boy!» un compilado de diez cuentos del género, todos situados en San Luis. La edición general de la obra estuvo a cargo de nuestra editorial Caminos de Tinta.

Poco antes de que el mundo se quedara estupefacto por una propagación viral sin precedentes y la declaración de pandemia cuyas consecuencias persisten a la hora en que estas letras están siendo escritas, un nuevo libro salía a la luz, desde las entrañas de San Luis, abriéndose camino en el género de terror y matices de suspense.

Se trata de «Corré, boy!», segunda publicación íntegra del periodista y conductor Mariano Ariel Medina, quien tan sólo unas semanas antes había presentado en sociedad una recopilación de artículos periodísticos bajo el título de «F de Friki». Además, tres años antes Mariano había escrito en coautoría «Trinity Comics presenta» junto a su colega y amigo Jorge Gimenez Roca.

«El bosque en El Trapiche» , «El péndulo», «Un minuto sin respiro» y «El conejo granjero» son sólo algunos de los títulos que el lector podrá encontrar en este libro del polifacético escritor, también conductor del ciclo radial «Frecuencia Friki» emitido semanalmente por radio Lafinur.

A lo largo de más de cien páginas, Medina despliega en «Corré, boy!» toda su imaginación para generar complejos personajes discurriendo en escenarios lúgubres y perturbadores de la geografía sanluiseña, lo que a más de uno dejará sin aliento en cada una de estas diez singulares historias que constituyen la obra, generando esa incómoda pero adictiva sensación de angustia dosificada que requiere el género bien entendido.

Pero éste no es sólo un libro de terror y suspense. Posee en sus páginas dos elementos transversales que dan mayor volumen y tridimensionalidad a la obra: una fina capa de crítica social, que subyace presente de punta a punta, sin la intención de brindar dogmas procedimentales ni fórmulas morales, sino exponiendo una realidad que es parte del comportamiento perfectible del ser humano, y una sutil cuota de humor que es un elemento infaltable en la impronta del autor, en cada escritura que ejecuta, rasgo que emerge siempre que es posible, y que le otorga una descompresión a la tensión general del libro.

La nostalgia por los seres y sitios queridos y recordados, y el tributo a los admirados, también están presentes en la obra que, como se dijo anteriormente, cuenta con el valor agregado -para los amantes del terruño puntano- de transcurrir íntegramente en variados paisajes de la geografía de San Luis.

En suma, estamos ante una valiosa pieza que aporta nutrientes a un género que demanda cada vez más atención, y cuyo escritor coge el guante para dar satisfacción a quienes gustan de dar respingos por una historia de miedo bien contada.

Conocé más sobre «Corré, boy!» en este enlace donde, incluso, podrás leer una muestra gratis.

Artículo elaborado por Sinforiano Digital para Caminos de Tinta.

Nace un libro entre cacareos, contratiempos, reversos y crítica social

¿Alguna vez te imaginaste cómo cabalgar una gallina? Ciertamente el autor de esta reseña no lo ha hecho. Pero en esta nota conoceremos a cuatro audaces escritores que se animaron a jugar con los bordes del surrealismo y nos atrapan con una invitación a leer más allá de los estándares.

La obra impresa.

Hoy vamos a hablar de «Cuatro pasos en discordia… o una cabalgata de gallinas», una obra recientemente publicada por la editorial Caminos de Tinta cuya coautoría pertenece a cuatro autores de la escena literaria sanluiseña.

Se trata de tres damas y un caballero: Raquel Barrionuevo, Lucía Amanda Coria, Noelia Judith Guiñazú y Roberto Enrique Sabbatini, un variopinto cuarteto de autores, todos muy reconocidos en la escena literaria vernácula, que forman un grupo conocido como los «Cuatro Pasos», cuya impronta individual bien marcada, en conjunto, logra una dar vida a una ecléctica obra que con rítmica oscilante, formatos variados, y algunas propuestas muy osadas, que sin duda obliga al lector a cambiar de postura en su propio sillón para intentar seguir el paso de este póker de plumas, intrépidos escritores que desde la madurez de sus letras nos regalan una obra que transcurre con original y desenfadado ritmo.

Todo en esta obra de 110 páginas está plagado de anécdotas y simbolismos. Ya extraña desde el desopilante título. Invita a predisponerse a la sorpresa. Se nota que es una de esas obras que nacen tras mucho esfuerzo y rumia, encuentro y desencuentro, debates y tertulias, para terminar siempre en el consenso, coincidiendo siempre en la intención común de sacar adelante el hermoso sueño de la publicación literaria.

La autora del extenso prólogo de la obra, Cecilia Mercedes Sabbatini, bucea profundamente entre estas letras para extraer el núcleo de la obra, la perla en el fondo del mar, y nos dice:

Esta nueva colección, “Cuatro pasos en discordia… o una cabalgata de gallinas”, resume el código que cada autor mejor domina en su propio escenario, inundando de energía creativa y emocionante, estableciendo una conversación capaz de hacernos más lúcidos y entrenarnos a la comprensión de una realidad ampliamente rica, desafiante, compleja. Cuentos y poesías vienen a despertar la curiosidad del lector, a conmover, a distraerlo a persuadirlo, porque en esta nueva obra no hay lugar para el vacío, para las preguntas retóricas, para la ausencia, porque las mismas son parte de la existencia del Sujeto. Cuatro pasos son las diferentes personalidades que juegan aquí a ponerse de acuerdo, pero en discordia porque es parte del ciclo de la vida, del juicio crítico, porque está dentro de cada uno cuando para discernir y establecer un acuerdo entre alma y mente, entre decir o callar, entre polemizar o banalizar, en tiempos donde la versatilidad y la liquidez están tan presentes como también desdibujadas. Y la cabalgata viene a dar rienda suelta a la liberación, al desenfreno, a eliminar los límites de lo racional y justo. Los invito a disfrutarlo ya que cada página es un festín para salirse de la norma de lo ya conocido…

Pero «Cuatro pasos en discordia…» no es el primer trabajo publicado de estos cuatro amigos. Cuatro años antes, promediando el 2015, lanzaron «Cuatro Pasos en las Nubes», libro acompañado por la editorial [PREGUNTAR NOMBRE] y que fue un hito inaugural para la agrupación que un lustro después sigue produciendo contenidos y soñando con expandir su obra.

Presentación en la Feria del Libro de San Francisco…

«Volviendo a las andadas». Publicación en la cuenta personal de Facebook de Lucía.

Del jueves 14 al domingo 17 de noviembre pasado, se realizó la VII Feria Provincial del Libro, en la localidad serrana de San Francisco del Monte de Oro, al norte de la capital puntana. La ocasión fue propicia para presentar en sociedad esta obra, de la mano de los cuatro protagonistas.

Al inicio del acto, los autores se rotaron para dirigir unas palabras de bienvenida y agradecimiento. Luego, compartieron pareceres sobre la flamante publicación. La primera en tomar la palabra, entre chanzas internas con Roberto, fue Raquel:

«Presento una serie de poemas, poemas de amor y también de los que realmente me salen más allá del corazón, del viento, de las sierras, de otra vida y otras generaciones, y estoy emocionada por eso», recalcó al referirse a «Reverso de tiempo«, el cuarto inaugural del libro.

Judith, tras contar que tiene un profundo afecto por San Francisco, por sus raíces de línea paterna, definió a «Cabalgata de gallinas«, su cuarto de obra, como «más relacionada con el mundo actual» y aseguró que todavía no encuentra un techo en su obra, con lo cual tiene mucho más para dar.

La siguiente fue Amanda, quien con su categórico estilo divirtió a la sala asegurando que «yo no soy poeta, yo soy cuentera». Y luego desarrolló su punto, explicó su autorreferencia como hacedora de cuentos, y enfatizó el balance entre los tiempos y contratiempos como disparadores de historias. De hecho, su cuarto se titula «Contratiempos«.

El último disertante fue Roberto, quien con su habitual tono formal y aplomado, se refirió a «Tiempos violentos«, el cuarto final del libro. «Lo hice un poco con bronca por los tiempos que nos toca vivir. La violencia está en todas partes, en el tránsito, en la televisión, en el almacén, por todos lados tenemos violencia…» e indicó que su mensaje tiene un tono de protesta, de crítica social.

Como no podía ser de otra manera, la presentación en sociedad del libro tenía que ser un subibaja emocional, una fiel representación del estilo de cada uno de estos cuatro escritores que, entrelazados, producen el efecto deseado y al que está al alcance de la mano de quien desee adquirir la obra y se sorprenderá con una propuesta variada y original.

Los Cuatro Pasos con Mariano Pennisi, responsable de Caminos de Tinta.

Al finalizar, cada autor leyó un fragmento de su participación en el libro. Más información AQUÍ.

Artículo realizado por Sinforiano Digital para CdT.

«CoLiPuCiFa no es sólo ciencia ficción y fantasía»

Es la valoración de Matías Adrián Gómez, poeta autor de «Latidos despoblados», tras asistir a la presentación oficial de esta obra antológica que tuvo lugar a principios de diciembre en la sala «Berta Vidal de Battini». Compartimos las apreciaciones principales del joven periodista sobre la velada.

Con la publicación del libro de CoLiPuCiFa, iniciativa dirigida por los autores Mariano Pennisi y Maximiliano Ponce, impulsores de este proyecto multidimensional, se habilita un espacio para imaginar otras posibilidades a las necesidades pendientes por atender en San Luis. 18 arquitectos del futuro que «se han devanado los sesos y dejado el corazón», según expresó el reconocido escritor Jorge Sallenave, quien participó encabezando esta obra pionera.

OVNIs en cercanías de La Florida, estatuas que cobran vida en el centro capitalino, elementales de basura surgiendo del río Seco, peligrosos laberintos en San Francisco, apocalipsis camino a Mendoza y hormigas gigantes en el norte provincial, son sólo algunos de los temas con eje en San Luis que desarrolla la antología presentada el pasado lunes 2 de diciembre desde las 20:00, en la sala «Berta Vidal de Battini», del centro cultural Puente Blanco. La convocatoria fue luminosa.

Collage con las imágenes representativas de cada uno de los cuentos de CoLiPuCiFa 2018-2019.

No sólo por la cantidad de autores reunidos con la consigna de incluir a la provincia en el género ciencia ficción, sino porque se abordan problemáticas como la clonación y la bioética.

Pero también flota, entre estos relatos, una dulce melancolía ante la pérdida de la naturaleza y el tiempo ancestral. Por supuesto, tampoco faltan el humor, paradojas y unas buenas inyecciones de cyberpunk y steampunk. Casi 300 páginas, veinte mil leguas de viaje submarino al alcance de la mano.

Por el aporte cultural de esta innovadora convocatoria, la escritora Viviana Bonfiglioli, quien coordina el taller literario Silenciosos Incurables, calificó a la antología como heroica. «Pretende desplegar un San Luis que rompa con lo cartesiano y despliegue otras capas», apuntó durante el acto en compañía de Pennisi y Ponce.

Uno a uno, los autores sentados en el escenario fueron pasando al frente para recibir como premio ejemplares de la obra, gracias al aporte fundamental de La Imprenta Digital SRL, y un pequeño certificado de participación en la instancia, que los reconoce como «Colipucifenses de primera generación». En la ocasión, además, los flamantes escritores pudieron disertar ante el público presente y sus expresiones fueron de lo más variadas, pero la clave común fue la emoción por el acto y la obra lograda.

JB Paradox es el seudónimo de uno de los escritores reunidos en este volumen, también autor de «Equilibrista universal», quien expresó: «Fuimos atraídos a este sitio literalmente por la imaginación, ya sea la nuestra, la de alguien más o una combinación de ambas. Y me enorgullece ampliamente ser parte de esto, ser una de las tantas patas de la araña que nos atrapó a todos en esta red, pero no para devorarnos, si no para enseñarnos a escaparnos de otra red, que no es ni más ni menos que la realidad misma…». Y además agregó emocionado: «Yo no sé ustedes, pero particularmente donde más encuentro la paz es en la incertidumbre de un libro, en la sorpresa que me espera del otro lado de una página, en la sonrisa incontenible que te genera pensar “eso no me lo esperaba” tras leer unas líneas».

Sobre el cierre del acto que duró cerca de una hora y media, la banda Letonic, encabezada por Martín Cabanes, deleitó a los presentes con varias piezas de su autoría.

Finalmente, se anunció el lanzamiento de una nueva edición de la convocatoria, correspondiente al 2019-2020, y que esta vez promoverá la escritura de historias de suspense y terror, pero siempre con el eje transversal puesto en San Luis.

CoLiPuCiFa, una obra necesaria e imprescindible que abrirá nuevos Caminos de Tinta.

Nota: Matías Gómez.

Edición. Sinforiano Digital.

Fotos: Cortesía de numerosos amigos durante la velada.

Hoy se presenta el libro de CoLiPuCiFa, la antología de ciencia ficción y fantasía sobre San Luis

Ya está todo listo y dispuesto para lo que será la presentación oficial de CoLiPuCiFa, la primera antología de cuentos de ciencia ficción y fantasía sobre San Luis, hoy a las 20:00 en la sala “Berta Vidal de Battini”, del Puente Blanco.

Jorge Sallenave, autor de más de veinte obras reconocidas a nivel nacional, participó de CoLiPuCiFa.

Por fin llegó el día tan esperado para Caminos de Tinta. Hoy a las 20:00 en la sala Berta Vidal de Battini del Centro Cultural Puente Blanco se realizará la presentación formal de CoLiPuCiFa, la primera antología de cuentos de ciencia ficción y fantasía con eje temático en San Luis, que nuclea las visiones más imaginativas de 18 autores puntanos y de Buenos Aires.

En una reciente valoración de la obra, el reconocido escritor Jorge O. Sallenave, referente indiscutible en materia de ficción especulativa en San Luis, ha elogiado la hechura y terminación de esta nueva apuesta literaria de Caminos de Tinta.

«Este libro es una belleza de edición, escrito por autores que se han devanado los sesos y dejado el corazón», señaló enfático el escritor, en una exclusiva con CdT, quien además le auguró un «gran éxito a esta nueva aventura literaria». El autor puntano participa en esta colección con el relato «Bruno», historia sobre un misterioso visitante de otros mundos.

El célebre autor puntano elogió la antología de ficción especulativa, tanto por su nivel imaginativo como por la tarea de edición.

La ocasión fue propicia no sólo para conversar con el escritor, que además es abogado, escribano y procurador, y resulta una fuente inagotable de conocimientos en general, sino que además sirvió para hacerle entrega de los ejemplares que la editorial CdT otorga como premios por la participación en esta convocatoria.

Indudablemente la ciencia ficción está plasmada en las obras de Sallenave, especialmente «La Quinta», «Tréboles y diamantes», «Cuentos del viento», «Lamagrande», «El Señor Standard», «La Señorita Oil» y «Bengolea».

Entre los libros que lo influyeron como lector de este género, Sallenave enumera «El día de los trífidos», «La guerra de los mundos», «Veinte mil leguas de viaje submarino», «De la Tierra a la Luna», «Crónicas marcianas» y «Fahrenheit 451».

El encuentro en clave de ficción especulativa cuenta con el apoyo del programa Cultura, dependiente de la Secretaría General de la Gobernación, del Gobierno de San Luis, repartición a cargo de la doctora Silvia Rapisarda, quien cedió el espacio público para la presentación de esta iniciativa gestada por nuestro sello editorial puntano.

Párrafo aparte merece el agradecimiento a La Imprenta Digital SRL, de Juan Pablo Pisano, una empresa que desde hace años trabaja con Caminos de Tinta. «Nos ayudan a cumplir los sueños de publicación de quienes confían en nosotros, ya que son los responsables de imprimirnos miles de libros con muy buena calidad y excelentes precios», expresaron desde CdT, quienes también destacaron que «La Imprenta Digital fue fundamental con su patrocinio material para que esta obra pudiera concretarse».

El evento incluirá la entrega de ejemplares a los escritores participantes, proyecciones en escena, música en vivo a cargo de Martín Cabanes y su banda, venta de ejemplares autografiados y algunas sorpresas…

La invitación está extendida, y el icónico puente blanco será el espacio dispuesto. En menos de doce horas, se develará el misterio detrás de estas particulares obras nuestro terruño puntano…

Nota: Mr. Blagaich para Caminos de Tinta.

Colaboraciones: Acrílico.

Fotos y edición: Sinforiano Digital.

La Cámara de Diputados distinguió a los autores del «Manual de ajedrez para personas ciegas»

De manos de la diputada provincial Mónica Domínguez, los autores José Scalise y Mariano Pennisi recibieron el diploma que declara de interés legislativo la obra destinada al aprendizaje autogestionado del juego ciencia para ciegos y disminuidos visuales, una obra sin precedente en habla hispana.

José Scalise (izquierda) y Mariano Pennisi (derecha) en el hall del Palacio legislativo.

En el año 2008, en el marco de las clases de ajedrez social impulsadas por el programa AEI de la ULP, a cargo de Claudia Amura, los instructores José Scalise y Mariano Pennisi tomaron la iniciativa de desarrollar una obra literaria que sirviera para la enseñanza del juego ciencia al colectivo de personas ciegas y disminuidos visuales, tras comprobar la falta de material académico adecuado en habla hispana.

Ese fue el inicio de la historia…

Diez años pasaron, hasta que hace unos meses el fruto del trabajo con ajedrecistas ciegos, acompañándolos en su proceso de aprendizaje, decantó en un material recopilado que ahora se difunde al público en general de manera libre y gratuita (en formato ebook y audiolibro) y también está disponible en el tradicional papel.

En la explanada del Palacio legislativo provincial.

Con evidente emoción, al evocar el camino transitado, José Scalise rememora: Todo comenzó como una «patriada» ante la necesidad de capacitar a la gente del taller. Varias fueron las preguntas que se nos formularon, pocas las respuestas… A veces íbamos a los «ponchazos», a tientas, con poca data sobre el «cómo»

El todavía referente del Ajedrez de la Universidad de La Punta, aprovecha para recordar a otro de los compañeros de tareas de los primeros años, el instructor Isaac Alfredo Osandón, el recordado don Héctor Lucero, impulsor indiscutible del juego ciencia en San Luis durante décadas, y por supuesto la referencia ineludible es hacia Daniel Morelli y Gabriel Perrone, dos ajedrecistas ciegos que comenzaron siendo alumnos del taller y hoy son un orgullo puntano por la tarea que realizan con la divulgación del juego, a nivel local, nacional e internacional.

Por su parte, Mariano Pennisi explicó que «es un pequeño aporte que surgió de San Luis y para los locales, pero creemos que servirá a muchas personas, no sólo de Argentina, sino de toda Latinoamérica», y con entusiasmo agregó que «a partir de ahora, una persona ciega podrá autogestionarse el aprendizaje del ajedrez».

El libro fue presentado en sociedad por primera vez en la última edición de la Feria Provincial del Libro, en San Francisco del Monte de Oro, hace dos semanas, y en tal ocasión cobró difusión por su originalidad y valor didáctico. Gracias a la cobertura mediática en ese espacio, el manual llegó a oídos de la diputada provincial por el departamento Junín, Mónica Domínguez, representante del unibloque Ahora San Luis, quien decidió elaborar un proyecto para declarar el libro de interés legislativo.

Además, a continuación, aprovechamos un paréntesis para compartir esta breve entrevista efectuada ayer martes 26 de noviembre por la periodista Norma Báez a uno de los autores del manual, en el tradicional programa La Locomotora, de radio Universidad, como anticipo del evento en la Legislatura provincial:

En la Cámara de Diputados

A media mañana de este miércoles 27 de noviembre, en la última sesión ordinaria del año en curso para los legisladores de la Cámara baja provincial, Scalise y Pennisi fueron recibidos personalmente por la diputada merlina, quien luego de otros reconocimientos otorgados a personas del ámbito local, distinguió la labor de los autores de este manual.

Con las diputadas provinciales Elena Pastor y Mónica Domínguez.

Domínguez, quien es diputada desde el 2017, realiza una fuerte tarea desde su función pública para apoyar la mejora de condiciones de colectivos minoritarios y desarrolló un proyecto, recientemente convertido en ley, destinado a fomentar el uso oficial del lenguaje inclusivo para personas con discapacidad. Además, es autora de la obra literaria «Mitos sobre ruedas y algo más…».

Recibiendo la distinción de manos de la diputada Domínguez.

La legisladora a cargo de otorgar la distinción, expresó que «es una actividad importante y productiva, el aprendizaje del ajedrez, también para desarrollar otras habilidades a través de esa práctica, sobre todo en el caso de personas ciegas que sabemos que por ahí están muy limitadas para ejecutar otro tipo de actividades», y agregó sobre el final de su discurso, agradeciendo y felicitando a los autores, que «es muy destacado que hayan tenido este nivel de empatía y saber que con una simple forma de adaptación logran que personas que por ahí creyeron que nunca iban a poder aprender esta actividad ahora la están desarrollando y muy bien».

Acompañando a la diputada Domínguez, se encontraba presente en el acto de entrega su par legislativa, la diputada Elena Pastor, del departamento Pedernera, quien también reconoció la labor realizada.

Los ajedrecistas galardonados fueron acompañados en el recinto de la Cámara baja por un grupo de familiares y amigos, entre los que se encontraba el comisario retirado de la Policía provincial, Raúl Ferrari, quien fue el principal enlace en la biblioteca policial «Ramón Valdez», del microcentro capitalino, donde se dieron los primeros pasos del taller que resultó en esta iniciativa.

En los próximos días se prevé continuar con una serie de presentaciones de la obra en distintos espacios educativos donde llevan adelante tareas personas ciegas, como por ejemplo el Servicio Nº 10 «Jean Piaget», gracias a las gestiones de la docente Gabriela Suárez.

Con el comisario retirado Raúl Ferrari (izquierda), los hijos de Scalise, y la emprendedora Cristina Soria Lucero.

Nota: Sinforiano Digital para Caminos de Tinta.

Fotos: Cortesía Krys Soria Lucero y Mónica Domínguez.

El centro cultural Puente Blanco abre sus puertas para la presentación oficial de CoLiPuCiFa

«Caminos de Tinta» se enorgullece en invitar a la comunidad puntana a acompañar esta propuesta literaria que muestra San Luis desde una novedosa óptica. El próximo lunes, desde las 20:00, la presentación formal en la sala «Berta Vidal de Battini».

Nuestro sello editorial puntano los invita amablemente a la presentación oficial de CoLiPuCiFa, la primera antología literaria de cuentos de ciencia ficción y fantasía con eje transversal en San Luis.

Esta colección, única en su especie, relaciona los géneros de la ficción especulativa con la temática idiosincrática local, y reúne las obras de 18 escritores de San Luis y Buenos Aires, entre quienes se encuentra la pluma de Jorge Sallenave.

La cita será el próximo lunes 2 de diciembre a las 20:00 en la sala “Berta Vidal de Battini” del centro cultural Puente Blanco, tradicional escenario gestionado gracias al apoyo del programa Cultura, dependiente de la Secretaría General de la Gobernación, del Gobierno de San Luis, repartición a cargo de la doctora Silvia Rapisarda.

La gran mayoría de los referentes de CoLiPuCiFa, en el primer encuentro logístico hacia la publicación de la obra.

Desde la editorial Caminos de Tinta, expresaron que si bien estuvieron presentes en la Feria Provincial del Libro, en San Francisco del Monte de Oro, donde contaron al público sobre esta propuesta del género con impronta vernácula, «el evento del lunes será central como broche de oro a una idea que surgió en el 2018 y que obtuvo gran acompañamiento por parte de los escritores que confiaron en la editorial para llevarla a cabo tras un año y medio de trabajo».

Durante la Feria Provincial del Libro, varios de los autores de CoLiPuCiFa compartiendo espacios con la escritora Laura Lerner.

La entrada a la presentación formal de esta obra es libre y gratuita y se ruega puntualidad.

Durante el encuentro, donde se realizará la entrega de premios a los escritores participantes, también se contará con el acompañamiento musical de Martín Cabanes, que interpretará temas de su autoría. Además se proyectará videos alusivos y habrá disponible ejemplares para la venta al público.

«Quien lo desee podrá adquirir su ejemplar y hacerlo autografiar por más de una docena de autores en simultáneo, algo que no se ve todos los días…», anunciaron satisfechos desde la editorial, y adelantaron que también habrá algunas sorpresas preparadas.

Artículo elaborado por Mr. Blagaich & Sinforiano Digital para Caminos de Tinta.

Editoriales locales se sumaron a la Feria Provincial del Libro

Los proyectos autogestivos, en su mayoría coordinados por escritores de diferentes puntos geográficos y estilos, tuvieron un espacio durante esta séptima edición. Algunos sellos participaron por primera vez, otros se consolidan año a año.

“Caminos de Tinta”, “La perniciosa”, “Color Ciego”, “La Mesa Abierta de Libros” y “El Viento Revista Cultural Latinoamericana (guturalmente hablando)” fueron algunas de las editoriales que participaron, desde este jueves al domingo, durante la fiesta literaria en el norte puntano, bajo el lema “Pensar lo nuestro”.

Fuente: ANSL.

«Desmigajar la vida», en la confluencia de tres artistas sanluiseñas

Por una intención que se fue eslabonando a otra, espontáneamente, como una cadena de ganas enlazadas, surgió esta pieza multimedial que nuclea narrativa, pintura e interpretación actoral.

Cada tanto puede sobrevenir la agradable sensación de tener un «hallazgo»…

Un hallazgo similar a descubrir un nuevo sabor en la heladería de turno, a terminar un libro con un final muy superior a lo esperable —según la curva de lectura de la obra— o incluso descubrir algún billete en el bolsillo de la prenda de vestir hace mucho no usada.

Pero el hallazgo también puede aparecer en las redes sociales, al abrir un video subido a YouTube y despojado de toda pretensión —con una descripción que apenas dice «Ah»—, irreconciliable con la norma del buen youtuber de llamar la atención con cuanta ostentación visual incline al click de cada nuevo consumidor tras la pantalla.

Y así fue que quien suscribe encontró este material corto, sencillo, pero muy intenso en expresividad. Y es de San Luis. Nuestro San Luis. De la mano de tres artistas foráneas de nacimiento pero tan sanluiseñas como la mazamorra de Agüero.

Se trata de una pequeña obra cuyo punto de partida se encuentra en una pieza escrita por la escritora Gabriela Pereyra, autora de «Cuentos para Despertar (cuenta conmigo)» en el 2002 y reflotada en el semanario puntano «La Opinión» hace unas semanas y que, de forma espontánea y por azares combinatorios del destino, resultó interesante de ejecutar para la actriz Adriana Durigutti, quien grabó un audio con su propia interpretación actoral…

Pero la historia no puede acabar así. Todavía faltaba algo: así fue que tras escuchar vía wasap la interpretación de Durigutti, sobre el texto de Pereyra, la pintora Alejandra Etcheverry sintió la empática conexión con una de sus creaciones, así fue que ofreció agregarle una obra pictórica acorde, que termina de cerrar el circuito en lo que consideramos una muy bonita iniciativa, de esas que salen así, como quien no quiere la cosa, y cuya presencia hace bien al arte de nuestro terruño puntano.

La tarea compilatoria, la acertada selección del tema musical, y la edición del video así como posterior subida a las redes sociales, permanece en el misterio ya que no hay referencia en los créditos, pero sin duda hay que tener un ojo voraz para la veta artística.

En una confesión posterior, Pereyra confesó a este medio que «la maduracion del texto tiene que ver con lo que que pasa en el mundo hoy y más cercanamente en Latinoamérica, que hay como luchas entre los que prefieren que te quedes adormecido y aquellos que contra todo están despertando». Para pensar.

Desmigajar la vida

Por Gabriela Pereyra

¿Y si mañana tus ojos estuvieran viscosos pese a tu decisión de mirar?
¿Y si finalmente dejaras seducirte
por un trovador de sueños,
pero ya no pudieras escuchar sus melodías?,
¿si quisieras de repente
jugar a darte, compartir piel a dentro una sensación,
y tu cuerpo permaneciera indolente?

Imagina de repente, que te atreves a gritar lo inconfesable
o reír a carcajadas, pero tu voz
sólo adquiere la cadencia de un silencio…

Nada, absolutamente nada,
nos garantiza que mañana todo permanezca en nuestras vidas
como hasta ahora.
Ineludible sentencia que no pasea desnuda
ni peca de oportuna, sino que escribe las historias
mofándose del azar y la probabilidad.

Será tal vez que tanta pestilencia termina por
anestesiar nuestros impulsos de contemplación.
Gritos ancestrales confesaron que estar vivo
no es lo mismo que vivir,
pero esta marchita convicción descansa impávida
en nuestro transcurrir sin escrutar

Desmigajar la vida, perturbarse con ella,
amar el tiempo de los intentos
como única peregrinación hacia lo cierto.
La vida que nos da un beso, la vida que nos abraza,
la que late y nos agita.
Esa que la muerte sigilosamente intenta profanar.
Es la misma que se redescubre en el amor, en los amigos.
En la suma de todos,
los que han vivido y los que vivirán,
la vida nos suplica, en cada latido
y cada vez que respiramos, no te adormezcas
para ti y para los otros. Despierta

Y en esos latidos, si quieres…
Te encuentro.

Nota elaborada por Sinforiano Digital para Caminos de Tinta.

Video: Cortesía MGM.

CdT presentó el «Manual de ajedrez para personas ciegas», primero en su especie para hispanoparlantes

La iniciativa fue ejecutada por José Scalise y Mariano Pennisi, con puntapié inicial en los talleres sociales del Ajedrez de la ULP. Durante casi una década, los autores desarrollaron un método de enseñanza destinado a los ajedrecistas ciegos. Caminos de Tinta fue la editorial responsable de la publicación de la obra que fue presentada en la Feria del Libro de San Francisco.

Los autores de la obra celebran la difusión del material, con la presentación en la FPL de San Francisco.

La presentación formal del primer «Manual de ajedrez para personas ciegas» fue una idea surgida en el año 2008, en ocasión de los talleres de juego ciencia que José Scalise y Mariano Pennisi (por aquel entonces instructores del programa AEI de la Universidad de La Punta) brindaban a ciegos y disminuidos visuales de la ciudad de San Luis.

La búsqueda de un método de enseñanza acorde a las necesidades del colectivo, requirió el perfeccionamiento de un ordenamiento normativo para generar una herramienta pedagógica útil para que una persona en situación de ceguera pudiera autogestionarse el aprendizaje del juego. Diez años de trabajo, con mucha prueba y error, tomó a los autores este desafío que se materializó en una obra publicada en primavera del 2018, bajo el ISBN número 978-987-42-7816-6.

Hoy por hoy, Scalise continúa abocado a las tareas de difusión del juego ciencia desde el programa Ajedrez de la ULP, especialmente en el ámbito social, en tanto que Pennisi es estudiante de la Tecnicatura en Edición Literaria de la ULP mediante el convenio con la Untref y dirige la iniciativa Caminos de Tinta.

De derecha a izquierda, José Scalise, Daniel Morelli, Gabriel Perrone y Mariano Pennisi.

En el marco de la séptima edición de la Feria del Libro de San Francisco del Monte de Oro, el stand de Caminos de Tinta se engalanó con un centenar de ejemplares de este manual que fue el principal atractivo de la jornada del jueves.

Además, durante toda la jornada se contó con la visita en el stand de los ajedrecistas ciegos Daniel Morelli y Gabriel Perrone, referentes de la Universidad de La Punta y actores fundamentales para el desarrollo de esta obra a lo largo de una década. Gracias al apoyo del programa Ajedrez de la ULP, a cargo de la galardonada gran maestra Claudia Amura, tanto Perrone como Morelli pudieron compartir con el público presente la modalidad en la que juegan habitualmente, con su tablero modificado, con la forma de «cantar» cada jugada y demás particularidades de este formato adaptado.

En las inmediaciones de la sala, al aire libre, y como es habitual en distintos puntos de la provincia donde hay una iniciativa del Gobierno provincial, el tablero de ajedrez gigante de la alta casa de estudios punteña se hizo presente para divertir a grandes y chicos.

El tablero de Ajedrez de la ULP, dispuesto en la vía pública para entretener a los asistentes de la Feria del Libro.

Según difundieron los autores del Manual, esta obra consta de tres formatos de presentación: el papel, tradicional, destinado al entorno del alumno (familiares, amigos u instructores tradicionales), además de ebook y audiolibro, siendo estos últimos dos, operativos para un invidente que cuente con el software necesario (lector de pantalla) para poder incorporar el contenido del libro, como el Jaws o el NVDA.

Exhibición de ajedrez en un tablero adaptado: Morelli (der.) enfrenta de blancas a Pennisi (izq.) jugando «a la ciega».

Próximamente estará disponible el «Espacio CdT» (micro web dentro de nuestra página) de esta obra en particular, donde se podrá descargar tanto el ebook como el audiolibro.

A continuación, compartimos un excelente material multimedial elaborado por personal de la Universidad de La Punta, y cuya fuente principal se puede apreciar en este link de ULP Digital.

Este manual, cuyo material en formato electrónico es de distribución libre y gratuita para colaborar en la difusión del aprendizaje del juego ciencia para todos ajedrecistas hispanoparlantes, será presentado en diversos espacios del ámbito local.

Nota: Sinforiano Digital para Caminos de Tinta.

Fotos: CdT.

Video: Cortesía ULP Digital.

Algunas propuestas de nuestro stand para la Feria del Libro

Comunicadores en la Escuela y FrikiBooks comparten fraternalmente espacio con Caminos de Tinta en la sala de expositores de la 7ª edición de la Feria Provincial del Libro que se lleva a cabo en San Francisco del Monte de Oro del 14 al 17 de noviembre.

Jesús Liberato Tobares dialogó con la titular de Comunicadores en la Escuela sobre esta iniciativa de difusión de herramientas multimediales en entornos escolares.

La profesora de Lengua en circuitos rurales del área de Académica de la ULP, Yanina Muñoz Olguín, difunde en esta ocasión material relacionado a la presentación de su primer libro, homónimo con respecto a su iniciativa multimedial, «Comunicadores en la Escuela«, que reúne [aquí] experiencias de los últimos diez años en el aula, obra que verá la luz el próximo mes de diciembre a través del trabajo editorial de Caminos de Tinta.

El galardonado referente de la Puntanidad, don Jesús Liberato Tobares, pasó por nuestro stand y conversó con la titular de la iniciativa, mostrándose muy interesado por la labor de CelE en los entornos rurales, y satisfecho con la difusión de estas herramientas multimediales para los más chicos.

Fernando Bertín se acercó al stand de FrikiBooks y mostró su interés por «Corré, boy!».

Por su parte, además de la oferta de nutrido material de comic que el periodista Mariano Medina acerca al público, el espacio de FrikiBooks aprovecha estas horas para mostrar su «F de Friki«, recopilación de notas periodísticas elaboradas por el referente de El Diario de la República para la revista «Cooltura» del medio gráfico, con contenidos de series, películas, videojuegos, personajes de culto y mucho más en clave fandom. La edición de la obra estuvo a cargo de la editorial Payné, y salió a la luz hace unos meses.

Asimismo, Medina aprovecha la ocasión para mostrar al público presente su más reciente obra: «Corré, boy!«, una interesante serie de cuentos de terror y suspense que transcurre en distintos entornos de la provincia de San Luis. Este libro fue editado por la editorial Caminos de Tinta.

Nota: Sinforiano Digital para Caminos de Tinta.

Fotos: Caminos de Tinta.

Caminos de Tinta, presente en la 7ª Feria del Libro de San Francisco

Desde este jueves 14 y hasta el próximo domingo 17 de noviembre, en el hermoso entorno natural de San Francisco, se lleva a cabo este evento literario que año a año cobra vitalidad y renombre por la cantidad de propuestas literarias que suma y una acorde respuesta del público, no sólo de los locales sino de distintos puntos de la provincia.

Nuestro stand en la Feria del Libro de San Francisco del Monte de Oro.

Este año nuestra iniciativa literaria Caminos de Tinta se suma en uno de los stands con la propuesta de acercar al público en general las distintas obras que se han publicado bajo este sello editorial; algunos disponibles para la venta, otros (ya agotados) que sólo se exhiben como muestra de ejemplares.

La editorial CdT comparte espacio con la iniciativa Comunicadores en la Escuela, a cargo de Yanina Muñoz Olguín, docente que impulsa la difusión de los distintos formatos de medios de comunicación en el espacio áulico, especialmente radial, de entornos rurales.

Asimismo, en esta ocasión, la iniciativa FrikiBooks, del periodista Mariano Medina, también se ha hecho presente en San Francisco y se encuentra hermanada en stand con nuestro sello editorial.

Algunos de los títulos publicados por nuestro sello editorial, disponibles para la venta al público son «Infinito pixelado«, de Ana Claudia Machado, «Senderos hacia el vacío perfecto«, de Carlos Audisio, «Cuentos para Despertar (cuenta conmigo)«, de Gabriela Pereyra, «Equilibrista universal«, de JBParadox, «La voz que soy«, de María José Martín, y «Cuatro pasos en discordia… o una cabalgata de gallinas«, obra tetrautoral de escritores locales.

Pero no se trata sólo de la exposición de ejemplares para la venta. El espacio tripartita tiene varios hitos previstos para el fin de semana:

La presentación oficial del «Manual de ajedrez para personas ciegas«, de los autores José Scalise y Mariano Pennisi, fue la actividad principal del jueves, con la visita en el stand de los ajedrecistas ciegos Daniel Morelli y Gabriel Perrone, actores indispensables para el desarrollo de esta obra a lo largo de una década.

Durante la presentación del «Manual de ajedrez para personas ciegas», Pennisi y Scalise (en los extremos) con Gabriel Perrone y Daniel Morelli.

El viernes en la sala «Poleo» del centro cultural «Museo Escuela Normal» se realizó la presentación oficial de «Cuatro pasos en discordia… o una cabalgata de gallinas«, una propuesta escrita a cuatro manos por los escritores locales Raquel Barrionuevo, Lucía Coria, Judith Guiñazú y Roberto Sabbatini, quienes disertaron ante el público sobre su proceso creativo y leyeron algunas de sus piezas.

Durante la presentación de «Cuatro pasos en discordia… o una cabalgata de gallinas».

Este sábado, desde las 16:00, será el turno de presentar una de las propuestas del año para Caminos de Tinta: CoLiPuCiFa, la primera convocatoria puntana de ciencia ficción y fantasía, que reúne la obra de dieciocho autores en clave de ficción especulativa con San Luis como eje transversal, con la presencia de varios de los protagonistas charlando con el público como antesala a la gran presentación prevista para el próximo lunes 2 de diciembre, desde las 20:00, en la sala «Berta Vidal de Battini» del centro cultural Puente Blanco, sito en la ciudad de San Luis.

Nota elaborada por Sinforiano Digital para Caminos de Tinta.

Fotos: Caminos de Tinta.

Peñaloza, Laciar y Scalise: tres colipucifenses más en Frecuencia Friki

Los tres escritores que forman parte del equipo de autores de CoLiPuCiFa 2018-2019 (primera convocatoria literaria puntana de ciencia ficción y fantasía) estuvieron en uno de los más divertidos programas de la radiofonía puntana. En esta nota, el video.

noche del pasado viernes, en los micrófonos radiales del programa Frecuencia Friki, de los amigos de radio Lafinur (en el 90,9 del dial capitalino) los escritores Héctor José PeñalozaSusana Laciar y Francisco Scalise se presentan para contar detalles de la antología CoLiPuCiFa, a pocos días de la presentación formal de la obra que nuclea la labor de 18 escritores en clave de ciencia ficción y fantasía, ambientada en San Luis.

El programa, que sale por radio y streaming todos los viernes de 21 a 22:30 hs. (en www.fmradiolafinur.com o en Lafinur FM Radio) ha recibido anteriormente a otros representantes de esta obra del género de ficción especulativa, como a JBParadox, Maximiliano Ponce (en exclusivo desde CABA) y Mariano Pennisi.

En esta oportunidad, las obras «El tiempo de Intempia» (de Peñaloza), «Mujer de papel» (de Laciar) y «Cándido o el pesimismo puntano» (de Scalise) fueron los ejes sobre los cuales giró la triple entrevista.

Cada uno de los escritores pudo desarrollar de forma individual algunos aspectos sobre su proceso creativo, mencionando el aporte fundamental del taller «Silenciosos incurables» de la profesora Viviana Bonfiglioli al desarrollo de sus letras.

Denis, conductor del ciclo, preguntó al trío de autores sobre «¿cómo es hacer un libro entre tantos autores, sumar tantos artistas de San Luis en un mismo género?».

Héctor Peñaloza fue quien tomó la posta de la respuesta. «La idea es muy buena. Para un género que no está tan desarrollado en San Luis, es una plaza fría para el género, fue muy novedoso. A nosotros que venimos del taller [Silenciosos incurables] nos sirvió como para desarrollar otras herramientas, no sólo a la hora de redacción sino para corregir. Escuchar tu texto en la voz de otro permitió agilizar la corrección», valoró el joven, quien además consideró que «es el puntapié inicial para que vuelvan a surgir otras convocatorias de este tipo de género».

Sobre el final de la entrevista, Susana Laciar compartió un fragmento de su cuento: Decide qué siembra y qué cosechará, el propio aniquilamiento en el jardín perfumado, con sus cajas y bolsas sobre la cama congelada.

La obra será presentada de manera preliminar en el marco de la séptima Feria Provincial del Libro, de San Francisco del Monte de Oro, el próximo sábado 17 de noviembre en la franja vespertina. En tanto que la presentación formal y pormenorizada de esta antología, será el 2 de diciembre en la sala «Berta Vidal de Battini» del centro cultural «Puente Blanco».

Redactado por Sinforiano Digital.

Foto: Mercedes Unrein.

Video: Cortesía Frecuencia Friki.

Superhéroes de «Cooltura»: Mariano Medina editó su libro «F de Friki»

El columnista de la revista dominical de este medio recopiló sus escritos para que sean la bibliografía del fandom.

En ciento cuarenta páginas el periodista especialista en cómics Mariano Medina recopila las columnas que escribió en poco más de dos años para revista «Cooltura», que acompaña a El Diario de la República cada domingo. “F de friki” es el natural nombre del libro que presentó hace unos días y cuya portada fue diseñada por Federico Nasute, también ilustrador de la revista dominical de este medio.

Relatos de superhéroes, historietas, series, personajes de ficción, autores famosos, anécdotas y todo lo referido al fandom están reunidos en la obra de Medina.

“Surgió porque la revista tiene una caducidad, por más que pueda encontrarse en estudios jurídicos, peluquerías o salas de espera y se mantiene vigente, la idea era perpetuar ese material en un libro”, contó Mariano.

El autor dijo que para realizar «F de friki» debió darle una estructura y un orden cronológico diferente al que tuvieron sus columnas en la revista. El libro está dividido en tres secciones: “Viñetas y animaciones”, “Series y condimentos”, “Letras y autores”, y además cuenta con un “Bonus track” en el que incorporó datos como el récord de recaudación que representó “The avengers”, la película más vista de la historia del cine, o la empresa “Jocsa” y “Plastirama” quienes eran los encargados de fabricar los muñecos en San Luis de los ’80. 

Entre los reconocidos autores que describe Mariano se encuentran Stan Lee, Alan Moore o al dibujante Jack Kirby. Personajes como Ásterix, Aquaman, Homero Simpson, Batman o los Cuatro Fantásticos tienen su merecido lugar.

En cuanto a la presentación, el autor manifestó que aún no hay fecha concreta. «No creo que haga un evento formal para contar lo que hice, sino que sería más social como firmar ejemplares o charlar con el público”.

Un primer análisis que hace Medina sobre su libro es “que se tome como una especie de material bibliográfico con respecto al fandom. En las notas hay personajes más puntuales, como quién es Snoopy y otras cuestiones más de análisis como por ejemplo cómo Donald Trump desafía a la ultraderecha, es muy variado el contenido”, aseguró y agregó que está dirigido a todos los públicos, desde quien conoce poco sobre cómics, para lograr adentrarse en ese mundo hasta los expertos que pueden encontrar condimentos extra o joyitas del mundo friki.

Mariano es un autor dedicado que no descansa, incluso adelantó que próximamente verá la luz “Corre boy”, una selección de diez cuentos de suspenso editado por “Caminos de tinta” y que además trabaja en otros proyectos en paralelo.

Quienes deseen adquirir un ejemplar, pueden contactarse con la fanpage “FrikiBooks”, donde también encontrarán material literario dedicado al universo del cómic.

Fuente: El Diario de la República.

Sara Goldstein de Tapiola presentará «El árbol del sol», poemario editado por CdT

Será este jueves, en el centro cultural del Municipio capitalino «José La Vía», emplazado en la ex estación de trenes, desde las 19:30.

La escritora Sara Goldstein presenta «El árbol del sol», poemario publicado por la editorial Caminos de Tinta. Esta obra poética pone el foco en los más pequeños, verdaderos protagonistas y destinatarios de las piezas, en una colorida propuesta que se intercala con bellas pinturas elaboradas por su hija, la artista Andrea Tapiola.

Si quieres conocer más sobre esta obra, visita su reducto digital literario, el «Espacio CdT» de la obra.

Maratón de lectura: alumnos de secundaria sacaron a pasear la poesía de Romero Borri

Una interesante propuesta literaria realizaron en la vía pública los alumnos del instituto «San Agustín» de la ciudad de San Luis. Con cámara en mano, leyeron fragmentos de la obra de Romero Borri al público en general y realizaron un homenaje audiovisual al escritor, quien fue invitado a ver el material elaborado por los jóvenes.

A continuación, texto enviado por una de las docentes que encabezó la iniciativa:

Con motivo de la 17ª Maratón Nacional de Lectura invitamos al escritor, poeta y gestor cultural Gustavo Romero Borri para rendirle homenaje por su obra «El peso de la luz en la mano» ya que nos acercó a partir de su mirada reflexiva, conmovedora la obra del poeta Antonio Esteban Agüero y no sólo en agradecimiento por este ensayo literario sino también por «El viaje del poema», que nos sirvió sirvió de «guía» cuando visitamos el Museo de la Poesía, en La Carolina.

El lema de la 17ª Maratón Nacional de Lectura de fundación Leer, este año fue «Leer para otros es llevar más lejos la lectura«, y realmente en este encuentro cobró real significado. Alumnos de 2do y 4to año del nivel secundario fueron quienes trabajaron en el video homenaje. La idea fue llevar la poesía de Romero Borri a la calle, a la gente, a la ciudad. «Encuentro con el hombre natural«, del poeta sanluiseño paseó y dijo presente en lo cotidiano, en lo común…

El proyecto estuvo a cargo de las profesoras del área de Lengua y Literatura del Instituto «San Agustín»: Fabiana Beatriz Sosa (nivel secundario básico) y Sidanelia Rodríguez (ciclo orientado).

También hubo un ágape y un acto artístico de danza y canto (vals para San Luis).

Los profesores de distintas áreas se sumaron con la lectura de algunos poemas del escritor. Cabe mencionar que Romero Borri se emocionó hasta las lágrimas al escuchar su poesía. «Fue un homenaje muy emotivo», dijo el escritor.

Creemos que es muy importante valorar a los escritores de hoy por su labor de crear y de llevar más lejos el acto de leer.

Fuente del texto: Fabiana Sosa.

Fotografías: Marcelo Lacerda.

«CoLiPuCiFa», el libro de ciencia ficción con autores puntanos

La editorial Caminos de Tinta presentó su flamante publicación con textos de escritores locales.

En San Luis surge una nueva ciencia ficción en un libro escrito por todos autores puntanos. El flamante producto se llama CoLiPuCiFa y será editado por Caminos de Tinta.

El editor Mariano Pennisi y el escritor JB Paradox visitaron Frecuencia Friki, el programa de Lafinur FM Radio que se emite todos los viernes a las 21 por www.fmradiolafinur.com.

Por otra parte, en comunicación telefónica, el escritor Maximiliano Ponce cerró la tríada de voces que opinaron sobre la obra de ciencia ficción y fantasía que se presentará muy pronto en San Luis.

Además, unas semanas antes, el viernes 16 de agosto, Pennisi estuvo presente para contar los primeros detalles de esta iniciativa vernácula. En la ocasión charló sobre las bases de la editorial y cómo se gestó esta idea.

Fuente: El Diario de la República (con agregados de Caminos de Tinta).

Foto y videos: Frecuencia Friki.

«Por el coraje de imaginar», de Gabriela Pereyra

“Fue a la entrada del pueblo de Ollantaytambo, cerca del Cuzco. Yo me había despedido de un grupo de turistas y estaba solo, mirando de lejos las ruinas de piedra, cuando un niño del lugar, enclenque, haraposo, se acercó a pedirme que le regalara una lapicera. No podía darle la lapicera que tenía, porque la estaba usando en no sé qué aburridas anotaciones, pero le ofrecí dibujarle un cerdito en la mano.


Súbitamente, se corrió la voz. De buenas a primeras me encontré rodeado de un enjambre de niños que exigían, a grito pelado, que yo les dibujara bichos en sus manitas cuarteadas de mugre y frío, pieles de cuero quemado: había quien quería un cóndor y quién una serpiente, otros preferían loritos o lechuzas y no faltaba los que pedían un fantasma o un dragón.
Y entonces, en medio de aquel alboroto, un desamparadito que no alzaba más de un metro del suelo, me mostró un reloj dibujado con tinta negra en su muñeca:
-Me lo mandó un tío mío, que vive en Lima -dijo.
-¿Y anda bien? -le pregunté.
-Atrasa un poco -reconoció.

Con este relato corto Eduardo Galeano describe en “Celebración de la Fantasía” que a veces sólo se necesita un poco de imaginación y, si se te antoja, verás hasta tus alas.
Por eso hoy, venimos a pedirle a la ciencia que a veces nos consulte si queremos dejar de fantasear. Porque nuestros monstruos, son nuestros monstruos, y con ellos nos divertimos, nos asustamos, nos asociamos. Los hacemos crecer hasta el infinito y más allá. A los refutadores de leyendas también les decimos: ¿pero ustedes no tuvieron infancia? A esos que se dedican a descubrir el truco del mago y se pierden la magia del truco, les exigimos que paren. Hay límites.
Resulta que ahora vienen por una de esas historias favoritas, la leyenda del monstruo del lago Ness que habita en aguas de Escocia. Vienen por Nessie, a decirnos que no es un monstruo, que no es un misterio, que no es nada fascinante, que ya no podremos soñar excursiones buscando la valiosa foto en primer plano que agigante su fama y capacidad de escapismo. Hubo gente que cambió su vida persiguiendo a Nessie por más de 30 años, y más de un millón de personas han visitado el lago Ness y sus alrededores año tras año, aportando, por cierto, a la economía unos US$40 millones. Jonathan Downes, director de la fundación Centre for Fortean Zoology, asegura que la leyenda del monstruo data del siglo VI. Sin embargo, no fue hasta la década de 1930 cuando realmente comenzó su popularidad. Una serpiente marina gigante, un dinosaurio marino cuello largo atrapado en el tiempo, una criatura jurásica, como sea, es de la absoluta propiedad de nuestra fantasía. Su fama es mundial y hasta es marca registrada.
Pero claro, nos quieren mostrar “el truquito” y descategorizar al pobre monstruo convirtiéndolo en anguila. Un equipo de investigadores de Nueva Zelanda trabajó para catalogar todas las especies que habitaron en el famoso lago de Escocia mediante la extracción de ADN de muestras de agua. Tras realizar los análisis, los científicos descartaron la existencia de animales de gran tamaño con los que, según otras teorías, se podría haber confundido con el legendario monstruo en el pasado. No encontraron pruebas, por ejemplo, de que en el lago habitaran plesiosaurios (un reptil gigante prehistórico) o peces de gran tamaño similares al esturión. También rechazaron las teorías de que Nessie fuera un bagre gigante o un tiburón errante de Groenlandia. Dicen que «una cantidad muy significativa de ADN de anguila» fue encontrado, «no podemos descartar la posibilidad de que lo que la gente ve y cree que es el monstruo del lago Ness pudiera ser una anguila gigante», concluyó Gemmell.
Las anguilas juveniles, conocidas como angulas, llegan a los ríos y lagos escoceses después de migrar más de 5.000 km desde el Mar de los Sargazos, cerca de las islas Bahamas, donde estos animales ponen sus huevos.
Pobre Nessie, qué ofendido debe estar, sumergido pero en la tristeza, evaluando si realmente su público lo merece. Quién sabe si decida no aparecer más con su espectáculo. Pero seguro recuerda que él también fue pequeño y que no se le puede hacer esto a los que conservan imaginación de niño y no olvidan su curiosidad innata. Quizás todavía piense en sus amigos de otras leyendas, o en su primo “Nahuelito” que habita en un lago de la Patagonia argentina y le hizo llegar aquel mensaje que lo conmovió: “Cuando sea grande, quiero ser como vos”.
Así que sépanlo; si vienen también por nuestro Nahuelito encontrarán a “la resistencia”, esa que conformamos todos los que no perdemos el coraje de imaginar.

Nota escrita por Gabriela Pereyra para el semanario La Opinión.

Marisol Ceh Moo es la primera mujer de origen maya que gana el Premio de Literaturas Indígenas

La ganadora, nacida en 1978 en Calotmul, en el suroriental estado de Yucatán, es poeta, ensayista, narradora y cronista de la lengua indígena maya, tiene estudios en educación intercultural bilingüe.

El premio es organizado por la Universidad de Guadalajara, el Instituto Nacional de Lenguas Indígenas y la Secretaría de Cultura del Gobierno mexicano, y será entregado el 6 de diciembre de 2019 en el marco de la FIL.

(EFE).- La escritora mexicana de origen maya Marisol Ceh Moo se convirtió en la primera mujer en ganar el Premio de Literaturas Indígenas de América 2019 (PLIA) por la revalorización que hace de las lenguas originarias, anunció este martes Joel Torres, miembro del jurado.

La narradora “aporta un beneficio muy importante a las lenguas indígenas mexicanas, además de que otorga un apoyo revalorativo a las lenguas de los pueblos indígenas de América“, afirmó el portavoz del jurado en conferencia de prensa desde Guadalajara, ciudad del occidental estado de Jalisco.

El premio, dotado de 300 mil pesos (unos 15.376 dólares) y que es entregado en la Feria Internacional del Libro (FIL) de Guadalajara, la más importante de Latinoamérica, reconoce y estimula las creaciones literarias de los escritores en lenguas indígenas.

Ceh Moo afirmó sentirse honrada en ganar lo que consideró el “Premio Nobel de América” de las lenguas indígenas que sirve “para reforzar la literatura” en estos idiomas en todo el mundo.

“Asienta con mayor fuerza mis pies sobre la tierra, me hace sentir lo importante que es recordar de dónde provengo, mi orígenes, mi tierra y mi gente, es hablar de una literatura que tiene enraizado el conocimiento de nuestros padres y nuestros abuelos”.

La narradora aseguró que ser la primera mujer en obtener este premio representa “una responsabilidad” pues nacer mujer, indígena y pobre “es un pecado, una situación social difícil y discriminatoria”.

“Creo que estamos en un proceso de transformación para las mujeres y luchar por nuestros objetivos, por nuestro pueblo, nuestra cultura y nuestros pensamientos. (En un entorno donde) ha sido complicado transitar porque los hombres han prevalecido en los aspectos literarios”, señaló.

La ganadora, nacida en 1978 en Calotmul, en el suroriental estado de Yucatán, es poeta, ensayista, narradora y cronista de la lengua indígena maya, tiene estudios en educación intercultural bilingüe.

Además de ser autora de tres libros que han sido traducidos al griego, inglés, alemán y japonés.

Ha sido ganadora de los premios Alfredo Barrera Vásquez y del Premio Estatal de Narrativa en Lengua Maya “Domingo Dzul Poot”, entre otros galardones.

Gabriel Pacheco, presidente del Comité Interinstitucional del premio, reveló que este año fueron postuladas 26 obras de escritores indígenas de ocho países que representan 17 lenguas originarias de Ecuador, Colombia, Paraguay, Bolivia, Argentina y México.

El premio es organizado por la Universidad de Guadalajara, el Instituto Nacional de Lenguas Indígenas y la Secretaría de Cultura del Gobierno mexicano, y será entregado el 6 de diciembre de 2019 en el marco de la FIL.

Comparte nuestra amiga Silvana Pisari, de Ediciones Globales (Colón, GBA).

Fuente: Sin Embargo (México).

Feria Provincial del Libro: Cultura y la comisión organizadora ajustan detalles

Se reunieron en el edificio de Cultura, la comisión organizadora de la Feria del Libro de San Francisco con la responsable del Programa Cultura, Silvia Rapisarda. El lema de este año será “Pensar lo nuestro”.

Ya están en marcha los preparativos para lo que será la 7ª edición de la feria los días 14, 15, 16 y 17 de noviembre en el Centro Cultural de San Francisco. Estarán presentes escritores puntanos y de algunas provincias vecinas. También contará con la presencia del escritor Jesús Liberato Tobares, quien está trabajando sobre lo que él interpreta sobre “pensar lo nuestro”.

Gustavo Romero Borri, parte de la comisión organizadora, dijo: “Nos vamos muy contentos de esta reunión con Silvia Rapisarda. Fue una reunión clave para seguir trabajando”. Finalmente, adelantó que en esta edición, la número 7, la feria durará 4 días.

Nota y foto: ANSL.


«La lata no late», por Gabriela Pereyra

La madre escucha un debate entre el hijo y un amigo sobre cuestiones de la vida. De repente invitan a alguien más a la conversación: Oye Siri, cuéntame un chiste (le habla en lenguaje neutro).

Siri, es una inteligencia artificial con funciones de asistente personal creada para productos de Apple. En este caso, una voz femenina le responde con un chiste tal cual se lo ha ordenado. Es un mal chiste pero se ríen igual, así continúan por un largo rato. Le han dado todo tipo de órdenes: hablar, llamar a diferentes números y contactos, mandar y recibir mensajes de texto y emails, fijar alarmas, buscar sitios webs, decirles que los quiere, encontrar lugares, leer noticias, obtener pronósticos meteorológicos, hacer operaciones matemáticas, actualizar los estados de sus redes sociales, organizar el calendario, tareas y notas, reproducir música y videos, abrir webs y aplicaciones, traducir, chequear, recordar, aprender nuevos comandos.

Hartaron a Siri. Demuestra tener menos paciencia para las preguntas y hasta se advierte sarcasmo en las respuestas. Entre las funciones que incluyen estos asistentes aceptan que te pongas un nombre, su hijo se ha puesto “perrito malvado” y así es como Siri lo saluda. El amigo se da cuenta de que él aún no le ha dicho un nombre a su asistente, que en este caso se trata de “Google Assistant”, el sistema de búsqueda por voz de Google. Como todo adolescente, con cuotas de aburrimiento y divertimiento inestable, se le ocurre llamarse: Ok Google. Y así comienzan a atormentar al otro asistente. Yo me llamo Ok Google (para el que no ha probado a este “sirviente virtual” le comentamos que se activa ante la frase “Ok Google”). Entonces, una vez que lo activaban le preguntaban: ¿cómo me llamo? y al responderles “Ok Google”, entraba en un círculo de “locura” que lo hacía activarse a sí mismo. Esta pavadita los mantuvo un buen tiempo riéndose de la ocurrencia. La madre, en rol correctivo, intervino en la habitación diciendo: Ya dejen de torturar al pobre “Ok Google”. El teléfono se activa y responde: Dime, ¿en qué puedo ayudarte? Por supuesto se ríen. Y buscan con qué más entretenerse, sólo querían ganarle a la máquina y creen que lo lograron.

Reflexiono. Ya están aquí. Las máquinas inteligentes llegaron para quedarse, para avanzar, para ser obsoletas, descartables y a la vez imprescindibles, pero como sea, vienen a “vincularse” y a alterar nuestras formas de relación. Si no, cómo se explica que esa mamá sintió que torturaban a ese “pobre” asistente. Humanizó su reacción hacia un objeto que le resulta simpático.

La ciencia no para de crecer, lo computacional, lo informático, la inteligencia artificial, lo cuántico, no se toman respiro. En portales informativos es tema vigente la obsesión por humanizar a las máquinas, hacer que imiten y aprendan del hombre, también afirman que nunca lo superarán, que siempre lo necesitarán por sobre ellas. El cine y la literatura lideran en imaginación y trascienden estas fronteras éticas, filosóficas, ficcionales, pero indiscutiblemente lo emocional no queda al margen.

En la vida real se ven, escuchan y leen curiosidades. En marzo de este año el mundo astronómico asistió a un luto metálico, el robot Opportunity fue declarado muerto en Marte. Por 15 años el vehículo de seis ruedas había paseado por el planeta rojo enviando información valiosa. Una tormenta de polvo bloqueó sus paneles solares y “murió” al no poder cargar baterías.

Los controladores del vehículo desde la NASA hicieron más de 835 intentos de contacto con el robot geólogo. Incluso le mandaron a Oppy –como cariñosamente lo conocían– una última canción para que despertara: I’ll Be Seeing You de Billie Holiday, que provocó lágrimas en varios miembros del equipo. La única respuesta fue el silencio. “Descansa, robot», escribieron en la cuenta oficial de Twitter de Opportunity. «Tu misión ha sido completada”. Internet se llenó de expresiones de dolor y pésames.

La paradoja acontece en esta tendencia a humanizar lo material y sin embargo ante cuestiones humanas comportarse como máquinas autómatas. Según Kate Darling del Media Lab del MIT, lo que nos traiciona es la biología en esto de humanizar objetos. Habría que responder, también, dónde estuvo el cortocircuito en cosificar humanos. Incluso muchas personas logran más empatía y relaciones con sus mascotas que con seres de la misma especie. Todo bien con hablarle a una tostada, a una planta, una aspiradora, una pelota, un castor de peluche, hacer terapia con tu asistente virtual, rendir honores al dron que cuida de tu vida mientras eres un soldado en la alguna guerra ajena, o lo que se te ocurra humanizar; pero no resignes empatía con quién pueda necesitarte de verdad en el mundo no artificial. La lata no late, ¿vale la pena resignar latidos?

Escrito por Gabriela Pereyra, para el semanario La Opinión.

Se accidentó en su tarea, le amputaron una pierna, y aun así va en burro a entregar libros en zonas rurales

El profesor Luis Humberto Soriano Bohórquez es el creador del proyecto social Biblioburro reconocido nacional e internacionalmente. El referente ha recibido varios reconocimientos por su trabajo y por la responsabilidad social que tiene para con su comunidad.

El 5 de Junio de 2012 su pierna izquierda fue amputada debido a un accidente que tuvo en uno de sus burros; esto le ocasionó una fuerte infección y la única cura era la amputación para evitar problemas mucho peores. A pesar de esto su labor continua y con ayuda de una prótesis sigue con más amor que nunca permitiendo que su comunidad tenga acceso a una mejor calidad de vida.

En la actualidad el proyecto Biblioburro  institucionalizado y llevado a cabo no solo por medio del profesor Soriano sino también de un grupo interdisciplinario de jóvenes con sentido social está trabajando en varios proyectos como lo son » Biblioburro Digital» con el que se quiere mejorar el aprendizaje y que los niños y padres de familia tengan acceso a la tecnología como lo son el computador, Internet, programas y software educativos, E-books y mucho más. La idea no es abandonar los libros sino fortalecer el proyecto en aras de mejorar en todo sentido. Los burros seguirán llevando libros pero ahora el ingrediente extra es la parte digital.
«Cine al Campo» hace parte de Biblioburro Digital; con este se pretende que la comunidad pueda ver mediante un proyector películas, documentales, cortometrajes y vídeos que enriquezcan sus conocimientos y puedan pasar un espacio de cultura  y entretenimiento.

Las jornadas de alfabetización se seguirán haciendo para que muchos niños puedan mejorar los hábitos de lectura y escritura; también a su vez la imaginación.

Hay Biblioburro para mucho rato, vienen muchas propuestas nuevas que se llevarán a cabo en muchas comunidades y también a la comunidad indígena que  hoy día goza de Biblioburro.

Si deseas hacer una donación al  proyecto social Biblioburro y de esta manera contribuir con la comunidad para una mejor calidad de vida puedes escribir a nuestros correos de contacto para darte mayor información.

Correo institucional: funblibur@gmail.com

 eldoctosoriano@hotmail.com

Para contacto vía teléfonica:  + 3015281835.

Fuente: Biblioburro.

Comparte con CdT nuestra amiga Silvana Pisari, a cargo de Ediciones Globales.

Nacen las «farmacias literarias». Para cada uno su propio libro basado en el estado de ánimo

Fantástica idea de negocio de Elena Molini, quien abrió una librería única en Gavinana.

En  Gavinana , en via di Ripoli 7r, aquí está su producción. «Entrada gratuita. Aquí siempre eres bienvenido, en dos y cuatro patas «.

Esta es la señal de entrada acompañada de 3 corazones rojos. La familiaridad del medio ambiente se entiende de inmediato.

«Habiendo trabajado en una gran cadena de librerías, me di cuenta de que el 90% de los clientes  pedían consejos en  función de su  estado emocional » , dice Elena. Que por lo tanto ha decidido dar el salto.

Estamos hablando de una librería que ofrece consejos prácticos de vida para problemas reales a través de libros. Hay más de sesenta categorías de estados de ánimo y dolencias físicas y libros relacionados. Los libros no se refieren a emociones desagradables, sino también a emociones agradables.

«Quería revisar el aspecto del libro como una obra de arte», dice Elena.

Se ha establecido que el sufrimiento es el problema número uno. Más tarde encontramos crisis de adolescentes, problemas laborales y soledad.

Cada problema recibe un color que el cliente puede buscar más en el folleto correspondiente. Al igual que con los medicamentos, los efectos secundarios, las indicaciones y la posología están marcados.

«Hermoso entonces que muchos vienen a mí solo para redescubrir el placer de leer», dice Elena.

Fuente: Psicología y Musicoterapia (Italia).

Comparte con CdT, la exploradora del mundo y rastreadora de noticias interesantes, nuestra amiga Silvana Pisari, a cargo de Ediciones Globales.

Carlos Skliar en la UNSL

El investigador y escritor argentino, especializado en literatura, pedagogía y filosofía estará en la Universidad Nacional de San Luis (UNSL) del 4 al 7 de septiembre. Es reconocido internacionalmente por sus aportes pedagógicos, filosóficos y literarios al campo de la educación.

Durante sus días en la UNSL tendrá una agenda de actividades que comprende el dictado de un curso de posgrado, la presentación de dos (2) libros, el dictado de conferencias magistrales y la participación en la primera jornada Pedagogía y Alteridad.

Su visita a la provincia es organizada por el proyecto de investigación consolidado Hermenéutica y Subjetividad de la Facultad de Ciencias Humanas (FCH).

Miércoles 4

8:00 – 13:00 horas: Curso de posgrado: Época, lenguaje y educación. Salón grande de ADU (sede Las Heras).

16:00 a 18:00 horas: Presentación de libro: Como un tren sobre el abismo, conversatorio de Carlos Skliar con estudiantes. Microcine de la UNSL.

Jueves 5

8:00 a 13:00 horas: Curso de posgrado: Época, lenguaje y educación. Salón grande de ADU (sede Las Heras).

17:00 a 18:00 horas: Presentación de libro: La inútil lectura, en el marco del Congreso EDUCO. Microcine de la UNSL.

Viernes 6

9:00 horas: Desayuno-ágape. Salón grande de ADU (sede Las Heras).

17:30 horas: Conferencia: Experiencia, lecturas, epocalidad. Presentación de libros: Como un tren sobre el abismo La inútil lectura, en sede de la FCEJS, Villa Mercedes.

Sábado 7

9:00 a 18:00 horas: Primera Jornada Pedagogía y Alteridad, con ONG Los Mundos Posibles. Salón Blanco del poder Judicial. Vía Rivadavia y 9 de Julio. San Luis.

Fuente: Noticias UNSL.

Carlos Audisio y sus “Senderos hacia el vacío perfecto”

El autor, que el próximo 15 de agosto presentará su primera obra individual, nació en Río Cuarto en el ’59 pero al año de vida se trasladó a San Luis, hasta los 4 años que se instaló en Córdoba. En “La Docta”, siempre estuvo rodeado de libros e incluso llegó a escuchar al maestro Borges. Tras recibirse de médico especializado en pediatría y cardiología infantil regresó a tierra sanluiseña donde ya lleva 30 años.

“Este libro que desviste al mundo y a sus dogmas, hace visible, le da cuerpo y espesura a la soledad, al miedo, al amor, al olvido y al recuerdo”, desliza parte del prólogo de “Senderos hacia el vacío perfecto (mapas y atajos)” de Carlos Audisio.

El poemario se presentará el próximo 15 de agosto a las 21 en el Centro Cultural José La Vía de la ciudad de San Luis.

Carlos, me gustaría saber si tenés registro de tus primeros contactos con la Literatura.

De muy pequeño fue una pasión para mí; leía todo, incluso los diccionarios ilustrados me encantaban, eran fuente de inspiración los dibujos, las palabras, los significados y creo que cuanto libro infantil llegaba a mis manos me lo leía.

En el secundario fue ya más notable, leía muchísimo, en ese tiempo la Literatura se estudiaba prácticamente de una forma topográfica, así como se estudiaba la Historia de Europa, Antigua, Media y así se avanzaba en la Literatura hasta que en los últimos años estudiabas Literatura Argentina y Sudamericana. Leía los clásicos, después los autores americanos y esas primeras influencias en los primeros años del secundario como Bécquer, Vicente Aleixandre, por nombrar algunos, pero ya eran muy inspirados por la belleza de sus poemas, siempre lo disfruté.

Me gusta mucho escribir cuentos, me gusta escribir en fantástico, de ficción, y uno a medida que lee empieza a conocer los movimientos. Sin duda que el surrealismo con Dalí en la pintura y en la literatura Aleixandre, fue increíble para mí conocer “Poemas amorosos” y “Sombras del Paraíso”, por ejemplo.

Creo que fue un camino que hice bastante solo pero muy acompañado de los docentes que en ese momento me estimulaban. Obviamente que ya con Cervantes Saavedra y con el Don Quijote fueron palabras mayores y ni hablemos cuando entré al mundo Borges que al principio fue muy interesante y después ya fue una adicción. En el medio quedaron muchísimas obras desde los escritos de Marco Polo hasta las obras de Shakespeare.

A los 17 años escribí mis primeros poemas, escribía para una banda de rock donde tocaba un amigo y circunstancialmente a su madre, que era una famosa poeta de Córdoba en ese momento, le llegaron unos poemas míos, los leyó, le gustaron y sin yo saberlo, hablo de 1978, los llevó a una revista literaria de Córdoba y me publicaron mi primer poema. Esta señora, Victorina de Olmedo, la honro en mi libro recordándola como mi primera mentora. Este poema se publicó en plena época de represión donde las revistas literarias eran literalmente anuladas y ésta, por su prestigio, había sobrevivido, fue un tiempo muy feo y no solamente había empezado a escribir, sino que había comenzado a vivir la condena y la represión a pensar y escribir.

Sos cardiólogo infantil, ¿cómo se cruza, sí es que lo hace, la medicina con la escritura?

Mi pasión por la medicina arrancó desde temprano, ya desde jovencito quería ser médico, no había ningún precedente en mi familia, casi toda gente de campo y me resultaba tremendamente desafiante entender cómo esos señores podían saber qué enfermedades tenías y que te pudieran curar y yo era un niño muy enfermo, así que con frecuencia me llevaban con alguna dolencia.

No me costó mucho decidirme a ser médico, pero realmente antes de serlo había comenzado a escribir. Luego la Medicina fue muy desafiante para todo, es una visión de entrega y de tiempos, de mucho tiempo y perseverancia.  Me recibí a los 23 años, y siempre la Literatura estuvo ahí, nunca guardé manuscritos, escribía en todos lados, en apuntes, en boletos de colectivo, en los tickets de comercios, en lo que hubiese, luego tipeaba.

Entré en la universidad en el ’77 fui de la primera tanda de estudiantes en la época de la represión y me recibí en el ’82, cuando caía la dictadura y hacía  desmanes con la Guerra de Malvinas. Todo eso fue muy movilizador, fueron muchos dolores, veías como personas de mi propia generación eran enviados a morir, esto me llevó a otras cosas como participar en política, por un tiempo dirigí un periódico quincenal que se llamaba “Tribuna Popular” en Río Cuarto donde estaba haciendo mi especialidad de Pediatría, escribía editoriales y cuentos de ficción relacionados con la democracia y con acercar una visión más social hacia lo que debía llegar a la gente y sobre todo procurar la paz institucional en nuestro país, era un tiempo de mucho idealismo, éramos muy jóvenes, pero todo fue bueno en la medida que me permitió ir esculpiendo el deseo de un mundo diferente, más allá que posicionado en el hoy podemos tener otra visión. Este es el punto entre la Medicina y la Literatura y se han llevado muy bien, creo que más de una vez la Literatura salvó el interior de mi propia cabeza, porque viví cosas muy tremendas que me enriquecieron también.

¿Qué sentís en el cuerpo cuándo escribís?

Es tan subjetivo que podría decirte que uno entra en una suerte de trance, parece plantearse como algo seudomístico, pero no deja de estar cercano a la verdad, realmente uno puede entrar en una introspección, en una suerte de observación de las cosas posicionándote en vos mismo o desde cualquier punto donde  la inspiración surja y la temática se desarrolle.

Es como respirar un oxígeno que permite ir y moverte en el espacio y en la densidad que lo desees hacer, ahí es donde surgen cosas maravillosas, a tal punto que a veces uno termina de escribir un segmento, un fragmento de una poesía o un cuento, dándole la forma a las historias, a los personajes, y a veces es tan poderosa la sensación que lo terminas de escribir con lágrimas en los ojos,  “eso” que sale es realmente un placer. Y a veces, todo escritor o poeta lo sabe, hay períodos de latencia, es como si el alma se tomase un recreo, solamente para luego venir y avasallar con las cosas que quiere decir, es tan maravilloso, solamente necesitás un lápiz y alguna superficie donde escribir.

¿Identificás el momento en que tus palabras empezaron a circular solas, cuándo profesaste la necesidad de compartir ese vuelo con otros escritores?

Primero fue esa publicación a través de la que considero mi mentora como comenté y luego con el tiempo se fue dando de conocer gente, escribir y estar en una revista y en otra. Colaboré con muchas publicaciones, publiqué en varias, incluso en revistas underground, se llamaban así porque corrían de forma anónima, eran de poesía, no eran militantes de movimientos subversivos, eran literarias, de ideas, pensamientos y fragmentos de prosas, pero lamentablemente era un tiempo donde todo eso se consideraba subversivo porque era prohibido pensar, entonces nos jugábamos realmente la vida escribiendo en esas circunstancias y ahí fue donde publiqué y colaboré en la revista “Psiglus” con poesía y un artículo sobre surrealismo; en la revista del grupo “Laurel”, un grupo literario importante en Córdoba. En 1984 me fui pero seguí colaborando con otras revistas de algunos pueblos del sur cordobés, estaba en Río Cuarto, en el diario “Puntal”, en la revista «Nueva Generación» de General Deheza, en la isla de Alcira Gigena, y también en las primera ferias culturales que se comenzaron a hacer en democracia donde todavía casi a fines de los ’80 nos amenazaban por presentarnos en esos espacios, todavía en esos tiempos, que estaba la presidencia de Alfonsín, pero dos por tres estaba el fantasma y las amenazas de que iban a volver, solo por expresar porque en realidad, en mi caso, nunca milité en ninguna situación violenta ni en ningún grupo que tuviera que ver con violencia.

Fue un tiempo hermoso porque surgieron movimientos musicales y todos muy poéticos, todo tenía que ver con todo. Ir a escuchar al “Flaco” Spinetta o ir a ver a Borges en una conferencia o ver una película a lo mejor de Ingmar Bergman de los ’50, tenía el mismo impacto de creación e incentivo para  tantas cosas buenas y lindas para descubrir y hacer.

Luego vinieron algunas antologías, una en Río Cuarto de poetas regionales, se publicó con pocos números pero tal vez haya ejemplares en alguna biblioteca. Ya en San Luis pude entrar en el ’92 en el círculo de los poetas de San Luis, un círculo que ya no existe, pero en ese momento conjugaba un montón de escritores que tuve la suerte de conocer, muchos ya no están y así fue Dardo Neftalí Torres, que era presidente del Círculo de los Poetas de San Luis, que me recibió y prontamente me abrieron no solamente las puertas del Círculo sino de sus propias casas.

Teníamos talleres maravillosos, allí estaba Justina Contestín, el arquitecto Guillermo Almela Pons, la señora Montiveros, Polo Godoy Rojo que ya vivía en Córdoba pero nos visitaba periódicamente y cuando venía hacíamos reuniones en la casa de Justina que eran maravillosas, esa gente me influenció muchísimo, fue una época de mucha producción, era un  joven al lado de estos monstruos y terminé presentando en una antología con ellos, editada por San Luis Libro, fue dentro de los ’90. Luego publiqué en el diario “La Opinión”. Pasaron muchos años sin publicar, pero seguía escribiendo, mi libros son pequeñas colecciones de poesías, algunas con varios años para elaborarlas, voy por la 16 de las cuales 3 salen en este libro.

Leí que integrás el Taller Literario “Silenciosos Incurables” que dirige Viviana Bonfiglioli, ¿cómo llegaste ahí, qué te aportó, publicaste algunos de tus escritos?

En el 2015 empecé a ir, recuerdo que asistía los martes de 22:00 hasta la medianoche. Fue una época muy linda, juntarnos, conocernos, el recital de poemas a fin de año, la verdad que esta metodología que tiene Viviana Bonfiglioli es un lujo, hay una creatividad  impresionante en todo aspecto, eso ha sido muy enriquecedor y fue ella quien en un punto me empezó a decir que tenía que publicar, siempre me había negado,  supongo que tenía miedo un poco al rechazo y por otro lado a la desnudez de quien muestra sus poemas, no sé una cosa extraña. Pero el ejercicio del taller de mostrar, leer y compartir y a la vez escuchar lo de los otros que son maravillosos escritores fue una interacción que me permitió abrir mi juego mental, mi poesía hacia los demás que por muchos años estuvieron encerradas en mi mesa de luz.

La decisión de publicar es muy cercana, lo decidí en enero de este año 2019, pero la primera colección que se publica en el libro, para que se den una idea, pertenece al período que va del 2002 al 2004 y después así sucesivamente, así que tienen su tiempo de añejamiento y  de correcciones y emprolijamiento.

San Luis ha sido un lugar donde  llegué con mi pull de experiencias previas que fueron bastantes en cuanto a escribir y  participar,  pero para publicar era como que yo me trababa a mí mismo. Aquí pude sentirme cómodo, ha sido una provincia muy buena conmigo, estoy muy agradecido con gente de las artes que realmente aprecio y creo que es una cuna de artistas y escritores, hay que seguir afianzándola y permitirle a la gente que le gusta ingresar proyectos y cuestiones que le permitan expresarse.

¿Sí tuvieras que definir los hilos de tu urdimbre literaria, qué colores, personas, estados, paisajes, palabras, colocarías ahí?

Es una pregunta maravillosa porque me lleva a destejer lo tejido para poder ver por todos los lugares, todos los colores, todas las personas y circunstancias que fueron tejiendo esta pradera hermosa que fue poder expresar en letras, pero sí esto se pudiese escuchar, oler, nombrar, las personas serían muchísimas porque para bien o para mal me tocó pasar por etapas de desarrollo personal desde muy joven hasta ya mi adultez, estoy en los 60 años.

Se entremezclan colores hermosos como si fuera un arco iris, los hermosos perfumes de las montañas, soy un apasionado de las montañas, pero también los perfumes de la pólvora de otros tiempos, y los de la sangre de otros tiempos, de amores de otros tiempos, se tejen tantísimas personas que conocí que hilaron el gusto, el deseo, el consejo oportuno, la palabra que da alivio y la otra, la de la agresión, la de la amenaza, del no meterse, no hacer, no escribir, no decir, la invitación al miedo. Entonces todo está tan enmarañado de una manera tan tremenda que hoy realmente es como tener un paño de múltiples colores, nombres y personas.

Entonces es cada cosa que uno mira y que queda reflejada en el disco rígido de tu mente, con la cámara hermosa que son las retinas de nuestros ojos, sin complejidades podés abarcar una imagen que te queda grabada para siempre, que una sensación, una persona, una buena charla, que se siente a flor de piel, con una voz que te enamore o con una instancia de estimulación para gritar contra la injusticia o el avasallamiento de la denigración de los seres humanos.

Todo es, forma parte, tiene que formar parte de este tapiz que es el poder escribir y trascender en la escritura y si te gusta hacer esto es tu deber hacerlo, es tu deber jugarte. El poeta, es escritor, se desnuda frente a su obra cuando la muestra, eso es lo que estoy viviendo ahora, esto es la Literatura, es un río, es un río que puede correr manso y después, de repente, turbulento ante la copiosa lluvia o la bajada del agua de las montañas o puede caer en la sequedad absoluta y resquebrajante de la sequía, es parte todo de lo mismo, eso es lo que te dibuja, eso es lo que te da el color, eso lo que te da la forma, eso lo que te da la inspiración, desde la emoción, eso es la emoción: el dibujo de cada estímulo que se explota dentro de tu cabeza en forma de palabra, eso es, eso es.

“Senderos hacia el vacío perfecto (mapas y atajos)” es tu primera obra individual. ¿Qué momentos tiene, cómo te gustaría que el lector los atravesara?

Los senderos hacia el vacío perfecto en realidad es una invitación extemporánea, donde el tiempo del escritor deja de ser importante para que el lector al leerlo le invoque en su memoria, en sus fibras más íntimas su propia experiencia en ese punto si es que la tuvo, de acuerdo a sus posibilidades podrá imaginarlas o a lo mejor recordarle alguna persona, una situación, una emoción. Entonces es una invitación a la emoción y los senderos son poesías que llaman a caminarlos con las emociones a flor de piel.

Las secuencias de poesías en realidad tienen que ser absolutamente decodificadas por quien las lee, y según avance, va a ir moviéndose, en muchos aspectos, no es solamente de amor ni autobiográfica porque en realidad son piezas que tienen que romper el cerrojo que las atrapa conmigo, con el autor. Hay que liberarlas. No somos tan diferentes sí uno empieza a decodificar las experiencias desde la emoción.

¿Carlos, por último, cuáles fueron los senderos hacía tu vacío perfecto?

Mis senderos son los que camino permanentemente, los senderos hacia el vacío perfecto son las emociones caminadas y en el tamiz de las sensaciones quedan atrapados momentos, recuerdos, olvidos que no se olvidan y tantísimas otras cosas como también rebeldías hacia el poder, hacia los dogmas, profundos cuestionamientos hacia lo instituido y hacia lo interno de mí mismo.

Mis senderos están propuestos desde un mapa que lo dibujan mis emociones pero al compartirlas el lector decodifica y también puede jugar con sensaciones, pensamientos, sentires. Y así tantas otras cosas, es un deseo tal vez ambicioso, pero de eso se trata la poesía, la poesía tiene vida cuando otra persona, que no es el autor, la hace vivir.

Fuente: Cecilia Sosa para Cultura Rundún.

Hinde Pomeraniec: «La literatura infantil es vista como diminutiva»

Con un ritmo narrativo propio, tierno y con rimas, la novela publicada por Norma y con ilustraciones de Adriana Keselman está orientada a partir de los siete años y significa la primera ficción de Pomeraniec, autora de «Blackie, la dama que hacía hablar al país» y «Rusos, postales de la era Putin».

En su primera novela de ficción, «Lu, Lucy, Lucía», la periodista Hinde Pomeraniec construye una historia para chicos que pone el foco en lo que siente una hermana cuando se angustia por el trato diferente que tienen los adultos con su hermano Tincho, a partir de un exquisito registro narrativo que no le teme a tópicos difíciles, como la discapacidad, los celos o la tristeza.

Cada vez que la llaman «Lucía», la protagonista de esta novela imagina que lo que viene es algo malo: se olvidó de sacar al perro, ensució el sillón o no cerró la canilla. Lo que ocurre es que siempre la retan a ella y nunca a su hermano, que es más grande pero parece más chico y apenas dice algunas palabras, aunque para Lucy es la persona más importante de este mundo.

-Télam: Con este primer libro ¿la periodista deviene escritora?

-Hinde Pomeraniec: En esta etapa de mi vida pensar que con el tiempo pueda ir dedicándome a escribir para chicos, es una idea que me gusta muchísimo. Ahora que pude liberar la posibilidad, no descarto que aparezca otra clase de ficción. Me da un poco de pudor decirlo así pero siempre sentí que tenía cosas para contar. Los años que empecé a escribir «periodismo del yo» me acercaron a esa libertad de trabajar ficción en el sentido más tradicional o desde el modelo de novela más contemporáneo, donde esa idea de ficción se astilló e incluye autoficción o relatos históricos contados con herramientas de la crónica.

– T: ¿Y cómo surgió «Lu, Lucy, Lucía»?

– H.P: La idea era contar qué pasa con los hermanos de chicos que tienen discapacidades y viven en una casa en la que los padres tienen que poner la atención necesariamente en ese chico, con lo dificultoso que puede ser. Quería concentrarme en lo que le pasaba a una nena, que tiene un hermano más grande y que por momentos parece más chico, y que hubiera algún tipo de peripecia por la cual él tuviera la posibilidad de aparecer ante ella como una especie de superhéroe, alguien que la salvaba.

– T: ¿Y qué le preocupaba en la escritura?

– H.P: Cuando escribo lo que quiero es que me entiendan, tanto en periodismo como en literatura. Y acá me preocupaba que me entendieran pero que también se entretuvieran. En ningún momento quise escribir un libro con una investigación específica sobre la discapacidad y, si bien por algunos rasgos de Tincho, uno podría detectar de qué discapacidad se trata, no aparece ninguna palabra que le diera entidad a lo que le pasa. No quería parecer como especialista porque no lo soy.Me importaba la posibilidad de que en las aulas, los docentes y mediadores de lectura, pudieran tener un tema perturbador, como es la discapacidad en las familias, pero contado de manera no dramática.

– T: En periodismo cultural la literatura infantil y juvenil ocupa un lugar mínimo en relación a otro tipo de literatura ¿qué opiná?

– H.P: Sí, la literatura para chicos es vista como diminutiva. Todos sabemos que es la literatura que más produce y vende pero también es cierto que nos encontramos con esa literatura porque la producimos o bien porque acompañamos a los chicos como lectores. Pero los que no están en contacto con niños, la descuidan bastante. Desde los suplementos y páginas culturales de los medios masivos nunca se le dio la relevancia que debería tener. Es una discusión de mucho tiempo y al mismo tiempo las redes lograron, por ejemplo, que haya espacios de discusión y difusión donde se ve mucha gente participando.

Fuente: Télam.

«Lean a Borges», por Pedro H. Bazán

A 120 años del nacimiento de Jorge Luis Borges, escritor bisagra para la cultura argentina y universal, se vuelve necesario rescatar una vez más sus aportes.

Abordar la obra de Jorge Luis Borges (1899-1986) desde la crítica literaria, constituye un hábito repetido; pero no por ello, evitable. El más profundo, universal y creativo de los escritores argentinos, resulta aún (a 120 años de su nacimiento, y a 33 años de su muerte) un autor que demanda lectores lúcidos, voraces, curiosos e inconformistas.

Borges no admite lecturas superficiales, ni elogios condescendientes que, apenas, sobrevuelan la genialidad de un creador inimitable.

La complejidad reside en la postulación del concepto universal, que en el autor de El Aleph, trasciende toda creación propia para insertarse y convivir con el universo de otros autores, otras voces, y otras páginas.

Es apropiado entonces el juicio de Harold Bloom (1930-), autor del Canon Occidental y quizás el crítico literario más importante de los últimos dos siglos, cuando define aspectos del Borges ensayista.

… “En un cierto sentido Borges no escribió ensayos de peso; casi todos son cortos, como sus cuentos. Dos excepciones son Historia de la eternidad (1936), que condensa la eternidad en 16 páginas, y Nueva refutación del tiempo (1944-47), que sólo ocupa quince páginas. Ambos son magníficos pero no han significado tanto para mí como muchos sueltos y fragmentos breves, de tres o cuatro páginas, entre los cuales destaco Kafka y sus precursores (1951), de dos páginas y media, y una frase que ha sido crucial para mí: ‘El hecho es que cada escritor crea a sus precursores’. Borges era un idealista literario a ultranza que creía que las polémicas y las rivalidades no desempeñaban papel alguno en el drama de la influencia, cosa con la que yo no estoy de acuerdo. Y sin embargo Borges bien podría ser único en su género, pues sus precursores escribieron en inglés y en alemán y él, en español. De Quincey, Chesterton, sir Thomas Browne, el ineludible Edgar Poe, Robert Louis Stevenson, Walt Whitman y Kafka influyeron con más fuerza en la obra de Borges que Cervantes y Quevedo. Los precursores de Borges (él nos lo advierte) son innumerables: en sus poemas oímos ecos de Robert Browning que son sólo un poco más débiles que los ecos de Whitman, y a veces me parece que el más cercano a él de entre los escritores españoles era Unamuno. Surge la tentación de un laberinto borgeano pero prefiero ignorarlo: al fin y al cabo fue Borges quien nos enseñó que Shakespeare era todos los hombres y ninguno, lo cual significa que él es el laberinto vivo de la literatura”.

Existen autores en los que la trama se impone a la forma: Víctor Hugo (1802-1885) y Fiódor Dostoyevski (1821-1881) quizás sean un ejemplo acorde a este ejercicio; para otros, la forma define a la trama: Edgar Allan Poe (1809-1849), Franz Kafka (1883-1924), o Charles Baudelaire (1821-1867), equilibran la balanza de los estilos hacia la pulcritud técnica. Bloom propone la discusión de un Borges que expone la genialidad ajena, sin que disminuya una línea la genialidad propia. Borges, tamizado a través de la crítica, mejora y exalta a sus precursores, los hace mejores e imprescindibles. Es cabal la afirmación de que Poe, Kafka, Henry James (1843-1916), Chesterton (1874-1936), y hasta los más “díscolos”, Cansino Assens (1883 -1964) y Macedonio Fernández (1874-1952), alcanzan otra categoría a partir de la vindicación borgeana. Bloom deja unas líneas memorables en este aspecto:

“Cualquier obra literaria lee de una manera errónea -y creativa- y por tanto malinterpreta, un texto o textos precursores. Ello no obstante, los grandes escritores poseen la inteligencia de transformar a sus antecesores en seres compuestos y, por tanto, parcialmente imaginarios. La angustia de las influencias cercena a los talentos más débiles, pero estimula al genio canónico”.

Un ejemplo puntual de esta consabida virtud de Borges puede hallarse en la despojada interpretación que hace del cuento Ante la ley, de Kafka; en la que apenas tres renglones le bastan para desnudar toda la trama de un relato que al genial escritor checo, le implican la tediosa labor de 388 palabras y 3.302 caracteres.

El peligro acecha, sin embargo, tras este quirúrgico manejo del lenguaje: Horacio Salas, uno de los primeros biógrafos de Borges y primer jurado de narrativa de las recordadas Becas Arte Siglo XXI (BAS XXI) de San Luis, solía decir que la enorme y precisa utilización del lenguaje, por parte de Borges, podía convertirse en un límite insalvable para cualquier escritor (sobre todo los argentinos), que navegara en las mismas aguas de la escritura.

Es memorable (aunque discutible) la frase que Witold Gombrowicz (1904-1969), les grita a sus seguidores, en Buenos Aires, desde la escalinata del avión que lo llevaba de regreso a su Polonia natal.

Gombrowicz fue un notable novelista y dramaturgo polaco-argentino, que vivió en este país durante 24 años, fue candidato al Premio Nobel de Literatura, “disfrutó y sufrió”, del influjo magnético y brutal de Borges. Lo amó y lo defenestró como decenas de colegas. Lo soñó, lo padeció y terminó por adoptar el mismo humor cínico que distinguía a Borges.

La frase que sugería un homicidio irrealizable, propia de una trama infinita, era la respuesta de un genio, ante la pregunta naif y aduladora, de sus colegas escritores:

— ¡Witold! ¿Cómo hace la literatura argentina para crecer aún más?

— Maten a Borges.

Gombrowicz redujo a tres palabras puntuales, lo que a inicios de los 60, era una verdad que el mundo entero conocía: la literatura argentina, empieza en Borges.

Harold Bloom colaboró efectivamente con esa corriente que colocó a Jorge Luis Borges en un sitial de excelencia universal, junto a menos de treinta autores de todos los tiempos. Los imprescindibles del canon de la literatura occidental.

El crítico norteamericano, en el ensayo Cuentos y cuentistas, ubica a Borges, Poe, Kafka y Anton Chejov (1860-1904), como los creadores de las dos tradiciones existentes en el género del relato corto.

La literatura argentina aún balbucearía odas al costumbrismo, de no haber mediado Borges. A los escritores argentinos les quedaría por delante, la tarea gigantesca de escribir Emma Zunz, El Aleph, Otras Inquisiciones, Poema de los dones, Otro poema de los dones, La memoria de Shakespeare, Tlön, Uqbar, Orbis Tertius.

Algún atrevido debería publicar Kafka y sus precursores. Lo acusarían de plagio, pero nunca podrían demostrarlo.

La memoria de Borges y lo que resta enumerar, se adivina en algunos guiones de nuestro cine, cuando buscan la belleza. La memoria de Borges juega a los naipes sobre una mesa de madera, en un bar olvidado. La memoria de Borges despierta la chispa del diálogo sagaz. La plástica, la arquitectura, las plazas, las calles; se parecen cada vez más a Borges.

En términos literarios, en la Argentina, Borges lo entendió todo, antes que nadie. Luego lo escribió, hasta donde pudo. Es una discusión presente y futura. Ese hombre nos hizo mejores. Ese hombre nos pretendía mejores. Es una parte enorme de nuestra cultura.

Nació el 24 de agosto de 1899. Fue argentino. Fue escritor. Fue y es admirado en todo el mundo. Fue y es estudiado en las universidades más prestigiosas del planeta.

Fue un genio.

Escribía muy bien.

Realmente muy bien.

Lean a Borges.-

Artículo elaborado por el escritor Pedro Bazán para el semanario La Opinión.

120 años de Borges: 20 datos clave de su vida y de su obra

En una fecha especial, repasamos la extensa biografía del notable escritor argentino a partir de algunos elementos singulares y otros curiosos: su vida, su muerte, sus libros y sus obsesiones.

Jorge Luis Borges
Jorge Luis Borges

1. Nombre

No hace falta agregar nada. Con decir Borges alcanza y sobra. Sin embargo, su nombre completo era Jorge Francisco Isidoro Luis Borges Acevedo, que deviene de la conjunción de los nombres de sus familiares directos, como un gran rompecabezas que lo conforman: su padre, Jorge Guillermo Borges; su madre, Leonor Acevedo Suárez; su abuelo paterno, Francisco Borges Lafinur; su abuelo materno, Isidoro de Acevedo Laprida; su tío Luis Melián Lafinur. Pero no hace falta: con decir Borges alcanza y sobra.

2. Nacimiento

Nació un día como hoy, 24 de agosto, pero de 1899, a las cinco de la madrugada: hace exactamente 120 años. Prematuro: ocho meses de gestación y su madre lo parió en su casa, ubicada en la calle Tucumán al 840 de la Ciudad de Buenos Aires. Allí nació, pero su infancia transcurrió en otro lugar: Serrano 2135, en el barrio porteño de Palermo.

3. Muerte

Murió lejos de su país, en Ginebra, el 14 de junio de 1986. Ese año se enteró de que padecía cáncer. Tenía 86 años y estaba un poco cansado de la farandulización de su figura. Entonces partió para la ciudad suiza que ya conocía y muy bien. Hizo todo bastante rápido, pues sabía que el desenlace no tardaría demasiado. El 26 de abril se casó con María Kodama y a los pocos meses ocurrió su deceso. 

¿Por qué eligió Ginebra? Fue la ciudad de su juventud. En Atlas, un libro que escribió junto a Kodama, se lee: «De todas las ciudades del planeta, de las diversas e íntimas patrias que un hombre va buscando y mereciendo en el decurso de los viajes, Ginebra me parece la más propicia a la felicidad (…) Sé que volveré siempre a Ginebra, quizá después de la muerte del cuerpo».

Hector Bianciotti, Maria Kodama y Aurora Bernardez en el entierro de Borges (Ginebra, Plainpalais, junio 18 de 1986)
Hector Bianciotti, Maria Kodama y Aurora Bernardez en el entierro de Borges (Ginebra, Plainpalais, junio 18 de 1986)

4. Literatura temprana

Niño prodigio: sin dudas, Borges lo era. A los cuatro años sabía leer y escribir. En su casa se hablaba en español y en inglés con lo cual creció en un ambiente bilingüe. La gran biblioteca de su padre —abogado, profesor de psicología, traductor y escritor— sirvió como puntapié inicial. «Si tuviera que señalar el hecho capital de mi vida, diría la biblioteca de mi padre. En realidad, creo no haber salido nunca de esa biblioteca. Es como si todavía la estuviera viendo», dijo en una entrevista, con su mente en la más temprana infancia.

En el otro extremo de su vida, precisamente en 1974, Emecé publicó sus Obras Completas. Claro que aún faltarían algunos libros más, por ejemplo El libro de arena de 1975 o Los conjurados de 1985, ya que su obra no estaba definitivamente concluida. Sin embargo, era hora de revalorizar todos sus escritos. En el prólogo de aquella histórica edición, escribió: «Como De Quincey y tantos otros, he sabido, antes de haber escrito una sola línea, que mi destino sería literario».

5. Primer libro

Su primer libro es un poemario, Fervor de Buenos Aires, que se publicó en 1923 por la Imprenta Serrantes con una edición pequeña, mínima, de 300 ejemplares. En la tapa, un dibujo de su hermana, Norah Borges, representa la capital argentina como esa mezcla de metrópoli y pueblo que era, pero también una mirada melancólica —algo extraño en un muchacho de veintipico de años—, así como el punto de partida de toda la literatura que vino después. 

En sus propias palabras: «Pienso que nunca me he alejado mucho de ese libro; siento que todos mis otros trabajos sólo han sido desarrollo de los temas que en él toqué por primera vez; siento que toda mi vida ha transcurrido volviendo a escribir ese único libro».

El joven Borges, en 1921
El joven Borges, en 1921

6. Sin novela

Hay un viejo chiste que se usó mucho en televisión. «¿Leyó alguna novela de Borges?» Muchos responden que sí. Lo cierto es que Borges, para sorpresa de muchos, y aunque el siglo XX fue el siglo de la novela, no escribió ninguna. «En toda obra larga hay una parte de ripio, algo que se pone para rellenar», dijo en una entrevista televisada para justificar tal decisión. 

También esbozó algunos motivos en Un ensayo autobiográfico: «En el decurso de una vida dedicada principalmente a los libros he leído pocas novelas, y en muchos casos sólo un sentido del deber me ha permitido llegar a la última página. A la vez, siempre he sido un lector y un relector de cuentos».

Esto pone de manifiesto varias cosas. Por un lado, el respeto que les tenía a los géneros. A diferencia de los escritores que los consideran estructuras viejas que es necesario derribar y mezclar, Borges utilizaba estas convenciones literarias para ordenar sus lecturas y sus escrituras. Su obra es muy esquemática en ese sentido.  

Para cerrar este apartado, nada mejor que sus palabras. En 1982, en el libro de Fernando Sorrentino Siete conversaciones con Borges, dice: «Nunca pensé en escribir novelas. Yo creo que, si yo empezara a escribir una novela, me daría cuenta de que se trata de una tontería y que no la llevaría hasta el fin».

7. Lector

A menudo se dice que Borges, más que un escritor, fue un lector. Para él, la lectura era el gran fenómeno literario, el éxtasis primitivo, la fuente de toda imaginación, la piedra filosofal de la inteligencia. La biblioteca como una forma del Paraíso, como dijo alguna vez.

En una entrevista de 1981 dijo: «No estoy seguro de que yo exista, en realidad. Soy todos los autores que he leído, toda la gente que he conocido, todas las mujeres que he amado. Todas las ciudades que he visitado, todos mis antepasados…» Ahí está: «Soy todos los autores que he leído». 

Hay una frase famosa (del poema «Un lector», Elogio de la sombra, 1969) que da vueltas por los laberintos de la web y que lo pinta de cuerpo entero: «Que otros se jacten de las páginas que han escrito; a mi me enorgullecen las que he leído». No por nada el Día del Lector se celebra en su homenaje. Quienes lo estudiaron más de cerca lo señalan. Carlos Gamerro, por ejemplo, dice que «pocos se atreverían a discutir que Borges fue el lector más intenso e interesante«. 

Borges (Foto de Sara Facio)
Borges (Foto de Sara Facio)

8. Política

Antiperonista y anticomunista. «Y, sobre todo, antinacionalista», agrega en una entrevista radial de Uruguay en 1978, para que no queden dudas. En principio, así se define, por oposición, anti. La política en Borges es una zona llena de prudencia pero a la vez de convicción. Cada vez que tiene que hacer una declaración, la hace. Tiene sus motivos. Por ejemplo, del peronismo —al que considera «liberticida y de raíz fascista»— dirá muchas cosas, no sólo desde el plano personal, también desde el literario. 

«La fiesta del Monstruo» es un cuento de noviembre de 1947 escrito por H. Bustos Domecq, el seudónimo que usaban con Adolfo Bioy Casares. El narrador es un obrero entusiasmado con el Monstruo, que no es otro que Perón. Un fragmento: «Cuando por fin me enrosqué en la cucha, yo registraba tal cansancio en los pieses que al inmediato capté que el sueñito reparador ya era de los míos. No contaba con ese contrincante que es el más sano patriotismo. No pensaba más que en el Monstruo y al otro día lo vería sonreírse y hablar como el gran laburante argentino que es».

Pero, ¿por qué su antiperonismo? Tenía motivos. En primer lugar, los personales. El peronismo arrestó bajo insólitas motivaciones a su madre y a su hermana, algo que él entendió como una indigna provocación. Antes de que Juan Domingo Perón fuese elegido presidente, él dirigía la biblioteca municipal Miguel Cané. En 1947, luego de la llegada al poder del nuevo gobierno, lo echaron, pero le dieron otro cargo: Inspector de mercados de aves de corral. ¿Fue realmente así? Patricio Zunini, estudioso de la vida y la obra de Borges, asegura que es un invento del autor.

Perón —»una especie de segundo Rosas»— fomentaba «la opresión, el servilismo, la crueldad y la idiotez». Por eso, «combatir estas tristes monotonías es uno de los muchos deberes del escritor». Ese antiperonismo encalló en el apoyo a la Revolución Libertadora. En esa entrevista radial de 1978 que se menciona al principio, dice también que la dictadura de Jorge Rafael Videla, es «el único gobierno posible. No diré el mejor gobierno posible, pero sí el único gobierno posible en estos momentos». 

Borges y peronismo: una tensión riquísima para pensar la cultura argentina de la segunda mitad del siglo XX. Merecería un apartado aparte, pero cerrémoslo aquí, con tres frases suyas donde la prudencia está solo en la ironía, luego es todo convicción ideológica. «Los peronistas no son ni buenos ni malos, son incorregibles»; «el peronismo es algo inverosímil»; «los peronistas son gente que se hace pasar por peronistas para sacar ventaja». 

9. Bibliotecario

Tras la muerte de su abuela, primero, y luego, la de su padre, se vio obligado a incorporarse al alienante mercado laboral. Ya era grande. Ese primer empleo «serio» fue a los 39 años, como director de la biblioteca municipal Miguel Cané del barrio porteño de Boedo. 

Pero el más importante de los trabajos llegó en 1955, cuando concluiría la «pesadilla peronista»: director de la Biblioteca Nacional Mariano Moreno, que funcionaba en la calle México. Hasta 1973 duró su gestión, año en que el peronismo regresó con la elección presidencial de Héctor Cámpora. Durante esos 18 años tuvo una función más silenciosa y poco política. Promovió la construcción de la sede actual pero no llegó verla puesto que se inauguró en 1992.

Jorge Luis Borges en 1969 en el hotel llamado L’Hôtel
Jorge Luis Borges en 1969 en el hotel llamado L’Hôtel

10. Ceguera

La ceguera de Borges era congénita. Su padre y su abuela la padecieron. Más temprano que tarde, le llegó su turno. Una «modesta ceguera», dice en una conferencia de 1977 en el Teatro Coliseo de Buenos Aires. Es la séptima de esa serie y se refirió a ella «porque a la gente le interesa más lo personal que lo general, lo concreto que lo abstracto». ¿Y por qué modesta? Fue progresiva, sin un eclipse definitivo. «Se ha extendido desde 1899 hasta 1977 y no hubo un momento dramático, fue un lento crepúsculo que duró más de medio siglo».

Eso está en su literatura. En «El poema de los dones» y «El oro de los tigres». Su interés por indagar literariamente este asunto tiene que ver con que «el mundo del ciego no es la noche que la gente supone». En 1977, al momento de la conferencia, Borges tenía ceguera total de un ojo y ceguera parcial del otro. «Todavía puedo descifrar algunos colores», dice. El azul y el verde, por ejemplo. El rojo ya no. El negro y el blanco se le aparecen difusos, poco concretos. Pero hay un color «nunca infiel, leal, que me ha acompañado siempre» con el que tiene una «amistad»: el amarillo.

En el poema «El oro de los tigres», publicado en el libro homónimo de 1972, se lee: «Con los años fueron dejándome / los otros hermosos colores / y ahora sólo me quedan /la vaga luz, la inextricable sombra / y el oro del principio. / Oh ponientes, oh tigres, oh fulgores / del mito y de la épica, / oh un oro más precioso, tu cabello / que ansían estas manos».

11. Internet

Cuando la imaginación de un escritor se ensancha hacia niveles cósmicos, es probable que en esa creación se hallen señales del futuro. Sobre todo si se empuña la espada de la ciencia ficción. Borges. Quince años atrás —veinte después de su muerte— se publicaron varios libros ensayísticos donde relacionaban a Borges con el ciberespacio. Uno, por ejemplo, se tituló con gran ingenio Cy-Borges. En 2008, Umberto Eco escribió: «La insistencia con que el argentino recrea un mundo, más que conocido, devorado por el conocimiento, donde los libros atrapan a sus lectores incluso físicamente, donde se cruzan sin cesar infinidad de datos y donde el saber parece tener vida propia, al margen de los sabios, despierta inmediatas asociaciones con la ciberrealidad actual».

Lo que aparece en Borges es la inconmensurabilidad del universo. Por ejemplo, en el cuento «El jardín de los senderos que se bifurcan» imagina «de qué manera un libro puede ser infinito. No conjeturé otro procedimiento que el de un volumen cíclico, circular. Un volumen cuya última página fuera idéntica a la primera, con posibilidad de continuar indefinidamente (…) «. 

Otro texto que da cuenta de la posibilidad del infinito es «El Aleph». Allí, el personaje encuentra un objeto extraño, una cosa de cosas, donde convive el universo entero con todos sus elementos: «El diámetro del Aleph sería de dos o tres centímetros, pero el espacio cósmico estaba ahí, sin disminución de tamaño. Cada cosa (la luna del espejo, digamos) era infinitas cosas, porque yo claramente la veía desde todos los puntos del universo (…) vi el Aleph, desde todos los puntos, vi en el Aleph la tierra, vi mi cara y mis vísceras, vi tu cara, y sentí vértigo y lloré». 

Tomando un té en 1975
Tomando un té en 1975

12. Dios

Borges no creía en Dios. Si bien su madre, católica practicante, le inculcó el rezo antes de dormir, él estaba seguro que tal Dios no existía. Hay una entrevista publicada de 1978, donde dice: «Yo ahora estoy seguro de que no hay otra vida y que no hay Dios. Es una certidumbre que me satisface, me tranquiliza. Saber que todo esto pasará, que yo me olvidaré, que seré olvidado… Yo soy un hombre ético pero no religioso». Hace falta introducirse apenas en las orillas de su literatura para comprobarlo.

Un buen ejemplo es el poema «Ajedrez», incluido en el libro El hacedor de 1960. Los tres versos finales son estos: «Dios mueve al jugador, y éste, la pieza. / ¿Qué Dios detrás de Dios la trama empieza / de polvo y tiempo y sueño y agonía?» Lo que queda a las claras es que Borges sentía una especial curiosidad, una singular incertidumbre por la vieja pregunta de quién creó al creador y de qué antecede al inicio.

Sin embargo, en la ceremonia de su entierro en el cementerio de Plainpalais —las crónicas de la época hablan de ocho grandes coronas de flores alrededor; una de ellas, sin firma, decía «Al más grande forjador de sueños»— un sacerdote católico contó a los presentes que la noche anterior fue a verlo y sintió, a través de sus manos, «la gran pasión de Borges por la vida». Eso no es todo. 

La gran revelación la hace Adolfo Bioy Casares en su libro Borges —todas las revelaciones acerca del gran escritor argentino están en ese bendito y maldito libro— cuando afirma, según su traductor al francés Jean-Pierre Bernès, que «Borges murió diciendo el Padrenuestro. Lo dijo en anglosajón, inglés antiguo, inglés, francés y español».​ Esto, desde luego, es incomprobable.

13. María Kodama

Su legado está en manos de María Kodama, su última esposa, 38 años menor. Con ella se casó en 1986, meses antes de morir, pero la historia viene de mucho antes. Se conocieron en una clase que él daba sobre literatura inglesa. «Ese día creí que me moría», confesó en su momento Kodama. Licenciada y profesora de literatura, le interesaban particularmente las lenguas anglosajonas. Borges, por su parte, sentía especial curiosidad por el idioma islandés. Estudiaron juntos aquella lengua y desde entonces se volvieron inseparables. 

Kodama se convirtió en su secretaria —escribieron juntos los libros Breve antología anglosajona (1978) y Atlas (1984)—, más tarde en su esposa y actualmente es la albacea de su valiosísima obra. En 2016, María Kodama publicó su segundo libro, Homenaje a Borges, donde escribe: «Aunque parezca una paradoja, la muerte y la vida no son signos opuestos, sino que son un solo fluir cuando el vínculo entre el ser que parte y el que queda es el amor». Y más adelante: «Desde el centro de nuestro jardín secreto se alza esa llama que pertenece a la dinastía de los amantes».

Borges y María Kodama
Borges y María Kodama

14. Grupo de Florida

Durante los años veinte y treinta, cuando Borges era un escritor naciente, la literatura argentina se dividió en dos. Estaba el Grupo de Florida, artistas de vanguardia, y el Grupo Boedo, narradores realistas. Dos formas distintas de concebir el arte. Borges pertenecía al primero, aunque nunca mostró demasiado interés en «militar» allí. Sí, en cambio, la historia del Arte lo ubicó dentro de aquel movimiento literario, así como también sus contemporáneos. Eran floridistas Oliverio Girondo, Victoria Ocampo, Leopoldo Marechal y Norah Borges, entre tantos otros.

El nombre del Grupo de Florida es una alusión a la calle que está en el centro de la ciudad, a diferencia de Boedo que está en el suburbio. El punto de confluencia de la revista literaria Martín Fierro y el café La Richmond. Lo de «vanguardistas» no es una exageración: lo que buscaban era subvertir el orden de las cosas. Un sueño profundo, caprichoso y transgresor. En ese aspecto no hay dudas: aunque no lo diga, Borges es un claro exponente floridista.

15. Vanguardia

El vanguardismo en Borges es, además de una actitud, una necesidad. Necesitaba, en sus propias palabras «descubrir la vida, ver con ojos nuevos». Acá vuelve la diferencia entre floridistas y boedistas: el interés mayor está en las formas y no tanto, como los escritores de Boedo, en representar los conflictos de la sociedad. Una buena definición la da Beatriz Sarlo en una conferencia de 2016 en Grandes Libros que aquí reproducimos:

«Borges era un vanguardista en el sentido de que pudo hacer mezclas que no estuvieran contempladas en la literatura argentina, en la literatura latinoamericana y hasta en las europeas que él estaba leyendo. Borges es un vanguardista al tomar los temas más tradicionales del siglo XIX que habían sido masacrados por Lugones, que habían sido masacrados por los que antecedieron a Borges y dándole un uso vanguardista. Así inventa la literatura argentina».

16. Amistad

Borges tenía muchos amigos. Pese a que su literatura está cargada de soledad y ensimismamiento, se rodeó de intelectuales y artistas. En la famosa entrevista que le hace el periodista español Joaquín Soler Serrano en 1980 —está visiblemente alegre, sonríe con frecuencia—, habla de la amistad: «Yo tengo amigos íntimos a quienes veo tres o cuatro veces al año. Y a otros ya no los veo porque se han muerto. Por ejemplo, con Bioy Casares nos vemos quizás cuatro o cinco veces al año y somos íntimos amigos». 

Además, en esa misma nota, cuenta una anécdota muy ilustrativa: «Uno de mis mejores amigos se casó y se olvidó de decirme que se había casado. Porque como hablábamos de temas generales y era muy tímido también, le parecía que contar algo personal podía ser una impertinencia. Nunca nos hicimos confidencias. La amistad puede prescindir de la confidencia. El amor no. Si no hay una confidencia, yo lo siento como una traición». 

No hay dudas de que Borges, pese a su timidez, tuvo muchos amigos y supo valorar de primera mano esa extraña gema humana que es la amistad. En 1970, escribe un artículo titulado «Los amigos» que concluye así: «En cuanto a los amigos que viven, en cuanto a los amigos que me acompañan, que me padecen y me quieren, su catálogo correría el albur de ser casi infinito».

Josefina Dorado, Adolfo Bioy Casares, Victoria Ocampo y Jorge Luis Borges en Mar de Plata, 1935
Josefina Dorado, Adolfo Bioy Casares, Victoria Ocampo y Jorge Luis Borges en Mar de Plata, 1935

17. Adolfo Bioy Casares

Más que un amigo, Adolfo Bioy Casares es la figura que se impone como su compañero de aventuras. Se conocieron en 1930 y, pese a los 13 años de diferencia, entablaron una amistad que fue creciendo con los años. Para dos hombres a quienes sólo les interesaba escribir, esa relación también acaparó el terreno literario. Escribieron muchos libros a dos manos, además de famosas antologías. Bajo el seudónimo Honorio Bustos Domecq —la reunión de los apellidos de un bisabuelo materno de Borges (Bustos) y de la abuela paterna de Bioy (Domecq)— publicaron cuatro libros, el más famoso tal vez: Seis problemas para don Isidro Parodi, de 1942. También usaron el seudónimo Benito Suárez Lynch.

Con esos textos a cuatro manos, dice la crítica María del Carmen Marengo, «están demostrando ser también grandes observadores de tipos, costumbres y ambientes, así como están dando cuenta de un fino oído para captar los lenguajes sociales. Sin embargo, usan estos elementos de una manera diferente de como lo harían el costumbrismo o el realismo social. Más cerca, finalmente, de Macedonio Fernández que de Fray Mocho, a quien dedican el primero de sus relatos, están usando los lenguajes sociales y la ‘pintura’ de ambientes al servicio de modos más complejos de representación».

Cabe destacar aquí, además de la generosidad de Borges al calificar de «novela perfecta» en el prólogo a La invención de Morel de Bioy, que su amigo plasmó su amistad en un diario que fue escribiendo durante décadas. Son anotaciones breves, diarias y cotidianas que se reunieron en un libro de 1664 páginas. Se publicó en 2006, siete años después de la muerte de su autor. Se lo tituló simplemente Borges y tiene una foto de ambos amigos, muy jóvenes, sentados en una escalinata. El libro, no sólo revitalizó la obra del autor del El Aleph, sino que también sirvió para mostrar al Borges humano, al Borges persona, al Borges más íntimo con sus gracias, sus obsesiones y sus maldades.

Borges y Bioy
Borges y Bioy

18. Revista Sur

Es probable que Sur haya sido la revista literaria más importante de la historia argentina. Dirigida por Victoria Ocampo, comenzó a editarse en 1931 y abriéndose camino a base de buenos textos vanguardistas y autores de renombre, no sólo local, sino también internacional. Jorge Luis Borges fue una de las grandes firmas de la revista. Pero pensar a Sur como una simple revista literaria es quedarse cortos: sirvió de vidriera pero también de organismo donde se discutían ideas políticas y estéticas. Para Borges fue como una universidad, en el sentido etimológico: un gremio, una comunidad, un universo.

Borges.

19. Sin Nobel

Nunca un argentino ganó el Premio Nobel de Literatura, el más importante y más popular galardón literario. Y si alguien de este frío país del sur debería haberlo obtenido, ese fue Borges. Su nombre siempre estuvo en el radar de la Academia Sueca, sin embargo: la negativa. Las conjeturas siempre estaban vinculadas a las ideas políticas de Borges. El año pasado, cuando un escándalo anuló la entrega del Nobel, volvió el tema a la mesa. Entonces, apareció un informe desclasificado de 1967 donde la Academia revelaba el motivo, al menos «formal», por el que Borges jamás lo obtuvo. Todo se publicó en el diario sueco Svenska Dagbladet. Aquel año, el presidente del Comité, Anders Osterling, rechazó al autor de El Aleph con un comentario tajante: «Es demasiado exclusivo o artificial en su ingenioso arte en miniatura». Fatalista. «No ganar el Nobel fue el precio que pagó por la libertad», dijo Kodama en 2006. Tal vez haya sido mejor así.

20. Amor

Se casó dos veces. Con Elsa Astete Millán el matrimonio duró tres años: en 1970 se divorció. Luego, sobre el final de su vida, legalizó el romance con María Kodama. Antes, mucho antes, se enamoró de muchas mujeres, la mayoría fueron amores no correspondidos (Estela Canto, por ejemplo). Pero para Borges el amor no era algo demasiado literario o, mejor dicho, cargaba con la desgracia de obnubilar y hacer del texto romántico una sensiblería. Por eso su apuesta, en las veces que atravesó este tópico, fue darle una vuelta de tuerca. Lo prueba el poema «El amenazado», que vio la luz en 1972 y dentro del libro El oro de los tigres

Es el amor. Tendré que ocultarme o que huir. 
Crecen los muros de su cárcel, como en un sueño atroz. 

Fuente: Infobae.

La extraña biblioteca de los libros congelados

La biblioteca Beinecke de Libros Raros y Manuscritos, de la Universidad de Yale, conserva sus libros en frío para evitar el ataque de un insecto. Muchos hongos y animales se convierten en indeseables devoradores de documentos.

Uno de los templos de saber más curiosos del mundo es la biblioteca Beinecke de Libros Raros y Manuscritos, de la Universidad de Yale. Fue levantada a comienzos de los sesenta del siglo pasado por Gordon Bunshaft y no le pasa desapercibida ni a los más despistados. Es de granito y mármol translúcido y carece de ventanas.

El objetivo de este peculiar diseño es permitir el paso de una pequeña cantidad de luz solar para mejorar la conservación de los libros y evitar «visitas» indeseadas.

Los «lectores» más indeseables

A pesar de que no son bien recibidas, en todas las bibliotecas se cuelan alimañas devoradoras de cultura. A veces basta con una simple mirada a los libros para saber qué tipo de hongos acampan en una biblioteca.

Si los libros muestran manchas amarillo-verdosas es posible que el «ínclito lector» sea el hongo Chaetomium; si la mancha es rojiza, cinabria o de color bermellón, estaremos ante el Acrostalgmus cinnabrarinus; los puntitos negros son típicos de las Alternarias; las manchas castañas del Spicaria elegans y las amarillas del Aspergillus repens.

Además de a los hongos, los bibliotecarios temen a dos tipos de insectos xilófagoscarcoma y escarabajos. Dentro de estos últimos destacan los Dermestidae, especializados en pieles y pergaminos, y los Leptismatidae, a los que pertenece el pececillo de plata.

Dentro de la gran familia del carcoma –también conocidos como anóbidos– se encuentra el Xestobium rufovillosum, el escarabajo del reloj de la muerte.

Las larvas de este anóbido son terribles devoradoras de madera y papel, motivo por el cual cumplen una función extraordinaria en la naturaleza, al alimentarse de árboles secos en diversos grados de descomposición.

Devoradores de madera

La forma adulta horada los árboles muertos realizando complejas galerías, debilita la madera y la deja expuesta a filtraciones acuosas, bien por el agua o el rocío, lo cual permite que otros organismos -hongos y bacterias- terminen por descomponerla.

En 1977 estos insectos decidieron realizar una «visita gastronómica» a la biblioteca Beinecke y durante un tiempo trajeron de cabeza a sus bibliotecarios, ya que estuvieron a punto de destruir una buena parte de la colección.

Se añadía la terrible circunstancia de que no era posible combatir la plaga con los insecticidas habituales debido a que sus libros se almacenan mediante un sistema hermético.

Los libros congelados

Un eximio entomólogo recomendó a los responsables congelar los libros a -36ºC. De esta forma, y después de un proceso que se prolongó durante dos largos años, se pudo controlar la plaga del Xestobium.

Desde entonces los bibliotecarios no quieren asumir nuevos riesgos y todo libro que llega a sus manos es congelado –como medida preventiva- durante tres días antes de pasar a formar parte de los insignes anaqueles.

El pececillo de plata

Otro de los grandes enemigos de las bibliotecas es este coleóptero, perteneciente a la familia de los Leptimisdae. Es un insecto de pequeño tamaño, de color plateado y con forma de gota.

Típicamente dispone de antenas en la parte delantera y de una larga cola trasera. En condiciones óptimas puede llegar a vivir plácidamente hasta tres años.

Tanto las ninfas como los adultos del pececillo de plata se alimentan de los almidones y de las dextrinas de los adhesivos que hay en el papel y en las colas de encuadernación. Poco a poco, se van comiendo la superficie, como si de una pulidora de suelos se tratase, hasta que aparece el fatídico agujero.

Así que ya sabe, la próxima vez que visite una biblioteca, piense por unos instantes que entre las hojas de los libros vagan minúsculas alimañas responsables del horrible biodeterioro.

Fuente: ABC de España
Texto de: Pedro Gargantilla (médico internista del Hospital de El Escorial (Madrid) y autor de varios libros de divulgación)