FIL: mucho público y menos ventas en el cierre de la Feria del Libro Infantil

Medio millón de personas visitaron alguna de sus tres sedes; la venta de ejemplares cayó un 15% en promedio.

Con el final de las vacaciones de invierno en el área metropolitana de Buenos Aires se terminó también la 28a. edición de la Feria del Libro Infantil y Juvenil, que se desarrolló en tres sedes en forma simultánea: en el CCK , Tecnópolis y el Centro Cultural Pasaje Dardo Rocha, en La Plata. La Feria convocó a más de doscientos expositores y medio millón de visitantes. En dos de las tres sedes creció en metros cuadrados.

Más allá de la amplia «bibliodiversidad» y de la tarea de promoción del libro y de la lectura, el balance no arroja un saldo positivo en ventas. La mayoría de los expositores comunicó una baja de 15% respecto de 2017. Por otro lado, los organizadores atribuyeron al mal clima y al difícil acceso al CCK durante varios días por distintos cortes de tránsito un estancamiento en la concurrencia, que igualó la cifra del año anterior: 300.000 personas. Desde La Plata, la Secretaría de Cultura y Educación informó que habían visitado la Feria 180.000 personas. Tecnópolis fue la sede con menor afluencia de público, que al parecer prefirió evitar un predio poco apto para días de mal tiempo.

«La Feria como acontecimiento cultural y recreativo durante las vacaciones fue exitosa -dijo Oche Califa, director cultural e institucional de la Fundación El Libro-. El resultado comercial está atado a la situación actual del país». Varios expositores consultados coincidieron en que la venta de libros decayó respecto de 2017. «Este año vendimos tres ejemplares menos por día que en 2017», contó la encargada del puesto de Pípala y Niño en el CCK. En el de Fondo de Cultura Económica se habían vendido 400 ejemplares menos que en 2017. En Colihue, que ofreció promociones de tres libros al precio de dos, el ajuste también se hizo sentir. Gerbera, que publica los Canticuénticos de Estrellita Caracol y Ruth Hillar, además de libros en braille con historias protagonizadas por chicos de distintas regiones del país, estuvo un 10% abajo en ventas, y lo mismo ocurrió en los stands de Pictus, Comunicarte y Calibroscopio.

Uno de los grandes grupos editoriales, Penguin Random House, informó una caída en las ventas del 15%. «La Feria nos permite acercar nuestros libros y autores a los niños, que son grandes lectores en potencia. Aunque no resulte un negocio, nos parece importante mantener este tipo de espacios, porque fomentan la lectura y humanizan los libros por medio del encuentro», dijo Manuela Frers, jefa de prensa del área infantil y juvenil de PRH. Los títulos más vendidos en ese stand fueron Caos, de Magalí Tajes, y El infinito, de Pablo Bernasconi.

Circularon dos cifras de la compra promedio realizada en 2018. La Fundación El Libro estimó que habían sido de $350, mientras que los expositores informaron un valor más bajo: $250.

El segmento de libros infantiles y juveniles resulta estratégico para muchas editoriales, pero en la Feria predominó el público infantil. Los adolescentes aún prefieren la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires como escenario de sus iniciativas. Laura Leibiker, directora de literatura infantil y juvenil en Norma/Kapelusz, comentó que habían cumplido con las metas fijadas. «Sabemos que el contexto es difícil, por eso propusimos promociones. Nuestros libros estrella fueron Feroz… ¡feroz!, de Liliana Cinetto y Poly Bernatene; Elisa, la rosa inesperada, de Liliana Bodoc, y El pirata y la bailarina, de Norma Huidobro». El Grupo Planeta informó un «empate técnico» en facturación respecto de 2017. Los títulos que impulsaron las ventas fueron los de la serieGravity Falls y la trilogía de Pamela Stupia. «Se llegó a este número porque en 2018 la Feria agregó dos días más», dijo el gerente de ventas de Planeta, Raúl Robledo. También para el Grupo Claridad esta edición fue satisfactoria.

Si bien en La Plata hubo una gran concurrencia, las ventas no crecieron. No obstante, para las librerías que participaron por primera vez, la experiencia fue útil. Jorge García, cuarta generación de libreros de La Normal, confió que, pese a las quejas de colegas, para él el encuentro había resultado mejor de lo que se esperaba.

«Esta edición superó los mejores pronósticos; no solo hubo un enorme caudal de visitantes, sino también un buen nivel de ventas», dijo Gustavo Silva, secretario de Cultura y Educación de La Plata.

Tal vez en 2019 los organizadores porteños y platenses puedan imitar al municipio de Merlo, que prepara para septiembre la segunda edición de la Feria del Libro de esa ciudad. A cada estudiante de escuelas del municipio se le otorgará un «chequelibro» por valor de $60. Con ese aporte (y unos pesos más) cada estudiante podrá volver con un libro a casa.Por: Daniel Gigena.

Fuente: La Nación.

FIL: un cierre agridulce para la Feria, refugio que resiste en un contexto desfavorable

El libro en la balanza. Un cierre agridulce para la Feria, refugio que resiste en un contexto desfavorable.

Como aquella biblioteca infinita que imaginaba Borges y en la que se figuraba el paraíso, la Feria del Libro porteña es ese evento que repite variables históricas pero a la vez se renueva y muestra cada año aristas nuevas. Una suerte de animal mutante y gigantesco; el mayor encuentro de la cultura argentina y la vez un escenario autónomo, que genera sus propias noticias dentro del predio.

Como aquella biblioteca infinita que imaginaba Borges y en la que se figuraba el paraíso, la Feria del Libro porteña es ese evento que repite variables históricas pero a la vez se renueva y muestra cada año aristas nuevas. Una suerte de animal mutante y gigantesco; el mayor encuentro de la cultura argentina y la vez un escenario autónomo, que genera sus propias noticias dentro del predio.

El balance comercial de esta edición viene precedido por la pronunciada crisis que afecta a las editoriales y se está volviendo “estructural”. Por eso, en la Feria cayeron las ventas -en ejemplares vendidos- entre un 15 y un 20 por ciento respecto del año anterior. La baja es aún más marcada en el caso de los libros importados, que duplicaron su precio debido a la devaluación de 2018. Y además hubo un 20 por ciento menos de público, según las estimaciones recogidas en los stands.

¿Qué hicieron, entonces, las editoriales? Apelaron a promocionar a sus autores más convocantes y, en el caso de algunos sellos que previeron el fenómeno, a seducir al público juvenil. En esta 45ª edición, los nuevos lectores llegaron en malón para expresar su devoción por ídolos de las redes sociales -como los youtubers devenidos autores, entre ellos Robleis o Pamela Stupía- y de la plataforma Netflix, en el caso de Héctor Lozano y Carlos Cuevas, guionista y uno de los actores principales de la producción catalana Merlí.

Según la presidenta de la Feria, María Teresa Carbano, los organizadores están contentos en relación a la afluencia de público, “probablemente porque compensamos con el día de entrada gratuita con la SUBE, pero nos mantuvimos con cifras equiparables a las de 2018”, dijo a Clarín.

Un recorrido por los stands, sin embargo, arrojaba otra percepción: la mayoría de los consultados percibía entre un 15 y un 20 por ciento menos de gente respecto de la edición anterior.

Con respecto a las ventas, a excepción de Penguin Random House, que publica Sinceramente, el libro de Cristina Fernández de Kirchner y gracias a eso contabiliza un saldo positivo del 15 por ciento en venta de ejemplares -fue el suceso editorial en la Feria-, las editoriales consultadas estiman una baja en promedio de entre el 8 y el 20 por ciento en comparación a la cantidad de ejemplares que llegaron a vender en año anterior.

La crisis también se hizo sentir en el hecho de que los bibliotecarios de las provincias se hayan llevado este año un volumen menor del libros, ya que los afectó el achicamiento del programa de Apoyo a las Bibliotecas Populares (CONABIP), dependiente de la Secretaría de Cultura de la Nación, y que cada año les permite comprar con un 50 por ciento de descuento, a través del Plan Libro%. Y también se redujo la cantidad de participantes. Mientras que en 2018 los bibliotecarios vinieron con 25 millones de pesos, en 2019 tuvieron 24. Calculando que en el medio hubo una inflación del 47.6 por ciento…

Así las cosas, esta 45 edición demuestra, una vez más, el magnetismo que siguen ejerciendo los libros, incluso en un contexto recesivo: más de un millón de personas participaron de las 1.174 actividades culturales que se concretaron durante casi tres semanas. Entonces, ¿la cultura puede servir como refugio y antídoto frente a entornos adversos? La respuesta es: sí.

Facebook, YouTube, Instagram: todos los caminos conducen al libro

La presencia de los más jóvenes -un auténtico fenómeno en términos numéricos- se corresponde con otra tendencia que los tiene como protagonistas de la movida editorial argentina, en los últimos años. Los adolescentes se acercan a los libros con un fervor que los define y es previamente fogoneado en otros canales por los que los títulos circulan: llegan a esos libros a través de redes como You Tube, Instagram o Facebook, donde sus pares -algunos con audiencias masivas- los tientan con un lenguaje con el que se identifican. Esos títulos, entonces, se convierten en best sellers.

Durante los primeros días de la Feria, el youtuber argentino Robleis causó furor y marcó una tendencia, con filas de hasta 200 metros de fans que aguardaron con paciencia la firma de su único libro,Aventura Zombie. Días más tarde, la youtuber Lyna Vallejos, debió suspender la firma de sus libros luego de provocar involuntariamente un tumulto de proporciones, por el que hasta la Fundación El Libro salió a dar explicaciones: 3.000 chicos se habían acercado a verla.

Otro dato, en este sentido, es que Cúspide haya duplicado este año a 80 metros cuadrados su espacio Joven. Pamela Stupía, autora de la saga 14/7, y de los títulos Zoe y Starlie fue otra de las figuras principales de la movida juvenil. Lo mismo sucedió con Tiffany Calligaris -autora de las sagas Lesath y Witches- que lleva vendidos más de 65 mil libros entre ambas, y está consolidada como una de las mejores escritoras del género fantasy en Argentina.

Fuente: Clarín.

El stand de San Luis obtuvo una mención especial en la Feria Internacional del Libro

La Provincia participa en la muestra que se lleva a cabo en La Rural con un espacio denominado “Voces”. Fue galardonado con una mención especial en la categoría “Provincias Argentinas”, en el concurso de los Mejores Stands de la 45° Feria del Libro.

El jurado estuvo integrado por el asesor de la dirección de Promoción del Libro y la Lectura del Ministerio de Cultura del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, arquitecto Julián Roldán. Por el Ministerio de Cultura de la Presidencia de la Nación, la diseñadora, Gabriela Kogan, y los arquitectos Pablo Resnicoff y Eduardo Oliwer, directores técnicos de la Fundación El Libro.

El premio será entregado el viernes 10 de mayo, a las 17:30, en el stan de San Luis. La ceremonia de mayor importancia de la provincia se realizará, a partir de las 19:00, en el Sala “Victoria Ocampo”, con la presentación de las obras de Jesús Liberato Tobares y el tomo II de “Historias de mi pueblo y su gente”.

Fuente: ANSL.

Quién es Juan Martín Guevara, el hermano del Che que está en la Feria del Libro

Durante la 45ª edición de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, el stand 139 del Pabellón Azul es sede provisoria del sello creado en 1985 por Juan Martín Guevara, el hermano menor de Ernesto «Che» Guevara de la Serna. «Soy quince años menor. Pienso que cuando era chico, yo era una especie de juguete para él», recuerda. Su hermano nació en Rosario en 1928 y él, en 1943, en la ciudad de Córdoba.

En las pausas entre los viajes frecuentes que lo llevaron por muchos países de América Latina, el Che se mostraba muy compinche con Juan Martín, que a diferencia de sus cuatro hermanos, todos universitarios, no cursó estudios superiores luego de terminar la escuela secundaria. «Hice muchos trabajos en la calle -dice-. Fui camionero, vendedor, presidente de una empresa de habanos y editor». Padre de cuatro hijos es también abuelo.

En la Feria del Libro porteña participa desde fines de los años ochenta. «En la ceremonia de inauguración de este año, escuché los discursos de los representantes del sector editorial y los de los ministros -dice a LA NACION-. Parecía que hablaban de países diferentes». Años atrás, cuando su cargo en la fábrica de habanos Puro Tabaco le exigió una dedicación de tiempo completo, delegó sus funciones de editor en Marcelo Cafiso y desde entonces es una suerte de asesor o amigo de la casa editorial.

Homenaje a José Martí

Nuestra América, como su nombre lo indica, es un sello que honra la tradición humanista formulada en el ensayo filosófico del poeta, periodista y revolucionario cubano José Martí. El catálogo es diverso y se enfoca en literatura latinoamericana, cultura de los pueblos originarios, historia, política y feminismo.

El hermano menor del Che también estuvo preso por razones políticas durante varios años (los años de la dictadura) y fue liberado en 1983, luego del triunfo de Raúl Alfonsín en las urnas. Era militante del Partido Revolucionario de los Trabajadores y estuvo detenido por la aplicación de la ley 20.840, derogada en 2002.

Juan Martín Guevara en el stand de Nuestra América en la Feria del Libro. Rodrigo Nespolo/La Nacion
Juan Martín Guevara en el stand de Nuestra América en la Feria del Libro. Rodrigo Nespolo/La NacionFuente: LA NACION – Crédito: Rodrigo Néspolo

Del catálogo del sello fundado por Guevara se destacan los libros de Martí, de Versos sencillos a Nuestra AméricaLos que luchan y los que lloran y otros escritos inéditos, de Jorge Ricardo Masetti, los artículos periodísticos de Rafael Barret (como Lo que son los yerbales) y Trovuntivitis. En los caminos de la música cubana, ensayo de Mariana Dosso y Osvaldo Daicich, con ilustraciones de Tony Lorenzo. Crece además la colección Gurí, de libros ilustrados con reproducciones de grabados, como en el flamante Fábulas quechuas-Tarmapap pachahuarainin, compiladas por Adolfo Vienrich y en edición bilingüe, embellecido con los grabados de Luis Morado. El promedio de los precios de los libros de Nuestra América no supera los $400 y, para los días de Feria, Cafiso y su equipo prepararon mesas con promociones. Se venden, además, libros de otras editoriales, como los ensayos de Eduardo Galeano publicados por Siglo XXI y los deJudith Butler, de Paidós.

Guevara participó la semana pasada de un acto en la Feria del Libro en el que se conmemoró la creación de La Pastera, el museo dedicado a su hermano mayor en la ciudad de San Martín de los Andes, por donde anduvieron el Che y Alberto Granado en su recorrida latinoamericana, allá por los años 1950. Ese viaje inspiró el volumenDiarios de motocicleta, de Guevara de la Serna, y luego la película de Walter Salles, de 2004. El Che escribió 1300 páginas de diarios y otras 3000 con artículos y discursos sobre economía y política. Su hermano Juan Martín, por ahora, publicó un libro de conversaciones con la periodista francesa Armelie Vincent, Mi hermano el Che (Alianza). «Está un poco caro en la Argentina porque se edita en España», opina el coautor. Ese libro cuesta $1400 y consiste en la puesta en páginas de varias horas de conversaciones entre él y Vincent.

Junto con amigos y familiares, Juan Martín Guevara creó la Fundación Che Vive, que permitirá acceder a documentos, libros, películas y archivos sobre la trayectoria intelectual y política de su hermano. «También habrá libros y películas que ofrecen una mirada crítica sobre él, como Che!, de Richard Fleischer, donde Omar Sharif interpretaba a un Che con aires de villano».

Confiesa que no leyó todas las biografías que se escribieron sobre su hermano. «Por eso no puedo decir cuál es la mejor -responde-. En lo personal, les escapo a los biógrafos». Juan Martín vio por última vez al Che en Montevideo, en 1961, cuando su hermano viajó en representación del gobierno cubano, como ministro de Industria y presidente del Banco Nacional de Cuba, a un foro internacional convocado por la Organización de Estados Americanos. Desde Punta del Este, donde se desarrollaba el encuentro entre ministros, el Che había viajado hasta la capital uruguaya para reunirse con su familia. «Fue un día complicado, porque hubo un atentado en Montevideo en el que murió un profesor universitario. Quedamos todos muy consternados», rememora. Juan Martín tenía entonces dieciocho años y la imagen más viva que tiene de ese día es la del abrazo entre su madre y el Che.Por: Daniel Gigena

urante la 45ª edición de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, el stand 139 del Pabellón Azul es sede provisoria del sello creado en 1985 por Juan Martín Guevara, el hermano menor de Ernesto «Che» Guevara de la Serna. «Soy quince años menor. Pienso que cuando era chico, yo era una especie de juguete para él», recuerda. Su hermano nació en Rosario en 1928 y él, en 1943, en la ciudad de Córdoba.

Fuente: La Nación.

Feria del Libro: en la última semana, buscan recuperarse de la caída en las ventas

Tendencia: a excepción de Penguin Random House, que publicó «Sinceramente», de Cristina Kirchner, las editoriales estiman una baja en promedio del 15%; hoy la entrada es gratis con la tarjeta SUBE.

Las cajas están tranquilas», dice un editor con gesto adusto. Aunque por los pasillos circulen muchas familias, grupos de amigos y parejas, de cara a la última semana de Feria del Libro las ventas no aumentan. Más bien, al contrario: hasta ayer, la mayoría de los expositores confirmaba que estaban, en promedio, un 15% por debajo que el año pasado. Incluso en stands como Prometeo, hablaban de un 30%. En estos días buscarán como sea revertir la tendencia. Hoy es día de entrada libre con la tarjeta SUBE y la Fundación El Libro maneja la posibilidad de no cobrar ticket el próximo fin de semana.

Igual que Víctor Malumián, coeditor de Godot, Fabián Narvaja, de Colihue, describe «un momento muy malo para los libros». Si bien los expositores venden un poco más de ejemplares que en las librerías, que atraviesan una etapa crítica desde 2017, el diagnóstico afecta a unos y otros por igual. Responsables de varios sellos informaron a este diario que los bibliotecarios de la Conabip, que participaron del programa Libro% durante el fin de semana pasado, hacían cálculos a la hora de llevarse un libro que (con el descuento del 50%) costaba apenas $180. Eso se paga en La Rural por un pancho y una caja de papas fritas. Una gaseosa se vende a $80, un café chico y una medialuna, a $105 y una pizza con dos cervezas, a $400. En algunos stands, el promedio de la compra por persona roza (para usar la equivalencia que empleó un exministro de Economía) el valor comercial de ese módico menú.

«Antes, los lectores se llevaban dos o tres libros; ahora eligen uno», dice Marcos Almada, del colectivo de La Coop. Ni siquiera la estrategia de agrupar varias editoriales en un mismo stand evita que el balance arroje un saldo negativo. En los puestos de editoriales pequeñas y medianas, un libro cuesta la mitad de lo que vale un título de los grandes grupos; y en estos, a su vez, un libro cuesta la mitad de lo que vale uno importado.

Con el ticket de acceso, se obtiene un descuento del 10%, sin embargo, por primera vez, una de las quejas más frecuentes de los visitantes fue tener que pagar entrada. Por eso, rápida de reflejos, la Fundación El Libro, organizadora del evento, estableció que hoy el ingreso a la Feria será gratuito con la SUBE y baraja, además, la posibilidad de que durante el último fin de semana la entrada sea libre. Nada es poco para amortiguar los efectos de la caída en las ventas.

Con el ticket de ingreso a la Feria, se obtiene un 10 por ciento de descuento para aplicar a las compras
Con el ticket de ingreso a la Feria, se obtiene un 10 por ciento de descuento para aplicar a las compras.

Entre el «amesetamiento» y las caídas

Por una extraña razón, los grandes grupos editoriales no suelen informar caídas interanuales en las ventas de libros en la Feria. Pero este año se notifica, si no derrumbes masivos, al menos un «amesetamiento» en las ventas. Penguin Random House (PRH) «salvó» el año con Sinceramente, el libro de la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner, pero se trata de un caso excepcional. Tanto, que se dice que los ejecutivos de ese grupo editorial hacen estimaciones en vista de balances con y sin ese libro. Hasta hoy, se vendieron 150.000 ejemplares y a las librerías de las provincias está llegando la sexta edición, de 95.000 ejemplares, que en gran parte ya fueron reservados por los lectores mediante el conocido sistema de la «seña».

Con Sinceramente en los balances provisorios, PRH arroja un saldo positivo del 10% de aumento en venta de ejemplares. Sin Sinceramente, se admite que apenas hubieran empatado con lo vendido en 2018 e incluso que se hubieran hecho menos ventas, como le pasa a la mayoría de los expositores. Los títulos que le hacen sombra al de la expresidenta son la nueva novela de Florencia Bonelli; Una familia anormal, de Lyna Vallejos; el libro de conversaciones de Indio Solari y Marcelo Figueras, y otras dos novedades políticas, firmadas por José Luis Espert y Martín Lousteau. Los precios de esas novedades fluctúan entre los $600 y los $1000.

Hasta ayer en Planeta las ventas de ejemplares no empataban con las de 2018. Si bien en el fin de semana hubo filas de lectores para llevarse los best sellers del grupo, la baja performance de los días previos inquietó a editores y vendedores. Hasta hoy, se vendieron un 5% menos de ejemplares que en 2018. Los cinco títulos más solicitados son Equilibrio, del doctor Daniel López Rosetti; F ilosofía a martillazos, de Darío SztajnszrajberLa voz ausente, de Gabriel Rolón; La libertad de ser quien soy, de Pilar Sordo, y La revolución de las hijas, de Luciana Peker, y los precios oscilan entre los $630 y los $750.

El stand de Riverside (que distribuye Anagrama), así como los de Edhasa y La Brujita de Papel, son muy visitados. Cuentan que a falta de efectivo, los lectores resignan alguna compra u optan por cuotas con intereses. «Esperamos en la última semana empatar los números de 2018». Los libros más vendidos por ese grupo son

Serotonina, de Michel HouellebecqLa hermana menor, de Mariana Enriquez; La única historia, de Julian Barnes, y Cuero negro vaca blanca, de Pablo Bernasconi. Los precios rondan los $600.

«La crisis de la que venimos hablando desde hace ya varios años está en 2019 más presente que nunca -afirma Carlos Díaz, director editorial de Siglo XXI-. Básicamente esperábamos una feria mala, y eso que desde 2015 cada año nos va peor en ventas». Para varios editores y distribuidores, la razón por la que se compran menos libros es la caída generalizada del consumo. «Al día de hoy estamos un 30% arriba en facturación en pesos pero, a la hora de medirlo en ejemplares, registramos una caída de ventas del 9%», concluye Díaz. Los libros más solicitados en el stand de Siglo XXI son Y ahora, ¿qué?, del exministro de Economía Axel Kicillof; ¿Qué es el populismo?, de María Esperanza Casullo, y el tomo IV de la Historia de la sexualidad, de Michel Foucault.

En las editoriales medianas y chicas, las caídas se sienten más que en los grandes grupos
En las editoriales medianas y chicas, las caídas se sienten más que en los grandes grupos.

«La primera semana la Feria estuvo vacía y la venta fue muy baja; el impacto de esos días va a ser tremendo en las medianas y pequeñas editoriales que, como todos los años, oficiamos de ‘teloneros’ de los grandes grupos y apenas salvamos los gastos», evalúa Nora Galia, editora de Letras al Sur, que participa de la Feria desde 2013. Mantener un stand de 32 metros cuadrados cuesta aproximadamente $340.000.

En el stand de Corregidor, el editor Juan Pampín es elocuente. «La Feria no es una isla», dice. A las siete de la tarde del domingo, los pasillos comienzan a vaciarse. Aunque es el día elegido por el público para pasear o asistir a alguna presentación o conferencia (la programación de la Feria es muy amplia e interesante), no todos regresan a sus casas con libros. Los más vendidos en Corregidor, donde el promedio de una compra roza los $500, son el nuevo libro de Ariel UrquizaYa pueden encender las luces, y La hora de la estrella, de la irresistible Clarice Lispector.

«Las jornadas profesionales tuvieron niveles de ventas similares o incluso un poco por encima de los del año pasado -dice Sebastián Martínez Daniell, editor (y autor) de Entropía-. Supongo que esto se dio porque a los libreros les conviene consolidar su stock con el descuento del 50%. En cambio, las ventas directas al público vienen muy decaídas. En los pasillos de la feria se habla de entre un 10 y un 20% menos de ejemplares vendidos que en 2018». La novedad más buscada de esta editorial (que integra el stand de Carbono con Gourmet Musical y La Parte Maldita, entre otros sellos) es el nuevo libros de cuentos de Diego MuzzioDoscientos canguros.

El factor de las novedades sigue siendo crucial. Editores agrupados en los stands de La Sensación y El Salto (vecinos en el Pabellón Azul) coincidieron en que la presentación en sociedad de nuevos títulos suele impulsar las ventas. Allí sobresalen novedades de escritores argentinos como César Aira, Rosario Bléfari, Martín CristalPablo Katchadjian y Julia Coria. Tanto en esos stands como en los de Bajo la Luna (que comparte metros cuadrados con Las Cuarenta, Malisia y Gorla) y La Coop, el precio de las novedades oscila entre $250 y $400.

¿Los libros infantiles y juveniles salvarán el año?

La literatura infantil y juvenil, mimada del público de la Feria en ediciones anteriores, también se vio afectada por una caída en las ventas. En el stand colectivo de Libro Que Te Quiero Libro, en el de Calibroscopio y en el de Claridad, las ventas siguen la tendencia a la baja. En el caso de Libros del Zorro Rojo, donde el gasto promedio de una compra es de $800, el panorama es aún peor. «Es un mal año», dice sin vueltas el vendedor. Algunos de los títulos para chicos más requeridos son Clara y el hombre de la ventana (Limonero), de María Teresa Andruetto; La gran fábrica de la palabras, de Agnès de Lestrade (Unaluna); La mochila de Iripina (sobre abuso sexual infantil, de Paula Vessoni, en el stand de la provincia de Santa Fe), y El plan y La mosca, ambos de Calibroscopio.

Hay algunas excepciones en el marco de este panorama. María Inés Redoni, de V&R, da su perspectiva. «Hicimos una gran apuesta para esta edición de la Feria, a pesar de las estadísticas que marcan una caída en las ventas de libros en los últimos tiempos -sostiene-. Hoy, nuestro objetivo es llegar con nuevos títulos a aquellos lectores de un género que, hasta ahora, no habíamos conquistado». Redoni se refiere a la creación de un nuevo sello, VeRa, que es una línea de novelas románticas para mujeres, que lanzaron el pasado viernes en la Feria. El stand de V&R es uno de los más llamativos, porque fue decorado con una glorieta decorada con flores artificiales. «Nuestras ventas superan un 15% en unidades a las de 2018», informa. También Ediciones Urano, que comercializa libros del sello Puck, encontró en los títulos de Victoria Schwab (que hoy firmará ejemplares) un aliciente.

Por último, en el stand de la Red de Editoriales Universitarias Nacionales (REUN) se informó un pequeño aumento en las ventas respecto de 2018. Los tres títulos más vendidos hasta ahora son El pensamiento de FranciscoIdentidad. Educar en la memoria y Pasaron cosas, de las editoriales universitarias de Lanús, Tierra del Fuego y La Plata, respectivamente. Para los editores de Libros de Zorzal, el regreso a la Feria luego de varios años dio un saldo positivo. «No tenemos contra qué comparar, como nuestros colegas, y pudimos mover varios títulos del catálogo», dice Leopoldo Kulesz. El libro más llevado de su stand fue uno de historietas, Un cowboy en París.

Habrá que esperar hasta el próximo lunes para evaluar el rendimiento económico de la Feria del Libro modelo 2019. En vista del último fin de semana, se esperan promociones y mesas de ofertas «recargadas» y, así, que estas tendencias se puedan reducir.

"Sinceramente", de Penguin Random House, es el libro más vendido de la Feria
«Sinceramente», de Penguin Random House, es el libro más vendido de la Feria.

Los más vendidos en la Feria

Para sorpresa de editores y libreros, varios de los autores de los libros más vendidos en esta edición de la Feria son argentinos. Como se ve en la lista a continuación, ocho de los diez autores de best sellers son contemporáneos y viven en el país.

Sinceramente, de Cristina Fernández de Kirchner (Sudamericana)

Una familia anormal. El misterio de la hechicera, de Lyna Vallejos (Altea)

Equilibro, del doctor Daniel López Rosetti (Planeta)

Y ahora, ¿qué?, de Axel Kicillof (Siglo XXI)

Dime, ¿quién es como Dios?, de Florencia Bonelli (Suma de Letras)

Filosofía a martillazos, tomo 1, de Darío Sztajnszrajber (Paidós)

Serotonina, de Michel Houellebecq (Anagrama)

Prohibido morir aquí, de Elizabeth Taylor (La Bestia Equilátera)

Arde la vida. ¿Hasta cuándo vas a tener miedo?, de Magalí Tajes (Sudamericana)

La revolución de las hijas, de Luciana Peker (Paidós).

Fuente: La Nación.

Diez temas, diez definiciones: Beatriz Sarlo cautivó a su público en la Feria del Libro

Su relación con el feminismo, el nuevo libro de Cristina Kirchner y su concepto sobre Néstor Kirchner y Mauricio Macri son algunos de los tópicos que la ensayista abordó durante una entrevista que tuvo lugar en la Feria del Libro.

En una mesa organizada por la Sociedad de Escritoras y Escritores (SEA) la intelectual argentina fue entrevistada por la periodista Hinde Pomeraniec, editora de Cultura de Infobae. En la sala Adolfo Bioy Casares y ante un público atento y silencioso que mantuvo su atención durante una hora y media, Sarlo desarrolló algunas de sus ideas literarias y políticas y contó sus experiencias.

Ser de izquierda:

“Me reconozco de izquierda en tanto una persona de izquierda es quien sabe que la desigualdad del mundo no se resuelve mediante los mecanismos del mercado ni por la propia dinámica social del sistema. En ese marco, puede ser más o menos intervencionista y le otorga ese rol a las políticas del Estado. Esa persona reconoce que esas diferencias sociales deben disminuir y, en una utopía social, desaparecer.”

“Hay países mucho más igualitarios que la Argentina, por ejemplo, los escandinavos. Algunos países europeos tienen sistemas impositivos mucho más justos que el argentino, sobre el que en el país sólo escribe José Nun. El sistema impositivo argentino es extremadamente injusto. Hay una evasión gigantesca y ya resulta imposible pedirle una factura al odontólogo o al psicoanalista, ni qué decir de las grandes evasiones. El impuesto a la riqueza en la Argentina es irrisorio. La alícuota que pagan los dueños de las viviendas de Palermo Chico es risible. En este país el impuesto a la herencia fue sacado por la dictadura y jamás repuesto. El economista Thomas Piketty señala que ese impuesto a la herencia es el más eficaz en una aplicación sostenida, pero en el país no existe, salvo una versión poco importante en la provincia de Buenos Aires”.

Ricardo Piglia

“Piglia, Carlos Altamirano y yo fundamos juntos Punto de Vista en marzo de 1978 con un dinero que nos había dado Vanguardia Comunista, un partido maoísta. Hasta que se fue de la revista en 1980 fue un periodo de gran amistad y entendimiento. Unos meses después de la fundación de Punto de Vista los militares desaparecieron a todo el grupo que nos había dado esos fondos, con varios de los cuales, como Elías Semán, nos unía gran afecto, y varios de quienes conocían nuestros domicilios. Debíamos decidir si abandonar el proyecto o seguir, y apostamos por seguir. Tuvimos una gran suerte. Cuando Piglia se fue de Punto de Vista nos alejamos definitivamente y no pudimos recuperar ese vínculo. Sí lo recuperó con otros miembros de la revista, así que debe haber sido responsabilidad mía”.

La relación con el feminismo

“Nunca me sentí disminuida por ser mujer. En ese sentido, tuve una vida afortunada. Incluso no me pasó frente a hombres que tenían un porte de grandes machos, como David Viñas, que tenía un aspecto de esa naturaleza, pero que en el trato personal era de un igualitarismo extremo y que fue muy importante en mi vida. No tengo una experiencia identificatoria de esa naturaleza, si la hubiera tenido seguramente habría dado patadas en los lugares más dolorosos”.

No merezco la palabra ‘feminista’ porque no conozco sus diferentes teorías. Claro que apoyo todos los reclamos y si hay que movilizarse, me movilizo. Pero así como cuando militaba en un partido marxista leninista me sabía de atrás para adelante y de adelante para atrás El Estado y la revolución, leía a Lenin y El Capital, no tuve ese rasgo con el feminismo.Al no haber percibido o experimentado desigualdades en mi vida personal por ser mujer, puedo decir que en ese sentido, no en otros, mi biografía fue muy fácil“.

“Sinceramente “, de Cristina Kirchner

Sin dudas lo voy a leer. No es que no tenga prejuicios, sino que debo leerlo. Me crucé con Ingrid Beck que me dijo que circulaban y se compartían párrafos del libro de Cristina Fernández, pero no quiero sucumbir a la tentación de leer esos párrafos para formar una opinión, me parecería extremadamente injusto. Para ser honesta con mi propio trabajo tengo que leerlo. Lo voy a leer en papel“.

Macri, el verticalista

“Así como he dicho que me equivoqué mucho en pronósticos políticos, puedo decir que con Macri no me equivoqué y por eso voté en blanco. Pude presenciar aquel debate presidencial de 2015 con Scioli y ver cómo decía que la inflación se arreglaba en tres meses y la desocupación en cuatro, que no era un autoengaño sino un engaño a los ciudadanos. No se trata de un entorno que no le permitiera desarrollar un programa. Los radicales protestan una vez cada 45 días y punto. Macri es una persona muy verticalista, muy autoritaria. Tampoco tuvo problemas con el parlamento, que no le puso obstáculos. Y cuando tuvo dificultades parlamentarias, metía un inciso. Cuando el parlamento sacó la ley de blanqueo que no permitía esa opción a familiares de funcionarios, Macri metió un inciso para que lo pudieran hacer”.

“Con los intelectuales que apoyaban al kirchnerismo siempre tuve una relación cordial, a pesar de mi oposición fuerte a ese movimiento. Con Macri, quienes lo apoyaban al ver que yo decía que votaría en blanco o señalar mi gran distanciamiento fracturaron un piso, hubieran querido una definición de distanciamiento aún más tajante que la que yo di. Voy a terminar sola en un asilo, no me van a llevar ni alfajores. Sin embargo, la calle es buena conmigo. Tal vez por eso me muevo en transporte público. Sólo, tal vez, me gritan cosas desde algún auto, que protege. En cambio, por la calle, me paran para señalar alguna diferencia, pero de buen modo”.

Néstor Kirchner: “Su muerte fue una tragedia”

“Fue un político importante e inteligente. Lo vi una sola vez en mi vida. No había estado en las elecciones en el país y apenas asumido como presidente Alberto Fernández tenía la idea de realizar almuerzos con intelectuales y el presidente y la senadora Fernández y los primeros, y creo que los últimos, fuimos Tulio Halperin Donghi y yo. Se hacían en el despacho de Fernández. Néstor no se quedó jamás: tenía su oficina al lado y entraba y salía mientras trabajaba. Supe que cumplía bien su rol como político cuando en una de sus entradas le dije que estaba preocupada por su relación con el PJ. Me puso en mi lugar aceleradamente. “Quedate tranquila”, me dijo, que equivalía a decir: “Correte, piba, vos dedicate a escribir libros que de eso me ocupo yo”. Era la respuesta adecuada de un político. Cristina sí habló: le explicaba historia a Tulio. Nos hubiera querido explicar la dialéctica de Hegel, pero si yo me encuentro con un político quiero verlo como un político, para Hegel tenía a mi amigo Jorge Dotti, que era un experto en Hegel. A Néstor no le interesaba la relación con los intelectuales. “Son cosas de mi señora”, hubiera dicho. Creo que su muerte significó una tragedia política para el país”.

Jorge Luis Borges

Borges fue un escritor de mi país, un país chico sin mayores significaciones, que tuvo la fortuna de haber sido un escritor extremadamente local que se transformó en un escritor occidental. Yo he leído a Borges mucho, pero puedo decir que sólo hace tres años descubrí que la fecha del asesinato que ocurre en Tema del traidor y del héroe es la misma fecha en que ocurrió la batalla de Junín, que fue decisiva para la independencia de América del Sur y en la que el coronel Isidoro Suárez, bisabuelo de Borges, había tenido un rol central como jefe de caballería. Es decir, luego de haber leído ese cuento y haberlo releído muchas veces, sólo hace poco tiempo pude comprobar cómo en su temática irlandesa Borges había podido introducir esa fecha fundamental para la historia argentina y para su propia vida íntima y familiar”.

Las discusiones “atroces” con Saer

Conocí a Saer en 1981 y nos hicimos irremediablemente amigos. Saer no permitía medias tintas: eras su amigo o su enemigo y exigía una lealtad absoluta. Era amigo de los críticos a los que les gustaba su obra, pero supongo que sucede con todos los escritores. También teníamos discusiones atroces. En cierto momento yo estaba en Cambridge y el volaba desde París para que nos viéramos. Discutíamos con él, Rafael Filipelli y quien estuviera en casa entonces. Una vez hubo un escritor que fue testigo de una discusión feroz. Yo hablaba de la obra de teatro de un amigo y él la atacaba sin haberla visto y la acusaba de populismo. Era vertebralmente antipopulista. Terminamos la discusión a las cuatro de la mañana para irnos a dormir, diciéndonos de qué nos íbamos a morir cada uno. A la mañana yo hacía unos mates y él despertó y fue a desayunar conmigo y charlamos sobre otros temas del modo más amable. Apareció el escritor que había sido testigo de la discusión horrible. “Yo pensé que nunca más se iban a hablar en la vida”, decía. Teníamos discusiones atroces y una profunda amistad.

La abolición del miedo

El sentimiento del miedo en la dictadura lo abolí. Y tuve suerte: no perdí la vida, no me exilié, no perdí los libros. Recuerdo que hacía terapia y le dije al psicoanalista: “Si usted piensa que se va a hablar del miedo aquí, descártelo”. Tenía por método no hablar nunca del miedo ni de la persecución. Era un acto de voluntarismo, diría cualquier terapeuta, pero sé que no era la única loca que recurría a él, porque de otro modo había que irse y entonces sí hablar recurrentemente de los desaparecidos, del terror. Cuando se empezaba a hablar del miedo se abría una puerta que no se sabía hasta dónde podía conducir. Cuando desaparecían amigos, los lloraba, pero luego encapsulaba el sentimiento. Creo que me permitió sobrevivir.

Fantino, el lector

Alejandro Fantino es un lector extraordinario. Lo demostró con Saer. Una vez en un programa lo recomendé. Seis meses después me volvió a invitar y cuando se apagaron las cámaras, me quedé hablando con el dirigente agrario Eduardo Buzzi. En cierto momento, Fantino se acercó y le dijo: “Vos tenés que leer El limonero real, de Saer. Se describen asados como los que hacés vos”. Es extraordinario. En ese tipo de definiciones se ven los usos vitales de la literatura. Esos son los lectores que uno quiere porque, si no, serían todos estudiantes de Letras.

Fuente: Infobae.

Paseo “low cost” por la Feria del Libro

Títulos clásicos, narrativa de calidad para chicos o literatura latinoamericana, a precios amigables.

En un año en que los bolsillos están flacos: ¿cómo volver a casa con varios títulos? Aquí, una selección entre los pasillos de la Feria del Libro de buenas ediciones, a buen precio.

Clásicos de Fontanarrosa

En Ediciones Libertador, stand 406, se encuentra el genial volumen Nada del otro mundo, que incluye cuentos como Un hecho curioso, donde un grupo de hinchas de fútbol se sienta a comer un asado en una parrilla al costado de la ruta (vuelven de un partido de Central, claro) y se les aparecen unos marcianos que son convidados a probar ensaladas y achuras sin escándalo. Hay otros títulos recomendables como Te digo más, Uno nunca sabe y El mundo ha vivido equivocado. Cada uno cuesta 150 pesos. El universo de Isabel Allende

La casa de los espíritus, Eva Luna, la dolorosa Paula o la más reciente El cuaderno de Maya son algunos de sus textos que se consiguen por 200 pesos. En La Botica, stand 130. Hay oferta de tres libros por 500 pesos.

Autobiografía de Moby

¿Quién no ha bailado a fines de los noventa o más acá con Natural blues? Moby es un artista que compone música electrónica en diálogos imprevistos con el ambient o el hardcore. Y justamente eligió que su autobiografía se llamara Porcelain, como otro de sus hits. Un retrato de Nueva York, donde Moby nació, a través del mundo under del house y el hip hop. Fue editada por Sexto Piso, una editorial gourmet mexicana: 300 pesos es un gran precio por este ejemplar. Entrevistas de María Esther Gilio Mítica periodista uruguaya, María Esther Gilio entrevistó a todos: Silvina Ocampo, Clarice Lispector, Gabriel García Márquez y Manuel Puig, por dar solo unos ejemplos. Y su libro Emergentes (casi descatalogado) reúne todos esos reportajes. Una master class de periodismo y de literatura. El título se consigue a ¡70 pesos! en el stand 1509 de Ediciones De la Flor. Con el mismo precio, cuentos de Alicia Steimberg y ensayos de Noé Jitrik.

El Principito, en tapa dura

En La Botica (stand 130) hay ejemplares de gran tamaño, buena impresión y tapas duras ideales para los chicos. Se venden a 200 pesos.

Julio Verne, el que vio antes

Fue un visionario que predijo la existencia de los submarinos, las naves espaciales, la televisión y los helicópteros. La vuelta al mundo en ochenta días, Viaje alrededor de la Luna, Cinco semanas en globo y otros títulos se consiguen por 200 pesos, en Elektra, stand 136.

ENTRADAS, PROMOCIONES Y DESCUENTOS:

Ingreso gratuito
  • Todos los días para menores de hasta 12 años inclusive, visitas escolares y personas con discapacidad.
  • Lunes a viernes (con excepción del 1.° de mayo) para docentes, estudiantes, jubilados y pensionados. En todos los casos es necesario presentar comprobante que acredite condición.
  • Lunes a viernes (con excepción del 1.° de mayo) para estudiantes presentando su Pase Cultural.
  • Noche de la Feria: 27 de abril, con ingreso libre a partir de las 20:00 y hasta las 00:00 del domingo 28 de abril.
Valores de la entrada
  • Lunes a jueves: $120.- (ciento veinte pesos)
  • Viernes, sábados, domingos y feriado del 1.° de mayo: $180.- (ciento ochenta pesos)
  • Pase tres visitas (personal e intransferible, válido para una sola persona en tres días diferentes): $270 (doscientos setenta pesos). Solo venta online.
Promociones
  • 2 x 1 en entradas para socios de 365 (solo venta online)
  • 2 x 1 en entradas para socios de Club La Nación (solo venta online)
Promociones bancarias
  • 40% de descuento (para clientes paquetizados) y 25% de descuento (para clientes no paquetizados) y hasta seis (6) cuotas sin interés con tarjetas del Banco Provincia en la compra de libros en stands adheridos. Sin tope de reintegro.
  • 30% de descuento y hasta 6 cuotas sin interés con tarjetas del Banco Ciudad en la compra de libros en stands adheridos. Tope de reintegro $1500.-
  • 20% de descuento y hasta tres (3) cuotas sin interés con tarjetas Naranja en la compra de libros en stands adheridos. Sin tope de reintegro.
Beneficios

Aplicables para las entradas compradas online y en boleterías.

  • Cada entrada estará acompañada de vales de descuento. Estos vales podrán usarse para abonar en cualquier stand de la Feria hasta el 10% del valor de la compra.

PUERTAS DE INGRESO

Las puertas de ingreso y las respectivas boleterías se ubican en:

Avda. Santa Fe 4201
Avda. Sarmiento 2704 y estacionamiento
Avda. Cerviño 4474 (boletería habilitada para pago con débito) y estacionamiento

La puerta de ingreso de Av. Santa Fe cuenta con sillas de ruedas disponibles para aquellos visitantes que las precisen.

Fuente: Clarín.

Pérez Reverte: “De los malos a menudo se aprende mucho más que de los buenos”

Con «Sabotaje», el escritor vuelve a poner en el centro de escena a Lorenzo Falcó, el espía «amoral» con el que cierra una trilogía que transcurre en plena Guerra Civil Española y que ahora tendrá como misión sabotear el Guernica, de Pablo Picasso, ícono de la lucha de los Republicanos para salvar España.

La historia transcurre en el París de los años 30 que para el autor representa un tiempo “mítico” al que siente que rescata en esta historia, dedicada a su tío Lorenzo Pérez Reverte, quien fue voluntario en la Guerra Civil como soldado de la República.

Autor de treinta novelas, miembro de la Real Academia Española y cronista de guerra durante 21 años, Pérez Reverte presentará “Sabotaje” mañana a las 16 en la sala José Hernández de la Feria del Libro de Buenos Aires.

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En diálogo con Télam, el autor habló de cómo concibió esta historia y de su oficio de escritor que le representa “un acto de felicidad permanente”.

– Periodista: ¿Qué tiene el villano que lo atrajo particularmente para crear esta trilogía?
– Pérez Reverte: El malo se pasea por lugares de la vida que el bueno no, entonces cuando como novelista tienes que profundizar en los ángulos oscuros del mal la experiencia transmitida por los malvados es más interesante. Sobre todo porque mis personajes se mueven en la zona oscura de la vida. Ejercen la tortura, la violencia, matan. No hago novelas para denunciar el mal, ni novelas moralistas, hago novelas contando cómo es la vida real que viví.

– P: ¿En qué medida su experiencia como corresponsal de guerra lo llevó a escribir esta trilogía y gran parte de su obra?
– A.P.R.: Nadie pone en su obra lo que no tiene, en mi caso estuve en contacto con la violencia y con el lado oscuro de la vida durante mucho tiempo y por eso a la hora de contar este tipo de historias extremas de violencia, muerte y tortura recurro a mi experiencia personal.

– P: ¿En qué circunstancias como corresponsal de guerra vio escenas de tortura?
– A.P.R.: He visto apalear a mucha gente en Angola y en 1978 cuando acompañaba a la guerrilla UNITA antigubernamental (Unión Nacional para la Independencia Total de Angola) había un mercenario portugués con el que habían tomado un lugar, que comenzó a torturar a un jefe opositor al que le querían sacar información. Yo con otros más estábamos en un bar tomando una cerveza, caliente por cierto, y oíamos los gritos del hombre al que torturaban en el interrogatorio. De tanto en tanto, el portugués volvía a donde estábamos, tomaba una cerveza, me contaba lo que ocurría y regresaba a la tortura. Yo aprendí más del ser humano en esa media hora de conversación con él que en muchos años de vida, por eso creo que lo bueno que tiene estar con los verdugos es que se aprenden muchas cosas. De los malos a menudo se aprende más que de los buenos.

– P: ¿Cómo fue construir un personaje como Falcó?
– A.P.R.: Me apetecía la historia de un personaje que no tiene moral, que puede matar, torturar, que puede hacer cosas oscuras sin remordimientos y no necesita psicoanalistas. En la vida aprendí que el remordimiento es muy raro: si una persona drogada atropella a un niño en su cochecito en un paso de peatones en el momento dirá que horror pero a la semana habrá buscado un montón de coartadas mentales: estaba deprimido, estaba drogado porque mi mujer me dejó, el semáforo tenía mala luz y no pude ver al niño. He visto a un montón de gente hacer atrocidades y encontrar justificaciones. Pero Falcó es un hijo de puta y actúa como tal y duerme tranquilamente. Me apetecía mucho hacer esto y por eso le dediqué tres novelas.

– P: ¿Por qué eligió para este libro un sabotaje al Guernica?
– A.P.R.: Yo soy un escritor feliz, para mí escribir es un acto de felicidad permanente por eso lo hago. Una novela significa uno o dos años de felicidad: leer sobre el tema que te propones, viajar a los sitios, imaginar escenas. En ese contexto me hubiera gustado hacer una jugarreta, una putada a Picasso, no al Guernica porque me gusta mucho, pero conservo una parte lúdica de cuando era pequeño y siento que he multiplicado mi vida escribiendo sobre esto: yo he sido Falcó y eso me ha dado un año de diversión, de pasármelo bien.

– P: ¿Qué le inspiraba el París de los años 30 para esta historia?
– A.P.R.: Fue una travesura. Para mí el París de los años 30 es mítico a través de figuras como Malraux, Man Ray, Picasso, Hemingway, ese mundo mítico me apetecía pero eso está contado mil veces, lo hace Woody Allen en “Medianoche en París”. Entonces mi desafío fue meter ahí un tipo que le importara un carajo la literatura, que ve el Guernica y es como si viera una zanahoria porque no le gusta el arte ni le importa. Va allí porque tiene que joder el Guernica, no respeta nada de la gente con la que va a tratar y ve en Hemingway a un fanfarrón borracho y le pega una paliza en un bar y se queda muy tranquilo. Es una travesura personal y quería mover a mi lobo por ese mundo mítico. Ese fue el objetivo por el cual elegí París.

Diario de Cultura.

Barcelona, ciudad invitada a la Feria del Libro

Grandes editores catalanes: dos exiliados ejemplares. Antoni López Llausás, de Sudamericana homenajeado en una muestra en el Museo Larreta y Juan Carlos Torrendell, de Tor, marcaron la época de oro de la edición en la Argentina.

Este año, cuando Barcelona es la ciudad invitada en la Feria del Libro, vale la pena rescatar a dos editores catalanes con historias y recorridos divergentes, en verdad, casi opuestos. Durante la Feria, en el Museo Larreta de Belgrano se podrá ver la muestra Barcelona-Buenos Aires: Un Puente de Libros, dedicada a Antoni López Llausás, primero director y después propietario de Sudamericana, una de las editoriales más importantes del país y de la lengua en el siglo XX. López Llausás descendía de una familia de editores, además de propietarios de la tradicional librería Catalonia, en Barcelona.

“Su abuelo había fundado unas revistas que fueron muy de vanguardia, L’Esquella de la Torratxa y La Campana de Grácia. Se hicieron muchísimos números y publicaba allí gente de avanzada, ilustradores, fotógrafos”, cuenta Gloria Rodrigué, su nieta y hoy dueña de la casa editorial Edhasa. Durante la década del 20 –aún en España– editó el Diccionari General de la Llengua Catalana, el primer diccionario catalán-castellano, y también la revista D’Ací i d’Allá, un mensuario de actualidad e impronta cosmopolita y moderna –lo que hoy llamaríamos “tendencia”– vinculado al catalanismo cultural. Como muchos otros, se exilió durante la Guerra Civil: “Se fue de España el día que los anarquistas le tomaron el taller, en 1936, muy poquito tiempo después de que empezara la guerra. Matan a uno de los directores de estas revistas, y el día que lo matan le avisan a mi abuelo que a él también lo van a matar”.

López Llausás se instaló en París y recién llegó a la Argentina tres años más tarde, convocado para dirigir Sudamericana: “La habían fundado Victoria Ocampo, Oliverio Girondo, Don Carlos Mayer… un grupo de intelectuales. Ninguno era editor, comenzaron a publicar los libros de sus amigos y, al cabo de unos meses, estaba fundida. Entonces un amigo de él, de Barcelona, que estaba viviendo en Buenos Aires y trabajaba en la compañía de electricidad CHADE, le propuso venir a Buenos Aires. Y mi abuelo estaba en Francia, trabajando en la casa Hachette, y se vino a la Argentina con mi abuela y mi papá” , cuenta su nieta.

El grupo de fundadores incluía también a Rafael Vehils –que fue quien fue a buscarlo a París– y a Andreu Bausili i Sanromà. Ambos eran políticos y empresarios vinculados al político catalanista, mecenas y millonario Francesc Cambó, también emigrado a la Argentina, y fueron presidentes de la mencionada Compañía Hispanoamericana de Electricidad –después de 1936, CADE–, una de las proveedoras de Buenos Aires.

Sudamericana pronto se convirtió en una editorial exitosa. Según Rodrigué, “en el ´42, enseguida empezó a publicar muchas traducciones interesantes. Mauriac, Virginia Woolf, Huxley, en la colección Horizonte. Él no era el que leía, porque tenía un asesor literario, que en un primer momento era Julián Urgoiti, un vasco que trabajó muchos años con él. Él siempre tuvo editores pero tenía una visión global de lo editorial, de lo comercial, de lo administrativo y también de lo literario”.

Más adelante, la persona clave fue Francisco «Paco» Porrúa, responsable de la publicación de Cien años de soledad en 1968 y del “boom”, que marcó una época de esplendor cultural y comercial para la literatura latinoamericana. También creó la colección de ciencia ficción Minotauro con Jorge López Llausás –padre de Gloria, quien murió joven, en la década del 60– y que más tarde se convirtió en editorial.

El despegue de Sudamericana coincide con la llamada “época de oro” de la edición argentina, que se suele situar entre 1939 y 1955. Con la industria española asfixiada por la crisis de posguerra y la censura, las editoriales argentinas dirigidas o fundadas por españoles –la misma Sudamericana, Espasa Calpe, Emecé y Losada– lideraron el mercado en lengua castellana: “El 50% de lo que se producía se exportaba a América Latina, España y México.

En 1945, cuando vino el peronismo, mi abuelo dijo ‘de nuevo voy a tener que irme’, entonces fundó en México una distribuidora, y después editorial, llamada Hermes, y en España fundó Edhasa, como empresas independientes, por si tenía que volver a escapar. A España, muchos de los libros publicados en Sudamericana entraban bajo cuerda y se vendían en las librerías con otras tapas porque estaban prohibidos por la censura. Había un depósito clandestino. Camus, Simone de Beauvoir, Sartre…; muchos escritores españoles como Salvador de Madariaga, se publicaban acá y no en España”.

La “época de oro”, no obstante, fue un fenómeno más comercial e industrial que literario a nivel local. En su libro Editores y políticas editoriales en Argentina, 1880-1930 José Luis de Diego señala que “durante la ‘época de oro’ se exportaba más del 40% de la producción, lo que obligaba a proyectar catálogos más ‘universales’”. Esto cambió en la década del 60. Con una industria española en recuperación y un nuevo público lector en nuestro país, las editoriales argentinas priorizaron a los autores nacionales o latinoamericanos.

En el caso de Sudamericana, García Márquez, Cortázar, Sabato, Puig y Onetti. Este nuevo público compró también títulos que llevaban años en su fondo editorial, como Adán Buenosayres, de Marechal, que había aparecido en 1948, La vida breve de Onetti (1950) y Bestiario de Cortázar (1951). López Llausás manejó la editorial hasta su muerte, en 1979, y a partir de entonces, hasta su venta en 1998, se hizo cargo su nieta Gloria Rodrigué, que tuvo como editores a Enrique Pezzoni y Luis Chitarroni.

Menos conocida y glamorosa –entre los catalanes en la Argentina– es la historia de Juan Carlos Torrendell, contrafigura acabada de López Llausás. Su editorial, Tor, también tuvo su apogeo en los años 40, destinada a un público popular. Se dedicaba a los libros baratos y fue la editorial más grande, en cuanto a títulos y ejemplares publicados, de Latinoamérica, según afirma Carlos Abraham en su exhaustivo estudio Tor: medio siglo de libros populares. Por él, sabemos que Juan Torrendell i Escalas, el padre de Juan Carlos, llegó con su familia al país en 1912. Fue narrador, autor teatral, crítico literario en La Nación y se jubiló –también– como empleado de la CHADE.

En 1916, fundó Tor junto a su hijo Juan Carlos, que dirigió la empresa. Según Abraham, “una de las características fundamentales de Tor fue haber sido una editorial centrada exclusivamente en el aspecto comercial de la actividad literaria. No poseía una motivación intelectual”.

A partir de allí, todo lo que rodea a Tor es inusual, empezando por su manera de producir: fue la única editorial de libros en imprimir en rotativas, método rentable solo con ediciones de más de 5.000 ejemplares, pero solía hacer tiradas de más de 20.000. Para colocar esta cantidad, llegó a publicar un libro por día y distribuir en toda Latinoamérica y –en menor medida– en España. Su catálogo vastísimo –más de 10.000 títulos– incluía novela policial, de aventuras, historietas, género rosa, grandes clásicos de la filosofía, literarios, libros de autoayuda, sagas como TarzánMr. Reeder o Sexton Blake, las aventuras de Rocambole y ediciones de Dostoievski y Nietzche que, se asegura, leía Arlt. No resultaba fundamental la calidad de las traducciones ni su origen. Lo único que le importaba era que se vendieran; los textos eran un insumo más. Tor tenía como lema: “Todo negocio referente a papel impreso”.

Este eclecticismo absoluto permitió que publicaran en Tor autores de la incipiente vanguardia argentina. En 1933 Bioy Casares publicó su primera novela, 17 disparos contra lo porvenir, con el seudónimo de Martín Sacastrú. En la misma colección, Cometa, se publicaron 45 días y 30 marineros, de Norah Lange, Mundo de siete pozos, de Alfonsina Storni y La rueca milagrosa, de Salvadora Medina Onrubia. En otra colección, Megáfono, posiblemente financiada por la revista católica del mismo nombre, apareció Vidas de muertos, de Ignacio Anzoátegui y debutó Borges como prosista con Historia universal de la infamia.

Después de su apogeo en las décadas del 30 y 40, Tor decayó a fines de los 50. No pudo renovarse tecnológicamente ni competir en el mercado latinoamericano con la industria española ya recuperada. En 1961 murió Juan Carlos Torrendell y diez años después, su hijo Jorge cerró la empresa.

Hace décadas que los grandes grupos controlan la industria editorial global en castellano. La tradición de Sudamericana se puede rastrear en el sello que lleva su nombre y en Edhasa. La de Tor, en los clásicos libres de derechos que aún llenan las mesas de oferta de la avenida Corrientes, con su delicioso anacronismo.

Barcelona-Buenos Aires Un puente de libros. Muestra en el Museo Larreta, curada por Julià Guillamon. Desde el 26 de abril. Juramento 2291, CABA. De 12 a 19 en la semana. Sáb. y dom. de 10 a 20. Martes cerrado.

Fuente: Revista Ñ.

De Carl Sagan a Ray Bradbury, de la Ciencia a la ciencia ficción…

En Confesiones, el lingüista y antropólogo Martín Hadis habló acerca de la retroalimentación entre ciencia y literatura y aseguró que el mundo se transformó en un lugar sin aventuras que padece una nostalgia patológica por el pasado.

A la hora de hablar del estrecho vínculo entre ciencia y literatura, Martín Hadis tomó a Crónicas marcianas, el clásico de Ray Bradbury, como uno de los ejemplos más ilustrativos.

Crónicas relata la conquista y la población de Marte por parte de la humanidad. Pero todo sale de una manera inesperada. Bradbury puso los sentimientos profundamente humanos en el planeta rojo. Es un poeta en prosa. Es una advertencia y está lleno de esperanzas, algo que es muy importante no perder en estas épocas”, señaló.

Hadis siente que el mundo actual no deja lugar “donde proyectar nuestros sueños y nuestros temores; nos volvimos hacia adentro”. A su juicio, este fenómeno de cerrazón explica, en parte, “la hostilidad y el temor a los demás”.

“Nos quedamos sin aventuras. Cuando fue la misión Apolo, fue como que todos estábamos yendo a la luna. Ahora, una misión lunar está basada en misiones no tripuladas. Se perdió eso de no saber con qué te vas a encontrar”, agregó.

En esa línea, el antropólogo destacó que el gran desafío de la humanidad es “ser adultos con nuestra tecnología para llenarla de ética, de contenido, de esperanza, de fantasía, de juegos, de creatividad”.

“Es crecer. Carl Sagan hablaba de la ‘adolescencia técnica’ de la humanidad. Ya la pasamos. Estamos entrando en la adultez técnica. Significa hacerse cargo y no tener miedo. Este año fue el mejor desde que empezó la historia de la humanidad. No es tan romántico el pasado”, remarcó.

Sin embargo, en los últimos tiempos, surgieron varios movimientos que rechazan de pleno los principios establecidos por la ciencia y los avances tecnológicos. El caso más resonante quizás sea el terraplanismo, una creencia que sostiene que la Tierra es plana.

“A esta altura cuestionar la ciencia no tiene el menor sentido. Otra cosa es complementarla, que está bien y es necesario. Las teorías conspirativas son el último refugio del cínico y el que no tiene herramientas en general para analizar la realidad. Son gases residuales del funcionamiento de la civilización. Hay que dejarlos correr”, sentenció.

Para Hadis, la proliferación de las redes sociales potencian la manifestación de este tipo grupos ya que “antes el que decía este tipo de cosas lo hacía solitariamente mientras tomaba whisky y nadie le hacía caso, y ahora se juntan diez mil por Internet y te arman una sociedad diciendo que la Tierra es chata”.

Según el escritor, nuestro país no escapa de la realidad actual. “Argentina es una fábrica de surrealismos. Es un volcán de surrealismos que no terminan más. Tiene un aparato que genera surrealismo continuamente”, expresó.

Bajo su perspectiva, los argentinos son “enfermos de melancolía y de cinismo y no nos damos cuenta de las cosas grandes que tenemos y las cosas hermosa que hay aquí porque tenemos un potencial autodestructivo poco visto en el mundo”.

Fuente: Cristina Pérez.

Feria del Libro. Una guía de imprescindibles para lectores ávidos

Qué stands visitar según los gustos e intereses personales; un «elige tu propia aventura» en la inmensa muestra, que permanecerá abierta hasta el 13 de mayo.

Como cada año desde hace más de cuatro décadas, en la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires se dan cita editores, narradores, poetas, filósofos, ensayistas, políticos y, por supuesto, lectores, los grandes protagonistas del evento cultural más importante de la Argentina. Y también uno de los más extensos: la 45ª edición de la Feria, que se inauguró anteayer con un discurso de la antropóloga feminista Rita Segato, se extenderá hasta el 13 de mayo. La cita es en el predio de La Rural (avenida Santa Fe 4201 y avenida Sarmiento 2704), de lunes a viernes, de 14 a 22, y sábados, domingos y miércoles 1º de mayo de 13 a 22. Los cálculos de horas-libro quedan a cargo de los visitantes.

Barcelona, ciudad agasajada. Están programadas más de 1100 actividades culturales durante las tres semanas, sin contar los actos que se desarrollarán dentro de los stands. Sin ir más lejos, en el de la ciudad invitada de honor en esta ocasión, Barcelona, se cuentan cinco actividades por día. El “domicilio” de la autoproclamada capital de la edición en lengua española se ubica en el stand 1809 del Pabellón Amarillo y cuenta con doscientos metros cuadrados. Los anfitriones construyeron un portal que invita a los lectores a recorrer la amplia librería y a participar de las actividades en el auditorio. Se invitó a representantes de más de treinta sellos catalanes y a un gran equipo de escritores, músicos y artistas. Entre otros, se puede mencionar a Marc Caellas, a la filósofa Marina Garcés, las escritoras Gemma Lienas y Bel Olid, los narradores Alejandro Palomas y Miqui Otero, y a varios argentinos de exportación, como el gran dibujante Horacio Altuna, la ensayista Nora Catelli y la escritora Flavia Company. Hoy, a las 20, en el marco de la Noche de la Feria, la cantante española Silvia Pérez Cruz brindará un concierto en la pista central de La Rural.

Grandes grupos. Tanto Penguin Random House como el Grupo Planeta, vecinos y rivales en el Pabellón Verde, suelen recibir una gran cantidad de visitantes. Con una “manzana” propia para cada sello, agrupan libros de los catálogos de sus diferentes sellos. De Penguin se destacan varias novedades, como Diario de un hijo, de Tute; la novela Dime, ¿quién es como Dios?, de Florencia Bonelli (que ya encabeza las listas de libros más vendidos), y Los días salvajes, del historiador Marcelo Larraquy, que ahonda en historias violentas de una década violenta (de 1971 a 1982) en la Argentina. Lectores de literatura pueden arriesgarse por las páginas del reciente premio Alfaguara de Novela, Mañana tendremos otros nombres, de Patricio Pron, y los cuentos de Claudia Piñeiro y Sergio Bizzio. Otra novedad que no debe pasar inadvertida es la crónica novelada de Cynthia Edul La tierra empezaba a arder. Último regreso a Siria.

Para los que buscan literatura, en el stand de Planeta hay novedades: Últimos poemas en Prozac, de Fabián Casas; los dos libros de La muerte del comendador, del japonés Haruki Murakami (dos mil páginas de lectura asegurada); Hunter, de E. Jean Carroll, una biografía de Hunter Thompson, y la crónica sentimental Camino al este, de Javier Sinay. Lectoras de novelas histórico-románticas encontrarán en Eva y Juan, de Cynthia Wila, y en Salvaje, de Florencia Canale, aquello que buscan: vivencias íntimas con resonancias sociales. Una novedad para los que quieren embellecer sus entornos domésticos es Mami albañil, de la influencer, gastrónoma y aspirante a maestra mayor de obras Bernardita Siutti.

Sin duda, el stand de Riverside (915 del Pabellón Verde) es uno de los más visitados por los lectores: novedades de Julian Barnes, Michel Houellebecq, Laurence Debray, Ricardo Piglia y María Gainza figuran entre las mayores tentaciones para los amantes de la literatura y el buen ensayo. Este año, Anagrama, sello creado por Jorge Herralde en Barcelona, festeja 50 años de vida.

Tres stands de literatura para chicos. Por supuesto que en la Feria, con casi 500 expositores, hay mucho más que tres espacios para elegir libros para niños. En Comunicarte, de la ciudad de Córdoba, hay tres novedades de escritoras argentinas. De Perla Suez se presenta Memorias de Vladimir, con ilustraciones de Christian Montenegro; El segundo cajón, de Lilia Lardone, viene con dibujos de Roger Ycaza, y ¿Tiene un libro de brujas?, es un joyita del tándem Adriana Fernández y Leo Frino (stand 630 del Pabellón Azul). En el stand de Ojoreja, recomiendan la edición de Un crimen casi perfecto, cuento de Roberto Arlt que fue ilustrado a la perfección por Decur, y Malena viaja en el tiempo, donde la simpática protagonista de otros dos títulos recorre la Buenos Aires de cien años atrás (stand 629 del Azul). Niños, jóvenes y adultos que aman los libros no deben dejar de visitar el stand de Edelvives, en el 1617 del Pabellón Amarillo. Allí encontrarán obras maestras de la edición a cargo de dos artistas: Rebecca Dautremer y Benjamin Lacombe. Este año, ese sello diseñó el stand con la estética de la autora de Princesas olvidadas y desconocidas. De Lacombe se pueden encontrar sus adaptaciones visuales de cuentos de Edgar Allan Poe (traducidos por Julio Cortázar) y novelas de Victor Hugo y Lewis Carroll. Un viaje.

Tres stands colectivos. Desde hace unos años, los sellos independientes se unen para participar en la Feria. El pionero fue Los Siete Logos, que actualmente hermana libros de Adriana Hidalgo, Eterna Cadencia, Beatriz Viterbo, Caja Negra, Mardulce, Criatura y Katz. En el stand 1920 del Pabellón Amarillo, se pueden hallar a buen precio los cuentos completos de Hebe Uhart, la primera novela de Pier Paolo Pasolini, nuevas ediciones de Juan Carlos Onetti (y un ensayo de Piglia sobre el escritor uruguayo) e inspirados textos de Mark Fisher y Sara Ahmed, entre otros. En La Sensación, ya está la nueva novela de César Aira ( El Presidente), de Mansalva; los poemas reunidos de Rosario Bléfari (Iván Rosado) y el nuevo libro de Pablo Katchadjian (Blatt y Ríos). Caballo Negro, de Córdoba, acerca al galope la novela que inspiró a Lenin en los albores del siglo XX: ¿Qué hacer? (stand 428, Pabellón Azul). Enfrente, en el stand 427, El Salto reúne a varias editoriales, como Dobra Robota (especializada en ensayos de música y ficción); Odelia, de literatura contemporánea; Winograd, de filosofía antigua y ensayo; Caleta Olivia y Gog y Magog (poesía) y Compañía Naviera Ilimitada, que llegó a tiempo con Marionetas, novela de Alex Pheby basada en la historia del atormentado Daniel Paul Schreber. También se pueden ver los proyectos de Abrecultura, como Víboras, la genial novela gráfica de La Cope coloreada en “verde sororo”. En el Nuevo Barrio (stand 2115), desembarcó Cóctel, con libros de Tenemos las Máquinas, Excursiones, Marciana y Notanpuan. Ficciones para todos.

El de los libros importados. El stand de Waldhuter (317 del Pabellón Azul) es conocido como el que comercializa los mejores libros importados de Colombia, México, Chile y otros países, pero sobre todo de España. También es aquel al que hay que visitar con los ahorros en moneda extranjera a mano, por los precios de los ejemplares, que suelen duplicar los de edición nacional. Los que puedan gastar lo harán sin culpa. Se pueden encontrar Un alma cándida, novela de Elizabeth Taylor (la misma del best seller Prohibido morir aquí); el primer volumen de Ceguera, de Mircea Cartarescu, y un nuevo libro del amado Natsume Soseki, Más allá del equinoccio de primavera, ambos publicados por Impedimenta. No hay que salir del stand sin haber admirado los hermosos libros del sello Atalanta.

Entradas, promociones y descuentos. Entrada gratuita: todos los días para menores de hasta 12 años inclusive, visitas escolares y personas con discapacidad. Lunes a viernes (con excepción del 1º de mayo) para docentes, estudiantes, jubilados y pensionados (es necesario presentar comprobante). Lunes a viernes, con excepción del 1º de mayo, para estudiantes que presenten su pase cultural. Los valores de la entrada oscilan: de lunes a jueves: $120, y viernes, sábados, domingos y feriado del 1º de mayo: $180. No hay que arrojar el ticket de entrada al cesto, porque tiene vales de descuento que se podrán usar para abonar en cualquier stand de la Feria hasta el 10% del valor de la compra.

Hay 2×1 en entradas para socios de Club La Nación (solo venta online) y varias promociones bancarias: del 40% al 25% de descuento, y hasta seis cuotas sin interés con tarjetas del Banco Provincia en la compra de libros en stands adheridos; 30% de descuento y hasta 6 cuotas sin interés con tarjetas del Banco Ciudad en la compra de libros en stands adheridos (tope de reintegro: $1500) y 20% de descuento y hasta tres cuotas sin interés con tarjetas Naranja en la compra de libros en stands adheridos. ¡A gastar en libros!

Fuente: Daniel Gigena, La Nación.

Feria del Libro 2019: La ilusión de salvar el año en 20 días

Con expectativa por el discurso inaugural de Rita Segato, la Feria encuentra a los sectores de la industria sumidos en una profunda crisis.

La crónica de un empobrecimiento anunciado duele cada día más. Aunque el libro sea un artículo de primera necesidad para una intensa minoría de lectores, la política económica, el combo explosivo de recesión más inflación por las nubes y un dólar con tendencia alcista, lo está convirtiendo en un artículo inaccesible. ¿Cuántos pueden comprar un libro por mes –si esa fuese una cifra razonable, moderada y hasta “optimista”– con salarios aplastados y sin perspectivas de recuperación? Muy pocos, cada vez menos. No hay “precios cuidados” ni “precios esenciales” del Estado para los libros. La apertura de la 45° Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, que empieza hoy en la Rural con una gran expectativa por el discurso inaugural de la antropóloga feminista Rita Segato y que tendrá a Barcelona como ciudad invitada (ver recuadros), encuentra a los actores de la industria, autores, editores, traductores, libreros e imprenteros, consternados por una crisis que tiende a profundizarse. Los números del informe realizado por la Cámara Argentina del Libro (CAL) producen taquicardia. Durante 2018 se imprimieron 43 millones de ejemplares, una caída del 48 por ciento si se compara con 2015 (83 millones de ejemplares), el año en que inició la tendencia a la baja.

El mismo informe de la CAL incluyó una encuesta de ventas entre socios de la entidad, que reúne a más de 500 representantes de medianas y pequeñas editoriales. El 65 por ciento de las 51 empresas participantes –el 62 por ciento de ese universo tiene hasta 10 empleados y el 57 por ciento factura menos de 9 millones al año– tuvieron variaciones negativas en su rentabilidad. En el 33 por ciento de los casos esa caída fue igual o superior a los 20 puntos. “Las ventas van a la baja pero de un modo que da taquicardia”, dice el escritor Damián Tabarovsky, editor de Mardulce, que exhibe su catálogo editorial en Los siete logos (Stand 1920, Pabellón Amarillo), junto a Adriana Hidalgo, Caja Negra, Eterna Cadencia, Criatura, Katz y Beatriz Viterbo. “Hay meses muy malos, como fue febrero –30 por ciento menos que febrero 2018– y, a veces, sin saber bien por qué, repuntan. Pero la tendencia general es al descenso de ventas y al aumento de costos. El tema de los costos –en especial el del papel– es tan importante como la baja de las ventas. Las dos variables, juntas, son un combo explosivo”. El escritor y editor de Mardulce cuenta que se manejan con un dólar oficial de 45 pesos. “La suba del dólar no cambió demasiado en relación a la exportación, sigue siendo difícil y arduo exportar. A la inversa, como el papel es un commodity, que cotiza al precio del día, el aumento del dólar implicó inmediatamente un aumento del papel”.  

La Feria del año pasado arrancó con un dólar entre 20 y 21 pesos y terminó con un dólar a 28. La devaluación continuó en agosto, cuando superó los 40 pesos, y ayer cerró a casi 45 pesos, más del doble de lo que cotizaba el dólar a fines de abril de 2018. Nadie está exento de la crisis. Las editoriales con mayor volumen de libros editados tienen más espalda. Todos son víctimas de una política económica que está deteriorando cada vez más la dinámica editorial argentina. Gastón Etchegaray, Presidente del Grupo Planeta, Area Cono Sur, explica que 2018 “fue un año en que pudimos crecer un 3 por ciento en volumen, en cantidad de ejemplares vendidos, pero no pudimos absorber en términos de facturación la inflación del 47 por ciento. En ese sentido estuvimos por debajo”. El contraste ahonda el abismo que se cierne sobre la industria editorial. “Si comparamos el inicio del 2019 versus 2018, tenemos un primer trimestre peor de lo que fue el año anterior. Recordemos que fue previo a la devaluación y con un mercado todavía no tan golpeado”, aclara Etchegaray. 

“La devaluación impacta y mucho –reconoce el Presidente del Grupo Planeta a PáginaI12–. Tengamos en cuenta que el costo del papel se cotiza en dólares y eso termina impactando fuertemente en el costo final del libro. Por otro lado, devaluación más inflación es un combo letal para nuestra industria, ya que no podemos trasladar todo a precio. También afecta mucho el pago de derechos a autores extranjeros, que son en dólares o euros, y hace casi imposible amortizar algunos contratos pactados y firmados en esas monedas. Dejamos de importar algunos libros de fondo que traíamos en pocas cantidades, porque no podemos trasladar todo a precio –serían precios fuera de mercado– y tampoco sabemos cuál es el techo del dólar en un mercado con mucha incertidumbre. La única parte positiva es la de poder exportar más, pero también ahí nos afectó el impuesto a las exportaciones, y eso nos deja menos competitivos frente a otros mercados”.

Leonora Djament, editora de Eterna Cadencia, comparte los diagnósticos y cuestiona la desidia estatal. “Como el papel cotiza en dólares aunque sea para uso local, cada vez que el dólar sube, el precio del papel sube. Los papeles y cartulinas subieron entre un 65 por ciento y un 100 ciento en el último año, mucho más que la inflación. Es muy difícil entonces sostener los precios de los libros en un mercado que ya lleva por lo menos tres años consecutivos de decrecimiento, con librerías quebradas y cadenas de pago sumamente frágiles –advierte Djament–. Y todo se da en un contexto de absoluto desinterés del Estado hacia la cultura en general y hacia el sector del libro en particular. No hay políticas de ningún tipo: ni de promoción de la lectura, ni de fomento a las pymes editoriales, ni de ayuda a las bibliotecas o a las librerías. Está claro, de todos modos, que la situación del sector no escapa al contexto general del país: no se puede pensar en medidas para la industria del libro sin pensar en medidas articuladas para toda la sociedad. La crisis que atravesamos es general y no particular del libro. Por desinterés o deliberadamente es la crónica de un empobrecimiento anunciado”.

¿Con qué expectativas comienzan la 45° Feria del Libro? ¿Prevalecerá esa especie de situación “burbuja” que se suele esgrimir o se sentirá el fuerte impacto de la caída del consumo en los libros, más en esta edición que en las anteriores? “Como siempre nos preparamos con mucha ilusión para la Feria y este año no será la excepción –dice Etchegaray–. Aparte de lo que la Feria en sí implica para no- sotros, este año Barcelona es la ciudad invitada y tenemos muchas visitas –somos la editorial más importante en habla hispana y la editorial de Barcelona por antonomasia–, sumado a lo que siempre brinda Planeta como grupo en la Feria: muchos autores locales dando conferencias, presentaciones de libros y firma de ejemplares en nuestros dos stands, Paidós y Planeta. Tenemos nuevos libros de Luciana Peker, Rosa Montero, Darío Sztajnszrajber; firmas y presentaciones de autores emblemáticos como Gabriel Rolón, Felipe Pigna, Viviana Rivero, Alejandro Dolina; en fin, apostamos fuerte a la Feria, un lugar central para noso- tros. Ojalá que este año el público nos acompañe, y que el impacto de la crisis se sienta menos, algo difícil que así sea pues la caída del consumo está pegando muy fuerte a nuestra industria, y en la medida en que el mercado del libro no se recupere deberíamos plantearnos si el formato de la Feria –tal cual lo conocemos– en los próximos años debería cambiar o por lo menos adaptarse a la nueva realidad del sector, un sector que insisto está muy pero muy golpeado”.

No sabe Tabarovsky qué pasará en esta edición. “El año pasado fuimos con la expectativa de que no nos vaya horrible y terminó yéndonos muy bien. Pero sé que hay editoriales a las que les fue mal. Vuelvo con las expectativas de que no sea todo tremendo. Veremos…”, agrega el editor de Mardulce. “Más allá de los temas específicos de la industria editorial, creo que es una situación que va mucho más allá de nosotros. Desde hace tres años somos víctimas de una política que desfavorece el consumo. La industria editorial sin una clase media dinámica, con una capacidad de consumo al menos aceptable, es inviable acá o en cualquier lado. La primera variable obviamente existe: hay un público muy interesado en los libros. Es cuestión de reactivar el consumo. Pensemos a quién votamos en octubre”, concluye Tabarovsky.

Fuente: Página 12.

García Márquez y la insólita superstición por la que nunca quiso volver a la Argentina

A 5 años de la muerte del escritor y periodista colombiano, ganador del Nobel de Literatura, un recorrido por su única visita a Buenos Aires, sus vínculos con el país donde se publicó por primera vez “Cien años de soledad” y la historia de cómo comenzó su éxito

Muchos años después, cuando estuvo a cargo de abrir el IV Congreso de la Lengua en 2007 en su Colombia natal, Gabriel García Márquez recordó aquel momento cuando tenía 38 años y cuatro libros publicados en el que se sentó frente a la máquina de escribir y tipeó: «Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía había de recordar aquella tarde remota en que su padre lo llevó a conocer el hielo».

Desconociendo hacia donde iría la historia, escribió todas las mañanas durante 18 meses hasta que a principios de agosto de 1966 fue con su esposa Mercedes Barcha a la oficina de correo de la Ciudad de México, donde vivían con sus dos hijos, a enviar las 590 páginas que componían la novela Cien años de soledad. El empleado del correo pesó el paquete y les dijo cuánto costaría hacerlo llegar a Buenos Aires: 82 pesos mexicanos. Ellos solo tenían 53, así que tuvieron que dividir la novela en dos partes y enviar un paquete con la mitad. Luego, de regreso a su casa, se dieron cuenta que en lugar del comienzo, habían mandado la segunda parte.

Primera edición de la novela ‘Cien años de soledad’, de Gabriel García Márquez.
Primera edición de la novela ‘Cien años de soledad’, de Gabriel García Márquez.

El destinatario de esa encomienda era Francisco «Paco» Porrúa, un editor español que vivía en Buenos Aires y trabajaba en la editorial Sudamericana. Porrúa quedó fascinado al leer la segunda parte y les envió el dinero para que mandaran la primera. Al año siguiente aparecióCien años de soledad.

La primera edición se imprimió el 30 de mayo de 1967 en los talleres de la Compañía Impresora Argentina y salió a la venta en junio de ese año. En la primera semana se vendieron casi 2 mil ejemplares y a las dos semanas ya se habían agotado los 8 mil ejemplares de la primera tirada. De ahí en más vinieron nuevas ediciones que se agotaban a los pocos días. Y luego de eso, la historia que todos conocemos: un libro que forma parte de la literatura universal, que llevó a su autor a ser galardonado con un premio Nobel, que ha sido traducido a más de 35 idiomas y lleva ya más de 40 millones de ejemplares vendidos en todo el mundo. Dos meses después de que se publicara Cien años de soledad en Buenos Aires, García Márquez estuvo por primera y única vez en la ciudad.

En 1967, Sara Facio era fotógrafa de la editorial Sudamericana y Paco Porrúa le dijo que venía un joven escritor colombiano muy bueno y que sería lindo que le sacara algunas fotos para tenerlas para prensa y presentaciones. «Vino con su señora Mercedes a mi estudio. Le tomé una serie de fotos y como el estudio estaba en la plaza Vicente López, salimos y le tomé algunas fotos al aire libre también. Él no posaba, tenía un traje raído, era joven, modesto y humilde. No le gustaba posar. En ese momento era muy tímido y estaba como asustado. Al otro día, volvió con Mercedes para ver los negativos y eligió una serie de fotos que le gustaron para tener para él y que por supuesto se las regalé. No hablamos de Argentina, hablamos de su novela. A mi me la habían pasado antes y me la leí en una noche. Me encantó», dice Facio en diálogo con Infobae Cultura.

García Márquez y su esposa, Mercedes Barcha, en Buenos Aires (Gentileza Sara Facio)
García Márquez y su esposa, Mercedes Barcha, en Buenos Aires (Gentileza Sara Facio)

«Me acuerdo que yo hice una nota con esas fotos, escribí un texto que las acompañaba. Se la mandé al diario La Nación y no la quisieron publicar porque no lo conocían. Pero al mes, con el éxito del libro, me llamaron corriendo para publicarla, así que finalmente salió», dice Facio entre risas.

Esa estadía de 12 días en la que el colombiano leyó el primer capítulo de la novela en un estudio de grabación de la discográfica AMB, comió asado de madrugada apenas bajó del avión y fue al teatro a ver la obra Los siameses de Griselda Gambaro, tuvo que ver con una convocatoria para ser jurado de un premio literario. Junto a los escritores Augusto Roa Bastos y Leopoldo Marechal, fue convocado para elegir al ganador de un certamen organizado por la editorial Sudamericana y el semanario Primera Plana.

Tomás Eloy Martínez, jefe de redacción del semanario, contó cómo tomaron la decisión de convocarlo junto con Porrúa, en un artículo publicado en 1967 que se puede leer en la web de la Fundación Tomás Eloy Martínez. Apenas Porrúa leyó el original de la novela, lo llamó a Tomás Eloy y le dijo: «Tienes que venir ahora a mismo a mi casa y leer un libro extraordinario. Es tan delirante que no sé si el autor es un genio o está completamente loco».

García Márquez y Tomas Eloy Martinez
García Márquez y Tomas Eloy Martinez

«Llovía a cántaros. En la acera de la calle donde vivía Porrúa había dos baldosas flojas. Al pisarlas, me empapé. El largo pasillo que iba desde la entrada del apartamento hasta el estudio estaba alfombrado por hileras de papeles que invitaban a limpiarse los zapatos embarrados. Fue lo que hice: los pisé. Eran los originales de Cien años de soledad que Porrúa, en la excitación de la lectura, había ido dejando por el camino. Por suerte, las huellas de los zapatos no borraron ninguna de aquellas frases que los lectores de García Márquez siguen repitiendo devotamente, como si fueran plegarias. Al amanecer del día siguiente, después de la lectura, Porrúa y yo nos pusimos de acuerdo en invitar a Buenos Aires al gran escritor. El pretexto no fue el lanzamiento de Cien años de soledad ­previsto para el 10 de junio­ sino un concurso de novela al que Sudamericana y el semanario Primera Planaconvocaban todos los años, en agosto. García Márquez iría como uno de los tres jurados», escribió Tomás Eloy en ese artículo.

En ese mismo artículo, Tomás Eloy cuenta un episodio de la visita de García Márquez donde pinta la inmediata fama que el colombiano se había ganado en Buenos Aires gracias a su reciente obr: «Entramos en la sala poco antes de que se alzara el telón, con las luces aún encendidas. García Márquez y Mercedes parecían desorientados por el despliegue de pieles innecesarias y de plumas resplandecientes. Yo los seguía a tres pasos. Estaban por sentarse cuando un desconocido gritó ‘¡Bravo, bravo!’, y empezó a aplaudir. Una mujer lo secundó: ‘¡Por su novela, García Márquez!’. Al oír el nombre, la sala entera se puso de pie y encendió la lumbre de una larga ovación. En ese instante preciso, sentí que la fama bajaba del cielo y se posaba sobre los hombros del novelista, como si fuera una criatura viva.»

En su visita al país, la revista Primera Plana publicó en portada a “Gabo” refiriéndose a “Cien años de soledad” como “la gran novela de América”
En su visita al país, la revista Primera Plana publicó en portada a “Gabo” refiriéndose a “Cien años de soledad” como “la gran novela de América”

Tomás Eloy tuvo mucho que ver con el nacimiento de ese éxito al poner a García Márquez en la tapa de Primera Plana. En la portada de la edición del 20 de junio de 1967 apareció una foto del colombiano con el título «La gran novela de América». Luego de esa visita a Buenos Aires, ambos formaron una larga amistad y el propio García Márquez le escribió una carta a Tomás Eloy y a Lilian von Ziegler, su esposa de ese momento, donde aparece quizás lo único que dijo García Márquez sobre Buenos Aires: «Queridos Tomás y Lily, si no hubiésemos ido a Buenos Aires seríamos felices aquí, pues no sufriríamos de nostalgia persecutoria».

Pero hay una historia menos conocida de García Márquez y Argentina y es justamente antagónica al éxito que comenzó en 1967. Gerald Martin, crítico literario británico y autor de la biografía Gabriel García Márquez. Una vida, cuenta en ese libro que «la mayor decepción literaria de García Márquez había sido causada por Argentina». Esto tiene que ver con que en 1951 el colombiano había trabajado para el representante de la editorial Losada en Bogotá y aparentemente éste le dio a entender que si mandaba La Hojarasca, libro que estaba terminando en ese momento, a Buenos Aires, él podía hacer que Losada lo publicara. García Márquez lo envió y al año siguiente recibió una carta desde Buenos Aires diciéndole que su novela había sido rechazada y recomendándole abandonar la literatura porque «carecía del talento necesario y jamás sería un novelista exitoso».

García Márquez y Julio Cortázar, por Sara Facio, en París
García Márquez y Julio Cortázar, por Sara Facio, en París

Quince años después, Buenos Aires le dio revancha, catapultó su carrera literaria y lo convirtió en un novelista exitoso. Dicen que justamente por eso nunca quiso volver, temía que todo terminara en el mismo lugar donde había comenzado. Ezequiel Martínez, hijo de Tomás Eloy, periodista, actual director del área de cultura de la Biblioteca Nacional Mariano Moreno y coordinador de la muestra El año mágico de García Márquez que se realizó en la Biblioteca Nacional en 2017 a 50 años de la publicación de Cien años de soledad, dijo en una charla ese año en la librería El Ateneo Grand Splendid, que el hecho de que el colombiano no hubiera regresado tenía que ver con la superstición. «Gabo era muy supersticioso, tanto que hasta no se sentaba frente a los espejos, y probablemente creía que, como todo había comenzado en Buenos Aires, si volvía iba a perder ese impulso vital».

Mucho se ha dicho acerca de por qué nunca regresó, sin embargo él tenía una explicación. Sara Facio cuenta que una noche de 1974 comiendo juntos en la casa de Julio Cortázar en Paris, le preguntó a García Márquez por qué nunca había vuelto. «‘No vuelvo porque me comen’, me dijo. Decía que tenía miedo de que se lo comieran. El cobraba los derechos de autor así que sabía cuánto se vendían sus libros acá y sabía todo lo que lo querían los argentinos», dice Facio. «‘Y yo le contesté: ‘Vení, no te vamos a comer, pero si te vamos a llenar de besos'».

Infobae.

30 escritoras que se volvieron «Brujas literarias»

De Sylvia Plath a Toni Morrinson, de Virginia Woolf a Anne Carson, de Alejandra Pizarnik a Agatha Christie. Una brújula con nombres, historias y obras de escritoras de todo el mundo escrita por Taisia Kitaiskaia e ilustrada por Katy Horan invita a descubrir nuevas lecturas.

Que las hay, las hay. Suele decirse en broma para referirse a las brujas; es decir, a las mujeres. Sí: después de ser las autoras del «pecado original», de incitar, de ser maliciosas, nos convertimos durante el oscurantismo- hasta el siglo XXI- en brujas. ¿Por qué? Por querer acceder al conocimiento que se nos tenía vedado; primero sobre nuestros cuerpos, después sobre el mundo. Quitarnos lo humano, para transformarnos en otra cosa, algo «a combatir».

En Historia del satanismo y la brujería, de Jules Michelet -publicado originalmente a mediados del 1800- se da cuenta de este proceso tan falsamente «natural» que se aplicó sobre el cuerpo y las mentes de las mujeres.

Un proceso que en Brujas literarias: 30 escritoras que conjuraron la magia de la literatura(Planeta, 2019) se retoma desde su presentación. Con divertidos textos de Taisia Kitaiskaiay las detallistas ilustraciones de Katy Horan, esta brújula literaria marca el rumbo de posibles lecturas, en especial para las lectoras más jóvenes que buscan ficción, poesía y ensayo de referentes literarias.

Virginia Woolf
Virginia Woolf

No se trata de crear un gueto de mujeres que escriben para mujeres, sino de escritoras que encontraron en la palabra la forma de transitar este mundo y dejaron su huella en la literatura desde diversos ángulos.

«Las treinta escritoras que incluimos aquí nos inspiran profundamente y nos animan a ser valientes y creativas», aseguran autora e ilustradora y plantean un recorrido a gusto de cada lector(a).  No es necesario leer el libro de corrido, sino que uno puede ir salteando, eligiendo, descubriendo escritoras y sus obras, abriendo páginas al azar.

Toni Morrinson
Toni Morrinson

¿Cómo funciona Brujas literarias? Se puede pasear el dedo por el índice y detenerse en un nombre conocido (Flannery O´Connor), en uno totalmente nuevo (Mirabai) o incluso en uno inesperado (Safo) y de ahí saltar a las páginas indicadas que cuentan con una breve autobiografía -con las licencias que permite la ficción; ¿acaso ese no es uno de los mejores conjuros de la escritura?-, adjetivaciones, un hecho o actitud destacada y una pequeña guía de lecturas recomendadas que suelen incluir un mínimo de tres títulos. A eso se suman hipnóticas ilustraciones de Katy Horan «pintora especializada en escenas folclóricas de magia femenina».

«¿Qué es lo que le susurran las hormigas a Emily [Brontë] mientras trepan a los árboles destruídos de allá afuera»; «El fantasma de Shirley [Jackson] ronda el pasillo helado en la tienda abierta las veinticuatro horas a las tres de la madrugada»; «Eileen [Chang] prepara un hechizo para escapar de la opresión de la familia y las costumbres»; «Harta de ser mujer, Forugh [Farrojzad] se convierte en una acacia»; son algunas de las frases que pueden leerse en este pequeño mapeo -arbitrario como todo muestreo- que busca incentivar a la lectura.

Sylvia Plath
Sylvia Plath

Las otras escritoras/brujas -aparte de las mencionadas- son: Octavia ButlerSylvia PlathToni MorrinsonAnna AjmátovaJoy HarjoEmily DickinsonAudre LordeAngela CarterVirginia WoolfSandra CisnerosCharlotte Perkins GilmanJamaica KincaidAnne Carson (a la que consideran hermosamente una especie de bruja de brujas, por sus traducciones), Leslie Marmon SilkoAlejandra PizarnikAnäis NinGertrude SteinYumiko KurahashiAgatha ChristieJanet FrameMary Shelley y Zora Neale Hurston.

Como destaca Pam Grossman, en el prólogo, sobre por qué pensar en «brujas»: «¿Quién tiene más derecho a este nombre que las escritoras, que conjuraron mundos a través de sus palabras»?  Las mujeres pueden ser brujas por decisión y grabar a fuego su pensamiento a través de la escritura, la ciencia, la academia, el hogar, el deporte y todo aquello que deseen. Las llamas pueden arder, pero las historias son inmortales.

Infobae.

¿Por qué el Día del Libro se celebra el 23 de abril?

La celebración del Día del Libro el 23 de abril está relacionada con la muerte de Cervantes y de Shakespeare.

El Día del Libro se celebra cada 23 de abril. De modo especial además se celebra también la Diada de Sant Jordi, pero ¿sabemos el porqué de esta celebración en este día? Veamos a continuación Día del Libro 2019: ¿Por qué se celebra el 23 de abril?.

Muchos son los que creen que el Día del Libro es solo una fiesta asociada a Sant Jordi, pero lo cierto es que este es un día que celebra la cultura y los libros en todo el mundo, gracias a dos autores mundialmente conocidos.

Desde el año 1926 se celebra en nuestro país el Día del Libro (por aquel entonces conocido como Fiesta del Libro Español), según Real Decreto firmado por Alfonso XIII. Fue en ese año cuando se decidió conmemorar un día dedicado a los libros en honor al nacimiento de Miguel de Cervantes, autor de El Quijote el 7 de noviembre, pero años después, en 1930 se decidió cambiar la fecha al 23 de abril por coincidir con el de la muerte de Cervantes (en 1616).

De este modo, si bien en un principio el Día del Libro se celebró durante cuatro años en el mes de octubre, lo cierto es que se tuvo en consideración que el 23 de abril era una mejor fecha ya que hace mejor tiempo y además no coincidía, o no estaba tan próximo con el inicio del curso escolar, algo que podía afectar la venta de libros de texto.

El origen de la fiesta del Día del Libro en España surgió por parte del escritor y editor valenciano, afincado en Barcelona, Vicent Clavel Andrés. Él fue el encargado de hacer llegar  la propuesta a la Cámara Oficial del Libro de Barcelona y esta la que se haría eco de ella y establecería la celebración de un día que con el tiempo se acabó convirtiendo en internacional.

No fue hasta 1995 cuando la UNESCO aprobó, a partir de una propuesta de la Unión Internacional de Editores, que se conmemorara cada año la celebración del Día Internacional del Libro y del Derecho de Autor (según indica su nombre completo) y desde entonces se ha mantenido como tal.

De nuevo se eligió la fecha del 23 de abril, pero no solo debido a que era la fecha de la muerte de Cervantes, sino porque también fue en este día y en el mismo año 1616 cuando murió el célebre autor William Shakespeare .

La fecha es además bastante trascendental en el mundo de la literatura si bien el 23 de abril también conmemora el fallecimiento de otros autores como Garcilaso de la Vega, William Wordsworth o Josep Pla y además, fue un 23 de abril cuando nacieron Manuel Mejía Vallejo, Maurice Druon o Halldór Laxness.

Ok Diario.

Turismo literario: cuáles son los tours en la Argentina y el mundo

¿Qué agrega a la admiración por un autor conocer el lugar donde vivió, escribió y fue enterrado?


El Hotel Balmoral de Edimburgo, donde J.K. Rowling terminó de escribir Harry Potter, es visita obligada para sus fans.

Tomar un café en en el bar donde J.K Rowling escribió “Harry Potter” o un mojito en donde Hemingway se inspiraba, es lo más parecido a encontrarse con ellos. Caminar por las casas donde vivieron los escritores, y explorar sus jardines, cocinas y dormitorios es, para muchos lectores, un complemento del placer que sienten al internarse en sus libros.

El turismo literario es muy antiguo y tiene tantas variantes como destinos y escritores homenajeados. Con recorridos por bares, lugares que aparecen en las ficciones y librerías favoritas, esta opción turística acerca como ninguna otra a los autores y sus obras con sus fanáticos o curiosos.

Desde escritores clásicos como Oscar Wilde y James Joyce, hasta modernos como Ernesto Sábato y Jorge Amado, los autores homenajeados son diversos. Artistas como Carlos Ruiz Zafón y J.K. Rowling, por ejemplo, cuentan también con recorridos basados en sus novelas. ¿Por qué interesa a tantos lectores conocer los escenarios que rodean la vida y obras de sus autores preferidos?

Estar en el lugar donde vivió o estuvo el escritor que a uno le gusta da una mejor comprensión de sus circunstancias: cómo vivían, con qué tenían que lidiar. Explorar el campo circundante puede dar pistas sobre su inspiración. Además, permite tener una verdadera idea de cómo era exactamente el paisaje, de modo que pueda compararse con las descripciones”, analiza Nigel Beale, especialista en turismo cultural y literario.

(Leer también: 10 libros para leer en el verano)

Los admiradores de Borges visitan su tumba en Ginebra y recorren los barrios donde vivió, en especial, Palermo.

Los bestsellers. J.K. Rowling es una de las escritoras más influyentes de los últimos tiempos. La saga de Harry Potter conquistó a un amplio público a nivel mundial. En Edimburgo es usual la visita de los fanáticos a “The Elephant House” –el café en donde nació la serie literaria y cuyo baño tiene sus paredes repletas de mensajes de los fans de la saga– y el hotel en donde se escribieron las páginas que cerraron la historia del mundo mágico. La habitación 552 del Hotel Balmoral –la “Suite J.K. Rowling”– conserva el escritorio en el que la escritora finalizó las aventuras del joven mago.

Esta modalidad no se limita a los lugares frecuentados por los autores en vida. En Cuba, distintas agencias de viaje ofrecen tours para “explorar la isla con los ojos de Hemingway”. El recorrido dura seis horas y cuesta aproximadamente 4.000 pesos. La casa museo donde vivió el escritor; Cojímar, la localidad en donde se inspiró para escribir “El viejo y el mar”; y sus bares favoritos son algunas de las atracciones que se ofrecen.

En París, el cementerio Père-Lachaise (el más grande de esa ciudad) contiene las tumbas de reconocidos escritores y artistas. Molière, Colette, Marcel Proust y Oscar Wilde son tan solo algunos. La lápida del autor de “El retrato de Dorian Gray” es una de las más visitadas –después de la de Jim Morrison– y está adornada con besos de sus visitantes, una tradición que perdura incluso después de la instalación de una muralla de vidrio para protegerla.

Ficción y realidad. Escocia es también el destino elegido por los fanáticos de “Outlander”. La saga de Diana Gabaldon -que posteriormente se convirtió en serie- es la excusa para recorrer los paisajes memorables donde el norte de Gran Bretaña resultó vencido en su batalla por librarse del poder inglés.

También en Europa es muy exitoso el recorrido turístico de “La sombra del viento”, el éxito de Zafón. El lector puede caminar por las calles de Barcelona como si estuviera acompañando a Daniel Sempere a conocer lugares icónicos de la saga, desde las calles en donde se encontraría el “cementerio de los libros olvidados”, hasta la ubicación ficcional de la librería “Sempere e hijos”, el Asilo Santa Lucía y otros puntos centrales de la novela.

“Todo depende de los departamentos de desarrollo turístico de las ciudades, de si proponen que un autor se comercialice y obtienen el presupuesto para hacerlo. Tienen que creer que los visitantes estarán interesados, adquirir propiedades y materiales relacionados con el autor. Puede llevar años el proceso”, analiza Nigel Beale, creador de “Literary Tourist”, un portal dedicado al turismo literario.

En Dublín comprendieron a la perfección este concepto. La declarada “Ciudad de la Literatura” por la UNESCO tiene un centro cultural que reconstruye la vida y obra de James Joyce. Aunque se destaca la exposición interactiva de su novela más conocida, “Ulises”, también hay otras muestras que profundizan en sus novelas y contexto histórico. Es un ejemplo del interés de un gobierno en fomentar su cultura.

La última ciudad europea en recibir el impulso de una obra literaria es Nápoles. La “saga de las dos amigas” de Elena Ferrante ha impulsado a sus lectores a viajar al sur de Italia y ya hay muchos sitios web que brindan instrucciones para reconocer los puntos vitales de la ficción.

Casa y museo. Muchas de los hogares donde vivieron consagrados escritores fueron reconstruidos con el propósito de recibir a sus admiradores. En Lisboa, la Casa Fernando Pessoa recicló para el público su cuarto y además tiene una sala multimedia y una biblioteca especializada en poesía.

En Chile, la Fundación Pablo Neruda ofrece recorridos por las tres casas del poeta. La Sebastiana, La Chascona e Isla Negra fueron testigos de diferentes momentos de la vida del escritor y cada una cuenta su historia. “Se puede conocer mucho de una persona por su casa. Por sus gustos podes entender mejor quién es el hombre o la mujer detrás de los textos”, explica Maria João Amado, nieta del escritor brasileño Jorge Amado.

La “Casa do Rio Vermelho”, localizada en Bahía, fue el hogar del escritor de “Doña Flor y sus dos maridos” y Zélia Gattai, su esposa. La reconstrucción estuvo a cargo de su familia y sus amigos -entre ellos los artistas Mario Cravo y Tarsila do Amaral-, y fotos, videos, escritos y objetos personales cuentan la historia de vida de Jorge y Zélia.

“Mi abuela quería ver la casa transformada en museo porque la gente pedía ver dónde vivió Jorge Amado y conocer un poco más de su vida. Hoy es una forma de que tengan esa proximidad con el hombre detrás del escritor”, concluye Maria João Amado.

Turismo local. En los últimos años, las noticias de que reconocidos escritores pasarían a tener sus “casas museos” fueron muy bien recibidas. Ernesto Sábato y Juan José Saer son dos de los casos más renombrados.

En 2014, Luciana y Guido, nietos de Sábato, abrieron a la comunidad el hogar donde vivió el escritor en Santos Lugares. “Están sus pinturas, su biblioteca, su máquina de escribir. Todo pensado para que la gente imagine que Ernesto está ahí”, cuenta Guido.

De manera similar, hace unas semanas, el gobierno de Santa Fe compró la casa de Juan José Saer para establecer un centro cultural. Esperan poner en valor la vivienda que ocupa toda una esquina, con el tradicional almacén de ramos generales adyacente, antes de fin de año.

Cortázar y Borges, por su parte, tienen sus propios recorridos por Buenos Aires. Palermo, Almagro y el centro de la ciudad fueron sus lugares más frecuentados y los “city tours” proponen paseos para conocer a los autores en profundidad. Caminar desde sus casas hasta lugares que fueron la escenografía de sus cuentos (como el “Pasaje Güemes” de “El otro cielo”, de Cortázar), es la forma ideal de entender el vínculo de los escritores con su ciudad. Ese fue el objetivo de quienes crearon el proyecto “City tours literarios”.

“Buscamos convertir los paseos en una excusa para hablar sobre literatura: sobre cómo forma parte de la historia, de la sociedad, de la cultura, de la política, de la economía, de las calles”, señala Nicolás Hochman, coordinador del programa de City Tours Literarios.

En la búsqueda de preservar el legado de escritores, especialistas y visitantes rememoran sus vidas celebrándolos con paseos. “El trabajo de los autores a menudo define un país. Por eso es importante mantener las historias vivas. Se trata de preservarlas y celebrar el genio”, concluye Nigel Beale.

Fuente: Perfil.

Más allá de “Canción de hielo y fuego”: Los otros libros de George R.R. Martin que amplían el universo “Game of Thrones”

¿Cómo se formó el famoso Trono de Hierro? ¿Cómo fueron las décadas previas al reino de los Baratheon? ¿Qué otras familias han luchado en Westeros? Estas interrogantes son respondidas en los dos libros que te permiten ampliar aún más lo que sabemos sobre el universo de Game of Thrones.

El universo ficticio de Game of Thrones ya se ha convertido en parte de nuestra realidad.

Vemos cómo se han lanzado zapatillas con los diseños de las casas principaleslíneas de maquillaje e incluso ya se abren apuestas online sobre quién gobernará en Westeros.

Sin embargo, si hablamos de la historia y sus personajes, hay mucho más que un verdadero fanático de la Canción de hielo y fuegopuede conocer.

En ese sentido, muchos de los seguidores de la serie han comprado también los libros, una saga que hacia sus últimos volúmenes (Festín de cuervos –2005- y Danza de dragones -2011-) toma cada vez más distancia de la serie.

Se espera que este 2019 George R.R. Martin publiqué la continuación: Vientos de invierno, la sexta entrega que ha generado altas expectativas, pues allí se conocerá el camino que el creador de Westeros ha tomado.

Sin embargo, también existen otros dos libros que narran lo anterior a lo que vimos en la primera temporada, cuando conocimos a la familia Stark, los Baratheon, los Lannister y los Targaryen.

El caballero de los siete reinos

Publicado en 2016 por la editorial Plaza & Janes, El caballero de los siete reinos es un libro que recoge tres historias anteriores al tiempo que conocemos en la serie.

El primer cuento se titula El Caballero Errante, y se sitúa en el tiempo de Daeron II Targaryen90 años antes de Juego de Tronos. Allí, George R.R. Martin narra la historia de Dunk y cómo se convirtió en un caballero errante. A este caballero se suma Egg, quien se convierte en su escudero.

Duelos de justas, juicios por combate y otra visión de la familia Targaryen son parte de lo que contempla este primer capítulo.

A la historia le sigue La Espada Leal, historia en que conocemos sobre la plaga más devastadora que ha visto Westeros: la Gran Epidemia Primaveral.

El mismísimo rey ha muerto entre otras miles de personas. Así asume el trono Aerys I Targaryen, en medio de todo el conflicto que ha generado la Primera Rebelión Fuegoscuro.

Además, en este cuento conocemos más sobre otras familias, como la Casa Webber y la Casa Osgrey. Esta última cobra aún más importancia luego que nuestro caballero errante, Dunk, jure lealtad a Ser Eustace Osgrey.

Finalmente, George R.R. Martin nos entrega El Caballero Misterioso, donde Dunk y Egg viajan hacia el norte durante un periodo de paz en los Siete Reinos.

Sin embargo, la tranquilidad se vería interrumpida al igual que el viaje de ambos aventureros, quienes no alcanzan a llegar al Muro, pues se desata la Segunda Rebelión Fuegoscuro.

Fuego y sangre

Siglos antes de que tuvieran lugar los acontecimientos que se relatan en Canción de hielo y fuego, la Casa Targaryen, la única dinastía de señores dragón que sobrevivió a la Maldición de Valyria, se asentó en la isla de Rocadragón.

Este es el primero de dos volúmenes, donde el autor de Game of Thrones nos cuenta, con todo lujo de detalles, la historia de tan fascinante familia, empezando por Aegon I Targaryencreador del icónico Trono de Hierro, y seguido por el resto de las generaciones de Targaryen que lucharon enconadamente por conservar el poder y el trono, hasta la llegada de la guerra civil que estuvo a punto de acabar con ellos.

¿Qué pasó realmente durante la Danza de los Dragones? ¿Por qué era tan peligroso acercarse a Valyria después de la Maldición? ¿Cómo era Westeros cuando los dragones dominaban los cielos? Estas, y otras muchas, son las preguntas a las que responde esta monumental crónica, narrada por un erudito maestre de la Ciudadela, que anticipa el ya conocido universo de George R. R. Martin.

Fuego y Sangre te dará la oportunidad de tener otra visión de la portentosa y sangrienta historia de Westeros. Esta obra, magníficamente ilustrada con ochenta láminas inéditas de Doug Wheatley, se convertirá, sin duda, en una lectura ineludible para todos los fans de la aclamada serie, además de una perfecta forma de esperar los próximos títulos de Canción de hielo y fuego.

CNN Chile.

El 8vo. Festival Literario FILBA Nacional comenzará esta semana en Santiago del Estero

Contará con 40 escritores, editores, docentes y artistas que participarán de talleres, entrevistas públicas, performances, conferencias y una sección dedicada a la literatura infantil, de la mano del Filbita.

María Moreno, Mariano Quirós, Tamara Tenembaum, Inés Garland, Alicia Genovese, Juan Sasturain, Eric Schierloh y Elena Anníbali son algunos invitados al encuentro que durante tres días se realizará en varias sedes en simultáneo, todas con entrada gratuita.

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El festival incluye reflexiones sobre la siesta, el territorio, el género epistolar y la poesía; tendrá una conferencia inaugural a cargo de Sasturain bajo el título “El relato insoportable”; Moreno disertará “en primera persona” y contará con talleres de escritura así como con un encuentro docente y actividades especiales que requieren inscripción previa en la página de Internet www.filba.org.ar, donde también puede consultarse el programa completo.

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Las sedes donde se desarrollará el evento son la Municipalidad (avenida Libertad 481), la Casa de la Cultura Argañaraz Alcorta (avenida Libertad 175), Bellas Alas (avenida Belgrano Sur 1807), la Casa del Bicentenario (Olaechea y Mendoza), y el Patio del Indio Froilán (avenida Libertador s/n).

También habrá movimiento vinculado al festival en el mirador del complejo Juan Felipe Ibarra, ubicado en avenida Belgrano Sur 600; en el Tren al Desarrollo de la Estación Forum, sobre Perú 535; y en la peatonal Absalón Rojas, e su intersección con la calle Libertad.

Mientras que las actividades especiales (encuentros docentes y talleres de lectura) tendrán como epicentro el colegio Campo Contreras, en avenida Víctor Yunes S/N; y en la Biblioteca Popular Melvin Jones, en Candelarias y Veracruz, del barrio General Paz.

Diario de Cultura.

Claudia Piñeiro: “Este congreso debería llamarse Congreso de la Lengua Hispanoamericana”

Ayer por la tarde, en el Teatro San Martín de Córdoba, se realizó un panel que tuvo a la escritora argentina entre los expositores. En su ponencia titulada “La voz potente de la impotencia”, se refirió a la Conquista de América y trazó un paralelismo a los tiempos actuales y la desigualdades de clase y de género. ¿El discurso más aclamado de todo el Congreso de la Lengua?

(Desde Córdoba) «No soy académica, soy escritora», comenzó diciendo Claudia Piñeiro cuando tomó el micrófono y miró el manojo de hojas sobre la mesa. La sala del Teatro San Martín estaba colmada y los palcos repletos de gente. Muchos filmaban con el celular, otras sacaban fotos y algún estudiante o periodista tomaba notas en un cuaderno. «Trataré de ajustarme al título que nos convoca con la mirada que corresponde a lo que soy: la de la ficción, el relato y la palabra«, agregó. El título del panel era «El valor del español como lengua de culturas. Literatura, oralidad, folclore» y junto a ella participaron también Alejandro Dolina, Olga Fernández Latour de Botas, Patricia Córdova, Gastón Melo y Norma Morandini. Fue la primera en hablar. Luego de la introducción realizada por el presidente de la mesa, Mario García Aldana, y de la coordinadora, Ana Pizarro, tocó el turno de la narradora argentina.

«A esta altura de nuestra historia en común hay que reconocer que la lengua española funcionó como amalgama, permitió contar historias y tradiciones, así como posibilitó recibir historias del otro lado del mar. Sin embargo, en el origen, quinientos años atrás, hay un hecho histórico, descriptivo, que no sería honesto soslayar: el español fue, en el origen, la lengua del conquistador», sentenció la autora de Un cominista en calzoncillos, La viuda de las jueves Quién no. «La lengua española en las Américas es una lengua impuesta. Que eso haya pasado hace más de cinco siglos atrás y que hoy podamos decir que hemos constituido una cultura iberoamericana en común no hace desaparecer aquel origen, aquel acto fundacional del uso de la lengua española en Latinoamérica».

Claudia Piñeiro en el Congreso de la Lengua
Claudia Piñeiro en el Congreso de la Lengua

«Incluso más de trescientos años después de la llegada de España al territorio americano —continuó—, en julio de 1816, cuando se redacta nuestra acta de la Independencia, sancionada por el Histórico Congreso de Tucumán, se contempla esta diversidad de lenguas: escrita en idioma español fue traducida al quechua, al aymará y al guaraní para que tuviera la suficiente difusión y apoyo. Hoy, siglo XXI, disfrutamos el uso de esta lengua en la literatura, en la oralidad, en el folclore. Pero aún así existen marcas de aquella fundación, una cierta resistencia ancestral sigue haciendo eco en los usos y particularidades de la lengua en cada uno de los distintos lugares donde se la habla. La lengua de todos nosotros, el español que armamos entre todos, es suma, es riqueza en la diferencia, es compartir, pero también, en América, es la consciencia plena de aquel origen.»

 

Entonces realizó una pausa, tomó aire, y dijo: «De hecho, y para propiciar esa unión, en futuras ediciones este congreso, tal vez, debería llamarse Congreso de la Lengua Hispanoamericana». El público soltó un gran aplauso, el primero de varios.  

«Poner sobre la mesa esta cuestión cuando hablamos de la lengua que compartimos creo que nos hará bien a todos. Mi padre era español, mis cuatro abuelos también, de hecho yo tengo esa nacionalidad, si tuviera que elegir otro país donde vivir probablemente elegiría España. Pero lo que no se habla produce malestar», dijo y agregó: «Soy escritora, y como dijo Reynaldo Arenas, los escritores estamos encaprichados en ponerle palabras al silencio, a los silencios actuales y a los anteriores, incluso a los que vienen desde quinientos años atrás».

 Play

El lenguaje inclusivo es uno de los temas del momento. Sigue siendo novedoso que se lo utilice pero también que se haya vuelto, poco a poco, un tema de debate, no sólo en los ámbitos académicos, también en los periodísticos, por ejemplo. Sin embargo, en el Congreso de la Lengua no se ha propuesto un panel para problematizar este asunto, aunque —hay que decirlo— se ha ido colando en distintas ponencias y diversas entrevistas. Está claro: es uno de los temas que atañen hoy a nuestro idioma. Y esto Claudia Piñeiro lo sabe.

«En el 2019, me resulta imposible no hacer un paralelismo entre una lengua que quiere imponerse sobre otras habladas en un territorio dominado y la férrea oposición de muchos a que la lengua se modifique adoptando los usos que introdujo la perspectiva de género. De nada sirve ni oponerse ni tratar de imponer un lenguaje atravesado por la realidad: la lengua está viva y siempre será con el tiempo lo que el uso determine. No sabemos hoy si el lenguaje inclusivo terminará siendo adoptado por la lengua española, lo sabremos en el futuro. Pero muchos de los que están en contra del uso del lenguaje con perspectiva de género argumentan desde el lugar de una supuesta superioridad, con subestimación y algo de prepotencia. Casi como el conquistador que está imponiendo sus reglas en otro territorio. Y en este caso y en este siglo el territorio no es geográfico sino humano: la mujer y los géneros no binarios.»

Claudia Piñeiro en el Congreso de la Lengua
Claudia Piñeiro en el Congreso de la Lengua

Acto seguido, tomando como eje el título del panel, citó a tres autoras de distintos géneros, a «tres chicas jóvenes» para dar cuenta de cómo la lengua está siempre viva, siempre en retroalimentación con los nuevos lenguajes, dialectos y coyunturas que surgen en nuestra contemporaneidad.

La primera fue Mariana Carrizo, una coplera salteña nacida en el pueblo de Angastaco que entona versos como estos: «Una copla verde canto / pañuelo de libertad / toda la fuerza en la lucha / para el aborto legal (…) Si una sola mujer muere / saldremos todas a un tiempo / salga el sol, si ha de salir / también que salga la luna / el aborto será ley / pa’ que no muera ninguna». «Después de cantarla fue amenazada de muerte y su casa fue apedreada. En el siglo XXI, en Salta, Argentina, la casa de una mujer es apedreada por cantar una copla», contó Piñeiro.

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Charo Bogarin fue la segunda: una cantautora que nació en Clorinda. «Su mirada está puesta sobre el canto de las mujeres quom, y lo hace con una perspectiva antropológica. Para rescatar la memoria ha hecho recopilaciones de canciones en quom, mbya y guaraní», comentó para luego cantar «Cinco siglos igual», de León Gieco, en lengua quom. «Como ayer el Ministro de Educación recitó los versos que le decía a su mujer embarazada, yo voy a hacer lo mismo», dijo, y cantó algunas estrofas de «Cinco siglos nachi ‘en ‘am». Los apluasos del público volvieron como una ola inmensa.

La tercera narradora fue Miss Bolivia. «Usa en sus letras palabras y expresiones del español villero y del español tumbero: ‘a la gilada ni cabida’, ‘tomate el palo’, ‘yuta’, ‘warrior’, ‘ortiva’, ‘caretas’, ‘cagón'». Luego leyó la letra de su canción «Paren de matarnos». Un fragmento: «Ovarios, garra, corazón / Mujer alerta, luchadora, organizada / Puño en alto y ni una menos / Vivas nos queremos / Paren / Paren de matarnos / Paren, paren / Paren de matar». Aplausos. Y más aplausos.

Claudia Piñeiro en el Congreso de la Lengua
Claudia Piñeiro en el Congreso de la Lengua

«Dice la Real Academia Española —continuó la escritora, con la voz más decidida— que folclore es el conjunto de costumbres, creencias, artesanías, canciones, y otras cosas semejantes de carácter tradicional y popular. Los trabajos de estas tres mujeres entran en esa definición. Pero también la exceden, porque son lenguaje vivo, cosmovisión, lucha, resistencia, la herida del acto fundacional, la voz potente que nace de la impotencia. Narradoras que recibieron el mensaje del viajero que viene de lejos, pero que no soltaron la tradición y la historia de quienes se quedaron en la tierra de origen». Entonces, tras una pausa, el cierre, bien literario: «Mujeres que no aceptan, en el siglo XXI, un conquistador».

¿Será este el discurso más aclamado de todo el Congreso de la Lengua? Hasta ahora, no caben dudas. El Teatro San Martín entero apludió al unísono, sin las expresiones de solemnidad del acto inaugural con los reyes y mandatarios. Nada de eso, aquí, entre el público, estaba la sociedad civil. «¡Grande, Claudia! ¡Genia!», se escuchó entre los aplausos y gritos. Alejandro Dolina, presente en la mesa, se paró para apludir de pie. Algo emocionada, Claudia Piñeiro levantó su puño. Enlazado, el pañuelo verde: un emblema que reclama, además del derecho al aborto legal, igualdad de género.

Infobae.

Mestre clausuró el Congreso Internacional de la Lengua Española en Córdoba

El intendente de la capital cordobesa brindó el discurso de cierre de las actividades que se desarrollaron durante cuatro días en la ciudad. «La palabra sirve para destapar, denunciar, alertar, consensuar y acordar», expresó el candidato a gobernador.

“Las actividades que se fueron llevando a cabo con entrada libre y gratuita estuvieron colmadas, eso es muestra de la necesidad que teníamos de tener este Congreso Internacional de la Lengua Española acá en Córdoba”, expresó.

También destacó la importancia de la lengua española en materia educativa. “Se realizaron talleres en escuelas y eso nos recuerda que hay que estar en los ámbitos académicos para formar y apostar al futuro, sembrando democracia, libertades y sensibilidad social”.

“Acá se habló de la posibilidad de dejar de hablar de una sola lengua española, para pasar a hablar de una panhispánica. Esto le da un sentido de actualidad para pensar lo que muchas veces se crítica, aquello de que las normas están alejadas de los usos y costumbres”, indicó.

“La palabra sirve para destapar, denunciar, alertar, consensuar y acordar; aunque algunos en silencio nieguen, escondan y tapen”, concluyó.

El intendente de la ciudad de Córdoba y candidato a gobernador de la provincia en las próximas elecciones del 12 de mayo, Ramón Mestre, clausuró este sábado el VIII Congreso Internacional de la Lengua Española que tuvo lugar en “La Docta” entre el 27 y 30 de marzo.

“Estoy muy contento por todo lo que ha sucedido en nuestra provincia, en nuestra ciudad de Córdoba y en nuestro país. Por octava vez se desarrolló este Congreso internacional que lo trajo por segunda vez a la Argentina, en este caso para el análisis de la situación actual de los problemas y retos del español y también para celebrar la unidad de la lengua como reto integrador de la comunidad”, comenzó.

Fuente: Ámbito.

La historia del primer americanismo, la palabra “canoa”, en la apertura del VIII Congreso de la Lengua

La catalana Carme Riera recordó que el lazo idiomático entre Europa y América quedó anudado en los diarios de viaje del navegante Cristóbal Colón.

Fue Cristóbal Colón, cómo no, el hombre que tendió un puente de palabras entre Europa y América al utilizar el primer americanismo que se incorporó al castellano: se trata de la palabra canoa y el navegante la anotó en el Diario de su primer viaje. La historia fue recuperada este miércoles, durante la ceremonia de apertura del VIII Congreso Internacional de la Lengua Española, y quien la narró fue, precisamente, una autora que cinco siglos después también tiende puentes entre dos lenguas esquivas entre sí, el castellano y el catalán: Carme Riera.

Almadía es la palabra castellana con la que se denomina el tipo de embarcación que se parece más a la canoa y que hasta entonces había utilizado el almirante en su Diario”, precisó Riera, que es doctora en Filología Hispánica por la Universidad Autónoma de Barcelona donde dicta clases desde hace cuarenta años, y además integra la RAE.

La escritora Carme Riera, durante su visita a la exposición dedicada al poeta Jose Agustín Goytisolo. EFE/Julián Martín

La escritora Carme Riera, durante su visita a la exposición dedicada al poeta Jose Agustín Goytisolo. EFE/Julián Martín

«Pero a partir del 26 de octubre de 1492 usará ya para siempre el término canoa. Y no solo en su Diario, sino también en la Carta que Colón escribió a Luis de Santangel, fechada el 14 de febrero de 1493, publicada en Barcelona en abril del mismo año, donde da cuenta del descubrimiento y alude, entre muchas otras cosas nuevas y dignas de admiración, a los tipos de canoas con “las que los naturales –escribe– navegan todas aquellas islas que son innumerables, y tratan sus mercaderías.” La carta a Santangel, al parecer, se convirtió de inmediato en un best seller. Fue tan difundida, que hoy diríamos que se hizo viral, puesto que tras traducirse al latín, se editó hasta doce veces entre 1493 y 1500 en diversas capitales europeas y es posible que Nebrija incluyera en su Vocabulario español-latino de 1495 el término “canoa” tomándolo de la Carta colombina», agregó.

Riera se sinceró: «A mí me gusta muy especialmente, se lo confieso a ustedes, que fuera la palabra canoa la primera en introducirse en el español peninsular, una palabra con que los antillanos designaban a la embarcación hecha de troncos, ligera y humilde que usaban para ir de un lugar a otro, surcando el mar, para establecer comercio y relación, como bien apunta el almirante, rompiendo así el aislamiento».

«En otras latitudes mediterráneas –continuó–, muchos siglos antes de que Colón llegara a América, los autores clásicos reprobaron la pérdida del aislamiento. Culparon del fin de la Edad de Oro y de la destrucción de la sociedad idílica que esa época comportaba a ‘la perversa nave’, como escribió Tibulo, ‘el pino ahuecado’ ya que la nave Argos fue construida “con pino cortado en las montañas y descendido a la líquida llanura,” según cuenta Ovidio. Los clásicos, al condenar la ambición, denostaron la navegación que ponía en contacto mundos ajenos, como por el mar antillano los establecían las canoas».

Carme Riera se detuvo frente a las fotografías, primeras ediciones de poemarios, libros dedicados, entre otros materiales de la muestra. EFE/Julián Martín

Carme Riera se detuvo frente a las fotografías, primeras ediciones de poemarios, libros dedicados, entre otros materiales de la muestra. EFE/Julián Martín

«Aunque dada a las utopías y admiradora de los clásicos, por una vez siento discrepar de ellos, ya que estoy a favor de la relación, el contacto, el diálogo y la concordia –abundó la escritora catalana–. Por eso me permito ensalzar la palabra canoa, de origen taíno, lengua del grupo lingüístico arauhaco, que hablaban los habitantes de Guanahaní, la primera isla a la que llega Colón, precisamente porque comporta el significado de nave que surca el mar y pone en contacto y en relación. Me consta que actualmente en Chile, Costa Rica, Cuba, México, Nicaragua, Perú y República Dominicana se entiende por canoa un canal para conducir agua.

Norma Morandini: cómo la forma de hablar criolla se coló en la cultura

Y cerró: «Bienvenidas sean todas las canoas, las que surcan el mar y las que nos permiten seguir estableciendo canales que nos unan».

Fuente: Clarín.

Traducciones y editoriales: seductores cruces literarios

Los intercambios llegan de la mano de una nueva editorial y centros académicos. 

El interés por la literatura de habla hispana en China creció a partir del 2000. Una investigación de la doctora Lou Yu, de la Academia China de Ciencias Sociales, señala que más de la mitad de los libros disponibles en mandarín se editó en el siglo XXI. Entre ellos, el autor latinoamericano más traducido y con más citas académicas es Jorge Luis Borges. De hecho, el creador de El Aleph “es considerado una suerte de maestro de maestros por los autores chinos”, afirma Lou Yu, también traductora de Ricardo Piglia. Hace dos meses se publicaron los dos tomos de los Diálogos entre Borges y Osvaldo Ferrari. De cerca Gabriel García Márquez, que cuenta con una larga lista de lectores en el extremo asiático, entre los se encuentra el Premio Nobel Mo Yan. Los argentinos han sido bien recibidos en el país de Confucio. Hoy se encuentran más de 115 títulos disponibles en mandarín de escritores como Juan José Hernández, Julio Cortázar o Ernesto Sabato. Incluso, en los últimos años, algunas editoriales empezaron a apostar por la literatura contemporánea. El sello Shanghai 99 se especializa en autores jóvenes y cuenta en su catálogo con Guillermo Martínez y el chileno Alejandro Zambra, entre otros. El desarrollo del español ha impulsado nuevos proyectos. A mediados de este año, la librería y agencia literaria Mil Gotas lanzará su propia colección de libros.

El interés por la literatura de habla hispana en China creció a partir del 2000. Una investigación de la doctora Lou Yu, de la Academia China de Ciencias Sociales, señala que más de la mitad de los libros disponibles en mandarín se editó en el siglo XXI. Entre ellos, el autor latinoamericano más traducido y con más citas académicas es Jorge Luis Borges. De hecho, el creador de El Aleph “es considerado una suerte de maestro de maestros por los autores chinos”, afirma Lou Yu, también traductora de Ricardo Piglia. Hace dos meses se publicaron los dos tomos de los Diálogos entre Borges y Osvaldo Ferrari. De cerca Gabriel García Márquez, que cuenta con una larga lista de lectores en el extremo asiático, entre los se encuentra el Premio Nobel Mo Yan. Los argentinos han sido bien recibidos en el país de Confucio. Hoy se encuentran más de 115 títulos disponibles en mandarín de escritores como Juan José Hernández, Julio Cortázar o Ernesto Sabato. Incluso, en los últimos años, algunas editoriales empezaron a apostar por la literatura contemporánea. El sello Shanghai 99 se especializa en autores jóvenes y cuenta en su catálogo con Guillermo Martínez y el chileno Alejandro Zambra, entre otros. El desarrollo del español ha impulsado nuevos proyectos. A mediados de este año, la librería y agencia literaria Mil Gotas lanzará su propia colección de libros.

La nueva editorial planea publicar una edición bilingüe de la novela de César Aira que dio nombre a la librería, la Biografía del Caballero Mágico de Lin Shu (una reescritura del Don Quijote de un autor chino de principios del siglo XX que no sabía leer castellano) y una antología de jóvenes autores de América Latina y China que se editará junto con People’s Literature Publishing House, además de otros títulos. “Existe un interés creciente en achicar la brecha cultural entre China y América Latina”, dice Leticia Pogoriles, una de las editoras. “La literatura se transforma en uno de los elementos para conocer cómo es el otro. Nuestro proyecto busca generar ese intercambio, un diálogo entre las dos latitudes”. 

Fuente: Revista Ñ.

Charlas, homenajes y conciertos: las 19 actividades imperdibles del Congreso de la Lengua 2019

La semana que viene comienza este emblemático encuentro, y trae de todo: un show de Les Luthiers al aire libre, Joaquín Sabina leyendo poemas, una retrospectiva sobre Atahualpa Yupanqui y varias mesas debates con intelectuales de renombre debatiendo sobre el futuro del idioma español. En esta nota, un pequeño resumen de las mejores propuestas.

La Ciudad de Córdoba será la sede de Congreso de la Lengua 2019 entre el 27 y el 30 de marzo. Serán jornadas intensas, de mucho debate de ideas y pensamientos. Sin embargo, es un cronograma que se extiende y se abre hacia eventos que, si bien son accesorios, forman parte de todo el conjunto. Hablamos del Seminario de Periodismo y Comunicación, que se realiza los dos días previos al Congreso, y el Festival de la Palabra que comenzó este miércoles y se extiende hasta el 30 de marzo. Teniendo en cuenta la gran cantidad de actividades, en Infobae Cultura armamos un resumen o, mejor, una lista de “imperdibles”, en orden cronológico.

Seminario de periodismo y comunicación

Este año, los distintos institutos y universidades crearon un seminario para pensar el periodismo y la comunicación. Se realza los dos días previos al Congreso de la Lengua, y aunque es accesorio, forma parte su universo. El título es “Seminario Iberoamericano de Periodismo y Comunicación 2019”. Cuenta con prestigiosos exponentes divididos en distintos talleres que reúne temas de los más variados. La lista de oradores es enorme, pero podemos mencionar, acá, a Alfonso Rodríguez Aldeyturriaga (España), Ana Paula Lisboa (Brasil), Ana Prada (Uruguay), Daniel Ulanovsky Sack (Argentina), Diana Maffia (Argentina), Elianne Ramos (USA), Julio Villanueva Chang (Perú), Juan Villoro (México), Iñigo Noriega (España), Mariana Cabral (Argentina), Mariano Jabonero (España), Mariel Fitz Patrick (Argentina), Martín Becerra (Argentina), Martín Caparrós (Argentina), Norma Morandini (Argentina) y Sonia Budassi (Argentina).

* Lunes 25 y martes 26 – Sala de las Américas, Pabellón Argentina, Universidad Nacional de Córdoba

Mauricio Macri (NA)
Mauricio Macri (NA)

Apertura del Congreso con Macri y el Rey Felipe VI

Un buen comienzo. Sin duda allí han puesto el foco los organizadores del Congreso de la Lengua, porque la apertura va a contar con la presencia del presidente Mauricio Macri y del Rey de España Don Felipe VI. De esta forma, este solemne acto inaugural se vuelve un hecho político. Estarán también Juan Schiaretti (gobernador de la Provincia de Córdoba), Rebeca Grynspan (secretaria general Iberoamericana), Luis García Montero (director del Instituto Cervantes), Santiago Muñoz Machado (director de la Real Academia Española y presidente de la Asociación de Academias de la Lengua Española), Gustavo Santos (secretario de Gobierno de Turismo de la Nación Argentina) y los escritores Mario Vargas Llosa de Perú, Carme Riera de España y Santiago Kovadloff de Argentina. Además de los discursos correspondientes, se hará entrega de la medalla del Congreso Internacional de la Lengua Española y habrá un homenaje a Víctor García de la Concha.

* Miércoles 27 – 10 horas – Teatro San Martín

Rey Felipe (EFE)
Rey Felipe (EFE)

Discurso inaugural de Nélida Piñón

A las cuatro de la tarde, Álvaro Rodríguez Gama, bibliotecario de la Academia Colombiana de la Lengua, presentará a la escritora brasileña Nélida Piñón, encargada de dar el discurso inaugural del Congreso. No es casualidad que las autoridades del Congreso hayan elegido a una autora de habla portuguesa. Esa “extranjería” es la que le permite dar una mirada más original. El título de la ponencia es “El español, lengua universal”.

* Miércoles 27 – 16 horas – Teatro San Martín

Debate sobre sociedad digital

¿Cómo se lleva el castellano con internet? ¿Qué tensiones se generan entre nuestro idioma y el universo de las redes sociales? “El español y la sociedad digital” es el nombre de este debate que presenta la autora argentina Claudia Piñeiro. La conversación es entre Jorge Fernández Díaz (Argentina) y Soledad Gallego-Díaz (España).

* Miércoles 27 – 17:30 horas – Teatro San Martín

Nélida Piñón
Nélida Piñón

Concierto en homenaje a Manuel de Falla

La Orquesta sinfónica de Córdoba dirigida por Hadrian Avila Arzuza será la encargada, junto al pianista español Alberto Rosado, de ponerle música a este homenaje al gran compositor Manuel de Falla titulado “Falla y su estela iberoamericana”. El programa consta de Juan José Castro (Buenos Aires, Argentina, 1895-1968),  El llanto de las sierras (1946); Juan Carlos Tolosa (Córdoba, Argentina,1966) Dimmi chi fosti (2010); José Manuel López López (Madrid, España, 1956), Concierto para piano y orquesta (2005); Horacio Vaggione (Córdoba, Argentina,1943), Triadas, para orquesta (1967 – versión 2018); Manuel de Falla (Cádiz, España, 1876-1946), Noches en los jardines de España (1915).

* Miércoles 27 – 19:45 horas – Teatro San Martín

Debate sobre educación

“Retos del español en la educación del siglo XXI”, es el título de esta sesión plenaria que tendrá por presidente a Mariano Jabonero (secretario general de la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura) y una ponencia general de Mempo Giardinelli. La mesa redonda estará conformada por el ministro de Educación de la Nación Argentina Alejandro Finocchiaro, Gerardo Caetano (Uruguay), Cecilia Defagó (Argentina), Carmen Millán (Colombia), Fabián Mónaco (Argentina), Elena Pérez (Argentina) y Consuelo Sáizar (México). La moderación estará a cargo de Guillermina Herrera (Guatemala).

Alejandro Finocchiaro (Foto: Guille Llamos)
Alejandro Finocchiaro (Foto: Guille Llamos)

* Jueves 28 – 11:30 horas – Teatro San Martín

Debate sobre el español en la cultura

A esta discusión la preside el vicedirector de la Academia Salvadoreña Mario García Aldana y la coordina la chilena Ana Pizarro. El título es ” El valor del español como lengua de culturas. Literatura, oralidad, folclore” y participan los argentinos Alejandro Dolina, Claudia Piñeiro, Norma Morandini y Olga Fernández Latour de Botas y los mexicanos Patricia Córdova y Gastón Melo.

* Jueves 28 – 15:30 horas – Espacio

Alejandro Dolina
Alejandro Dolina

África y Asia como horizontes del español

¿Qué significan África y Asia para los hispanohablantes? ¿Son territorios impensados o tienen sus representaciones desde el español? ¿Es posible mirar hacia allá? “Nuevos horizontes del español: África y Asia” es el título de este debate presidido por José Rodríguez Rodríguez, director honorario de la Academia Filipina de la Lengua Española y coordinado por Inmaculada González Puy (China). . Participantes: Ndiogou Faye (Senegal), Jingsheng Lu (China), Young-Woo Nam (Corea) y Fernando-Ignacio Ondo (Guinea Ecuatorial).

* Jueves 28 – 18:00 horas – Espacio

La creatividad de la traducción

La traducción es uno de los principales puentes que une territorios de distintos idiomas. Aquí también puso el foco el Congreso de la Lengua, en esta mesa que lleva de título “La escritura del español en la traducción: un diálogo creativo”. Presidenta: Trad. Lidia Jeansalle (Presidenta del Colegio de Traductores Públicos de la Ciudad de Buenos Aires). Coordinador: Miguel Sáenz (España). Participan Elvio Gandolfo (Argentina), Pablo Ingberg (Argentina), Adan Kovacsis (Chile), Helena Lozano (España) y Liliana Valenzuela (México-Estados Unidos).

* Jueves 28 – 18:00 horas – Espacio

Les Luthiers

Como parte del Festival de la Palabra, el grupo de música y humor se presentará en el ingreso a Ciudad Universitaria, en Avenida de la Reforma. Es una noche especial, se espera mucho público. A las 21 horas, subirán al escenario Marcos Mundstock, Jorge Maronna, Carlos López Puccio, Horacio “Tato” Turano, Martín O’Connor y Tomás Mayer Wolf.

* Jueves 28 – 21 horas – Ingreso a Ciudad Universitaria

Les Luthiers
Les Luthiers

Mundstock en el Congreso

El grupo Les Luthiers fueron, son y serán uno de los grandes ejemplos de cómo el humor puede coquetear con la más refinada de las culturas. Marcos Mundstock, uno de sus integrantes, dará una ponencia en el teatro San Martín de Córdoba. No se sabe bien de qué se trata, pero se supone que el humor estará presente. Cuando Álex Grijelmo lo presente, ahí lo sabremos.

* Viernes 29 – 13:15 horas – Teatro San Martín

La importancia de la poesía

Si el lenguaje es una espada, la poesía es el filo. Allí se condensa y sintetiza toda su intensa sensibilidad. Por eso, no podía quedar afuera de este congreso. La actividad titulada “Poesía y diversidad cultural” tiene como presidente a Rafael Oteriño, secretario de la Academia Argentina de Letras. ¿Los participantes? El dominicano José Mármol, los argentinos Guillermo Saavedra y Carlos Schilling, y los españoles Joaquín Sabina y Elvira Sastre.

* Viernes 29 – 15:30 horas – Espacio

Joaquín Sabina
Joaquín Sabina

Noche de Córdoba

Así se llama este día dentro del Festival de la Palabra: Noche de Córdoba, que incluye un bloque de folklore, otro de humor y otro de cuarteto. ¿Quiénes tocarán? Los 4 de Córdoba, Los Patricios, Los de Alberdi, Los del Suquía, Suna Rocha, Carlos Di Fulvio. Pablo Lozano, Adrián Gómez y el cierre con Chébere. La banda tendrá como cantantes al “Turco Julio” y Gonzalo Martín, comenzará su presentación con un homenaje a Gary y Sebastián. Luego, sucesivamente subirán a escena como invitados Fernando Bladys, Toro Quevedo, Rubinho, Negro Videla, Alejandro Ceberio, Marcos Bainotti, José Negro Moyano, Jean Carlos, Dante Moyano, Eduardo Gelfo y Martín Rolán (Hijo de Carlitos, homenajeará a su padre).

* Viernes 29 – 21 horas – Ingreso a Ciudad Universitaria

Sabina recitará poemas, en medio de un homenaje de tango

A las 21:30 horas, se realizará un homenaje del tango a Joaquín Sabina. Referentes del tango de Córdoba rendirán tributo al cantautor español, quien, a su vez, leerá sus poemas.

* Viernes 29 – 21:30 horas – Teatro del Libertador

Juan Villoro
Juan Villoro

La relación entre América y España

“Viaje y tornaviaje. Homenaje a un siglo de relaciones culturales entre América y España”. Así se llama la mesa que reúne Juan Manuel Bonet (España), Jorge Edwards (Chile) y Juan Villoro (México). El presidente es José Luis Vega, director de la Academia Puertorriqueña de la Lengua Española, y la moderadora Paola Lucantis.

* Sábado 30 – 9:45 horas – Teatro San Martín

Lenguas originarias

¿Y qué sucede con las lenguas que hablan los pueblos originarios, aquellos que ya estaban en América, incluso antes de la llegada de los españoles? ¿Cómo se interrelaciona con el idioma hegemónico que es el castellano? Con la coordinación, Cristian Aliaga (Argentina) y la participación de Liliana Ancalao (Argentina), Viviana Ayilef (Argentina) y Graciela Huinao (Chile), el sábado a las 11:30 se llevará a cabo la mesa “Poesía de las lenguas originarias”.

* Sábado 30 – 11:30 horas – Espacio

Martín Caparrós (Foto: Nicolás Duc)
Martín Caparrós (Foto: Nicolás Duc)

Periodismo en la era de internet

En esta mesa de debate estarán el argentino Martín Caparrós junto a Darío Jaramillo Agudelo (Colombia), Patricia Nieto (México), Mario Tascón (España) y Julio Villanueva Chang (Perú). Fue titulada como “Periodismo digital: los retos de una lengua en Internet” y tendrá como presidente a Juan Ramón Martínez (director de la Academia Hondureña de la Lengua) y como coordinador a Arsenio Escolar (España). El eje es el periodismo, pero en la era de internet.

* Sábado 30 – 14:30 horas – Espacio

Homenaje a Don Ata

“Yo tengo tantos hermanos” es el nombre de este homenaje a Atahualpa Yupanqui del que participarán Roberto “Kolla” Chavero junto al Trio Sachero y el Coro Polifónico Delfino Quirici. Cantantes invitadas: Mery Murúa y Paola Bernal.

* Sábado 30 – 21:30 horas – Teatro San Martín

María Teresa Andruetto
María Teresa Andruetto

Cierre de María Teresa Andruetto

La narradora cerrará el VIII Congreso de la Lengua Española (CILE) en Córdoba, su provincia natal y de residencia. En una reciente entrevista señaló que tomará puntos de tensión “entre la norma y la lengua viva” para pensar “el territorio en el que se reflejan las disputas de la sociedad”.

* Sábado 30 – 17 horas – Teatro San Martín

Fuente: Infobae.

¿El futuro de la literatura está en Spotify?

El escritor Hernán Casciari recibe por correo electrónico las preguntas de mi entrevista. Duda —imagino— durante un momento. Y teclea su respuesta con otra pregunta: ¿me puedes dar tu número de teléfono y te respondo con un archivo de audio por WhatsApp?

Eso hago y lo primero que escucho es esto: “Me cuesta cada vez más escribir o sentarme a escribir, creo que le pasa a mucha gente, cada vez cuesta más leer y escribir, y en cambio hablar y escuchar no supone ningún esfuerzo”. Por eso ha decidido leer en voz alta sus artículos, sus crónicas y sus cuentos. Lo hace en vivo —en teatros—; en directo —por la tele o en la radio—; y en grabaciones —en las webs de las radios y en Spotify—.

“Gracias a todas esas plataformas mis lectores se han multiplicado, bueno, o mis oyentes”, me cuenta su voz en mi móvil, “porque no solo después compran mis libros, cuando tienen que decidir un regalo para un amigo o un familiar, también van a verme si actúo en su ciudad o buscan otras vías para llegar a mí, de modo que mi comunidad no deja de expandirse”.

“Los narradores de este siglo tienen que empezar a entender que los honorarios pasan más por la experiencia en vivo que por la venta de libros, sobre todo porque la industria editorial nos sigue robando”, continúa el director de la revista Orsai, que —como otros medios internacionales— ahora permite tanto leer como escuchar sus textos.

La experiencia en Spotify, afirma Casciari, es “alucinante, fantástica”, porque tiene una gran fuerza viral. Según su página de artista, suma casi 8000 oyentes mensuales. Su texto “Messi es un perro” ha sido escuchado cerca de 140000 veces; pero su hit, con casi el doble de reproducciones, es “La edad de los países”, que también es un superéxito en Youtube.

La iniciativa del escritor y lector argentino ha coincidido con el lanzamiento de podcasts originales en Spotify, porque la serialidad es una tendencia en todos los lenguajes y canales. La empresa sueca, esencialmente musical, también comenzó a ser narrativa el año pasado.

El 13 de junio lanzó Equipaje de mano, su primera producción original en América Latina, que narró el mundial de Rusia desde la mirada de los hinchas argentinos. A ese proyecto le siguieron varios programas de actualidad y documentales en Brasil y México, con alianzas con medios como la Folha de São Paulo (Café da Manha), Rolling Stone (Tlatelolco: la plaza en movimiento) o Vice News (El Chapo: el jefe y su juicio).

El salto al ámbito de la ficción ha sido doble. A fines de 2018 se publicó la primera temporada de la serie Ven con un cuento, que versiona en cada capítulo un relato infantil clásico, narrado por algunas de las voces de doblaje más conocidas por el público español, gracias a la producción del estudio Polford de Barcelona. Y este 6 de marzo comenzó la emisión de la Tripulación Atucha, que —pese a comenzar con el mensaje “La siguiente historia está basada en hechos reales”— es una comedia argentina de ciencia-ficción.

Eduardo Galeano, Jorge Luis Borges, César Vallejo, Mario Benedetti y Pablo Neruda también están en Spotify, junto con tantísimos audiolibros y podcasts, que la aplicación multiplataforma —que se encuentra en un polémico y crucial momento de expansión— a menudo comparte con sus webs originales.

Según Emma Rodero, profesora de la Universidad Pompeu Fabra y experta en discursos orales, el éxito del formato audio se debe “tanto a su capacidad para crear imágenes mentales en el oyente, estimulando la actividad cognitiva, como a su potencial para provocar una fuerte respuesta emocional y fisiológica”. Porque al escuchar una historia sin el apoyo de la imagen, se potencia la imaginación “al mismo tiempo que se intensifican las emociones del oyente ante los sonidos y las voces de los personajes”.

El fenómeno invita a preguntarse si el futuro de la literatura no se encontrará en su más remoto pasado: la oralidad. Ya no como una actividad performática y compartida —alrededor de una hoguera, en la plaza de un pueblo o junto a la radio—, sino como un ejercicio individual —a través de los auriculares— que construye un simulacro de cercanía e intimidad con quien cuenta el cuento.

Como siempre, no podemos saber hasta qué punto las iniciativas individuales lo son realmente, o forman parte de tendencias colectivas alentadas política y empresarialmente. En los últimos doce años Siri y los sistemas de reconocimiento de voz no han parado de recibir millones de dólares para su perfeccionamiento; mientras que en paralelo Amazon se desdoblaba en Audible y plataformas como Storytel o SoundCloud se han vuelto más poderosas. Y rentables. Hay un gran interés corporativo en potenciar la circulación de voces por las autopistas de internet.

El protagonista de 1984 no estaba habituado a escribir a mano, porque “lo normal era dictarlo todo al hablaescribe”. La supresión de la escritura en la novela de George Orwell —que este año cumple 70 años de constante profecía— convive con el crecimiento de la neolengua, una versión simplificada del inglés, cuyo objetivo final es “reducir el alcance del pensamiento”.

Aunque los mensajes de audio de WhatsApp o las instrucciones a Siri sean simples, conversacionales, la radio sigue expandiéndose hacia adelante (chips FM para los teléfonos inteligentes, webs que permiten escuchar cualquier emisora del mundo) y hacia atrás (muchas estaciones en FM y digitales apuestan por la emisión de reproducciones de discos de vinilo). Y las mejores historias para escuchar son también cada vez más complejas.

Tras años de familiaridad con el concepto “audiovisual”, que parecía implicar una fusión definitiva, la vista y el oído han vuelto a encontrar espacios exclusivos y divergentes. Contra todo pronóstico (apocalíptico), seguimos leyendo diarios, revistas y libros en papel; y la fotografía se desarrolla como lenguaje de expresión postfotográfico en Flickr o Instagram.

El audio, mientras tanto, se ha adaptado al nuevo ecosistema mediático y ha crecido en él. Tal vez porque en su médula hay una sensación que nos conecta con la niñez y con la adolescencia, con la inspiración y con el secreto: una voz sin cuerpo que te habla solamente a ti.

Fuente: Jorge Carrion, The New York Times

Leer literatura puede hacernos mejores

Uno de los clásicos memorables de mi infancia es Corazón de Edmundo de Amicis, un autor decimonónico ya olvidado. El episodio del libro que tuvo más impacto contaba cómo un niño genovés salía de su país en busca de su madre, quien trabajaba en la Argentina. Recuerdo haber llorado y haberme preguntado si yo sería capaz de tan arriesgada aventura.


No lo sabía entonces, pero ese libro me inició en el aprendizaje de la empatía. Mi educación en adentrarme en las vidas de los otros continuó después con lecturas más complejas, de la mano de personajes como Jane Eyre y Ana Karenina, de Robinson Crusoe, don Quijote de la Mancha y de los sufridos héroes de Charles Dickens. Estos personajes me ayudaron —a mí y a una comunidad enorme de lectores— a entender con más profundidad el sufrimiento ajeno y también a hacer más tangibles sus momentos de alegría.

La literatura no parece tener una obvia utilidad, pero la ciencia ha demostrado que la tiene. Leer literatura, una actividad que muchos consideran ociosa o inútil, posee un valor social invaluable: nos hace más empáticos, más dispuestos a escuchar y entender a los otros. Las ficciones nos enseñan a nombrar nuestras angustias y también cómo enfrentar y compartir nuestros problemas cotidianos.

Esto es especialmente importante hoy, cuando muchos de los retos más apremiantes de nuestro tiempo se tienen que resolver de manera colectiva y solidaria: los desastres naturales que ha acentuado el cambio climático, las crisis migratorias mundiales o el reclamo por los derechos de las minorías fueron contados y discutidos desde hace cinco mil años en una obra literaria, La epopeya de Gilgamesh. Ahí ya hay un desastre universal —el diluvio—, están las desventuras de gente obligada a huir y también el reclamo de los más débiles contra los abusos del poder del rey Gilgamesh.

La gran literatura, incluso cuando se escribió miles de años atrás, tiene lecciones para los lectores del presente. Y quizás sea la literatura, y su intrínseca capacidad de hacernos más empáticos, la que pueda salvarnos de nosotros mismos.

En octubre de 2013, un equipo de investigadores del New School for Social Research de Nueva York publicó un estudio en la revista Science sobre cinco experimentos realizados para estudiar la relación entre lectura y empatía. Los participantes fueron divididos en grupos y se asignó a cada uno un tipo distinto de lectura. Los textos elegidos pertenecían a géneros diferentes: ficción popular, ficción “seria” —una novela de Louise Erdrich, otra de Don DeLillo—, notas periodísticas y ensayos documentales. El quinto grupo no recibía ningún texto. Una vez se asignaron las lecturas, tanto los lectores como los no-lectores debían responder a un cuestionario que permitiría a los investigadores juzgar la habilidad de los participantes para comprender ideas y emociones ajenas.

Los resultados fueron significativos. Tanto los participantes a los que no se les había asignado un texto, como los que habían recibido textos periodísticos, documentales o de ficción popular, mostraban resultados desalentadores. En cambio, los lectores de ficción “seria” demostraban un entendimiento notable de los sentimientos y razonamientos ajenos, y por lo tanto, una mayor capacidad de empatía.

Las notas periodísticas nos informan de los hechos, pero para entender “en carne propia” lo que está ocurriendo, son más eficaces las obras de ficción. La Odisea, un poema del siglo VIII a. C., nos ha permitido durante siglos a numerosas generaciones de lectores hacer tangible la ardua travesía de un inmigrante, un viajero que huye de su lugar de nacimiento y después regresa a él. Esta experiencia no es nueva: Ulises está emparentado con los miles de refugiados que huyen de la guerra y la pobreza y atraviesan el mar Mediterráneo para llegar a las costas de Europa. También está emparentado con los migrantes de Centroamérica que llegan a la frontera con Estados Unidos.

Un grupo de refugiados es rescatado en el mar Mediterráneo por una oenegé en abril de 2018.CreditChristophe Petit Tesson/EPA vía Shutterstock

Recuerdo que cuando leí los testimonios de migrantes ilegales recogidos en un estudio de la Universidad de Guadalajara, pensé en la Odisea. “El norte es como el mar”, dice uno de los entrevistados, “cuando alguien viaja como ilegal, es arrastrado como la cola de un animal, como basura. Imaginé cómo el mar rechaza la basura en la orilla, y me dije a mí mismo, es como si estuviera en el mar, rechazado una y otra vez”.

Cada semana, las autoridades estadounidenses expulsan del país a personas indocumentadas, muchas de las cuales han vivido en Estados Unidos toda su vida. También estos migrantes tienen su espejo en la ficción clásica. En 1615, seis años después de que se firmase el decreto que desterraba a los moriscos españoles, Miguel de Cervantes publicó la Segunda parte de las aventuras de don Quijote. Ahí, un antiguo vecino de Sancho, que lleva el significativo nombre de Ricote —la última ciudad de la que partieron al destierro los moriscos— vuelve a España disfrazado de peregrino. Le dice a Sancho que él y sus compañeros expulsados no fueron bien recibidos en el norte de África. “Doquiera que estamos”, se lamenta, “lloramos por España, que en fin nacimos en ella y es nuestra patria natural”.

En Réquiem por el sueño americano, Noam Chomsky arguye que el empobrecimiento de la empatía colectiva en la sociedad estadounidense del siglo XXI es consecuencia de un plan diseñado para reducir los poderes democráticos y aumentar los beneficios de los más ricos. En sus inicios, el llamado “sueño americano” promovía la noción de progreso individual pero también el colectivo, en el cual cada ciudadano se beneficia al ayudar a sus vecinos. Sin embargo, a mediados del siglo pasado, empezó a favorecerse el individualismo. Acaso por lo mismo han proliferado los discursos políticos que promueven el aislacionismo.

Según el profesor Christopher Krupenye de la Universidad de St. Andrews, la empatía y la voluntad de ayudar a los otros son virtudes endémicas de nuestra especie. El catedrático, especialista en el comportamiento de primates, considera que “una de las características más notables de los seres humanos es que somos serviciales”, y agrega que sin esta generosidad innata no habríamos podido sobrevivir cuando éramos cazadores-recolectores. Es probable, dice Krupenye, que después de adquirir esta capacidad de sentir empatía nuestra especie desarrolló gradualmente las reglas que hoy nos permiten entender las responsabilidades y deberes de vivir juntos y compartir amenazas y riesgos.

Si en los últimos años hemos perdido este instrumento vital para nuestra sobrevivencia, ¿qué podemos hacer para salvarnos de nuestra propia y voluntaria ceguera hacia los otros? ¿Cómo podemos volver a alimentar el sentimiento primordial de empatía?

En la primera mitad del siglo IX, el gran poeta sirio Abu Tammam ensayó una respuesta que podría servirnos hoy: “Quizás carezcamos de lazos de sangre / Pero la literatura es nuestro padre adoptivo”. Una respuesta está en la literatura.

Activistas vestidas como personajes de “El cuento de la criada”, de Margaret Atwood, se manifestaron en Buenos Aires para pedir la aprobación parlamentaria del aborto legal y seguro en Argentina.CreditAlejandro Pagni/Agence France-Presse — Getty Images

Los niños aprenden a conocer el mundo a través de las historias que les cuentan y que leen, como yo lo hice con De Amicis. Así que no es absurdo suponer que los adultos puedan continuar ese aprendizaje. Por ello, nuestros legisladores y gobernantes deben leer más literatura: podría ser una manera de que empiecen a legislar y entablar acuerdos con altruismo. Quizás con los personajes de Margaret Atwood o de Cervantes, los líderes del mundo puedan entender más y mejor las vidas ajenas; las vidas de los migrantes, los refugiados, los menos favorecidos.

El compasivo don Quijote y la justiciera criada Defred puedan salvarnos de nuestra tentación de encerrarnos en nosotros mismos.

Fuente: Alberto Manguel, New York Times.

Congreso de la Lengua: Córdoba se convertirá en la capital mundial del español

Será la sede del gran acontecimiento cultural del año, al que vendrán los reyes de España; hay 3000 inscriptos y figuran Vargas Llosa, Sergio Ramírez y Joaquín Sabina, entre los 250 invitados.

En la céntrica Plaza San Martín de Córdoba , un gran panel con letras de colores cronometra los días que faltan para el inicio del Congreso Internacional de laLengua Española . Dentro de exactamente un mes comenzará allí el encuentro cultural de año, que convertirá a “la Docta” en la capital de la palabra.

Sonia Pérez Marco, Sergio Baur, Marcelo García y Ana Cernusco, ayer, en la Cancillería
Sonia Pérez Marco, Sergio Baur, Marcelo García y Ana Cernusco, ayer, en la Cancillería.

El contador ya no llama la atención de los cordobeses; todos allí respiran la sigla de cuatro letras: el CILE transformó la segunda urbe del país en cantidad de habitantes con obras que sobrepasan los $500 millones. Las mejoras edilicias incluyen todos los espacios en los que sesionará el congreso. La octava edición de este evento de interés mundial tendrá como epicentro el Teatro del Libertador General San Martín, pero también se desarrollará en el Teatro Real, la Universidad Católica y las facultades de Derecho y Ciencias Exactas. Además, se mejoraron otros espacios sede de actividades, como la Biblioteca Córdoba, y se realizaron obras en la vía pública.

“El congreso tuvo un plan Rumbo, un trabajo en conjunto con todo el sistema educativo y cultural, y las obras quedarán como un legado”, explicó Marcelo García, coordinador de la comisión organizadora del encuentro, que ayer participó de una conferencia sobre los preparativos del CILE junto con el director de Asuntos Culturales de la cancillería argentina, Sergio Baur, y Sonia Pérez Marco, del Instituto Cervantes.

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El predio ferial Chateau Carreras también se intervino y se amplió, aunque finalmente se descartó su destino como sede por la pretensión de que las actividades se desarrollen en el centro urbano. Aun así, este espacio se abrirá con un banquete que el presidente Mauricio Macri compartirá con cientos de invitados en la jornada inaugural y con los reyes de España. ¿Qué degustarán Felipe, Letizia y el resto de los comensales? Un menú argentino con platos típicos de seis regiones del país.

Por los hoteles cordobeses, donde la ocupación será “alta”, quizás algún visitante despistado se cruce con alguno de los más de 250 escritores, académicos, pensadores y artistas de los 32 países participantes. Entre ellos, Mario Vargas Llosa, Sergio Ramírez, Nélida Piñón, Martín Caparrós, Joaquín Sabina, Jorge Fernández Díaz, Soledad Puértolas, Alejandro Dolina, Norma Morandini, Elvira Sastre, Luisa Valenzuela y Elsa Osorio.

¿Se ha logrado romper con el tradicional predominio de autores y expertos masculinos que arrastra el CILE? En parte, aunque sí será el congreso con mayor presencia activa de mujeres disertantes, con al menos 36% (más de 90 ponentes del total), según confirmó el Instituto Cervantes, organizador del encuentro junto a la Asociación de Academias de la Lengua Española (Asale) y las administraciones argentinas de Nación, provincia y la ciudad de Córdoba.

De la Academia Argentina de Letras (AAL), que ejerce la secretaría del congreso y es organizadora de múltiples actividades, acudirá el mayor número de representantes: 14 de sus 16 integrantes. José Luis Moure, presidente de esa institución, adelanta su aporte al CILE, que ya cuenta con casi 3500 inscriptos: “Procuraré plantear lo que para mí es una falsa oposición entre el español, considerado como lengua uniforme, y su condición como una lengua que tiene una enorme cantidad de variedades, cómo coexiste eso y si es posible armonizar esta oposición que es, para mí, una falsa oposición”, explica.

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El uso de herramientas novedosas y en apariencia revolucionarias para la lexicografía y la manera en que se confecciona el Diccionario del Español de la Argentina será el tema que abordará Santiago Kalinowski, también de la AAL, con “un proyecto de uso de Twitter como corpus lingüístico, que permitió recolectar alrededor de 650 millones de palabras-formas en la red social, por provincias, y contrastarlas”.

Una nueva edición de ese diccionario, renovado en un 20%, se presentará en el marco del congreso, junto con una edición conmemorativa de Rayuela, de Julio Cortázar, entre otras publicaciones.

Formas de llamar al fernet

¿De cuántas maneras se puede referir un cordobés a la bebida más popular de su tierra, el fernet con coca? “Bladis”, “fernuco”, “fernando” son algunos de los registros que integran otra ambiciosa investigación que se develará por esos días. El Atlas del habla de los cordobeses es el resultado de un estudio de la Facultad de Lenguas de la Universidad Nacional de Córdoba sobre la base de unas 70 entrevistas que nutrió el corpus de palabras.

Más de 480 millones de personas utilizan el español como lengua materna en todo el mundo y 577 millones lo hablan, según estadísticas de 2018. Por razones demográficas y gracias a los 21 millones de alumnos que lo estudian como lengua extranjera, se espera que siga creciendo. Tras el chino mandarín, es el segundo idioma del mundo y el tercero entre los más utilizados en internet.

A lo largo del globo, hay 23 academias de la lengua española, aunque no necesariamente coinciden con la división política de los países. Por eso, más allá de las distribuidas por España y Latinoamérica, a la cita del 27 al 30 de marzo vendrán las delegaciones de Puerto Rico, Filipinas, Estados Unidos y Guinea Ecuatorial, y se enriquecerán los debates con especialistas de Inglaterra, Brasil, Senegal o China. “Porque por lo general siempre existe una relación con la lengua española”, explica Moure. En este contexto se tratará la creación de la Academia del Judeoespañol.

Participar de las sesiones plenarias en las sedes presenciales representa un costo de $200 y de $60, en las sedes de transmisión.

La Academia Argentina celebrará, por otro lado, una sesión fuera de lo habitual, pública, dedicada a Leopoldo Lugones, que incluirá el recitado de una antología de poemas. En Villa María de Río Seco se podrán visitar la biblioteca y museo con su nombre, dentro de varias rutas culturales según la vida y obra de personalidades del arte que recorrieron este confín: Mujica Lainez, Pablo Neruda, Juan Filloy y Manuel de Falla. Al pianista español, fallecido en Córdoba, se lo homenajeará con un concierto sinfónico.

Menos solemne será la actuación en el Boulevard de la Reforma de Les Luthiers, indiscutibles creadores de vocablos caracterizados por la utilización sagaz de las formas de expresión.

El Festival de la Palabra servirá de preámbulo al congreso, con numerosas propuestas complementarias del 20 al 30 de marzo. Como antesala, también se realizarán un seminario de periodismo y comunicación, jornadas para profesores de español y una feria del libro.

El Romancero gitano de Federico García Lorca sonará en la voz de la gran figura del teatro español Nuria Espert y “el tango homenajea a Joaquín Sabina” en la última noche, de estatura internacional.

Será la primera vez en la historia del CILE, desde México 1997, que un país reincide como anfitrión: solo la Argentina lo consiguió, y las expectativas son altas; esperan unas diez mil personas y superar así las marcas de Rosario 2004.

Sin embargo, por discrepar de lo que se considera una pretensión de “reafirmar el carácter hegemónico” del español peninsular en esta zona del mundo, otros escritores y artistas prevén celebrar el Primer Encuentro de Derechos Lingüísticos como Derechos Humanos, suerte de “anticongreso” organizado por la Facultad de Filosofía y Humanidades de la UNC. Otros representantes culturales también han expresado sus diferencias con el CILE en un comunicado. En estos días de celebración de la lengua, las distintas voces tomarán la palabra.

Lo que hay que saber sobre el evento del año:

Agenda:

  • Se celebrará en Córdoba el VIII Congreso Internacional de la Lengua Española. Con el recién restaurado Teatro Libertador como sede central, traerá al centro del país a 250 invitados. El futuro del español es el tema principal de CILE.
  • Escritores, intelectuales y artistas de la talla de Mario Vargas Llosa (en la sesión inaugural, presidida por el presidente Mauricio Macri y los reyes de España), Sergio Ramírez, Nélida Piñón y Joaquín Sabina con un homenaje al tango participarán de ponencias y actividades programadas.

36%

De mujeres con presencia activa

  • Representa a unas 90 ponentes, la mayor participación femenina en la historia del CILE

Sergio Baur (director de asuntos culturales de la cancillería)

  • “El CILE dejará un importante legado a la Argentina y, en especial, a la ciudad de Córdoba”

Publicaciones

  • Entre otros libros, se presentará una edición conmemorativa de Rayuela, con el “Cuaderno de bitácora”, las notas de Cortázar para la escritura de la novela

Fuente: Cecilia Martínez, La Nación.

La “biblia” que busca responder todas las dudas del idioma español

Las preguntas más frecuentes del idioma aparecen resueltas en el libro «Las 100 dudas más frecuentes del español, manual de bolsillo», editado por el Instituto Cervantes. ¿Cómo se escribe 21 con letras? ¿Es necesario abrir las preguntas con un signo? Las respuestas en esta nota.

¿Undécimo o decimoprimero? ¿Se puede decir “crema antiedad”? ¿A un hombre que domina varias lenguas se lo puede llamar “polígloto”? ¿Cuál es el plural de menú: menús, menúes o menuses? ¿Cuál es el plural de sed? ¿Y el singular de víveres? Ser nativo en un idioma no implica, necesariamente, ser infalible en su uso. El español es usado cada día por 577 millones de personas en el mundo pero solo una mínima parte de ese universo es capaz de responder apropiadamente a ese puñado de cuestiones.

Para resolver las preguntas más repetidas en el uso del idioma, el Instituto Cervantes acaba de publicar el libro Las dudas más frecuentes del español, manual de bolsillo. De hecho, se trata de una revisión de un volumen más amplio editado en 2013 que compendiaba 500 preguntas. Entre las novedades de esta nueva edición hay un capítulo dedicado al lenguaje inclusivo: ¿Es correcto, como se suele decir en política, “diputados y diputadas” y “ciudadanos y ciudadanas” para referirse a las personas de ambos sexos que forman un conjunto? Lo es, “pero pueden resultar inadecuadas por redundantes“, se señala en la duda número 56, que añade: “Al igual que en otras lenguas, en español el masculino es el género no marcado, lo que quiere decir que incluye a los individuos de los dos sexos”. Polémica asegurada.

“Al igual que en otras lenguas, en español el masculino es el género no marcado, lo que quiere decir que incluye a los individuos de los dos sexos”

Además, el libro avanza sobre el uso del idioma en medios electrónicos: cómo escribir correctamente un correo electrónico y como abreviar en un chat sin errores. “Poner el signo de interrogación solo al final de una frase se puede hacer por wasap, no es incorrecto en ese tipo de registros”, enseña el texto (sí, usan “wasap”).

“A pesar de que el idioma no tiene dueños, hay que consolidar su unidad y a ello puede contribuir un libro útil para consultar y que no establece dónde se habla mejor el castellano, sino quién lo habla mejor”, argumentó el director del Cervantes, el poeta Luis García Montero, durante la presentación del volumen, en España.

A partir de ese libro, Clarín reúne a continuación 30 preguntas muy habituales para que lectores y lectoras puedan poner a prueba su dominio del español. ¿O del castellano?

¿Cuál es el nombre de la lengua: castellano o español?

Ambos nombres son sinónimos y los dos son igual de válidos y correctos. Entre los especialistas, se emplea el término “castellano” cuando se alude al modo de hablar de las primeras etapas de la creación del idioma o para referirse expresamente al dialecto hablado actualmente en la zona central de España. Por otra parte, el término “español” es el más general, cuando se contrapone a otros idiomas como el francés, el inglés o el chino, y así suele figurar en los títulos de diccionarios o gramáticas.

¿Dónde se habla el mejor español?

No hay ningún país ni región ni ciudad del que se pueda decir que en él se habla el mejor español; ni siquiera se puede decir que en una zona se habla mejor o peor que en otra. Al menos desde un planteamiento riguroso o científico.

¿Se pronuncian de forma distinta la b y la v?

Las letras b y v representan en español el mismo fonema /b/ y por tanto no existe diferencia en la pronunciación de ambas letras.

¿Cómo se pronuncia la x de México?

Se pronuncia “méjiko”, no “méksiko”, pues la pronunciación “ks” para la x en estas palabras se considera anglicismo.

“A pesar de que el idioma no tiene dueños, hay que consolidar su unidad y a ello puede contribuir un libro que no establece dónde se habla mejor, sino quién habla mejor", argumentó el director del Cervantes, el poeta Luis García Montero.

“A pesar de que el idioma no tiene dueños, hay que consolidar su unidad y a ello puede contribuir un libro que no establece dónde se habla mejor, sino quién habla mejor”, argumentó el director del Cervantes, el poeta Luis García Montero.

¿Cómo se pronuncia “airbag”?

Debe pronunciarse tal y como se lee en español, con acentuación llana: “áirbag”. Como norma general se recomienda pronunciar los extranjerismos que conservan la grafía de su lengua de origen adaptándolos fonéticamente a la pronunciación española. Como formas alternativas a este extranjerismo se pueden utilizar los calcos y traducciones bolsa de aire, cojín de aire o colchón de aire.

¿Cuál es la correcta separación silábica de la palabra “geografía”?

Geografía tiene cinco sílabas (ge-o-gra-fí-a) porque contiene dos hiatos. Las vocales e y o que aparecen en segunda y tercera posición forman un hiato porque ambas son abiertas y las vocales í y a del final de la palabra también forman un hiato, en este caso porque la vocal cerrada (í) es tónica.

¿Cuándo se escribe a, ha y ¡ah!?

Existen tres palabras homófonas con el sonido [a]: a, ha y ¡ah!

a: es una preposición que se escribe sin h.

ha: es la tercera persona del singular del presente de indicativo del verbo haber. En el uso actual esta forma verbal solo se emplea como verbo auxiliar en formas compuestas, por lo que siempre va seguida de un participio. Por ejemplo: “Ha comprado”.

¡ah!: es una interjección, empleada para expresar admiración, sorpresa o pena. Se escribe entre signos de exclamación.

Mucho que aprender. Una de las clases de español que da la Universidad de Buenos Aires para extranjeros.

Mucho que aprender. Una de las clases de español que da la Universidad de Buenos Aires para extranjeros.

¿Se escribe kiosco o quiosco?

Ambas formas son válidas, pero se recomienda la forma quiosco. La explicación es que se trata de un extranjerismo tomado del francés (kiosque), cuya adaptación al español ha dado dos formas: la que conserva la k original, etimológica, “kiosco”, y la que ha representado este sonido con la grafía equivalente en español, la qu, “quiosco”. En ningún caso es admisible “kiosko”.

¿Por qué lleva tilde la palabra “cómics” si es grave y termina en -s?

Esta palabra forma parte de un reducido grupo de palabras llanas queacaban en doble consonante y que deben llevar tilde, aunque la consonante final sea una n o una s. En el mismo caso están palabras como “wéstern”, “bíceps”, “fórceps”, “ítems”, “récords” y pocas más.

¿Se escribe “construido” o “construído”?

Se debe escribir “construido”, sin tilde, porque es palabra grave y acabada en vocal. En algunas palabras que contienen dos vocales cerradas seguidas, hay hablantes de español que pronuncian diptongo(cons-trui-do) y otros hiato (cons-tru-i-do). Sin embargo, a efectos gráficos estas secuencias se consideran siempre diptongos, por lo que han de ajustarse a las normas generales de acentuación.

¿Cuándo se escribe “solo” con tilde?

Ya no se admite en ningún caso. Hasta hace muy poco se utilizaba un acento en el “solo” adverbio, que equivale a “solamente”, para diferenciarlo del adjetivo, que es equivalente a “solitario, sin compañía”. Pero en sus últimas recomendaciones la Academia suprime el uso de la tilde en el adverbio “solo” puesto que no cumple el requisito de oponer palabras tónicas a palabras átonas, ya que solo es tónica en cualquiera de sus funciones.

Aprender. Las preguntas más frecuentes al momento de hablar o de escribir aparecen resueltas en un libro editado por el Instituto Cervantes y lanzado la semana pasada.

Aprender. Las preguntas más frecuentes al momento de hablar o de escribir aparecen resueltas en un libro editado por el Instituto Cervantes y lanzado la semana pasada.

¿Cuándo se debe poner tilde a “este”?

En ningún caso. Los demostrativos este, ese, aquel y sus correspondientes variantes en género y número (esta, esa, aquella, estos, esos, aquellos, estas, esas, aquellas, esto, eso, aquello) son palabras agudas acabadas en -l, o llanas acabadas en vocal o en -s, por lo que no deben escribirse con tilde, independientemente de que las usemos como determinantes o como pronombres. El uso de la tilde para distinguir la función de determinativo de la función de pronombre se ha suprimido recientemente por la RAE, por las mismas razones aducidas para la forma “solo”.

¿Las mayúsculas se acentúan?

Sí. Las letras mayúsculas deben llevar tilde siempre que lo exijan las reglas de acentuación. Esta norma se aplica tanto a las que van en posición inicial en los nombres propios (Álvaro, África, Écija) como a las que aparecen al comienzo de un enunciado (Él lo sabe mejor que nadie) o las palabras que se escriben con todas sus letras en mayúsculas (COMPAÑÍA TELEFÓNICA NACIONAL).

¿Se escribe Lunes, 30 de Abril o lunes, 30 de abril?

La forma correcta es lunes, 30 de abril. Los nombres que designan los días de la semana, los meses y las estaciones del año, son nombres comunes y se escriben con minúscula.

¿Cuál es la diferencia entre por qué, porqué, porque y por que?

Es una de las dudas que más problemas suscitan en español, especialmente para diferenciar la forma que utilizamos para preguntar por la causa de algo (por qué) y la que usamos para explicarla (porque). Pero esta no es la única diferencia, como veremos.

por qué. Forma compuesta de la preposición “por” y el interrogativo o exclamativo tónico “qué” (con tilde para distinguirlo del relativo y de la conjunción “que”). La utilizamos para introducir oraciones interrogativas y exclamativas, tanto directas como indirectas.

porqué. Es un sustantivo masculino que equivale a “causa, motivo, razón”. Se reconoce porque aparece casi siempre precedido por un artículo u otro determinante (como en “el porqué”), puede ser sustituido por uno de sus sinónimos (razón, causa o motivo) y también ponerse en plural.

porque. Es una conjunción causal siempre átona, que se emplea para encabezar las respuestas a las preguntas introducidas por la secuencia por qué. Para reconocer esta forma, podemos sustituirla en el enunciado por otras conjunciones causales de valor semejante: “ya que”, “pues”, “puesto que”.

por que. Tiene dos valores:

— La preposición por más el pronombre relativo que. Esta forma se identifica porque podemos anteponer un artículo al relativo, que es la construcción más frecuente (el que, los que). Un ejemplo se vería en “No te imaginas los problemas por (los) que estoy pasando”.

— La preposición por más la conjunción subordinante que. Esta secuencia aparece con verbos, sustantivos o adjetivos que rigen un complemento introducido por la preposición “por” y llevan además una oración subordinada introducida por la conjunción “que”. Para identificarla podemos sustituir la secuencia que sigue a la preposición por con el pronombre “eso”. Por ejemplo: “Está muy preocupado por que la lluvia no estropee la fiesta. Está muy preocupado por eso”.

Para resolver las dudas más frecuentes en el uso del idioma, el Instituto Cervantes sacó un libro. / Archivo Clarín

Para resolver las dudas más frecuentes en el uso del idioma, el Instituto Cervantes sacó un libro. / Archivo Clarín

¿Por qué es necesario el signo de apertura para interrogación o exclamación?

En español tenemos dos signos de interrogación y exclamación: el de apertura y el de cierre. Podríamos pensar que el de apertura no es necesario puesto que en otras lenguas, como el inglés, el francés o el portugués, no se usa. Ahora bien, esas lenguas tienen ciertos mecanismos gramaticales para señalar cuándo el enunciado es una pregunta. En español no tenemos estructuras gramaticales exclusivas para los contextos interrogativos o exclamativos. Por este motivo debemos enmarcar las preguntas y exclamaciones entre sus signos correspondientes.

¿Cómo se escribe 21 con letras? ¿Y 32?

El número 21 se escribe en una sola palabra: “veintiuno”. El número 32 se escribe preferiblemente en tres palabras: “treinta y dos”. Aunque la forma simple “treintaidós” también es válida, su uso es minoritario.

¿Cuál es la forma correcta: “barajar” o “barajear”?

Existen las dos variantes, pero la norma culta prefiere “barajar”, tanto para el significado primario “mezclar las cartas”, como para el metafórico, “considerar varias posibilidades antes de tomar una decisión”. No son muchas las palabras que presentan dos variantes para un mismo significado. Estos son algunos ejemplos de esta alternancia: “agujerar ~ agujerear”, “forcejar ~ forcejear”, “purpurar ~ purpurear”, “veranar ~ veranear”.

Palabras. Entre las novedades de esta nueva edición se encuentran un capítulo dedicado al lenguaje inclusivo.

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¿Se puede decir “una crema antiedad”?

La palabra “antiedad” no figura en el Diccionario de la Real Academia y, además, si atendemos al significado que se deduce de los elementos que la componen, la construcción resulta poco coherente, pues no se entiende bien cómo una crema puede ir ‘en contra de la edad”, que sería el significado literal de la creación léxica.

En todo caso, la crema actuaría contra los efectos de la edad, esto es, contra las arrugas, y para ello ya existe la palabra “antiarrugas”. Así pues, lo más adecuado sería sustituir crema “antiedad” por crema “antiarrugas”.

¿A un hombre que domina varias lenguas se le puede llamar “polígloto”?

Sí. Se trata de un adjetivo de doble terminación, “polígloto” y “políglota”, que puede aplicarse tanto a los textos escritos en varias lenguas como a las personas que dominan más de una lengua.

¿Cuál es el plural de “menú”: “menús”, “menúes” o “menuses”?

En esta palabra solo se considera correcto el plural “menús”. La variante “menuses” está totalmente desprestigiada y “menúes” solo tiene uso culto en la zona rioplatense y algunas áreas andinas y caribeñas.

¿”Me gustaría que estés” o “Me gustaría que estuvieses”?

Lo correcto es “Me gustaría que estuvieses”, pues solo en esa forma se respeta la concordancia temporal. Es decir, la correlación que se produce entre las formas de dos verbos, uno situado en la oración principal (“Me gustaría”) y otro en la subordinada (“que estuvieses”). Entre ambos se establece una dependencia que sirve para respetar la marcación temporal en el que se sitúa el relato de unos hechos.

El libro avanza sobre el uso del idioma en medios electrónicos: cómo escribir correctamente un correo electrónico y como abreviar en un chat sin errores.

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¿Está bien dicho “Si tendría tiempo, iría a visitarte”?

No. Es una incorrección en la que se falta a la correlación temporal que requieren las dos partes de las oraciones condicionales, la prótasis, que contiene la condición, y la apódosis, que constituye la oración principal. Este uso incorrecto está presente en el lenguaje hablado de Argentina, Uruguay, Paraguay, Chile y el sur de Colombia y, en España, se extiende por el País Vasco y los territorios limítrofes.

¿”Veintiún personas” o “veintiuna personas”?

Lo correcto es “veintiuna personas”. Los compuestos del numeral “un” tienen variación de género, por lo que la concordancia en femenino es necesaria si el sustantivo al que acompaña pertenece a ese grupo.

¿Se puede decir “Celebró su veintitrés cumpleaños”?

, esa es la forma correcta: con el numeral “veintitrés” antepuesto al sustantivo cumpleaños y con el posesivo “su” en singular.

¿Está bien dicho “una camisa a rayas”?

No. Las construcciones del tipo “sustantivo + a + sustantivo” solo son aceptables cuando el complemento acompaña a un derivado de un verbo de acción que mantiene su carácter verbal (pintura al óleo, cocción al vapor). Son incorrectas, por tanto, expresiones como “barco a vapor”, “cocina a gas”, en las que el primer sustantivo no posee ese valor verbal. En estos contextos se recomienda sustituir la preposición a por de, que es la usada habitualmente en español para introducir los complementos del nombre.

Se oyen a menudo frases como “Habían muchas personas”, “Hubieron fiestas”. ¿Son correctas?

La norma culta no las considera aceptables. Aparte de su uso como verbo auxiliar de los tiempos compuestos, el verbo “haber” se usa como impersonal (no tiene sujeto)para señalar la existencia de algo. Las formas correctas son: “Había muchas personas”. “Hubo fiestas”. El grupo nominal que aparece tras el verbo no es el sujeto, ya que el verbo es impersonal, sino su complemento directo. Por lo tanto, no debe establecerse concordancia.

¿Se dice “trasplantar un árbol” o “transplantar un árbol”?

La forma correcta es “trasplantar”, tanto para “trasladar plantas del sitio en que están arraigadas y plantarlas en otro” como para ‘”trasladar un órgano desde un organismo donante a otro receptor, para sustituir en este al que está enfermo o inútil”. Este tipo de errores en los que se deforma una palabra correcta por considerarla errónea se denominan ultracorrecciones. Suelen cometerlos los hablantes cuando quieren imitar una pronunciación o forma que consideran más culta.

Clases en el Centro Universitario de Idiomas (CUI). / Alfredo Martínez.

Clases en el Centro Universitario de Idiomas (CUI). / Alfredo Martínez.

¿”Violencia de género” es una expresión correcta?

La Academia prefiere utilizar “violencia doméstica” o “violencia machista” en lugar de la señalada en el enunciado de la pregunta. El origen de la expresión es un anglicismo. Al traducir al español la palabra inglesa “gender”, que designa por igual al sexo y al género, se ha optado por la forma más parecida en español, “género”, dando lugar a una notable imprecisión.

¿Cómo se escribe la onomatopeya de la risa?

En español solemos asociar a la risa la forma “ja” (mejor que “ha”, que es la forma inglesa). A partir de esta forma han surgido las variantes con el resto de vocales: “je”, “ji”, “jo”, “ju”. Podemos repetir tantas veces como queramos estas formas e incluso combinarlas, pero debemos separar cada una de ellas mediante una coma, no unirlas todas: “Ja, ja, ja, ja”.

Con información de La Vanguardia y del Instituto Cervantes

Fuente: Clarín.

Revelan más de 100 páginas de nuevos manuscritos de Einstein

Fueron dados a conocer al público por la Universidad Hebrea de Jerusalén manuscritos del científico redactados entre 1944 y 1948.

Manuscritos de Albert Einstein que en su mayoría no habían sido dados a conocer hasta el momento y que contienen en 110 páginas reflexiones personales y sobre investigación del científico fueron dadas a conocer  por la Universidad Hebrea de Jerusalén.

Las páginas, muchas escritas entre 1944 y 1948, incluyen cuatro cartas de Einstein a su amigo y colega de toda la vida, Michele Besso.

Tres de estas cartas, escritas en 1916, se refieren a una “idea gloriosa” que Einstein tuvo sobre la absorción y emisión de luz por parte de los átomos, idea que más tarde se convertiría en la base de la tecnología láser, según un comunicado la Universidad de la que Einstein fue uno de los padres fundadores.

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Los manuscritos también incluyen un apéndice manuscrito, no publicado, de un artículo científico sobre la Teoría Unificada que Einstein presentó a la Academia de Ciencias de Prusia en 1930, consignó la agencia DPA.

Las cartas también dan cuenta de los sentimientos de Einstein acerca del clima político que se vivía por entonces en Europa como judío que había crecido en Alemania.

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  • Manuscrito original de la teoría de la relatividad general, donado por Albert Einstein al Estado

Así, en una carta de 1935 escrita desde Estados Unidos a su hijo Hans Albert, en Suiza, Einstein expresó su preocupación por el deterioro de la situación en Europa y el surgimiento del partido nazi en Alemania, si bien también expresó una cautelosa esperanza de una mejora gradual en su país natal.

“Esperemos que no tengamos primero una guerra en Europa… el resto de Europa está empezando a tomarse la cosa en serio, especialmente los ingleses. Si hubieran caído duramente hace un año y medio, habría sido mejor y más fácil”, dice la carta, según la Universidad.

Einstein abandonó Alemania justo antes de que Adolf Hitler llegara al poder en 1933, renunciando a su ciudadanía alemana. Se mudó a los Estados Unidos, donde obtuvo la ciudadanía en 1940, y en 1952, a Einstein le ofrecieron la presidencia israelí, pero él la rechazó.

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El científico describió su vínculo con el pueblo judío como fuerte y legó sus escritos personales y científicos a la Universidad Hebrea, lo que condujo a la fundación de los Archivos de Albert Einstein.

Los archivos permitieron que 80.000 manuscritos, artículos de correspondencia, fotografías y materiales de los logros científicos, la actividad pública y la vida privada de Einstein sean accesibles al público.

Fuente: Diario de Cultura.

Después del escándalo por abusos, la Academia Sueca este año entregará dos Premios Nobel de Literatura

El prestigioso premio se suspendió el año pasado tras una serie de acusaciones de abuso sexual contra el esposo de una integrante de su directorio.

La Academia Sueca entregará dos Nobel de Literatura en 2019, uno correspondiente a este año y otro a 2018, que fue suspendido por el escándalo de filtraciones y abusos en la institución, según anunció hoy su secretario provisional, Anders Olsson.
“Habrá dos premios Nobel como esperábamos, también se fallará el premio reservado el año pasado”, declaró Olsson a la edición digital del periódico “Dagens Nyheter”, principal diario sueco, al finalizar una reunión de la junta directiva de la Fundación Nobel.

En el mes de mayo pasado, la Academia había anunciado el aplazamiento del Nobel de Literatura, algo que no se producía desde hace siete décadas, por la pérdida de “confianza” en la institución debido a la crisis que provocó la renuncia de media docena de sus miembros.

La entidad que otorga cada año el premio había mostrado entonces su intención deentregar dos galardones en 2019, aunque la decisión final quedaba en manos de la Fundación Nobel, que exigía reformas en el funcionamiento de la academia para aceptar esa solución, informó la agencia de noticias EFE.

Dieciocho mujeres denunciaron en noviembre de 2017 en “Dagens Nyheter” abusos de una “personalidad cultural” cercana a la Academia Sueca, luego identificada como el artista francés Jean-Claude Arnault, esposo de la poetisa y académica Katarina Frostenson.

Ante la situación, la institución cortó la relación y encargó una auditoría, que concluyó que se habían producido filtraciones y que el apoyo económico recibido por el club literario que dirigía Arnault incumplía las reglas de imparcialidad al ser su esposa copropietaria.

El desacuerdo sobre las medidas que debían tomarse y la situación de Frostenson desencadenaron una oleada de renuncias, intercambio de acusaciones entre integrantes de la Academia y el aplazamiento por primera vez en siete décadas de la entrega del Nobel de Literatura.

Entre quienes dejaron la institución figura su entonces secretaria permanente, Sara Danius, que la semana pasada anunció su salida definitiva diez meses después de abandonar el puesto.

Por otra parte, la Academia Sueca ha impulsado en los últimos meses varias reformas de sus estatutos y elegido a cinco nuevos miembros.

Además Arnault fue condenado en diciembre por el Tribunal de Apelación de Estocolmo a dos años y medio de cárcel por dos casos de violación de una mujer en octubre de 2011, aunque el fallo fue apelado.

Diario de Cultura.

Barcelona se prepara para traer su lengua y su literatura a la Feria del Libro de Buenos Aires

Barcelona desembarcará el 23 de abril en la 45° edición de la Feria del Libro de Buenos Aires como ciudad invitada de honor para mostrar al público una vidriera de la literatura catalana, que mostrará de la tradición a Merlí, con la presencia de más de 50 escritores, una librería con 10.000 ejemplares y una importante programación artística y profesional que acercará la diversidad de su patrimonio cultural.

La ciudad que vio nacer a Carmen Balcells, la agente del Boom latinoamericano de Cortázar y García Márquez; la misma que visitaron Sancho Panza y Quijote, la que fue exilio y refugio de escritores como George Orwell y la que es cuna editorial en dos lenguas -catalana y castellano- ya se puso en marcha de cara a lo que será su participación en la feria argentina, que tendrá lugar entre el 23 de abril y el 13 de mayo.
De acuerdo con el anuncio realizado en el Saló de Cent de Barcelona encabezado por la alcaldesa, Ada Colau, la ciudad catalana se presentará bajo el lema “Barcelona, ciudad literaria” en un espacio de 200 metros cuadrados, que incluirá una gran librería, 120 actividades y contará con la participación de 78 invitados, de los cuales 56 serán escritores en ambas lenguas y en paridad de representación.
“Una palabra puede cambiarte la vida, también un topónimo. Pues ahora, para los escritores, ilustradores, editores y artistas de Barcelona nuestro topónimo es Buenos Aires”, aseguró a Télam del otro lado del Atlántico Iolanda Batallé, directora del Instituto Ramón Llull, cuyo trabajo es proyectar al mundo la lengua y la cultura común de Cataluña, Baleares, Andorra y Valencia.
De la mano del instituto, la Fundación El Libro y del gobierno local, llegarán a La Rural más de 40 editoriales dispuestas a abrir una gran ventana de literatura catalana con la misión de que “haya un antes y después en la relación de editoriales de ambos países. Estamos sembrando para que a partir de aquí la unión de ambos lados del Atlántico sea mucho más potente”, señaló la titular del instituto responsable de difundir al mundo la producción cultural catalana.
La relación literaria que une ambas orillas rastrea una historia de períodos políticos y sociales difíciles: en palabras de María Teresa Carbano, directora de la Fundación El Libro, es fundamentalmente “el doble exilio de editores y escritores huyendo de la dictadura argentina y del régimen franquista, como Antoni López Llausàs que en la Argentina creó Sudamericana, la editorial que publicó ‘Cien años de Soledad’”.
Más allá de estos vínculos icónicos en el terreno editorial, “Barcelona ejerce un atractivo entre los argentinos y, especialmente entre los porteños, lo que le va a dar mucho brillo a la feria. Lo llamativo es la importancia que le da Barcelona a mostrar su cultura en Buenos Aires”, resumió Carbano, quien estuvo este lunes en la presentación oficial junto a las autoridades de la ciudad.
Durante las tres semanas de la feria, irán circulando autores, editores, libreros e ilustradores como Carlos Zanón y Jordi Sierra i Fabra, conocidos para los lectores argentinos, pero también estarán Clara Usón, Eva Baltasar, Marina Garcés, Raül Garrigasait, Javier Pérez Andújar, Antonio Ramirez, Maria Carme Roca, Albert Salvadó, Care Santos, Antoni Vidal Ferrando y Sergio Vila.
En la clásica noche que la feria abre al público de manera gratuita (este año será el 27 de abril) la cantante Sílvia Pérez Cruz ofrecerá un concierto con artistas de ambos continentes, en tanto que durante el evento se podrán ver dos exposiciones: uno sobre la ciudad en ilustraciones y otra que presentará cinco momentos de la literatura catalana conectándola con la literatura universal.
La programación promete una sucesión de mesas redondas, charlas, debates y conferencias diseñadas para ofrecer un panorama de “la variedad temática y de puntos de vista, los distintos prismas desde los que se puede explicar la ciudad y su bagaje literario, y que pone una especial atención en las nuevas voces emergentes de la ciudad”.
Con este espíritu se edificará una gran librería de venta y exhibición que contará con unos 700 títulos de 350 autores y 10.000 ejemplares en castellano y en menor medida en catalán, los cuales fueron seleccionados con el objetivo de “abarcar todos los géneros literarios para que la comunidad argentina y de América Latina nos conozca mucho más”, explicó Batallé.
Porque al final, consideró la titular de la comitiva catalana de honor en la próxima Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, “las cosas funcionan no tanto por lo que contamos sino por lo que hacemos sentir, por estas experiencias que tejemos, por enamorarnos de una lengua”.

Fuente: Diario de Cultura.